lunes, 26 de noviembre de 2012

MEMORIA DE LA INOCENTE NIÑA HOMICIDA de ISABEL CAMBLOR



ARGUMENTO Y AUTORA en PRE-TEXTOS


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR 


Memoria de la inocente niña homicida adopta el formato de tragicomedia amable en la que se combina ternura y humor negro en dosis adecuadas. Isabel Clambor nos ofrece en esta ocasión una historia en la que partiendo de una anécdota más o menos simpática o entrañable - protagonizada por dos niñas en los años del golpe de estado de Tejero-, ésta se convertirá con el tiempo en un hecho crucial y que marcará la vida de una de ellas. 

En ese sentido, la "inocente niña homicida" que da título a la novela - y que atiende al nombre de Elena - se nos muestra como una chica que se siente distinta y diferente al resto de sus compañeras de residencia o de estudios; este tipo de mujeres suelen ser una constante en la obra de Isabel Clambor, aunque el tratamiento de esta adolescente resulta mucho más profundo e interesante; en mi opinión, Elena es el mejor personaje creado por la autora hasta el momento; el más complejo sin duda alguna.

Cuando alguien se siente diferente, que no conecta con el resto, la imaginación o la fantasía suele ser el refugio más recurrente y por eso muchas de sus "extrañas" reacciones o conclusiones equivocadas vienen motivadas por un trauma infantil que se descubre producto de su fantasía; sustentado en algo que realmente no sucedió como ella pensaba o que quizás pasó de otra manera. 

La existencia de Elena se nos antoja tan comprensible como surrealista, y conforme la narración avanza ésta se torna de manera gradual cada vez más amarga y más triste. Parece que ni siquiera la amistad incondicional e desinteresada de Teresa le sirve a Elena de consuelo; el único resquicio para la esperanza es la evocación continuada de su abuela, la persona con la que ha vivido los momentos más felices de su vida; en mi opinión, son estos recuerdos sobre su abuela en donde Camblor pone toda la carne en el asador (en donde se nota que la autora ha puesto mucho de sí misma) y nos regala los momentos más bonitos, tiernos y entrañables de la novela.

Otro aspecto característico de las novelas de Isabel es el costumbrismo, presente en esta ocasión en las experiencias de Elena durante su infancia en los años 80 y sobre todo, en su peripecia en la residencia de estudiantes y que ocupa casi todo la novela. Aquí se hace un repaso de los usos y costumbres de la comunidad universitaria, novatadas incluidas (expuestas de manera amable, como quitándole hierro al asunto). La autora describe situaciones con gran poder de convicción de manera que parece que estuviéramos leyendo sus propias experiencias  juveniles; hasta ese punto llega el grado de autenticidad de lo que se nos cuenta que resulta veraz y nada exagerado.

Me gustaría recomendar esta novela por varias razones: en primer lugar, porque pienso que está muy bien contada; también porque me parece muy entretenida, diferente y original, repleta de momentos entrañables pero también trágicos y amargos; pero sobre todo, y lo más importante, con un personaje potente y profundamente humano que te conquistará seguro y que te resultará  imposible olvidar.

JOSEPH B MACGREGOR

domingo, 18 de noviembre de 2012

LA TUMBA DEL MONFÍ




ARGUMENTO Y AUTOR en el siguiente ENLACE







OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


Desde mi punto de vista, La Tumba del Monfí es una "extraña" novela que mezcla dos géneros literarios, la novela histórica y la de terror, con resultados tan sorprendentes como irregulares; sin embargo, la extrañeza que me provoca no viene motivada por esta amalgama de géneros sino más bien por la estructura de la narración que paso enseguida a describir.

La historia comienza con la llegada de un grupo de jóvenes, tres parejas concretamente, a un pequeño pueblo de la Alpujarra para hacer turismo rural. Uno de ellos, Luis, adopta las funciones de narrador y será él quién se percate de que existe un "poder maléfico" en la casa en la cuál se alojan y que le (s) influye negativamente. Sin embargo, la trama de características misteriosas o paranormales es interrumpida con demasiada frecuencia por las lecturas históricas de Luis o por las narraciones orales de Concha, la casera; en dichas evocaciones el texto cambia de tono y se centra en de dos tramas ambientadas en épocas distintas: por un lado, durante el levantamiento morisco en la Alpujarra en el reinado de Felipe II. Por otro, en la posguerra española; en concreto, en los años en los que los maquis se refugiaban en la sierra tras el final de la contienda; la primera, me pareció bastante bien narrada pero un tanto excesiva; en cambio, la segunda  se me antojó mucho más equilibrada y medida. En ambos casos, están muy bien conectadas con la trama de terror, pero quizá en el caso de la primera se explican demasiadas cosas que pienso no influyen tanto en el clímax final.

En ese sentido,  opino que la trama de terror es mucho más interesante y sin embargo, se le presta más atención a la histórica, ocupando demasiado espacio dentro de la narración; creo que esta opción perjudica en gran parte la tensión planteada al comienzo, ya que termina cansando un poco y además le roba espacio a la intriga paranormal, que se merecía, en mi humilde opinión,  un mayor desarrollo. Será en los últimos capítulos cuando se retomen los elementos terroríficos, que culminan en unos acontecimientos tremendamente bizarros, uno de los aspectos que mejor sabe manejar Pérez Zúñiga, la descripción de este tipo de situaciones (asesinatos brutales, torturas o castigos ejemplares o escenas eróticas) y que aparecen a lo largo de la novela tanto en la trama histórica como en la de terror.

Por eso, a pesar de cierta irregularidad narrativa, creo que la novela tiene fuerza y se sigue con interés ya que la intriga me pareció bien graduada y nos regala excelentes momentos de puro terror; es en estos en donde reside, desde mi punto de vista, el mayor aliciente de LA TUMBA DEL MONFÍ.

JOSEPH B MACGREGOR


martes, 13 de noviembre de 2012

LA SEDUCCIÓN DE LA MÚSICA



OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

En LA SEDUCCIÓN DE LA MÚSICA, el divulgador científico alemán Christoph Drösser intenta demostrar que no es cierto que "la mayoría de las personas no son musicales". Recientes descubrimientos neurocientíficos "explican que la musicalidad es una facultad que prácticamente poseemos todos y cada uno de nosotros". A partir de esta idea, Drösser  ofrecerá a lo largo del libro argumentos suficientemente convincentes, avalados además por conclusiones de experimentos realizados en el ámbito de la neurociencia o por profundos estudios en ese campo que "demuestran que la musicalidad es una capacidad básica que poseemos todos" y que ésta no es un don que sólo poseen unos privilegiados con talento; esto es así porque "la música se genera en nuestra cabeza. Nuestro cerebro es el auténtico instrumento musical que todos poseemos".

Así, por citar tan sólo un ejemplo representativo de los que Drösser ofrece en el libro, Stefan Koelsch demuestra en su ensayo La relación social con la capacidad ( Der soziale Umgang mit Fähigkeit) como el talento nos es más que una invención social y para ello cita por ejemplo la figura de Mozart, presunto niño prodigio, que en su opinión no lo fue tanto; sus cualidades eran fruto de una férrea disciplina a la que fue sometido por su padre. En realidad, su primera obra obra maestra la compuso a los veintiún años y su obras tempranas no parecen evidenciar su presunto talento ya que apenas se interpretan y no tienen más valor que el puramente testimonial.

En ese sentido, en La Seducción de la Música, Drösser  demuestra que todos podemos ser cantantes si nos ponemos a ellos; una cosa es el triunfo social y otra cosa que no seamos capaces de cantar; como seres pensantes que somos, lo somos también musicales. Históricamente además la música ha formado parte de la existencia humana desde prácticamente la Prehistoria hasta nuestros días.

La música además forma parte de nuestra existencia (desde que nacemos hasta que morimos) y nuestros gustos musicales dependen también de lo que hayamos ido escuchando a lo largo de los años, es decir, que nuestras preferencias musicales son producto del entrenamiento y de la educación. De igual modo, la música puede poseer "poderes curativos" y es utilizada con frecuencia en terapias de tipo emocional con gran eficacia, precisamente por esa conexión que existe entre musicalidad y cerebro.

El ensayo me parece profundo y muy interesante porque trata asuntos de corte científico pero de manera clara y ágil, para que lo podamos entender todos; en ese sentido Drösser sabe conjugar magistralmente densidad con amenidad, resultando un ensayo cuyas conclusiones quizá puedan ser discutibles pero con un enorme poso de convicción y veracidad.

JOSEPH B MACGREGOR


CUENTOS CANÍBALES de Felisa Moreno Ortega

 


  OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Aunque los relatos incluidos en estos CUENTOS CANÍBALES son muy diferentes y variados en cuanto a temática y argumento, lo cierto es que la mayor parte de ellos se podrían definir como cuentos en los que sus protagonistas experimentan una situación anómala, quizá de características sobrenaturales, que para bien o para mal les cambia la vida o les obliga a replantearse todo lo que han hecho hasta ahora. Sin embargo, existe alguna excepción a esta regla por lo que resulta complicado encontrar un nexo común que los una en su totalidad. 

Sólo tres relatos pueden ser considerados como CUENTOS CANÍBALES en el sentido literal del término; en otros, se ofrece una visión de la pasión como una suerte de planta carnívora que lo devora todo: ilusiones, sentimientos, expectativas... y en muchos casos, la experiencia sentimental se salda con la decepción, la venganza o la muerte. Por eso, muchos de estos textos pueden encuadrarse dentro del género fantástico - con alguna influencia en alguno de ellos, de Stephen King - pero también profundamente sentimentales; la mayoría describe los avatares de una relación amorosa, que sólo en un caso (el de la chica deforme) concluye con un final feliz.

Los mejores relatos son aquellos en los que Felisa Moreno Ortega opta por no ofrecer demasiadas explicaciones sobre el extraño suceso vívido por el protagonista de la historia; así el texto gana en ambigüedad y en interés. Sin embargo, en otras ocasiones explica las causas o el por qué de la anómala experiencia por lo que el cuento gana en claridad pero pierde un poco de esa libre interpretación del lector que a veces puede resultar muy estimulante.


De igual modo, los cuentos de toque más sobrenatural o fantástico me parecieron mejores o más interesantes que los que simplemente cuentan una historia carente de estos elementos. Decir que las situaciones fantásticas o de terror son introducidas en entornos cotidianos y protagonizados por personas normales y corrientes. De igual modo, la experiencia paranormal sucede con idéntica naturalidad, sin subrayados, de manera que en algunos casos el protagonista de dicho suceso no sabe sí lo ha vívido de verdad, lo ha soñado o ha sido víctima de un alucinante flash.

Los cuentos están muy bien contados, narrados con buen pulso; la autora sabe dosificar de manera gradual el suspense narrativo de la trama que, es sin duda, el motor fundamental de la mayor parte de los textos incluidos en esta excelente recopilación. Como en toda antología, hay algunos que son más brillantes que otros, pero el balance general resulta bastante positivo; son relatos entretenidos e interesantes con los pasar un buena tarde de otoño.


JOSEPH B MACGREGOR

Para comprar CUENTOS CANÍBALES

sábado, 10 de noviembre de 2012

NOVEDADES THULE EDICIONES (Octubre y Noviembre 2012)



Título: Tú no me asustas 
Farideth Khalatbaree(Texto) & Lisam Jamileh Barjesteh (Ilustraciones) 
 Colección: Trampantojo 
 Páginas: 64
 PVP: 18,95 € 
 ISBN: 978-84-15357-14-8  



Premios: 2009-2010 - Exhibido en la 54th International Picture Book Exhibition, "Children's Worlds" · 2009 - Seleccionado por el IBBY como libro destacado para jóvenes Discapacitados · 2008 - Seleccionado en The Book Art International Exhibition · 2008 - Seleccionado como Mejor Diseño Mundial de Libro · 2007 - Seleccionado para la Bienal de Ilustración de Belgrado a Bratislava · 2007 - Selección bienal de la ilustración Belgrado.

El lado bueno de las cosas malas 

Muchos personajes malvados se han creado para atemorizar a los niños: el brujo, el ladrón, el hombre del saco, el monstruo, el dragón... Pero Tú no me asustas nos recuerda su función: son necesarios para que puedan existir la lámpara mágica, las hadas, los tesoros... Sin embargo, reconozcamos que son necesarios sobre todo para tener alguien a quien echarle la culpa y, lo mas importante, son necesarios para poder dormir con mama. El texto tiene forma de hipnótico poema que utiliza el recurso de la repetición y la cadencia para hablar de lo negativo de una forma positiva, como una parte esencial de nosotros. 

Farideh Khalatbaree (Teherán, 1948) es una prestigiosa autora y editora iraní que ha recibido multitud de reconocimientos internacionales. Además de algunos libros educativos para adultos ha escrito una cincuentena de álbumes infantiles. Sus obras se han publicado en numerosos países.



Titulo: Ese Otro 
Autora e ilustradora: Rosa Osuna 
Colección: Trampantojo 
Paginas: 48 
PVP: 12,95 € 
ISBN: 978-84-15357-13-1 



Otras vidas son posibles Yo es muy ordenada y le encantan los relojes y ser puntual. No le gustan las sorpresas y apenas tiene amigos. Un día llega un pariente con su perro (a Yo no le gustan los perros) y alteran toda su ordenada vida con sus malabares y su música y su afición a jugar, a pasear, a divertirse. Un álbum que invita a compartir con los demás  aunque no gusten de las mismas cosas, a entender otras formas de ser.

(Textos de THULE EDICIONES)

OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Dentro de el amplio abanico de novedades que Thule Ediciones nos oferta durante estos meses, considero conveniente reseñar por su gran calidad y originalidad dos bonitos álbumes ilustrados: Tú no me asustas (Farideth Khalatbaree, texto; Lisam Jamileh Barjesteh, ilustraciones) y Ese Otro (Rosa Osuna).


En Tú no me asustas, la autora iraní Farideth Khalatbaree nos regala un hermoso juego poético que, a modo de reiterativa canción, trata de reflexionar sobre la necesidad de aceptar la dualidad de las cosas humanas o en otras palabras más simples: sin las sombras no existe la luz, ni maldad sin bondad, ni hay blanco sin negro, o en ocasiones  el miedo no es más que la antesala de la paz y el sosiego. 

Pero es en el excepcional trabajo de la ilustradora  Lisam Jamileh Barjesteh en donde reside , desde mi punto de vista, la belleza de este álbum: sobre páginas de fondo negro, un felino con sonrisa de Gato de Cheshire y una brujito bueno, dan un sentido a las poéticas palabras de la autora, creados en trazos rápidos que parecen querer remedar el dibujo de una tiza. Los dos personajes juegan, bailan y crean al ritmo de las frases breves de la canción. En ese sentido, el diseño me parece  de una conmovedora belleza, culminando en un asombroso e inesperado póster desplegable central.

En Ese Otro, Rosa Osuna, autora del texto y de las ilustraciones,  repite el estilo de su anterior álbum ilustrado, Historia de Uno, de grato recuerdo para este reseñista. En ambos libros, Osuna utiliza muñecos de plastilina y atractivos colores para ilustrar el cuento que narra con cierta vocación de fábula. En este caso, el protagonista de la historia es un simpático muñeco/a que vive presuntamente feliz y tranquilo encerrado en casa, dedicado a sus hobbies y sin preocuparse por nada más; pero a partir del momento en que su tranquilidad es invadida por inesperados visitantes, el personaje va descubriendo que aunque uno /a tenga sus aficiones, éstas se pueden compartir y que se han de respetar los gustos ajenos; en definitiva,  un canto a la tolerancia del que todos deberíamos tomar buena nota.

Tanto la comunión tan perfecta y adecuada con el texto como la historia en sí me han resultado una grata experiencia. Un álbum ilustrado muy original y entretenido que divirtiendo nos invita o motiva a reflexionar sobre nosotros mismos y nuestra relación con los demás.

JOSEPH B MACGREGOR


viernes, 9 de noviembre de 2012

RUTINAS de FELIPE SANTA-CRUZ


Sinopsis para la prensa


En estas páginas encontrará el lector sesenta y un relatos cortos donde el humor absurdo se mezcla con fantásticos protagonistas. El autor crea un universo en el que lo irreal toma pie en nuestro mundo para darse un caprichoso paseo por lo cotidiano. 

Biografía de Felipe Santa-Cruz

Nacido en Sevilla el 19 de Octubre de 1984, desde muy pequeño siente gran afición por la lectura, viéndose enormemente influenciado tanto por autores clásicos, como Homero o Virgilio, como por otros más actuales, entre los que destacan Wilde, Cortázar y Sam Savage.Ha colaborado con diferentes publicaciones de temática cultural, aportando tanto artículos de opinión como relatos cortos y poemas. Durante el 2011 dirige y participa en la redacción de un programa sobre cine y literatura para televisión, además de publicar su primer libro, el poemario La daga en la pluma.


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


Después de la agradable experiencia de un poemario de corte íntimo y sentimental como  La Daga en La Pluma, publicado el año pasado, la lectura de RUTINAS, su reciente libro de relatos cortos, me ha resultado inesperada y sorprendente por lo que tiene de opuesto, un giro de 180º en su trayectoria como autor. 

Santa-Cruz nos ofrece una colección de cuentos cortos, que no llegan a adquirir la categoría de micro-relato pero de extensión breve, planteados como un ejercicio mental y humorístico. Básicamente, son textos que mezclan absurdo y surrealismo con un sentido del humor algo naif, en los que abundan los juegos de palabras, el doble sentido y un inofensivo pesimismo. Ignoro cuales pueden ser las influencias de Santa-Cruz a la hora de desarrollar sus historias, sin embargo el humor que esgrime en sus textos me ha recordado al que utilizaba el genial Gila en sus monólogos telefónicos, las novelas de Jardiel o los experimentos meta-lingüísticos de Gómez de la Serna; es decir, se trata de contar algo divertido con la mayor seriedad posible, enmarcado en otra realidad de aires surrealistas y absurdos. 

En ese sentido, Santa-Cruz nos regala un libro simpático y entretenido en el que sabe conjugar la ternura con el humor y con un buen puñado de historias entrañables; un universo especial al que merece la pena acercarse.

JOSEPH B MACGREGOR
Link para comprar el librohttp://www.bubok.es/libros/217296/Rutinas

jueves, 8 de noviembre de 2012

EL CRIADOR DE GORILAS





EL CRIADOR DE GORILAS
Roberto Arlt
Viento Simún 76
ISBN 978-84-15374-27-5
144 págs.   Pvp. 16,50 € 


ALGUNAS OPINIONES

Anteayer terminé la relectura y hoy empiezo estas páginas en caliente, un poco desolado porque Arlt se me fue de las manos con el último cuento de El criador de gorilas para dejarme solo frente a un bloc en blanco y un profundo mar azul que no me sirve de mucho. (Julio Cortázar)

Arlt lisa y llanamente inaugura la novela moderna argentina. Porque tiene una decisión estilística nueva, quiebra con el lenguaje de ese momento. Es el primer novelista argentino, y el mayor, por donde se lo mire.  (Ricardo Piglia)

Lo que en la novela europea se hizo a lo largo de quinientos años y mil escritores, en Argentina lo hizo Arlt solo, en cinco años. (César Aira)

Era, literariamente, un asombroso semianalfabeto. Nunca plagió a nadie; robó sin darse cuenta. Sin embargo, yo persisto, era un genio. (Juan Carlos Onetti)

ROBERTO ARL Y EL CRIADOR DE GORILAS

El 14 de febrero de 1935 el argentino Roberto Arlt se embarca en el buque Cabo Santo Tomé con destino a España, llegando al Puerto de la Luz, nueve días después. Durante más de un año recorrerá la península de sur a norte, pero también las ciudades de Tánger, Tetuán y Ceuta, en el norte de África. Allí descubre un mundo fascinante que –a cuatro horas de España- mantiene costumbres medievales, donde “se mueve una muchedumbre espesa y pintoresca, materialista, poética, cruel y con rasgos de extraña generosidad”. Fruto de aquel viaje es esta colección de cuentos, publicados entonces en la prensa argentina y recogidos después (en 1941) en un volumen. Son historias misteriosas o terribles, pero siempre divertidísimas que beben de la tradición oral y que significan una rareza maravillosa en la obra del escritor porteño. 

 De padre prusiano, Roberto Arlt nació en el barrio de Flores, en Buenos Aires en 1900. Pronto abandona el hogar familiar para ganarse la vida en múltiples oficios: pintor, peón de una fábrica de ladrillos, ayudante de librería, etc. y comienza a colaborar en prensa. En 1926 publica su primera novela, El juguete rabioso, a la que seguirían Los siete locos (1929), Los lanzallamas (1931), El amor brujo (1932) y El jorobadito (1933). Durante un viaje a España en 1935/36 va publicando en El Mundo sus Aguafuertes españolas y los cuentos de lo que iba a ser El criador de gorilas (1941). Escribió también numerosas obras de teatro. Falleció en su ciudad natal en 1942.



www.edicionesdelviento.es / info@edicionesdelviento.es / Tel. 981244468

Distribuidora, UDL Libros info@udllibros.com / Tel 91 882 32 80


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Roberto Arlt es considerado en Argentina como un autor de culto y lo es por derecho propio ya que la mayor parte de sus obras se descubre a un creador con un universo propio de tonos kafkianos, hábil en crear con escasos recursos y una presunta sencillez estilística un tipo de literatura pura, llena de fuerza, original y sorprendente, especialmente indicada a lectores que aún no ha perdido la capacidad de asombro. En su obra más conocida, El Juguete Rabioso, la cuál comparte un cierto malditismo con su autor y su condición de obra de culto, Roberto Arlt nos narra la crónica de un superviviente; una novela excepcional que aunque evidencia (y no disimula) sus influencias barojianas (en especial de La Busca) se nos antoja como una obra de personalidad apabullante  y en apariencia simple pero que deja un profundo poso en el lector.

En comparación, El Criador de Gorilas, da la impresión de ser un libro más convencional, de un evidente clasicismo que, sin embargo, no empaña para nada el resultado final; muy al contrario,  Arlt nos ofrece un conjunto de relatos magistrales, a cual mejor y más sorprendente. La mayoría adopta la forma de cuento oral - al estilo de Las Mil y una Noches o de algunos relatos de Kipling -, acordes con la cultura africana en  la que éstas se desarrollan (en un alto porcentaje, en ambiente musulmán; en menor medida, en el África Negra). 

Una muerte violenta sirve en algunas ocasiones como punto de partida de la narración, y en otras como consecuencia lógica de todo lo sucedido anteriormente; en ambos casos, "el ojo por ojo" suele ser el motivo principal y casi exclusivo de dichos crímenes. De igual modo, el carácter de la mayor parte de dichas agresiones no tienen nada de convencional y en su truculencia y crueldad reside curiosamente su "atractivo"; situaciones bastante desagradables en las que el autor hace gala de su magistral habilidad para ofrecer descripciones llenas de fuerza, que impactan por su escalofriante frialdad o por la ausencia de subrayado; sin recrease sádicamente en las muertes pero mostrándolas con la cruel alevosía en la que acontecen. 

En realidad, el gran tema del libro es el castigo, y éste puede llevarse a cabo a veces en forma un asesinato o en otras ocasiones mediante una cruel y meditada venganza que resulta  ser siempre peor que la muerte, como sucede en el relato de la orquídea, por ejemplo.

De igual modo, con una eficaz claridad expositiva dibuja los escenarios en los cuales transcurre la acción, consiguiendo trasmitir a la perfección ambientes o atmósferas, así como sensaciones de cualquier calibre: calor, claustrofobia, angustia, cansancio, dolor, temor, incertidumbre, etc.; logrando sorprendernos con inesperados desenlaces o con hábiles desvíos argumentales. igualmente insólitos aunque siempre coherentes y lógicos.

En definitiva, un pequeña gran joya de lectura casi obligatoria.

JOSEPH B MACGREGOR


domingo, 4 de noviembre de 2012

PRISIONEROS DE ZENDA






NOVEDADES INFANTIL Y JUVENIL GRUPO-SM


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


Prisioneros de Zenda no oculta en ningún momento su condición de homenaje a la literatura de género, a esas novelas de aventuras firmadas por Salgari o Dumas; historias entretenidas protagonizadas por míticos aventureros, como Dick Turpin, El Conde de Montecristo o Los Tres Mosqueteros (que en realidad siempre fueron cuatro), y que habrían de enfrentarse a variados conflictos o peripecias en las que se mezclaban romanticismo y acción; primeras lecturas juveniles que forman parte, y por derecho propio, de la memoria literaria de lectores de varias generaciones (incluida la mía) y que sabían crear afición. 

Pero la evocación de Fernando Marías (texto) y Javier Olivares (ilustraciones) no se reduce a lo meramente argumental sino que se amplia y se hace patente en el acertado diseño del libro, en el que se intenta homenajear también a Ulises Wensell, célebre ilustrador de muchos de nuestros cuentos de la infancia. En ese sentido, la comunión entre texto e imagen me parece perfecta. Además, el fondo de las páginas de cada una de las cuatro historias contenidas en el libro aparece entintado con diferentes tonos y colores, adquiriendo mayor fuerza e intensidad, potenciando así su originalidad y belleza. 

De las cuatro historias que conforman Prisioneros de Zenda, tres de ellas resultan ser nuevas revisiones de historias publicadas previamente y sólo una es nueva; eso sí, las espléndidas ilustraciones de Olivares fueron realizadas expresamente para esta edición; sólo la primera (una de piratas), la tercera (que opta por la aventura de ambientación histórica) y la cuarta (la cacería en la tundra de un extraño animal) se pueden considerar como evocaciones más claras del universo de novelas juveniles de aventuras que, en principio, se intenta homenajear, mientras que la segunda parece más próxima al género fantástico, más concretamente al de ciencia-ficción o terror, que pudieran cultivar autores como Bradbury o el Richard Matheson de Soy Leyenda, aunque el tratamiento del personaje principal así como la peripecia (sentimental) que protagoniza sí me parecieron novedosos y muy originales. 

Este ejercicio reivindicativo evita el guiño cómplice o la cita facilona para el lector; muy al contrario cada una de las historias se abordan con grandes dosis de singularidad, evidenciando Marías  un pulso narrativo excelente; además demuestra una envidiable pericia al saber mezclar con el equilibrio adecuado en una única trama elementos de acción con otros más sentimentales, sin caer en la sensiblería o en lo cursi; en definitiva: cuatro propuestas a cuál más interesante y motivadora que, en ningún caso, decepcionan.

JOSEPH B MACGREGOR