martes, 21 de mayo de 2013

LOS INVISIBLES de JOSÉ MARÍA MERINO



Opinión de Joseph B Macgregor

Cuando uno termina de leer una novela tan excepcional como Los Invisibles de José María Merino no le queda menos que descubrirse, que quitarse el sombrero ante un narrador de este calibre del que, hasta este momento, lo ignoraba todo. Gracias al interesante y esclarecedor estudio de su obra, que introduce la novela, firmado por el responsable de la edición del libro Santos Alonso, descubro a un autor con una extensa y vasta obra narrativa, centrada básicamente en la novela y en el relato corto, muy apreciado por la élite literaria de nuestro país - ha recibido, entre otros, el Premio Nacional de la Crítica, el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil, el Premio Castilla y León de las Letras y es académico de la Real Academia Española desde el año 2008 - con un mundo personal alucinante y sumamente motivador para éste que les escribe, y que se evidencia plenamente en Los Invisibles, ya que en esta novela aparecen todas las constantes del autor de manera clara y evidente: 

 "Merino ha indagado siempre en los límites entre [la realidad y la ficción], en su independencia o autonomía y su interferencia, llegando incluso a la suplantación de la vida por la literatura. En esta novela se pretende un paso más allá: no se trata de suplantar la vida por la ficción, sino de convertir la realidad de la vida en una ficción imaginaria." Santos Alonso 


 Lo primero que sorprende es su curiosa estructuración narrativa. La novela se compone de tres bloques de diferente extensión: el primero de ella, nos cuenta en tercera persona, pero siempre sin perder el punto de vista de Adrián, el protagonista de la historia, sus peripecias como ser invisible; en el segundo, el propio José María Merino se convierte en el personaje principal de la narración de los hechos que le llevaron a escribir dicha historia; por último, en la tercera de ellas, debe aparecer un mensaje secreto destinado a avisar a Los Invisibles de un peligro que puede amenazar su existencia. 

 Así,en el primer bloque - el más extenso de los tres - nos enfrentamos con una novela de corte fantástico, cuyos elementos mágicos o asombrosos aparecen integrados en un entorno cotidiano. Se narra aquí la odisea novelada de Adrián; en primer lugar, como se convierte en invisible y la crónica de su supervivencia primero en soledad, luego en compañía de Rosa, una mujer que posee también el don de la invisibilidad permanente, y con la que descubrirá la existencia de una comunidad oculta de seres invisibles que viven en armonía y muy felices... salvo por la presunta amenaza de un Cazador. Merino nos ofrece una narración muy interesante y motivadora en todo momento, en la que suceden muchas cosas y que siendo sumamente entretenida invita constantemente a la reflexión. Con que Los Invisibles se limitara a contarnos esto, ya sería suficiente pero aún hay más. 

 "La realidad es el caos, y la ficción es lo contrario del caos" se afirma en un momento en la novela, sobre este aforismo gira toda ella, convirtiéndose en su principal leitmotiv, sobre todo cuando comienza la segunda parte. Merino recibe la visita de Adrián que desea contarle su asombrosa odisea para que éste la convierta en novela e introduzca un mensaje secreto en ella y así avisar a la comunidad de Invisibles de la existencia real del Cazador. El proceso de elaboración de la novela, basado en las conversaciones que ambos mantienen, se convierte ahora en lo esencial de la trama; sin embargo, aunque al principio Merino ve al joven como un alucinado de cuya historia puede sacar inspiración para su próximo libro, poco a poco, cree descubrir pequeños indicios que podrían hacer pensar de la presencia de invisibles en su entorno más próximo, por lo que la presunta ficción experimentada por Adríán no parece ser producto de los delirios de un loco sino que podría ser real ... ¿O quizá el autor está viviendo también su propia ficción?

Sueño o realidad, las fronteras entre ficción y mundo real se van haciendo cada vez más ambiguas y difusas, ofreciendo finalmente dos ficciones (o dos realidades) al precio de una, que viene a complementar la última parte de la novela, en la cuál presuntamente Merino ha de incluir su mensaje secreto. El autor plantea así además algunas cuestiones muy interesantes sobre la creación literaria, muy parecidos a los que con frecuencia Vila-Matas plantea en sus libros, sobre como novelar la realidad que a fuerza de ser caótica e imprevisible con frecuencia resulta difícil de encajar en un entorno tan rígido y poco dado a cambios como el literario. En ese sentido, resultan impagables las discusiones entre Adrián y Merino ya que el primero no está de acuerdo con las licencias literarias que el autor se ha tomado para contar su historia. 

 Pero insisto, todo este armazón, perfectamente ideado, sólido y sin fisuras, carecería de interés o de profundidad sino fuera porque además todos estos elementos aparecen integrados en una historia que se va haciendo cada vez más inquietante y emotiva.

JOSEPH B MACGREGOR

jueves, 16 de mayo de 2013

LA HIJA DE CLEOPATRA de Stephanie Dray



OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Lo más destacable, sin duda alguna, de La Hija de Cleopatra es su vocación de novela de aventuras, que busca sobre todo el entretenimiento del lector. En ese sentido, aunque el marco histórico resulta fundamental para el desarrollo de las diversas peripecias que experimentan la princesa Selene y sus hermanos, lo cierto es que Stephanie Dray sabe jugar bien sus bazas y en ningún momento permite que la ambientación o los datos culturales, religiosos o históricos que rodean la trama, permitan que la acción quede mitigada por ninguno de estos aspectos. Muy por el contrario, todos estos elementos aparecen muy bien integrados en la narración, que se nos antoja, en todo momento, ágil y amena.




Acierta también Dray en la presentación de una protagonista fuerte e indómita que provoca enseguida la simpatía e interés del lector, un personaje atractivo al que apetecer acompañar en su singladura. En líneas generales, la historia se centra en los intentos por parte de la princesa Selene –hija de Cleopatra y Marco Antonio – por recuperar el poder que le ha sido arrebatado a ella y a sus hermanos por parte del nuevo emperador, tras la trágica muerte de sus padres. Unos misteriosos tatuajes que aparecen inscritos en los brazos de la princesa parecen ser la prueba fehaciente de que cuenta con el apoyo, el poder y la fuerza de la Diosa Isis para cumplir su cometido. Así, deberá sortear diversos conflictos entre ellos todos los que tiene que ver con los intentos por parte del Emperador de manejarla y convertirla en su nueva Cleopatra, para así hacerse con el control del Norte de África.



Como ya señalé antes, toda esta historia de intrigas palaciegas está encuadrada en un marco histórico muy cuidado y que resulta verosímil y muy sólido. Pero lo más destacable, insisto, es que se trata de una novela entretenida, en la que pasan muchas cosas y haya pocos puntos muertos o momentos poco interesantes o aburridos. Aunque se trata de una trama en la que confluyen buenos y malos, lo cierto es que no resulta tampoco banal o superficial sino que los personajes interesan así como los conflictos a los que se deben de enfrentar o deben de superar.



Aunque es una novela conclusiva, Stephanie Dray ha publicado una secuela SONG OF THE NILE que no ha sido publicada todavía en nuestro país y que narra el viaje de Selene por África.

JOSEPH B MACGREGOR

miércoles, 15 de mayo de 2013

LA HEREDERA de ELENA GARQUIN



OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

La Heredera se nos aparece como una novela de género bastante sólida, bien contada, de prosa cuidada y muy honesta que viene a demostrar que en nuestro país también existen autoras competentes de literatura romántica. En el caso de Elena Garquín me atrevo a afirmar que esta primera novela, publicada en la recién inaugurada colección Phoebe de Ediciones Pàmies, sobresale por su excelente acabado, por encima de muchos productos similares que nos llegan de otros países o firmados por autores de otras nacionalidades.

Se nos ofrece una historia ambientada en Andalucía en el año 1881, en una época que ha sido bastante explotada o abordada tanto en cine como en literatura: La España de Carmen La de Ronda, José María “El Tempranillo” o Curro Jiménez. En este escenario, se desarrolla las peripecias de Elena Robles, joven heredera que se debate entre el amor apasionado por dos hombres, Diego de Casanueva, próspero terrateniente, que se las da de golfo y vividor, y El Marqués, una suerte de héroe enmascarado que se dedica a favorecer a los más pobres y a liberar a bandoleros encarcelados. En medio de este laberinto de pasiones, Elena tendrá que enfrentarse también a su tutor legal, Juan Lomana, que pretende despojarle de su legado empleando todas sus malas artes. A estos personajes principales, hay que añadir un amplio abanico de secundarios en los que destacan, la típica aya o criada que la crío de pequeña, la prima díscola y caprichosa, los bandoleros nobles, el guardia civil inflexible y cruel, e incluso un agitador social, que lucha por defender los derechos de los empleados del cortijo y empecinado en denunciar los abusos de Juan Lomana, compañero de juegos infantiles de la joven heredera.

Elena Robles se nos muestra como una heroína intrépida y rebelde, muy apasionada, inteligente y resuelta. Por supuesto, es una joven bellísima que despierta pasiones allá por donde va. De igual modo, sus dos enamorados, independientemente que representa las dos caras de una misma moneda, también podrían pasar perfectamente un casting de “Mujeres, hombres y Viceversa”, algo que parece de obligado cumplimiento en toda novela romántica.
Con respecto, al erotismo presente y de presencia obligada en este tipo de novelas de género, la autora no entra en escenas erótico-festivas de golpe, sino que las va ofreciendo en dosis pequeñas, aumentando la intensidad conforme vamos avanzando en la lectura de la novela. En ese sentido, resulta eficaz sin aparecer, en ningún momento, pacata, cursi o relamida.

Por otro, es importante destacar la descripción y el uso de los escenarios, en los cuales se desarrolla la acción, ya que se nos antojan bastante verosímiles y muy adecuados así como la ambientación de la época, muy convincente también.

Lo mejor de La Heredera, sin embargo, reside en la excelente y equilibrada combinación de romanticismo de alto calibre con una trama novelesca y de serial ad hoc que resulta, en líneas generales, entretenida e intrigante, pese a que los misterios o enigmas planteados al comienzo se nos antojen finalmente bastante previsibles o esperados.

En definitiva, un título más que recomendable y de lectura obligada para fans impenitentes del género romántico.

JOSEPH B MACGREGOR



sábado, 11 de mayo de 2013

Entrevistas literarias: las reseñas de Joseph B. Macgregor


Cada semana Joseph B. Macgregor nos sorprende con una reseña literaria. Hoy el reseñador es reseñado y nos descubre no solo el arte de cómo hacer una reseña, sino también nos adentra en su "Mundo Macgregoriano"


Entrevista


Publicada en la Revista Cultural "Yamelosé"

viernes, 10 de mayo de 2013

LA INNOVACIÓN EDUCATIVA PENDIENTE de JOSÉ MARÍA BARRIO




OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

La innovación educativa pendiente” es un interesante ensayo firmado por José María Barrio, doctor en Filosofía y Profesor de la Universidad Complutense de Madrid, que ha ejercido su larga labor docente como Profesor Agregado en Institutos de Bachillerato de Madrid. Su interés y preocupación por la educación queda bien patente en la firma de más de doscientos artículos en revistas científicas de Filosofía y Pedagogía y la publicación de varios libros especializados en la materia entre los que destacan: «El balcón de Sócrates» (2009), «Elementos de Antropología Pedagógica» (2010, 4ª ed.), «La gran dictadura. Anatomía del relativismo» (2011) y «El Dios de los filósofos» (2012).

Leyendo este libro, me ha venido de inmediato a la memoria el film de José Luís Cuerda, “La Lengua de las mariposas”. En esta magnífica y entrañable película, el gran Fernando Fernán Gómez interpreta a un maestro de escuela rural, en las postrimerías de la Guerra Civil. Se trata de un funcionario del estado que imparte clase a alumnos/as de todas las edades. A su mesurado talante, hay que añadir el uso de la clase magistral como sistema para impartir sus materias y las salidas al campo cercano para que sus alumnos/as vean como es una mariposa de verdad. Este tipo de educación es la que reivindica, en parte, en su ensayo José María Barrio, un tipo de pedagogía que, sin desdeñar la formación del alumnado en las materias correspondientes, se centre más en ayudar a los niños/as a construirse como personas, a saber quiénes son, cuál su vocación en la vida. 

Para ello, Barrio no parte de teorías idealistas o caprichosas, sin fundamento alguno sino que en todo momento parte de perspectivas antropológicas, filosóficas y psicológicas. Frente a lo que el autor define como “educación posmoderna” más preocupada por desarrollar competencias o habilidades en el alumnado, opone una educación humanitaria en la que el maestro – como sucedía con el personaje de Fernán Gómez – es admirado y respetado porque se ha convertido en un ejemplo para sus alumnos/as. En opinión del autor, sólo cuando el docente es un ejemplo para los chicos, se pueden construir personas humanas y completas a las que ayudamos a “Ser”.

Como consecuencia, el autor acusa a la “enseñanza posmoderna” de despreciar la educación tradicional o del pasado, que sin duda tenía muchos elementos crueles e inhumanos también, y opina que actualmente es posible extraer aspectos claramente reivindicables de la enseñanza “clásica”. Por ejemplo, Barrio fundamenta con bastante solidez por qué la educación memorística no resulta tan nefasta como se nos ha hecho creer. De igual modo, también reivindica la clase magistral por encima de la educación basada en que todo lo descubran los alumnos/as por sí mismos, sin una guía o ayuda del docente. Por último, frente a la “moda” de lo instrumental, la educación basada en el entrenamiento en hábitos; es decir aquella actividad a base de la repetición consigue integrarse en la persona y que puede partir simplemente en acostumbrarse a dar las gracias o pedir perdón.

Teorías que pueden ser más o menos discutibles o con las que se puede estar de acuerdo en mayor o menor medida pero que Barrio fundamenta con argumentos sólidos, cimentados en un férreo armazón filosófico – cimentando en gran parte en los pensadores griegos clásicos – y pedagógico, psicológico.  

JOSEPH B MACGREGOR

martes, 7 de mayo de 2013

PAZ EN LA TIERRA



Cátedra, en su colección "Letras Populares", continua con su estimable labor de reivindicación de escritores de género. Le toca el turno al polaco Stanislaw Lem, nombre fundamental de la Ciencia-Ficción. En esta ocasión, se nos ofrece "Paz en la Tierra", su última obra, en la que a través del humor y la sátira habla de los temas y asuntos que siempre le han preocupado y que han sido una constante en todos sus libros.

OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Cuando alguien – no sabemos quién – decidió clasificar los libros en géneros, posiblemente lo hizo por un interés puramente pragmático. Sin embargo, en ocasiones resulta complicado encajar según qué libros y según qué autores en un compartimento estanco determinado.

En teoría, y en cualquier manual especializado, Stanislaw Lem aparecerá como uno de los autores fundamentales de Ciencia-Ficción. En líneas generales, no faltamos a la verdad, aunque el polaco haya abordado otros géneros y temáticas, pero esencialmente sus libros pertenecen por derecho propio a la ciencia-ficción. Pero a la vez, este condicionante resulta bastante injusto y sobre todo demasiado simplista y reducionista, ya que considero a Lem como un autor del mismo nivel que Nabokov, Tolstoi o Chejov; es decir para mí es básicamente un excelente novelista, capaz de mezclar sátira social y humor con un profundo contenido psicológico y filosófico, a través de argumentos, tramas o temáticas propias de la Ciencia-Ficción, pero que resultan meras excusas, un simple envoltorio en el que combinar estos elementos.



Libros como “Ciberiada” o “Diarios de las Estrellas” poseen el mismo valor simbólico y satírico que “Los viajes de Gulliver”, y algunos de las historias incluidas en estos, adquieren tal grado de abstracción que parecen ideadas por un gran cerebro superior. En definitiva, la ciencia-ficción de Lem es diferente a la que abordaron Issac Assimov, Arthur C. Clarke o Ray Bradbury. Cada uno de ellos son autores de gran personalidad, que expresan en sus libros también profundas reflexiones sobre la sociedad que les tocó vivir, pero el modo en como Lem realiza esta crítica, expone sus opiniones o trasmite sus reflexiones son propias de un autor de gran calibre. Su adscripción a la ciencia-ficción debiera, por tanto, ser superada cuánto antes ya que su manera de narrar es propia de los grandes maestros de la literatura.

Paz en la Tierra” fue su última novela publicada (entre los años 1984 y 1987). En ella, todos los elementos antes citados aparecen de nuevo: ciencia-ficción, humor, ironía y sátira, filosofía y psicología, elementos de thriller policíaco o de novela de espías, surrealismo y absurdo, caricatura y esperpento; pero sobre todo, un manejo magistral de la narrativa; principalmente a la hora de combinar todos estos ingredientes sin que ninguno destaque por encima del otro, bien equilibrados y manifestándose el conjunto en un estilo propio y personal, realista pero a la vez con cierta tendencia al grand-guiñol, al enredo por el enredo; porque “Paz en la Tierra” no oculta en ningún momento su condición de farsa esperpéntica y maravillosa.

El argumento parte de un planteamiento prometedor: Solo Ijon Tichysabe sabe con certeza qué está pasando en la Luna. Ha sido enviado al satélite en misión secreta por las grandes superpotencias terrestres, responsables de trasladar allí la totalidad de las armas, lo que ha dejado al planeta azul libre de guerras por primera vez en su historia. Pero Tichy es incapaz de dar respuesta alguna, pues ha sufrido en el espacio un inusual accidente, su mente ha sido callosotomizada y ahora vive con los dos hemisferios de su cerebro enfrentados entre sí. ¿Podrá Tichyrevelar el misterio del que ha sido testigo, el misterio que trae en vilo a todos los sistemas de inteligencia terrestres?

Así, en la novela se puede advertir tres partes, narrativamente hablando. En la primera de ella, se nos cuenta las peripecias de Ijon Tichysabe, que intenta conciliar los dos hemisferios de su cerebro, ya que, desde que regresó de su expedición lunar, no puede controlarlos y cada una funciona a su libre albedrío. Es la parte más divertida, absurda y surrealista con diferencia.

En la segunda, Ijon nos narra sus recuerdos sobre el viaje lunar como modo de encontrar una respuesta al porqué de su callosotomitazación, ya que no consigue evocar el suceso que provocó la lesión cerebral. La luna se nos muestra como un planeta extraño, que parece tener vida y pensamiento propios y el explorador nos narra sus asombrosas experiencias que resultan a cuál más rara e inexplicable. Desde mi punto, Lem nos ofrece los mejores momentos de la novela en cuánto a Ciencia-Ficción se refiere.

Una tercera parte, se centra en los intentos por diferentes organizaciones secretas o científicas por encontrar una respuesta sobre lo sucedido durante el viaje lunar de Ijon. Esta parte adopta el formato de una alocada y disparatada trama de espionaje o de thriller. Estas tres partes no aparecen divididas en bloques o en compartimentos estancos – tampoco entremezcladas o confundidas - sino que conviven de manera simultánea, aportando así a la novela una mayor agilidad y amenidad.




Ya el título de la novela, “Paz en la Tierra” encierra grandes dosis de ironía. Lem ambienta la historia en una Tierra futura en la que por fin se ha conseguido el desarme mundial y por tanto la pacificación del planeta. Sin embargo, esta presunta paz no puede ser más ilusoria, cercana al autoengaño, ya que lo que han hecho las superpotencias mundiales es trasladar su armamento a la Luna; se han repartido el satélite y lo han dividido en sectores cada uno perteneciente a una gran potencia. En estos, han establecido sus propias fronteras y han colocado su armamento, que posee, entre otras, dos grandes peculiaridades: no necesita la mano de un hombre o de un soldado para funcionar, y posee la capacidad de autoreciclarse y autoevolucionar sin necesidad de que nadie accione ningún mecanismo o pulse ningún botón. De igual modo, los grandes avances en la miniaturización de chips y demás elementos informáticos han permitido la fabricación de armas cada vez más pequeñas y autónomas, de aspecto casi de insecto. La exploración de Ijon pone de manifiesto las deficiencias o puntos débiles de semejante solución, demostrando que esa presunta paz en la Tierra, que parecía más que garantizada y asegurada, termina provocado justo el efecto contrario: el fracaso del sistema y, como consecuencia, el desastre total para nuestro planeta.

JOSEPH B MACGREGOR



AL ACECHO




Opinión de Joseph B Macgregor
Tengo que confesar que la lectura de Al Acecho (XXXI Premio de Novela Felipe Trigo) me ha provocado sentimientos encontrados. Por un lado, como thriller, novela de intriga o policiaca, me ha parecido bastante corriente, tirando a vulgar. Sin embargo, como novela en sí la he disfrutado mucho ya que ofrece aspectos muy interesantes y motivadores, integrados además en una narración de calidad más que notable.

Así, como novela de misterio parte de un atractivo planteamiento: En los últimos años de la República Española, en un Madrid crispado y revuelto, aparecen asesinadas tres niñas de catorce años, alumnas del mismo colegio y con algunos puntos escabrosos en su vida personal. La puesta en escena de las niñas muertas llama la atención a la policía por la pulcritud y al especial cuidado con que los cadáveres están colocados. Se encarga del caso el inspector del cuerpo de Investigación y Vigilancia Julián Fierro, un sujeto atormentado y escéptico, pendiente de una madre enferma, y que adolece de un profundo nihilismo, vacío que ahoga con alcohol, aunque encuentra cierto consuelo en Adela, una madre soltera con la que vive una relación sentimental.



Tanto el caso a resolver como el personaje protagonista no carecen de atractivo; sin embargo, desde mi punto de vista, la investigación no avanza con la fluidez adecuada. Una vez planteada, ésta queda aparcada durante muchos capítulos para ser recuperada de nuevo brevemente, volver a olvidarla otra vez y resolverla por fin en un desenlace más o menos previsible. Como novela de misterio, resulta decepcionante e insuficiente.

Pero, como señalé al comienzo de la reseña, es innegable también que como novela de ambientación histórica nos encontramos con un texto de una calidad excepcional e indiscutible. Noemí Sabugal demuestra una gran habilidad para describir escenarios, trasmitir atmosferas, aromas y olores, dibujar la miseria y mostrar un gusto por el detalle de lo cotidiano realmente admirable. Acierta en la descripción de un Madrid descontento y de sus habitantes, ciudad en la que se producen continuos disturbios sociales, asesinatos o masacres de carácter político, huelgas y atentados o cambios constantes de gobierno. De igual modo, la autora parece especialmente interesada en destripar los entresijos de un Madrid en decadencia, en el que brillan más las sombras que las luces.

En ese sentido, Sabugal deja un poco de lado la investigación de Fierro porque le interesa mucho más mostrarnos su vida, sus peripecias cotidianas, sus problemas, obsesiones, angustias e inquietudes. En ese sentido, como retrato de supervivencia no tiene precio; historia sombría y trágica en la que todos los personajes intentan sobrevivir día a día en una ciudad sin esperanzas, oscura y triste. Todos resultan muy humanos, complejos, de carne y hueso, tanto los principales como los secundarios. Así, la novela gana en interés y sus peripecias no resultan inoportunas ni un relleno innecesario sino que nos importan y nos condolemos con ellas.



De igual modo, la investigación no avanza porque tanto Fierro como sus colaboradores están demasiado ocupados en otros asuntos, provocados por los tiempos convulsos que vive la ciudad. En un Madrid en la que todos los días mueren tantas personas ¿Qué interés tiene el descubrir al asesino de las niñas? Son una muerte más.

Sin embargo, toda la peripecia que lleva al inspector a resolver el caso y a tomar algunas decisiones, bastante “particulares”, significará para éste una suerte de redención personal. Porque quizá lo más importante de esta novela no sea el descubrir la identidad del asesino de las niñas – algo que resulta, como ya dije, poco sorprendente - sino el ajuste de cuentas que Fierro hace con su propio pasado; momento en que la historia adquiere por fin toda su fuerza, emoción y significado.



JOSEPH B MACGREGOR

CUENTOS DE TROYA Y GRECIA






OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Andrew Lang (Selkirk, Escocia, 1844- Banchory, Escocia, 1912), autor de “Cuentos de Troya y Grecia” siempre demostró un gran interés por la cultura griega y sobre todo por la figura de Homero. Hombre polifacético sobre todo en el ámbito de la literatura, ejerció de novelista, poeta, crítico literario, antólogo y antropólogo. Entre sus libros más destacados nos encontramos con celebrada antología de cuentos de hadas “Blue Fairy Book” (1889), traducciones de las obras de Homero, libros históricos sobre Escocia, poemarios y artículos para el “Morning Post”. Como curiosidad, fue uno de los pioneros de Investigación Psíquica; lo que hoy conocemos como Parapsicología.

En “Cuentos de Troya y Grecia”, Lang realiza una labor de síntesis de las obras clásicas griegas más celebradas (La Ilíada, La Odisea, Las Argonáuticas), así como algunas leyendas mitológicas (Teseo y Perseo, el Lecho de Proscuto, El hilo de Ariadna, Escila y Caribdis, etc.), ofreciendo una narración ordenada y de prosa muy cuidada de los principales acontecimientos de los textos originales que, en el caso de las obras de Homero, estaban narrados de manera versificada, con una gran belleza y riqueza estilística. Lang los despoja de toda ampulosidad y exceso de trascendencia y los transforma en narraciones amenas y agiles. Sin embargo, aunque los hace mucho más accesibles lo cierto es que pierden parte de su esencia original, sobre todo aspectos como la musicalidad o el simbolismo de hechos y personajes, así como la convivencia entre dioses y héroes que en los cuentos de Lang posee una presencia menos contundente que en las obras homéricas.

Sin embargo, la maestría de Lang como narrador permite que estos cuentos puedan ser leídos como sí originalmente hubieran sido escritos por éste, como sí de unas narraciones nuevas se tratará; es decir no tiene nada que ver con aquellas novelas condensadas y sin personalidad que publicaban en “Selecciones de Readest Digest”.

Por otro lado, estos “Cuentos de Troya y Grecia” pueden servir a muchos lectores como punto de partida o como una buena introducción para conocer estos textos homéricos o mitológicos que originalmente, a pesar de su innegable importancia y valor literario, con frecuencia pueden resultar demasiado densos o difíciles.

JOSEPH B MACGREGOR



lunes, 6 de mayo de 2013

MATI Y SUS MATEAVENTURAS: HASTA EL INFINITO Y MÁS ALLÁ




OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR
Hasta el infinito y más allá es un curioso libro que reúne las “mateaventuras” de la pelirroja Mati, siempre dispuesta a resolver las dudas de Sal y Ven (inspirados en los hijos de la propia autora), dos niños muy inteligentes con muchas ganas de aprender cosas nuevas. El cuarto personaje, testigo fiel de todas estas “mateaventuras” es Gauss, un simpático perrito, que asiste a las explicaciones de Mati como un alumno más. Aunque el libro está dividido en cuatro grandes bloques, son catorce las historias reunidas. En cada una de ellas se aborda, de manera ágil y lúdica, la explicación de conceptos, problemas o teoremas matemáticos.

Las creadoras de Hasta el infinito y más allá, son Clara Grima, encargada del texto, y Raquel García Ulldemolins, diseñadora de las magníficas ilustraciones que lo acompañan. Clara Grima es andaluza y profesora de Ingeniería Informática en la Universidad de Sevilla (Doctora en Matemáticas y Catedrática del Dpto. de Matemáticas Aplicada I en la Escuela Técnica de Ingeniería). Para responder a las dudas matemáticas de sus propios hijos crea el blog Mati, una profesora muy particular (Premio al mejor blog en 20Blogs), a partir del cual surge este libro.

La catalana Raquel García Ulldemolins licenciada en filología inglesa por la universidad de Barcelona con un postgrado sobre literatura postcolonial inglesa, es conocida por su labor en el mundo editorial donde ha sido directora de revistas como PlayStation magazine revista oficial, El Mundo de la Mountain Bike y editora de coleccionables de Salvat. Actualmente se dedica a la traducción, a la ilustración y a la pintura.

El esquema de cada cuento es siempre el mismo: Sal y Ven están jugando o participando en alguna actividad común y surge una disputa, relacionada con algún tema matemático. Enseguida, aparece Mati que les propone una serie de juegos para despejar sus dudas o inquietudes. De este modo, el joven lector participa de manera activa con ellos de todo el proceso, resolviendo así sus posibles dudas sobre temas relacionados con las matemáticas, bastante complejos y complicados de entender a priori. Por ese motivo, pienso que es un libro especialmente indicado para niños de 12 o 13 años aproximadamente o que posean un buen nivel de comprensión lectora. También lectores adultos, aficionados a los enigmas matemáticos, pueden disfrutarlo mucho.

Desde mi punto de vista, el planteamiento de los cuentos y el desarrollo de las temáticas abordados en ellos están realizados con bastante ingenio, de manera acertada, amena, ágil, resultando además muy atractiva para los lectores a lo cuáles van dirigidos. De igual modo, me parece que los conceptos explicados quedan bastante claros por lo que el objetivo lúdico-divulgativo se cumple con bastante eficacia y buenos resultados.

La lectura de un libro como Hasta el infinito y más allá me provoca como profesional de la enseñanza una serie de reflexiones. Uno se pregunta porque todos los libros de textos de nuestros /as alumnos/as no son cómo éste. Uno lee estos cuentos cortitos en los que se explica a los niños conceptos tan obtusos como los números binarios, el azar y la probabilidad, el cálculo de los porcentajes, los diferentes sistemas de medir la temperatura, los fractales o el porqué de los números negativos de esa manera tan amena y tan ágil; introducidos además en unas entretenidas historias en la que se invita a los críos a jugar mientras leen y que, sobre todo y lo más importante, les enseñan a aprender a pesar. Y uno llega a la conclusión de que en algo se han equivocado pedagogos, autores y editoriales cuando idean, escriben o publican sus libros de texto; en algo se han equivocado también los que programan los contenidos obligatorios que se deben impartir siempre a toda velocidad y a piñón fijo durante tres trimestres, olvidando en ocasiones que es más importante aprender lo básico y aquello que sea más práctico para los críos que acumular conocimientos y conceptos que a veces se me antojan excesivos y en algún caso obsoletos o inútiles.

JOSEPH B MACGREGOR

CLARA GRIMA WEB www.claragrima.com

Raquel Garcia – Ara Criatures criatures.ara.cat /canallades/autor

viernes, 3 de mayo de 2013

CÓMO FUNCIONA EL MUNDO


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Cómo funciona el mundo (edición conjunta de Clave Intelectual y Katz editores) reúne cuatro libros breves, publicados anteriormente de manera individual por el editor Arthur Naiman y en los se intenta recopilar lo más destacado del pensamiento del célebre filósofo, científico e intelectual norteamericano Noam Chomsky (Filadelfia, Estados Unidos, 1928). Estos son: Lo que realmente quiere el Tío Sam, Pocos prósperos, muchos descontentos; Secretos, mentiras y democracia, y El Bien Común.



Así, estos cuatro títulos, considerados como esenciales para conocer sus opiniones políticas y sociales, aparecen ahora por primera vez agrupados en un solo libro. Cada uno de ellos surge de la ingente labor de compilación y reedición realizada por el editor Naiman a partir de siete conferencias de Chomsky y sobre todo de varias entrevistas realizadas por el periodista progresista David Barsamian Tanto Chomsky como Barsamian son considerados por sus contemporáneos como dos figuras claves del pensamiento progresista norteamericano, aunque ninguno de los dos son profetas en su tierra precisamente. En el caso de Chomsky, sus opiniones o reflexiones son más valoradas fuera de Estados Unidos. De hecho, el furibundo anti-intelectualismo yanqui queda bien patente con la ignorancia y el silencio de la que es objeto el intelectual norteamericano en su propio país, donde es una figura casi invisible o inexistente.

Y eso que a ambos los avala un larguísimo y contundente currículo.


Noam Chomsky, licenciado por la Universidad de Pensilvania, es además investigador y profesor emérito del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Su mayor logro lo consiguió como creador de la gramática generativa transformacional, disciplina que resultará muy familiar a los estudiantes de Filología. Por su ingente e inagotable labor que abarca múltiples campos del pensamiento intelectual y científico se le ha otorgado diversos premios y honores académicos, entre los cuales destacan los concedidos por las universidades de Chicago, Cambridge, Autónoma de Madrid, Autónoma de México, de Buenos Aires y de Pekín. Curiosamente, es más conocido no tanto por sus logros científicos sino más bien por sus polémicas intervenciones críticas sobre la sociedad, la economía y la política mundial; es decir como abanderado del progresismo norteamericano.


Por otro lado, David Barsamian es periodista, fundador y conductor desde el año 1986 del programa de entrevistas Alternative Radio, programa semanal que de gran difusión nacional e internacional, que se puede escuchar en más de 200 emisoras en todo el mundo. Entre las personalidades más destacadas que ha entrevistado en su programa destacan Tariq Ali, Amy Goodman, Arundhati Roy o Joseph Stiglitz. De igual modo, el programa de radio se ha convertido en un referente fundamental de los movimientos de izquierdas en Estados Unidos, muy especialmente del movimiento Ocuppy Wall Street. De hecho, este libro surge en gran parte a partir de las entrevistas radiofónicas que ambos mantuvieron en Alternative Radio.


En Lo que realmente quiere el Tío Sam, publicado por primera vez en 1992, Naiman eliminó las preguntas del entrevistador y compuso un texto dividido en diferentes apartados en los que sintetiza las opiniones de Chomsky sobre la política exterior norteamericana. Sin embargo, en los otros tres libros (Pocos prósperos, muchos descontentos; Secretos, mentiras y democracia, y El Bien Común) se respeta el formato de entrevista tradicional, aunque las cuestiones aparecen agrupadas por temáticas o aspectos a tratar. En estas conversaciones, Chomsky aborda sin tapujos diversos temas de candente actualidad como son: los perniciosos efectos de la globalización sobre la pobreza y el hambre, de la ecocatástrofe provocada por el capitalismo feroz, los peligros del fundamentalismo religioso, la crisis de la democracia etc.


Como lectores no nos enfrentamos con unas entrevistas al uso, sino de alto calado, David Barsamian plantea en todo momento cuestiones de peso que exigen respuestas inteligentes, atinadas, rigurosas y profundad; preguntas que resultan de sumo interés y son formuladas y respondidas con inteligencia y acierto por parte de Chomsky, que expone sus argumentos con claridad y de manera realista, sin caer en fáciles utopías o en la formulación de frases ingeniosas o epatantes para compartir con los colegas en el Twitter.



De ese modo, Cómo funciona el mundo resultan un documento esencial y fundamental para conocer y familiarizarse con las atinadas y lúcidas reflexiones y afirmaciones de uno de los más célebres pensadores de la actualidad, las cuáles nos ayudan a comprender mejor la sociedad en la que nos movemos, aportando además soluciones o alternativas a muchos de los problemas más acuciantes del mundo. Muchos responsables políticos deberían leer este libro y nos iría a todos bastante mejor sin duda, ya que siempre las respuestas a dichos problemas son más sencillas y simples de lo que parecen; de puro sentido común. Sólo hay que querer y salir de la burbuja en la que se instalan los poderosos.

JOSEPH B MACGREGOR

EL SUEÑO DEL OTRO de Juan Jacinto Muñoz Rengel




OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Tenía bastantes ganas de leer la última novela de Juan Jacinto Muñoz Rengel (Málaga, 1974), ya que El asesino hipocondríaco (Plaza y Janés, 2012) me pareció una de las mejores novelas que leí el año pasado. El libro además tuvo una excelente acogida de público y crítica y fue traducido a tres idiomas: francés, turco e italiano.


Sin embargo, el éxito de Muñoz Rengel no es fruto de un día ni de la casualidad, sino del esfuerzo y la constancia a lo largo de muchos años, básicamente como autor de libros de relatos breves o cuentos, por los que ha recibido más de cincuenta premios literarios nacionales e internacionales. Algunos de los más importantes son: De mecánica y alquimia (Salto de Página, 2009, Premio Ignotus al mejor libro de cuentos del año y finalista del Premio Setenil), 88 Mill Lane (Alhulia, 2006), o Pink, publicado en el sello digital RHM Flash (2012). Además ha coordinado y prologado las antologías de narrativa breve Ficción Sur (Traspiés, 2008), Perturbaciones (Salto de Página, 2009) y La realidad quebradiza (Páginas de Espuma, 2012). También algunos de sus narraciones aparecen en las dos antologías, consideradas como referentes de su generación, Pequeñas Resistencias (Páginas de Espuma, 2010) y Siglo XXI (Menoscuarto, 2010). De igual modo ha colaborado en publicaciones como Anthropos, Ínsula, Clarín o el diario El País y actualmente en Radio Nacional de España. A su amplio currículo hay que añadir el de profesor en la escuela de escritura Fuentetaja de Madrid, un doctorado en Filosofía y labores como docentes tanto en España como en el Reino Unido.

El Asesino Hipocondríaco me pareció una novela fresca y original, en la que Rengel fusionaba con acierto varios géneros literarios: el humor, la novela policiaca, el relato fantástico, el ensayo filosófico, la parodia, los sueños, la metaliteratura, el costumbrismo o la crítica social e incluso el libro de biografías curiosas o extraordinarias. Múltiples maneras de reflexionar sobre lo cotidiano y lo absurdo y surrealista del mundo que nos ha tocado vivir. En ese sentido, aunque este análisis de nuestra realidad existe también en El sueño del otro, se me antoja como una obra menos ambiciosa, más sencilla y narrada en otro tono.

El argumento es fácil de resumir: todas las noches el director de informativos televisivo André Bodoc, un sujeto sin escrúpulos ni moral que no duda en inventarse y falsear una noticia terrible para conseguir audiencia, sueña ser Xavier Arteaga, un insignificante y mediocre profesor de instituto en crisis existencial; y viceversa: Xavier Arteaga se obsesiona con la posibilidad de estar soñando la vida de otra persona, que no es otra que la de André Bodoc. Sin embargo, será el profesor quién intentará encontrar a su alter-ego onírico para así terminar de una vez con esa pesadilla que está destrozando su ánimo y su vida, y de paso desentrañar el misterio que conecta ambas existencias. Por otro lado, Bodoc está convencido que el personaje real es él y que Arteaga es pura ficción, y se siente angustiado por los intentos de éste por encontrarle.

En principio, no cabe duda de que el planteamiento resulta sin duda bastante motivador, aunque resulta inevitable evocar uno de lo más celebrados cuentos de Cortázar, “La noche boca arriba” (incluido en el libro “Final del Juego”) en la que un motorista que sufre un accidente sueña con un muchacho azteca que va a ser sacrificado a los dioses; pero el autor juega con la ambigüedad y nunca llegamos a saber sí sucede lo contrario es decir, sí es el sacrificado quien sueña con el motorista accidentado.

Sin embargo, “El sueño del otro” carece, desde mi punto de vista, del arranque motivador que poseía “El asesino hipocondriaco”. De hecho, me costó centrarme en la historia, descubrir hacía donde confluían las dos peripecias protagonizadas por el profesor y el periodista. De hecho, descubrimos la conexión entre los dos porque son ellos los que afirman que sueñan el uno con el otro y viceversa pero en los primeros capítulos en ningún momento somos testigos de que tal hecho suceda. En ese sentido, al principio cuesta engancharse con la trama y simpatizar con los personajes, que no resultan, desde mi punto de vista, tan atractivos como el asesino torpe, extravagante y neurasténico de su anterior novela, que estaba conseguidísimo. Son personajes mucho más vulgares y corrientes, algo que se adivina como pretendido por el autor, que busca quizá más entretener o hacernos reflexionar que empatar o sorprender. Aconsejo por tanto dar una oportunidad a la historia que poco a poco va tomando forma y ganando en interés, a pesar de un comienzo que se me antoja no demasiado afortunado.



Así, a partir del momento en que el profesor de secundaria decide pasar a la acción la novela, es cierto que la trama va adquiriendo mayor ritmo e interés; entendemos también mucho mejor las motivaciones y razones de los personajes implicados en el enredo sugerido por Rengel, que sí comparte con su anterior título su vocación de juego o de propuesta lúdica que exige en todo momento la complicidad previa del lector.

Es entonces cuando se produce cuestionamiento de la realidad que se torna progresivamente más angustiosa para ambos. ¿Quién sueña a quién? ¿Quién está viviendo en un mundo imaginario construido por el otro? La novela nos ofrece escenarios en principio absolutamente cotidianos pero que paulatinamente van adquiriendo rasgos de pesadilla para los protagonistas de la historia; imágenes fabricadas por el subconsciente como laberintos de sombras, poblados por marionetas siniestras sin alma.

La novela gana muchos enteros no como novela fantástica sino también como propuesta filosófica en la que se nos interroga sobre la irrealidad del mundo que nos ha tocado vivir; un mundo dominado por los medios de comunicación que son los que presuntamente nos conectan con la realidad; pero ¿Hasta qué punto, todas esas noticias terribles que vomitan los informativos o los periódicos son reales o falsas? ¿Vivimos una existencia autista y nos retroalimentamos con nuestro propio autoengaño, creyendo que la Realidad es lo que nos venden en la Tele o en las Redes Sociales?


En ese sentido, la novela va ganando en profundidad y se hace mucho más reflexiva, desvelando algunas incógnitas pero originando nuevas preguntas; la narración se torna más filosófica pero también mucho más interesante y claustrofobica.

De alguna forma, la experiencia que André y Xavi comparten les transforma la vida, hasta el punto en que se produce una contaminación de personalidades que los convierte en un sólo hombre nuevo y diferente; un sujeto, mezcla de los dos que sobrevive en un escenario en perpetua transformación y que surge de la conjunción de un sueño común.

JOSEPH B MACGREGOR