martes, 30 de julio de 2013

2020 de Javier Moreno


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

En 2020, se nos propone una historia ambientada en nuestro país y en un futuro inmediato cuyos problemas sociales, económicos y políticos resultan ser una prolongación de los actuales.  El argumento vendría a ser el siguiente:

"Año 2020, víspera de Navidad, reciente la inauguración de Eurovegas. La crisis económica sigue golpeando con fuerza a España. Un grupo de personas malviven alojadas en los aviones abandonados junto a la terminal de carga de Barajas. Bruno Gowan, director de una multinacional de telecomunicaciones, desaparece sin aparente motivo. Lázaro, un detective privado a sueldo de PricewaterhouseCoopers, su hija Josefina, Carlos, trader en PwC… todos buscan a Gowan o, como poco, lo añoran. En realidad Gowan ha elegido a Nabil, uno de los residentes en los aviones con un historial antisistema a sus espaldas, como compañero de viaje y confidencias. Gowan imparte su doctrina en el interior de taxis y edificios abandonados. El insurrecto y el magnate cohabitan, se necesitan, encarnan la paradoja. Gowan dicta su Evangelio, su particular Arte de la guerra en un mundo en descomposición." (Lengua de Trapo)

Se evidencia por tanto que Javier Moreno no ofrece una novela de ciencia-ficción al uso: es decir aquí no existen replicantes que son perseguidos por agentes de policía sin escrúpulos ni tampoco realidades virtuales cercanas al cyberpunk; tampoco hay espacio para la Space-Opera o para invasiones extraterrestres de insólita naturaleza, sino que el autor parte de una serie de asuntos o problemáticas que actualmente están a la orden del día en nuestro país (Eurovegas, los desahucios. los movimientos anti-sistema, la crisis económica...) para llevarlos al límite o exponerlos en toda su crudeza o radicalidad, presentando una sociedad española no demasiado diferente a la del año 2013; 2020 es el futuro al que quizá nos veremos todos abocados, si no ponemos pronto remedio.

La narración gira en torno a un personaje central  (Bruno Gowan) alrededor del cuál se mueven el resto de personajes, protagonistas de una serie de tramas inter-conectadas, de interés desigual desde mi punto de vista, y que convergen en una historia coral, que para mí gusto avanza con cierta lentitud. Aunque se trata de una narración lineal, lo cierto es que el autor intenta dar voz a todos a través de capítulos alternos en los que cada uno se va pasando el testigo de la narración.

De igual modo, Moreno opta por una novela inclasificable con la que intenta romper los férreos esquemas de la novela negra o de ciencia-ficción, principales referencias en las que parece inspirarse pero sólo como punto de partida. De hecho, pronto se evidencia que el escenario, los personajes o la trama argumental no son más que meras excusas para hablar de "otras cosas".

En ese sentido, 2020 se me antoja como una novela más de opinión o de reflexión que de acción propiamente dicha; me recuerda un poco al estilo esgrimido por Michell Houllebecq, ya que lo que prima es la divagación del autor /personajes sobre la realidad que le rodea, sobre los problemas sociales, políticos o económicos de la civilización moderna; así tanto el autor de Plataforma como Javier Moreno expresan sus puntos de vista de manera nada complaciente, sino con una profunda carga de acidez, obviando lo políticamente correcto y, en algún caso, con una clara vocación provocadora. Todo esto se traduce en un estilo nihilista que, sin embargo, no obedece a un capricho personal del autor, sino que surge como reacción al absurdo y al caos de una sociedad en crisis total como la española (como la actual). Así, muchos capítulos parecen más pequeños artículos de opinión, una suerte de desahogo personal del autor  en los que expone su punto de vista sobre la realidad actual española.

Por lo tanto, 2020 me parece mucho más interesante por lo que tiene de espejo en el que ver reflejadas nuestras miserias o las de la sociedad que nos ha tocado vivir que por el argumento en sí, que queda diluido por el mensaje que se intenta trasmitir, por la llamada de atención del autor. De igual modo, me parece bastante motivador el estilo esgrimido por Javier Moreno para exponer sus ideas, dudas o inquietudes; sus afirmaciones o reflexiones se muestran con enorme coherencia, apoyadas por un estilo poético que fortalece la narración en forma de pasajes de gran belleza y férrea estructura, de gran solidez.

JOSEPH B MACGREGOR

martes, 23 de julio de 2013

CHIRIPITIFLÁUTICO... ¡ES DON JOSÉ! de CRUZ DELGADO SÁNCHEZ y JORGE SAN ROMÁN




OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

CHIRIPITIFLÁUTICO... ¡ES DON JOSÉ! nos ofrece un interesante, ameno y exhaustivo ensayo dedicado al que sin duda es el programa infantil más querido y  recordado por los que fuimos niños y niñas en los años 60 y parte de los 70: Los Chiripitifláuticos. El libro viene a cubrir un hueco editorial que existe en nuestro país, ya que no existen demasiados textos dedicados a analizar en exclusiva programas de la televisión de antaño de producción española, algo que no sucede en otros países como Estados Unidos o Gran Bretaña. Existen, eso sí, publicaciones firmadas por autores españoles dedicadas a series de televisión extranjeras (Star Trek, The Twilight Zone, Lost, Los Vengadores, etc.) o completos manuales - como por ejemplo los de Pepe Colubí (La Tele que nos parió / Pechos Fuera), Guillem Medina (Abuelito, dime tú / Mi mono Amedio y yo) o Fausto Fernández (Telebasura Española) - centrados en recopilar series o programas de nuestra infancia o de nuestra vida, pero a un nivel muy general.


Una de las razones principales que impiden el que estudios de este tipo se puedan llevar a cabo es por la ausencia de material sobre el que trabajar. Al parecer, en aquellos años las cintas en las que se grababan los programas de TVE fueron reutilizadas una y otra vez, por lo que estos no quedaban demasiado tiempo registrados en soporte videográfico. Éste ha sido el principal problema al que se han tenido que enfrentar Cruz Delgado Sánchez y Jorge San Román, los autores del libro, ya que apenas existen copias de los programas originales tanto de Antena Infantil como de Chiripitifláutico. Gracias a la ayuda de los actores de la serie que aún viven o de los familiares de Óscar Benegas, principal creador del programa (guiones, canciones, personajes, etc.), Cruz Delgado y San Román han podido acceder a  suficiente documentación (material fotográfico, guiones de la serie y testimonios personales a través de entrevistas), lo que se traduce en un ensayo muy currado, completísimo y muy riguroso del programa en cuestión y de las biografías de los actores protagonistas.




El libro me parece una verdadera joya, tanto en contenido como en edición, muy cuidada y realizado con mucho cariño. Comienza con un repaso  muy completo y detallado por la evolución del programa hasta su cancelación definitiva en los años 70, debido al enorme éxito de Los Payasos de la Tele: Gaby, Fofó, Miliki y Fofito. El primer Chiri que apareció en la tele fue el Capitán Tán (Félix Casas) en el programa Antena Infantil. Posteriormente, debido a la enorme aceptación que provocó el personaje entre los televidentes, Óscar Benegas decide crear dos compañeros de aventuras: Locomotoro (Paquito Cano) y Valentina (Marí Carmen Goñí); posteriormente, al trío se acoplaría El Tío Aquiles (Miguel Armario) y Los Hermanos Malasombra (Luis González Páramo y Carlos Meneguini ). Los cuatro (más Los Hermanos Malasombra) integrarían a la formación definitiva de los Chiris durante varios años tanto en  Antena Infantil como en la posterior versión del programa: Antena Infantil ¡Ven a jugar con nosotros! , donde adquirían un mayor protagonismo. En los 70, Paquito Cano decide dejar el programa para dedicarse a negocios inmobiliarios y Benegas añade nuevos personajes al grupo. De la nueva propuesta sólo consiguen cierta aceptación el payaso Poquito (Nicolas Romero),  - que vendría a sustituir a Locomotoro, aunque poco a poco fue adquiriendo personalidad propia y diferente -, Filetto Capocómico (Roberto Mosca) y el León (de trapo) Leocadio y el niño Barullo (José Santiago Martínez). Surge así Chiripitifláutico, un programa con protagonismo absoluto de los Chiris,  que adoptaba el formato de serial de episodios y que tuvo bastante éxito, aunque todos echábamos mucho de menos a Locomotoro, auténtica estrella del grupo y ya no era lo mismo.




En el siguiente bloque del libro, los autores realizan una semblanza biográfica por las vidas y anécdotas de los actores, así como un repaso por todo el merchandising de la serie (historietas, fotonovelas, canciones, muñecos y juguetes), demostrando el gran olfato comercial de Óscar Benegas, adelantándose muchos años a algo que actualmente está a la orden del día pero que por aquel entonces resultaba de lo más novedoso. 




Lo más destacable del texto es que está narrado con amenidad y de manera muy ágil. A los autores no les interesa fomentar el morbo o el escándalo, ni exponer trapos sucios, aunque no se ocultan algunos conflictos de intereses entre algunos actores con Benegas (especialmente por parte de Paquito Cano). Sí se mencionan anécdotas curiosas como el falso rumor que se extendió cuando Paquito Cano abandonó la serie: alguien afirmó que Locomotoro había fallecido en un accidente, noticia falsa que causó un profundo trauma en muchos pequeños televidentes, o el curioso y esperpéntico guión firmado por Santiago Segura para un película sobre los Chiris que finalmente no llegó a realizarse. 



También son dignos de reseñar aspectos complementarios al ensayo como son la presentación tan cuidada del material gráfico, la inclusión de un entrañable cancionero con la letra de las canciones más conocidas de los Chiris (El barquito chiquitito, Los hermanos Malasombra, La vaca de Aravaca, Si quieres ser capitán, El reino del revés) la reproducción de una fotonovela completa (El cumpleaños de Locomotoro) o las opiniones, a modo de homenaje, de gente como Pablo Carbonell o Pepa Fernández.



JOSEPH B MACGREGOR

ALBATROS de José Luis Torres Vitolas





NOVELA GANADORA DEL PREMIO ALFONS EL MAGNÀNIM DE NARRATIVA 2012 

Ginebra, 2010. El excapitán Sergio Castillo y el Cucaracha, antiguos integrantes de un comando de ejecución del Ejército durante el Gobierno de Alberto Fujimori, se encuentran. Han pasado muchos años sin verse. Ríen, beben, recuerdan y, cada uno a su modo, tratan de sobrevivir a la inmigración y a la violencia de su exilio. ¿Puede una dictadura empezar antes de realizarse el golpe de Estado? Distintos géneros, voces, estilos, técnicas y estrategias literarias confluyen en una obra donde sus personajes y las historias que cuentan describen el envilecimiento colectivo que padeció un país bajo un régimen de terror y miedo. Corrupción, narcotráfico, terrorismo, violación de los derechos humanos… Albatros es una radiografía absoluta del poder, donde la violencia estructural es la política de un Gobierno que se abre camino entre cadáveres y tumbas.


JOSÉ LUIS TORRES VITOLAS, Lima, 1971. Escritor y editor, vive en Madrid. Estudió Ingeniería Industrial en la Pontificia Universidad Católica del Perú y, después de ejercer su carrera algunos años, la abandonó para dedicarse a la literatura. Tiempo más tarde, estudió un Magister en Literatura Hispanoamericana en la misma universidad. Ha colaborado con diversas revistas literarias con cuentos y cómics. En Perú, ha obtenido más de diez premios y reconocimientos en relatos, ensayos y cómics. Entre los libros que ha publicado, se encuentran: L (Ginebra, 2010), El sapito (Lima, 2009), 5:37 (Sevilla, 2008), finalista del V Premio Iberoamericano Cortes de Cádiz, y las quince novelas breves que componen la Colección Héroes y Personajes (Lima, 2003). Por su novela Albatros ha recibido el Premio Alfons el Magnànim de Narrativa en castellano 2012. 

Opinión de Joseph B Macgregor

Albatros es una novela que presenta, desde mi punto de vista, un doble interés: por un lado, por su temática, interesante y bien tratada, y por otro en lo que se refiere a su estructura narrativa, al modo en el que la historia está contada. Personalmente, me gusta más el cómo lo cuenta, pero no cabe duda de que Torres Vitolas aborda un asunto que podíamos calificar como delicado en toda su crudeza, y lo hace con verosimilitud y gran poder de convicción.

La historia está ambientada durante el mandato del presidente Fujimori en Perú y se centra principalmente en denunciar la guerra sucia perpetrada bajo el auspicio del alto mando militar  peruano, con la aprobación del gobierno, contra los terroristas de "Sendero Luminoso"; algo parecido a lo que sucedió en España, durante el mandato de Felipe González, con el GAL. Bajo esta premisa argumental, se mueven una serie de personajes, relacionados de alguna manera con una serie de muertes crueles y sangrientas, que tienen lugar en un barrio de Lima,  ejecutadas todas ellas por uno de estos comandos anti-terroristas. Estos personajes además mantienen entre ellos lazos comunes; es decir, están conectados unos con otros por alguna razón que, a veces, permanece oculta hasta el final de la novela y en otras ocasiones resulta más evidente desde el principio. El tema, por lo tanto, resulta interesante y suficientemente motivador y además, como ya comenté anteriormente, está tratado sin escatimar detalles, en toda su crudeza, presentando a los ejecutores como seres sin escrúpulos capaces de matar a niños sin que se les mueva una ceja.

En lo que se refiere a la estructura narrativa nos enfrentamos a una novela-puzzle; es decir aquella que no presenta una trama lineal sino una serie de capítulos que no guardan un orden cronológico, narrados por diferentes puntos de vista, alternando las voces narrativas, escenarios y sucesos, llegando a mezclar en un mismo diálogo dos conversaciones diferentes (una del presente y otra del pasado). En ese sentido, Albatros me ha recordado a La traición de Rita Hayworth, novela de culto de Manuel Puig, ya que ambas novelas comparten estilos parecidos.

Esta opción narrativa obliga al lector a construir la novela, es decir exige una actitud activa ya que éste debe hacer un esfuerzo para poder unir todas los hilos de la historia; quizá  incluso al concluir la novela tenga que releer algunos capítulos para poder encajar bien todas las piezas. Lo que permite este aparente caos, que no tiene nada de caprichoso ni de gratuito, es dar voz a todos los personajes, sin que ninguno adquiera un mayor protagonismo o sobresalga por encima de los demás. Permite además narrar tal y como suceden las cosas en nuestro pensamiento o en la vida real. También, es una forma de crear un cierto suspense en la historia, algo que no habría podido ser posible sí la historia se hubiera contando de manera lineal.

Sin embargo la conjunción de una temática de interés y una acertada estructura narrativa podría traducirse en un experimento fútil, inútil y vacuo. Sin embargo, Albatros adquiere todo su valor tanto en cuanto es una novela que consigue emocionarnos, conmovernos y llegarnos a lo más hondo; nos impresiona, nos repugna, nos indigna, nos hace llorar y nos interroga; no nos deja indiferentes.

JOSEPH B MACGREGOR

miércoles, 17 de julio de 2013

LA CIUDAD Y LOS CERDOS de Miguel Espigado


SINOPSIS DE LENGUA DE TRAPO

En la vetusta Hermantic City, una fundación creada por un empresario jamonero decide contratar a un variopinto grupo de figuras de la comunicación para realizar una guía visual que ensalce las virtudes históricas y gastronómicas que tanto enorgullecen a las autoridades locales. Pero la normalidad saltará por los aires cuando los actores de esta fábula descubran sus intereses inconfesables, dejando al descubierto la crisis salvaje que late bajo las apariencias de prestigio y prosperidad con que la ciudad se vende al mundo. La innata capacidad de observación de Miguel Espigado trabaja en esta ocasión para componer una novela sembrada de humor e ironía, que deposita su fe en la sátira como la corriente narrativa fundamental para abordar las convulsiones de nuestro tiempo. O como aconseja uno de sus personajes: "La verdad no importa, lo único que importa es la realidad. Y para mostrar la realidad, más te vale contar unas cuentas mentiras".

Miguel Espigado (Salamanca, 1981). Licenciado en Hispánicas y Teoría de la Literatura, trabaja como profesor en la Universidad de Pekín y el Instituto Cervantes. Ha llevado a cabo su labor crítica en varios medios de difusión nacional y publica gran parte de su obra en elespigado.wordpress.com, donde mezcla literatura con crítica cultural, viajes, música e imagen. Lengua de Trapo también publicó su primera novela, El cielo de Pekín.

OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

En La Ciudad y los Cerdos, Miguel Espigado intenta mediante la sátira y la ironía, la caricatura y el esperpento, realizar un agudo bosquejo de la situación política, social y económica española actual, (aunque lo que cuenta no es de ahora, sino que se remonta a muchísimos años atrás; a siempre). Los males, por todos conocidos, de nuestro país se ven expuestos en la novela a través de la creación y descripción de un microcosmos humano, que adopta el formato de una localidad presuntamente imaginaría o inventada por el autor llamada Hermantic City, y que posee las características propias, usos y costumbres de cualquier pequeña ciudad o pueblo de la geografía española. En este escenario se desarrollan una serie de acontecimientos protagonizados por visitantes eventuales (un peculiar equipo de rodaje) y reputadas personalidades del lugar; es decir, se trata de una historia coral en la que aparece temas de candente actualidad como el blanqueo de dinero por parte de políticos en cuentas extranjeras o la financiación de actividades culturales o cinematográficas para así engordar los gastos y llevárselo calentito. De igual modo, aparecen movimientos de protesta juveniles anti-desaucio o contra el sistema, ofreciendo su particular versión del 15-M, aspecto éste que es mostrado con simpatía pero también con pesimista acidez.  Y es que en La Ciudad y los Cerdos nadie se salva de la quema.

En este sentido, Espigado parte de un planteamiento que recuerda un poco a las últimas películas de Berlanga (Moros y Cristianos, Todos a la Cárcel) ; es decir, todo surge a partir de la organización de un proyecto, en apariencia bienintencionado, por parte de las autoridades o empresarios locales - en este caso, la realización de un documental que ensalce las bondades del pueblo jamonero - pero que en realidad no es más que una pantalla tras las que esconder sus turbios manejos o un plan oculto del cuál pretenden salir beneficiados. Sin embargo, esta asunto será el detonante, la chispa adecuada, que ponga al descubierto todas las miserias de los implicados en el asunto. También comparte con Berlanga el rápido desarrollo de una serie de tramas que se van empujando e interrumpiendo la una a la otra hasta desembocar en el desastre absoluto, el caos o el desmadre total; en definitiva, nada sale bien y los presuntos implicados no sólo no consiguen su propósito sino que además salen bastante perjudicados o muchos peor que estaban antes.

El resultado final se me antoja eficaz en cuanto a sátira de la España del Siglo XXI, que en realidad parece permanecer, desde hace mucho tiempo, anclada o detenida en un punto sin retorno. Es cierto además que actualmente los casos de corrupción por parte de nuestros gobernantes son más frecuentes y evidentes, o al menos salen a la luz con más "naturalidad" que antes, por lo que el ciudadano está más que cansado, desilusionado y harto, ya que además la situación no parece mejorar,sino que va a peor; producto de esta indignación cada vez más extendida en nuestro país es esta novela, reflejo bastante certero y completo de lo que está pasando, aunque se exponga a través del humor o la caricatura y de situaciones que pueden parecer exageradas, absurdas, patéticas o ridículas, pero que ciertamente en muchos casos tampoco se encuentran tan alejadas de la realidad. Las noticias que leemos, escuchamos o vemos todos los días  resultan, sin duda alguna, mucho más esperpénticas.

JOSEPH B MACGREGOR

miércoles, 10 de julio de 2013

SCHADENFREUDE (LA FURIA) de ÓSCAR PÉREZ VARELA


SINOPSIS DE EDITORIAL ALMUZARA


Sólo el alemán, el idioma de la furia, podía albergar un término que evocara la alegría ante el fracaso ajeno: Schadenfreude. Y esa es la palabra que da título a la nueva novela del escritor Óscar Pérez Varela, que acaba de publicar la editorial Almuzara, y que se ha hecho merecedora del V Premio de Literatura de Terror Villa de Maracena. El Jurado que premió a esta obra, valoró especialmente "la actualidad de sus temas, la renovación de motivos tradicionales, la cercanía al entorno juvenil y la modernidad rabiosa de sus técnicas narrativas". 

Óscar Pérez Varela es madrileño y sus relatos han sido editados con notable éxito en publicaciones como Calabazas en el Trastero, Horror Hispano o Antología Z, entre otras. La asociación cultural francesa Avocats du diable escogió y tradujo uno de sus escritos para presentar la prestigiosa Antología Hemingway 2012. Es ganador de varios certámenes de terror, como el “III Premio Todos los santos de Cultura H/ Dolmen o el “Micro-Bio de Horror Hispano”. Ha publicado el cuaderno de relatos Mentiras Rotas (ed. Doble H, 2010) y la novela Alimañas (ed. Saco de Huesos, 2013).


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Aunque SCHADENFREUDE (LA FURIA) evidencia una clara vocación de novela, lo cierto es que se asimila más fácilmente como un libro de relatos cortos, unidos por elementos comunes que son los que presuntamente les aporta unidad. Por ejemplo, todos suceden en un mismo universo, poblado por personajes muy parecidos y con referencias o pequeñas citas que aparecen o son compartidas por todas las historias. También cada una de las narraciones están delimitadas por una serie de capítulos breves protagonizados por El Escritor, una suerte de autor maldito que no consigue publicar sus obras, y que a modo de oscuro demiurgo aporta a cada una de sus criaturas experiencias personales o rasgos de su físico o su carácter, elemento fundamental que consigue aunar con cierta solidez cada una de los textos.

SCHADENFREUDE (LA FURIA) fue galardonada con el V Premio de Literatura de Terror Villa de Maracena, sin embargo se nos ofrece narraciones extremadamente bizarras y explícitas tanto en el ámbito de la violencia como en el sexual, más cercanas a la novela negra o criminal que al terror (excepto el último relato), aunque los protagonistas de cada uno de los relatos no ocultan su condición de monstruos humanos, tanto en su aspecto físico como en su personalidad o sus reacciones, y también, en algunos casos, por su condición marginal o sus dificultades para relacionarse o integrarse en la jungla humana.




Óscar Pérez Varela esgrime un estilo bronco y provocador, alejado de lo políticamente correcto, cercano al cómic bizarro o al Sin City de Frank Miller, que no se reprime a la hora de describir situaciones o escenas por muy desagradables, asquerosas o escalofriantes que puedan parecernos. Narra con la agilidad espidíca del rock de Rammstein (que sirve de banda sonora de la novela) evidenciando un eficaz poética de lo sucio y de lo oscuro; ofrece además unas historias excelentes, de tramas apasionantes, - protagonizadas por personajes muy bien perfilados, y en algún caso, entrañables - , y muy bien rematadas con desenlaces sorprendentes o poco previsibles. Exige, eso sí, un lector abierto de mente y bien curtido porque algunos pasajes resultan difíciles de soportar debido a la dureza o a la naturaleza repugnante de lo descrito.

En cualquier caso, toda una experiencia.

JOSEPH B MACGREGOR

domingo, 7 de julio de 2013

LA CIUDAD VESTIDA DE NEGRO (ANTOLOGÍA DE NOVELA NEGRA. AUTORES ESPAÑOLES)




Autores participantes en esta antología:




 Alejandro M Gallo: Jefe de policía de Gijón y autor de una decena de novelas. Finalista del Premio Internacional de Novela Negra Umbriel, y XIV Premio Francisco García Pavón de Narrativa Policíaca. 

Alfonso Sastre: Veterano dramaturgo y escritor de novelas de terror fantástico. Entre sus obras de este tipo destacan Las noches lúgubres, El lugar del crimen y Necrópolis. 

Andreu Martín: Está considerado uno de los maestros de la novela negra española. Premio Hammett, Premio Ateneo de Sevilla, Premio Alandar de Narrativa Juvenil, Premio Brigada 21… 

Anita Haas: Escritora de ensayo, ficción y poesía. Autora de tres libros sobre cine y multitud de relatos. 

Carlos Aguilar: Ha publicado cerca de cincuenta libros de cine, sumando autorías individuales, compartidas y colectivas; en España, Italia y Alemania. Cuenta con una decena de premios, dos de ellos logrados en Italia, y el resto en España. 

Carlos Pérez Merinero: Publicó doce novelas, la mayoría de género negro. Participó en los guiones de catorce películas. Dirigió el largometrajeRincones del paraíso, la trilogía en vídeo Franco ha muerto y Otro cuento de Navidad

David Jasso: Periodista en prensa, radio y televisión. Presidente de NOCTE, la asociación española de escritores de terror. Ha ganado el primer premio LITER de Literatura de Terror, y dos veces el Ignotus al mejor relato.

 David G. Panadero: Periodista y escritor, crítico de cine y literario, ha publicado cinco obras, la mayoría ensayos de literatura cinematográfica. Edita y coordina la revista Prótesis. 

David Roas: Escritor y profesor de Literatura en la Universidad Autónomade Barcelona. Ha publicado 5 obras y multitud de ensayos sobre literatura. IV Premio Málaga de Ensayo.

Esteban Gutiérrez: Ha publicado 4 novelas y multitud de relatos en antologías. Imparte talleres de creación literaria de narrativa breve, y es fundador de la revista Al Otro Lado del Espejo

 Fernando Cámara: Guionista de series de televisión y director de dos largometrajes. Profesor de guión y narrativa audiovisual. Su primera novela fue finalista a los premios Ignotus y Nocte

Francis P. Fernández: Profesor universitario e investigador de larga trayectoria en el ámbito del ensayo científico-técnico. Autor de la novela La versión del Minotauro. 

Javier Quevedo Puchal: Ha publicado cuatro obras y varios relatos en antolologías. Ha sido finalista de los premios Shangay (mejor novela), Vórtice, Cryptshow y SciFiWorld. 

Juan José Plans: Escritor, periodista, guionista y locutor de radio y de televisión. Dirigió el Festival de Cine de Gijón, y presentó los programas Sobrenatural e Historias de RNE. Una de sus novelas ha sido adaptada dos veces al cine. 

Juan Madrid: Periodista y escritor. Ha publicado más de cuarenta libros y se le considera uno de los máximos exponentes de la novela negra española. Su obra ha sido vertida al cine y al teatro, y traducida a dieciséis lenguas. Ejerce con regularidad la docencia en instituciones de España, Francia, Italia, Argentina y Cuba. 

Lorenzo Silva: Ha escrito numerosos relatos, artículos y ensayos literarios, así como varias novelas, que le han valido reconocimiento internacional. Ganador del premio Nadal del año 2000 (finalista en 1997), premio Primavera, y premio Planeta 2012. 

Manuel Nonídez: Ha publicado nueve novelas. Es ganador del XIII Premio Francisco García Pavón de Narrativa Policíaca, del premio Drakul de novela, y del premio Leer es Vivir.

Pedro de Paz: Ha publicado cuatro obras. Es ganador del I Certamen Internacional de Novela José Saramago, y del Premio Internacional de Novela Luis Berenguer en 2010. 

Rubén Sánchez Trigos: Escritor y profesor de cine en la universidad. Guionista de varios cortometrajes, finalista del premio Drakul de novela, y finalista del Premio de relatos Domingo Santos.

 Santiago Eximeno: Ha publicado tres obras y multitud de relatos, todos en el género del terror. 

 Datos aportados por DAKULL EDITORIAL


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


LA CIUDAD VESTIDA DE NEGRO es una variopinta antología que reúne veinte relatos inéditos, firmados por algunos de los autores más importantes del género negro o fantástic-terror de nuestro país. Como sucede en la mayor parte de los libros recopilatorios nos encontramos con relatos de desigual interés; los hay muy brillantes, que cumplen más o menos las expectativas despertadas en su prometedor  planteamiento, y otros, por el contrario, cuyo decepcionante desenlace se traduce en poco más que un chiste o una broma del autor, que, desde mi punto de vista, estropea en parte lo que parecía un buena historia; textos poéticos y simbólicos conviven con otros más realistas y bizarros; en definitiva, autores de diferentes estilos y personalidades que convencerán o no al lector, dependiendo del grado de complicidad de éste con la propuesta de cada uno de ellos. Los autores abordan dos tipos de género: el negro o criminal y el de suspense o terror, enmarcados a mayor parte de ellos en un escenario común: la ciudad nocturna con sus callejuelas sombrías, personajes del lumpen, crímenes inesperados perpetrados por personas normales y corrientes, situaciones extrañas o misteriosas, baretos con lucecitas, accidentes casuales, etc. 

En alguna ocasión, los límites entre un género no están demasiado bien definidos como sucede por ejemplo con el relato firmado por Lorenzo Silva, Irina y el flautista, que comienza como una narración de tintes urbanos para, gradualmente, ir derivando por terrenos más fantásticos o simbólicos. Otros cogen el toro por los cuernos y abordan el género negro en toda su pureza; así los textos firmados por Fernando Cámara (La Bici Amarilla)y David Jasso (El reto de matar) son los que me parecieron más brillantes y conseguidos. La primera narra la crónica de una obsesión y de una venganza, con un pulso magnífico y un buen manejo del suspense, y la segunda, una historia criminal en la que una muerte lleva a otra muerte, en una suerte de ejercicio a lo Tarantino, muy eficaz y muy bien narrado. También mantienen un buen nivel los escritos por Pedro de Paz, David G. Panadero, Andreu Martín, Juan Madrid o Juan José Plans, aunque he leído historias bastante mejores de cada uno de ellos; me parecen trabajos menores dentro de su carrera.

Sin duda los tres relatos que considero más impactantes son aquellos que abordan o derivan hacia el género fantástico o terrorífico, es decir los de Anita Hass (Angie hace una amiga de verdad), Rubén Sánchez Trigo (La lluvia) y Javier Quevedo Puchal (Compro oro). En Angie hace una amiga de verdad, Anita Hass nos propone una historia extraña y angustiosa, en la que adquieren gran importancia las redes sociales, y que parece inspirada en aquellos maravillosos episodios televisivos de The Twilight Zone de Rod Sterling. Con respecto al firmado por Rubén Sánchez Trigo (La lluvia), la terrible tromba de agua que invade la ciudad adquiere características amenazadoras y letales, con situaciones típicas de un cuento de Stephen King, muy bien llevado y que sabe trasmitir sensaciones. Por último, Compro oro es otra de las historias que nos plantea al comienzo lo que parece una historia de tintes criminales, pero que termina desembocando en un desenlace de corte fantástico, ofreciendo imágenes de pesadilla, verdaderamente espeluznantes a la par que poéticas, y más propias de una narración de terror. 

El resto de relatos cumplen bien su cometido; por lo general están bien narrados y plantean conflictos originales y bastante prometedores pero, desde mi punto de vista, o fallan en su desenlace o bien lo que cuentan no me impresiona demasiado, no dejan huella. Sin embargo, el balance final es bastante positivo ya que, como mínimo, mantienen todos un buen nivel y algunos de ellos me parecieron, como ya he comentado, bastante brillantes y muy conseguidos.

JOSEPH B MACGREGOR

lunes, 1 de julio de 2013

OJOS AZULES EN KABUL de ANABEL BOTELLA.


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

La historia de Anabel Botella, autora de Ojos Azules en Kabul, bien podría dar también para otra novela: la crónica de una mujer por cumplir su sueño, el de convertirse en escritora y publicar sus libros. Así, hasta hace un par de años Anabel escribía mucho pero no conseguía interesar a las editoriales; tan sólo en un año ha conseguido publicar tres novelas (Ángeles Desterrados, Ojos Azules en Kabul y Cómo desees) y próximamente aparecerá un cuarto libro. Su actitud en ningún momento fue autocomplaciente; así, a lo largo de estos años, dejó leer sus manuscritos a personas de confianza y cuya opinión le podía servir para mejorar y perfeccionarse como escritora.  De ese modo, tuve oportunidad de leer el primer borrador de Ángeles Desterrados y me permití darle algunos consejos que pensé podían serle de utilidad; de estos, Anabel tomó aquellos que consideró más útiles y, escuchando otras opiniones, volvió a redactar su novela hasta que por fin consiguió que una editorial se interesará por ella y optará por publicarla. Todo esto lo cuento porque creo que esa es la actitud que todo autor/a novel debiera tener sí decide dedicarse a la creación literaria de manera comprometida y seria; es decir, siendo conscientes que nuestra obra puede ser mejorable y que las prisas nunca son buenas por mucha ilusión que tengamos. 



Desde aquel primer borrador que leí de Ángeles Desterrados hasta Ojos Azules de Kabul, Anabel ha evolucionado muchísimo como narradora, ganando en agilidad, solidez y seguridad, narra con pulso firme, siendo rigurosa con el material que tiene entre manos, y ha aprendido a separar lo esencial de lo accesorio. De igual modo, es capaz de dotar de humanidad a sus personajes, convirtiéndolos en creíbles y fácilmente reconocibles. 

Ojos Azules en Kabul se encuentra estructurada en tres partes: la primera de ella transcurre en Kabul, la segunda en Valencia y la tercera, que funciona a modo de epílogo, nos informa de cuál ha sido la suerte de los personajes de la novela. La trama de Kabul, protagonizada por Saira, una niña árabe rubia y de ojos azules (por razones que no conviene desvelar), que trata de sobrevivir junto a su hermana adolescente y su madre en una ciudad en guerra y sometidas al machismo atroz. Aquí, Anabel demuestra sus cualidades como narradora nata. 



Me explico: cuando Arturo Pérez Reverte publica Territorio Comanche consigue una novela excelente, pero basada en sus experiencias como corresponsal de guerra; sin embargo, Anabel no ha estado nunca en Kabul y todo lo que cuenta se basa en una profunda labor de investigación. Resulta increíble que esto sea así ya que consigue un grado de veracidad alucinante; todo los conflictos que Saira debe superar así como la ambientación de la historia, los usos y costumbres de la sociedad en la que vive, la forma de pensar, las actitudes... todo, absolutamente todo resulta convincente y veraz; nada exagerado. Por eso, leer Ojos Azules en Kabul se convierte para el lector en una experiencia sumamente conmovedora y emocionante; consiguiendo además un profundo e intenso grado de empatíacon las mujeres que la protagonizan.

En ese sentido, opino que esta primera parte de la novela resulta mucho más convincente y emocionante que la segunda - la que sucede en Valencia - que es sin duda un buen complemento (ya que Saira consigue la redención y cerrar círculos), pero que percibí también como menos interesante. Ambos segmentos están muy bien contados; narrativamente, la historia no pierde pulso y, en ese sentido, no percibo niveles distintos ni un gran desequilibrio entre una parte y otra. Simplemente, los conflictos que aparecen en la segunda no me motivaron tanto, sobre todo en lo que se refiere a la trama protagonizada por Isabel y su novio Sebas. 



En este segundo bloque, se cae también en algunos tópicos como en el caso de Fabián, al amigo gay de Saira, que sueña en convertirse en un gran diseñador, como sí por el hecho de ser homosexual no pudiera tener otras aspiraciones, De igual modo, en este segmento, Anabel presenta asuntos que están a la orden del día en la sociedad de nuestro país - el cáncer, la difusión de la intimidad en Internet por parte de adolescentes, la violencia de género, el trolleo en Twitter, la adopción, la inseminación artificial, el compromiso social con países necesitados, etc - lo que ayuda a que la novela sea más veraz pero también un poco excesiva, ya que pienso que se reúnen demasiadas desgracias en un sola familia o grupo de amigos.  




Sin embargo, estos pequeños peros no ocultan los muchos aciertos de esta segunda parte, que también los tiene. Entre uno de los aspectos más reseñables de este segmento, destacaría que los conflictos que se plantea están desarrollados con un acertado y eficaz sentido del suspense narrativo. De igual modo, los momentos sentimentales o románticos están resueltos sin caer en discursos ñoños o cursis ni en reacciones exageradas o salidas de madre. Por otro lado, como señalé anteriormente, el personaje de Saira no cae en contradicciones y se nos muestra coherente, en consonancia con la pequeña Saira de Kabul; por eso, sigue provocando interés y emoción en el lector, nos preocupa su suerte y nos alegramos cuando Anabel le regala un desenlace feliz, en el cuál la chica consigue cerrar círculos y reconciliarse consigo misma y con su pasado, gracias al amor de los que le rodean.




JOSEPH B MACGREGOR