viernes, 26 de diciembre de 2014

VERTEDERO de Manuel Barea


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Vertedero (I Premio Valencia de Novela Negra) es la primera novela de Manuel Barea y en ella une con suma habilidad la trama policíaca con el retrato social, asociado a la marginalidad y la delincuencia juvenil. La trama la protagonizan tres quinquis (El narrador, DDC  y el Lolo), de barrio pobre y marginal, acostumbrados a buscarse la vida rebuscando en contenedores o vertederos de basura, cuyo destino parece estar ligado para siempre a operar fuera de la ley, subsistiendo a base de dar el "palo" o siguiendo las ordenes de dos grandes traficantes del barrio, El Flaco y el Choco, que son los que manejan y dominan el contrabando de droga de la zona, enmarcada en la costa gaditana, cercana a Chipiona.




Vertedero es de la historia de una venganza, la del joven narrador de la historia, contra sus dos compañeros de faena (el DDC y el Lolo) y contra los narcotraficantes (El Flaco y El Choco), principales responsable de su estancia durante seis años en la cárcel, por culpa de un robo en un chalet mal planteado y resuelto, y en el que terminó siendo abandonado a su suerte por sus colegas; una venganza perfectamente orquestada y planeada ya desde la cárcel y que ejecutará a la perfección, sin ningún escrúpulo por su parte. 



Un tanto por ciento de la historia está narrada en primera persona por uno de ellos, mientras que otros capítulos se nos cuentan en tercera, y estos se nos ofrecen como piezas desordenadas de un puzzle, cuya trama el lector debe ir reconstruyendo, poco a poco, conforme avanza en la lectura de la novela. Así, Barea nos ofrece una historia narrada con constantes saltos en el tiempo, tanto hacia delante como hacia atrás. La trama se centra principalmente en tres sucesos esenciales: la preparación del golpe a un chalet y una sucursal de Bankia y la posterior salida de la cárcel del narrador y de El DDC, a la que se añade la  cruel venganza de un niño contra su "padre" (El Hombre Alto), el cuál maltrata a su madre y a él mismo. la  Estructurada en tres partes, la segunda de ella se ocupa de narrar además una peripecia en la que un sujeto al que denominan El Contacto frustra una operación orquestada por El Flaco, eliminando a todos los implicados en ella y apoderándose de una maleta con una importante suma de dinero. Esta historia, que parece en principio que no posee conexión alguna con el resto de los sucesos narrados, encontrará en el desenlace de la historia un sentido y un por qué. 



El protagonista es un sujeto que desea cambiar su suerte pero considera que está ligado a un barrio y a unas gentes y le resulta casi imposible dejar de ser quién es. La ejecución de su venganza no sólo es una cuestión personal, sino que va enfocada además como una forma de cambiar un poco las cosas no sólo para él sino para todo el barrio, que vive dominado por la omnipresencia de los dos narcotraficantes. Barea utiliza largos párrafos, al estilo Vargas Llosa, que avanzan por acumulación de oraciones subordinadas o separadas por comas, que intentan reflejar el pensamiento del narrador, y en los que evidencia una hermosa poética de lo sucio y marginal. Esto se traduce en una cuidada descripción de los distintos escenarios en los que se desarrolla la acción, trasmitiendo de manera excelente toda la podredumbre y miseria - que podemos respirar y sentir a lo largo de la lectura - en la que se mueven o sobreviven todos y cada uno de los personajes de la historia, desde los principales a los más secundarios.




JOSEPH B MACGREGOR

lunes, 22 de diciembre de 2014

TE ARRASTRARÁS SOBRE TU VIENTRE de José Luis Muñoz



OPINIÓN SOBRE JOSEPH B MACGREGOR


Te arrastrarás sobre tu vientre - finalista del premio Wilkie Collins de novela policial - es una novela que funciona en una doble perspectiva: por un lado, como novela negra, hardboiled puro y duro, pero también como crónica de unos años - aquellos que van desde el declive del franquismo hasta prácticamente el fin de la transición -  de cambio político y social importantísimos y trascendentales en nuestro país, pero narrados desde la marginalidad, el lumpén, la picaresca, el contrabando y la especulación urbanística. 

Centrada en Barcelona, la novela se ocupa de narrar la odisea del protagonista, Gaspar Noriega, un ex-boxeador que comienza haciendo "trabajitos" para el señor Vázquez, gran empresario, responsable de locales de prostitución del Barrio Chino, y que tienen que ver con la eliminación de personajes que le impiden progresar en su negocio (El Francés) o que simplemente le molestan. Gaspar se nos presenta como un sujeto fuerte y primario, que ejecuta a sus víctimas cruelmente y sin ningún miramiento, golpea salvajemente a prostitutas e incluso es capaz de entregar a su pareja, La Mulata, a otro hombre para cumplir el encargo de su jefe. 


La peripecia de Gaspar se centra básicamente en su progreso social, desde el Barrio Chino hasta convertirse en especulador inmobiliario y traficante de droga a gran escala, pasando por la regencia de los locales de Sunset Street a finales del franquismo, con lo que Muñoz realiza, como ya señalé antes, una crónica amplia sobre el funcionamiento de las mafias barcelonesas, que no sólo dominaban el mercado de la prostitución a finales de los 60 / mediados de los 70, sino que también colaboraban con la policía de Franco en la captura de jóvenes contrarios al régimen, implicados en la lucha para hacer caer al dictador, y que solían celebrar sus reuniones en locales de Sunset Street. El propio Gaspar actuará como soplón, por órdenes de su jefe, y será responsable de la detención de muchos de estos jóvenes opositores, a cambio de permanecer como regente de un local de prostitución de lujo. Así, que la historia de ascensión de Gaspar Noriega tiene mucho que ver y me evocó de inmediato a la del personaje interpretado por Javier Bardem en "Huevos de Oro", célebre film de Bigas Luna, realizador de cine, fallecido con sólo 61 años, en abril del 2013, y al que Muñoz dedica su libro.


En los agradecimientos finales del escritor, José Luis Muñoz cita al film "Caniche" de Bigas Luna como fuente de inspiración de los personajes de Gaspar /Gary y Perlita /Sylvie, pero sinceramente la trama de la novela y el personaje protagonista, su personalidad, su relación con las mujeres y el proceso de progreso social que experimenta me recordó al Bardem de "Huevos de Oro", un tipo sin oficio ni beneficio que consigue triunfar a base de tesón y mucha cara dura, aunque en este caso no existe caída; es decir el personaje de Muñoz asciende pero no se nos cuenta su declive o posible derrumbamiento. Gaspar es un personaje bastante primario que de la nada consigue convertirse en multimillonario a base de juego sucio y seguir al pie de la letra las órdenes de su jefe.



Como novela negra, me ha recordado un poco al clásico de Jacques Tourneur, "Retorno al Pasado"(1947), interpretado por Robert Mitchum, Kirk Douglas y Jane Geer, sobre todo a partir del momento en el cuál Gaspar se enamora de Perlita, una joven prostituta, posesión exclusiva de Vázquez, su jefe. 


Perlita se convierte en el único punto vulnerable de este hombre duro y sin escrúpulos y hará todo lo posible por robársela a su jefe.  Algo parecido sucedía en el film mencionado entre Robert Mitchum, detective al servicio de Kirk Douglas, cuya misión es traer de regreso a la novia de su jefe (Jane Geer) que se ha fugado con un gran cantidad de dinero. La mujer interpretada por Jane Geer es una manipuladora nata, (al igual que Perlita) que buscará siempre salir beneficiada y salvar su pellejo por encima de todo, a cambio de enamorar como un perro al personaje de Mitchum y escapar así del dominio del gángster interpretado por Douglas. En el caso de Perlita, su idea es liberarse de la esclavitud a la que le tiene sometida Vázquez. Gaspar colabora en su liberación, lo que trae consigo la huida de ambos a Francia, en donde se convierten en Gary y Sylvie.


En la segunda parte de la novela, y ya con sus nuevas personalidades, Gaspar/Gary y Perlita/Sylvie se han instalado en un lujoso chalet de la zona más pija de Barcelona y tienen una hija llamada Cathy. En esta ocasión, Muñoz nos evoca a otro clásico del cine policíaco,este vez dirigido por Otto Preminger, El Rapto de Bunny Lake (1965), ya que toda la trama se centra en el rapto de la niña y los esfuerzos tanto por su padre como por el Inspector Torres por capturar a los raptores. Los que recordamos el film de Preminger este segmento nos parecerá menos sorprendente y bastante más previsible.



Sin embargo, como de costumbre el estilo narrativo de Muñoz es duro, implacable, como un mazazo en la cabeza o un corte rápido en la yugular. Mezcla agresividad y violencia con  erotismo, de manera explícita y muy bien descrita. Narrada con fuerza, agilidad y eficacia se trata de una excelente novela hardboiled, aunque como ya señalé antes, no se limita a contar una historia de carácter policíaco sino que también funciona como crónica social y política. Desde mi punto de vista, uno de los mejores trabajos de este prolífico autor, que nunca decepciona ni deja indiferente al lector.

JOSEPH B MACGREGOR

miércoles, 17 de diciembre de 2014

VERANO DE MIEDO de Carlos Molinero


Opinión de Joseph B Macgregor.



Hacía tiempo que una novela de entretenimiento y terror me atrapaba tanto como Verano de Miedo, historia de jóvenes y vampiros (Nada que ver con la Saga Crepúsculo) firmada por Carlos Molinero con la que ha conseguido, con todo merecimiento desde mi punto de vista, El Premio Minotauro 2014




Ha sido editada por Minotauro con la colaboración del Festival de Sitges 2014. Es posible que la trama pueda estar pensada sobre todo para los jóvenes aficionados a las novelas de terror, pero pienso que un libro tan bien contado y estructurado como éste puede interesar a cualquier aficionado al género, tenga la edad que tenga; buena literatura de terror ibérica que nada tiene que envidiar a la que firman  autores norteamericanos: ágil, original y muy bien pensada.




El  curriculúm como escritor de Molinero es amplio, aunque ésta sea su primera novela, ha trabajado básicamente como guionista de series de televisión  como "Querido Maestro", "Paco y Veva", "El comisario", "La Fuga", "Cuéntame" o "Alatriste" y ganó el Goya 2002 junto a Lola Salvador, Clara Pérez Escrivá y Jorge Juan Martínez a mejor guión adaptado por "Salvajes". Ha co-dirigido junto a Lola Salvador, la película documental "La Niebla" en el año 2007 y es autor también de una pieza teatral de terror estrenada en marzo del 2014 titulada "Verónica". Quizá su experiencia como guionista televisivo o como cineasta, le ha permitido escribir una novela ágil, muy visual y estructurada acorde con los tiempos que corren.



No existe un único narrador, sino varios que se expresan a través de las nuevas tecnologías: msm, chat, blog, email, el diario personal, etc. (excepto uno de ellos que escribe cartas). Es decir, al igual que hicieron Bram Stoker en "Drácula" o Stephen King en "Carrie" la narración avanza a través de los testimonios de los jóvenes protagonistas (entre 15 a 18 años) de esta historia de terror coral que se comunican, confiesan, dialogan o narran los extraordinarias experiencias que van protagonizando a través del uso de las modernas tecnologías antes mencionadas. Pero no sólo eso, también el texto está salpicado de informes médicos, noticias de periódicos, informes periciales (hasta una receta de cocina) y una gran cantidad de documentos relacionados con la trama principal. Esta diversidad de fuentes narrativas fue utilizada también con gran pericia por Stoker y King en sus novelas. El lector consigue así una visión global de la historia, en la que cada personaje tenía su importancia, su voz y su espacio, pero también se nos informa como ven los les que rodean dichos sucesos o nos aportan información suplementaria sobre estos y también sobre los personajes.




No me apetece desvelar demasiados detalles sobre la trama central, porque creo que es conveniente ir descubriendo gradualmente, como lo hice yo, la naturaleza y el cariz tenebroso que va tomando poco a poco el asunto para que de este modo comprobar cuán de adictiva es esta novela, que cada vez nos ofrece más y más emoción, intriga, suspense. Ya anuncié antes que se trata de una historia de vampiros. Para los más mayores o los que sois de mi generación simplemente les daré una pista: la narración me evocó de inmediato uno de esos films de culto de los 80, mítico para muchos de nosotros: Los jóvenes ocultos (The Lost Boys, Joel Schumacher, USA, 1987)



Esta evocación cinematográfica no impide que Verano de Miedo posea elementos muy originales y curiosos: por ejemplo, en los extravagantes métodos empleados por los cazadores de vampiros (que tampoco voy a describir). Los personajes principales son unos auténticos frikis con los que muchos se sentirán bastante identificados. Y narrativamente, la trama posee un ritmo ágil, rápido... una fuerza que la convierte en apasionante.



Un último aspecto que me gustaría subrayar y que me parece importantísimo y especialmente logrado, y que tiene que ver con la personalidad de los personajes principales, a los cuáles Molinero sabe dar voz propia, sin que parezca falsa o impostada; es decir, cuando se expresan o cuentan las cosas que les pasan lo hacen a su manera, tal y como son. Se nos muestran muy auténticos, muy de verdad. A través del blog, el diario personal, los sms, etc nos cuentan los sentimientos que experimentan, sus frustraciones o complejos y los detalles de su odisea vampírica; esto nos permiten identificarlos de inmediato ya que, como señalé antes, sabemos como hablan, cuáles son sus preocupaciones, los aspectos esenciales de su personalidad, como piensan y como sienten. Aquí en en donde Molinero realiza un trabajo excelente, ya que aumenta la perspectiva de la trama, enriqueciéndola mucho y provocando un interés en el lector/a que se hace mayor cuánto más avanzamos en la lectura de la novela; especialmente, por la suerte o evolución de los protagonistas principales.


Y por supuesto, sin olvidar su dominio de las escenas de acción  que están muy bien descritas y narradas, muy emocionantes, incluso en los momentos más escalofriantes, morbosos o directamente gore. 

Lo dicho: un nivelazo.


JOSEPH B MACGREGOR

lunes, 3 de noviembre de 2014

LA BALADA DE BILLY EL NIÑO de Alfonso Domingo



Opinión de Joseph B Macgregor

Leer La Balada de Billy el Niño, el último libro publicado de Alfonso Domingo, me ha evocado de inmediato un célebre y hermoso texto breve de Kafka: El deseo de ser piel roja:
"Si uno pudiera ser un piel roja siempre alerta, cabalgando sobre un caballo veloz, a través del viento, constantemente sacudido sobre la tierra estremecida, hasta arrojar las espuelas porque no hacen falta espuelas, hasta arrojar las riendas porque no hacen falta riendas, y apenas viera ante sí que el campo era una pradera rasa, habrían desaparecido las crines y la cabeza del caballo". (Traducción: J.R. Wilcok para “La Condena”, El libro de Bolsillo, Alianza Editorial, 1983)


Leyendo está crónica sobre los últimos días de Billy The Kid, he podido experimentar esa sensación libertad absoluta y de rebeldía que irradia el personaje en su larga huida hacia ninguna parte; el mismo estremecimiento que percibo cuando vuelvo a leer una vez más este bello texto de Kafka; un visión algo diferente del famoso bandido que el autor nos presenta como una suerte de Robin Hood fronterizo, siempre en defensa de los más débiles y explotados (de los hispanos), y en contra del gran terrateniente cruel y despiadado (los anglos) . No se nos oculta en ningún momento, su extenso currículo como ladrón de ganado, participante activo en la guerra del Condado de Lincoln, pero fue “un pistolero más, cuatrero, que en realidad no mató directamente más que a cuatro personas – y fue en defensa propia si descartamos entre ellas la de los carceleros de Lincoln, en su último escape- . Las demás muertes en la que fue involucrado no intervino solo, sino con otros y no se le pueden achacar directamente.” (Alfonso Domingo)

Billy The Kid

 Sin embargo, parece que Billy siempre fue un sujeto fiel a un ideal de justicia, nunca traicionó a los suyos y  bastante querido y apoyado por el pueblo mexicano; siempre respetó “el código de la frontera.
 “Los amigos le veían como un defensor, san Jorge justiciero sin espada pero con colt, la misma furia en los ojos cuando se enfadaba, los poros gritando contra la injusticia. ¿Por qué había defendido a los hispanos frente a los abusos de los anglos, por qué, tan rubio, con los ojos azules, tan lejano a ellos por piel, se había hecho un paladín de su causa? Tal vez por el código de la frontera…” (pág. 250)

Pat Garret

En contraste, Pat Garret se nos muestra como un “vendido”, al servicio de un gran terrateniente, que no duda ni un instante en apresar y encarcelar a Billy, a pesar de que fueron grandes amigos y compañeros de fatiga y de timba:
“Juntos jugaron muchas partidas de póquer y monte. […] Cuando <<el gran  casino>> de Garret se quedaba sin blanca, recurría a Billy, <<el pequeño casino>>, que le prestaba, y al contrario sucedía si era Billy el que perdía todo su dinero. [….] Vivían al día, cabalgando juntos, robando ganado juntos y disparando juntos. Eran igual de buenos con el rifle, pero con el revolver Billy era más seguro y preciso.” (Pág.128)
“Tarde o temprano la suerte cambia, y el amigo sincero se vuelve tibio, el conocido, ajeno y el indiferente, traidor. Sin contar que la vida tejía razones para que los amigos entraran a practicar el viejo juego de Judas.  Un poco así le pasaba con el maldito Garret. No se podía quitar de encima que habían cabalgado juntos, que le había hecho un regalo de boda  con caballos robados y que incluso le había regalado un par de barriles de cerveza cuando abrió su restaurante en Forts Summer.” (Pág. 244)

De hecho, Garret también fue ladrón de caballos y ganado, regente de una cantina, jugador profesional y putero y contaba con más de alguna muerte en su haber; fue también un experto cazador de búfalos y trabajó por poco tiempo como camarero, vaquero y carnicero, incluso batalló contra los indios comanches de Caballo Negro. Cuando aceptó el puesto de sheriff del condado, no sólo traicionó a un amigo sino que tampoco respetó el código de la frontera. En palabras de Alfonso Domingo:
“El código protegía a los más débiles, daba máxima importancia a la lealtad y la amistad, al valor, y a adelantarse a quien te quería “madrugar”, pero siempre de frente. Los hombres lo respetaban. Pat Garret fue considerado un  traidor al código por la manera con la que había acabado con Billy, que en un tiempo fue su amigo.”
Garret fue nombrado precisamente porque al haber estado al otro lado de la ley porque: “…conocía los escondrijos de los proscritos, su métodos, sus sendas preferidas, incluso podía pensar como ellos”. (P.132)

Muy interesante resulta también la relación entre los poderosos rancheros, políticos, comerciantes, banqueros o representantes de la Administración con diferentes logias masónicas:
“Otros miembros del Círculo eran el alcalde de Santa Fe Nuevo Mexico y Presidente de la Comisión Río Grande Ralph Emerson Twitchell, el ex gobernador Samuel Axtell, el fiscal del distrito  William Rynerson, el ayudante Mathews, así como el comerciante Emil Fritz, el sheriff Brady… Todo eran masones de la logia Montezuma, autentificada por la de Missouri, uno de sus miembros más importantes había sido Kit Carson”. (Pág. 270) Kit Carson, por ejemplo, apoyó la candidatura de Garret para ser nombrado sheriff del condado.

Ralph Emerson Twitchell
Alcalde de Santa Fe, Nuevo México

Sin embargo, este libro no es sólo la historia de la célebre muerte con menos de veintidós años de Billy the Kid a manos de Pat Garret, sino también la de todos aquellos que conocieron, quisieron y apoyaron al joven bandido, las mujeres que lo amaron y los que le odiaban o temían a los que Domingo da voz y testimonio para de este modo completar y hacer mucho más enriquecedor el retrato de ambos, que son mostrados en toda su dimensión humana, no como meros personajes de leyenda.
Pero La Balada de Billy el Niño no se lee como un ensayo, a pesar de toda la información que despliega no sólo sobre personajes sino en el ámbito histórico, escenarios, paisajes, motivaciones, etc. Se trata de una apasionante novela, narrada con agilidad y fluidez, muy eficaz, que se lee muy bien y que resulta tan interesante y entretenida como cualquiera de las películas del Oeste, basadas en ambos personajes.





JOSEPH B MACGREGOR

lunes, 27 de octubre de 2014

Mis libros favoritos de Literatura Infantil y Juvenil (1ª Parte): La profunda simplicidad de “El Principito”


Mis libros favoritos de Literatura Infantil y Juvenil (1ª Parte)

La profunda simplicidad de “El Principito”
Por Joseph B Macgregor.

Sí tuviera que hacer un top sobre los libros infantiles y juveniles que más me han llegado en mi largo periplo con lector ( no sólo en mis primeros años sino de siempre), sin duda tres títulos ocuparían los primeros puestos indiscutiblemente : El Principito de  Antoine de Saint-Exupéry (1900–1944), La Isla del Tesoro de Robert Louis Stevenson (Edimburgo, Escocia, 13 de noviembre de 1850-Vailima, cerca de Apia, Samoa, 3 de diciembre de 1894) y Las aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain (Florida, Misuri, 30 de noviembre de 1835 – Redding, Connecticut, 21 de abril de 1910). 




            A partir de un prosa aparentemente simple y una poética naif (en el buen sentido de la palabra), en El Principito se plantean la mayor parte de los aspectos esenciales que preocupan a todos los seres humanos. En primer lugar, “¿Para qué y por qué estamos en el mundo?” o “¿Cuál es el planeta en el cuál estamos destinados a vivir?”; y una vez allí “¿Cuál es nuestra misión?” La vida como un viaje interplanetario en el que el pequeño protagonista intenta encontrar un lugar en el que quedarse, en el cuál acomodarse. 



En segundo lugar, se aborda el tema del amor o del sentimiento amoroso; amor como sinónimo de dolor, decepción, de manera pesimista quizá… pero ¿Cuántas veces lo hemos dado todo por la persona amada y al final todo ha quedado en nada como le sucede al Principito con su rosa? 



Un último punto a destacar sería – y para mí gusto el mejor de todos – es el asunto de la amistad. Creo que no hay mejor definición de lo que es la amistad, como debe evolucionar, desarrollarse y por fin asentarse ese vínculo maravilloso entre las personas que la que hace la zorra cuando habla de “crear lazos”.


Pero aparte de estos aspectos, el viaje a través de diferentes planetas habitados por curiosos personajes nos ofrece una visión del funcionamiento de la sociedad, sus contradicciones y absurdos (un farolero cuya única misión es encender y apagar un farol toda la vida) que una persona con el alma del pequeño príncipe no entiende ni comprende…como nos sucede a muchos.




JOSEPH B MACGREGOR

domingo, 26 de octubre de 2014

1936: La Batalla de Madrid. (Novela Gráfica) de Rafael Jiménez & José Antonio Sollero,


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


1936: La Batalla de Madrid es una novela gráfica, firmada por Rafael Jiménez & José Antonio Sollero, que ofrece a priori un planteamiento bastante original, insólito hasta este momento dentro del cómic español. Se trata de adaptar el modelo de cómic de superhéroes creado por Marvel a unos personajes y unos hechos históricos que tienen que ver con la Guerra Civil Española; concretamente con la defensa que el pueblo de Madrid hizo para evitar la toma de la ciudad por parte del ejército fascista en noviembre del 36. De igual modo que un grupo de superhéroes marvelianos como Los Vengadores, Capitán América o Nick Furia en sus inicios luchaban contra los nazis o en su defecto con villanos al servicio del nazismo como Craneo Rojo, Jiménez y Sollero crean a una serie de metahumanos (así son definidos en la novela gráfica) que actúan como apoyo al bando republicano (Saeta, Centella, Dínamo, Fantomex, Súcubo, Golem, Siberia, Gargantua y Molotov) o al faccioso (El Mago, Yugo, Alcázar, Bruma); incluso alguno va por libre como es el caso de El Topo.



De este modo, la historia se estructura en cuatro capítulos – separados por páginas de periódicos / hojas informativas de ideología republicana (Rojo) o fascista (Yugo) - inspirados en acontecimientos reales: el bombardeo de Madrid por parte de la aviación alemana sobre población civil, la misteriosa muerte de Durruti, el momento en el que el gobierno de La República abandona Madrid y se traslada a Valencia, dejando al mando de la defensa de la ciudad al General Miaja, y por último la cruenta batalla que se produjo en La Ciudad Universitaria entre el ejército moro de Franco y los republicanos. En cada uno de ellos intervienen estos metahumanos, aunque los que adquieren mayor protagonismo a lo largo de la historia sean Saeta, por el lado republicano, y El Mago, por parte del faccioso.


Quizá el único pero que podría ponerle a 1936: La Batalla de Madrid  es el excesivo protagonismo que se le da a algunos personajes – especialmente al comisario Saeta – en detrimento de otros de los que apenas sabemos nada, ni siquiera cuáles son sus poderes. Los superhéroes de la casa Marvel poseen todos, una biografía, una historia e incluso problemas de índole moral o psicológico. Sin embargo, de los metahumanos de esta novela gráfica no sabemos absolutamente nada, por qué actúan en un bando o en otro, ni sus cómos ni sus porqués.


Sin embargo, el balance general me parece bastante positivo. Tanto en el diseño de los personajes, disposición de viñetas, agilidad narrativa o entintando sigue el estilo y estetica del cómic marveliano actual – alejándose del modelo clásico creado por Stan Lee o Jack Kirby -  y en ese sentido el resultado es eficaz y muy original.

JOSEPH B MACGREGOR


sábado, 25 de octubre de 2014

EL PRÍNCIPE DE LOS PIRATAS de EDMUNDO DÍAZ CONDE


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


Una de las razones por la cual he disfrutado tanto con la lectura de “El príncipe de los piratas” de Edmundo Díaz Conde es por las conexiones que encuentro entre esta fantástica novela de piratas con dos joyas literarias que me forjaron como lector en mi adolescencia: La Isla Del Tesoro de Robert Louis Stevenson, por un lado, y con El Corsario de Hierro, por otro creado por el guionista Víctor Mora y el dibujante Ambrós; sin duda mi tbo de aventuras preferido de siempre.



Como sucedía en la obra magna de Stevenson, el autor nos ofrece una de piratas en la que el maniqueísmo está ausente por completo: no existen piratas buenos y piratas malos, sino que todos los que participan en la trama tienen sus razones, sus intereses, incluso los que puedan parecernos más viles o traicioneros como El Duque; el modo en que se desenvuelve el pirata Henry Morgan me evocó de inmediato la figura de John Silver, El Largo: es decir, un experimentado capitán pirata, forjado en mil batallas y aventuras, zorro viejo al que es imposible engañar, obsesionado en conseguir su objetivo: encontrar un tesoro, pero a la vez entrañable y profundamente humano.



En relación a “El Corsario de Hierro” encuentro conexiones con el personaje de “Lefthand”, tanto en sus orígenes como pirata / corsario como en algunos rasgos de su personalidad. Ambos sufrieron una experiencia que les marcó cuando eran niños: por un lado, “Lefthand” se siente culpable de la muerte de su padre durante un ataque pirata; por otro, el padre del futuro Corsario de Hierro es ejecutado vilmente por Lord Benburry y el crío es pasado por la tabla y arrojado al mar, consiguiendo sobrevivir. 



De igual modo, uno de los puntos esenciales de la trama de “El príncipe e los piratas” tiene que ver con un tesoro que los piratas implicados deben encontrar en Panamá: el tesoro de la Dama del Mar. La Vieja Dama del Mar es uno de los personajes esenciales de “El Corsario de Hierro”; madre adoptiva de éste, vive oculta en un reino escondido, al que es difícil acceder. Gracias a ella se convierte en pirata, y en venganza ataca la flota de Lord Benburry. Este personaje de la Vieja Dama del Mar no aparece como tal en la novela que nos ocupa, pero me llama la atención la coincidencia de nombres en relación al tesoro.



Díaz Conde ha conseguido una novela de piratas como las de antes, entretenida, ágil, en la que pasan muchas cosas, emocionante, emotiva e incluso con espacio para el romanticismo; de esas historias que te retrotraen a tu infancia o adolescencia desde prácticamente las primeras páginas, gracias a unos personajes entrañables, bien construidos, con alma, de carne y hueso, profundamente humanos con los que empatizamos de inmediato.  



JOSEPH B MACGREGOR