jueves, 21 de febrero de 2013

La Asesina de Los Ojos Bondadosos


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


Después del buen sabor de boca que me dejó Cuentos Caníbales, el anterior libro relatos breves de Felisa Moreno, tenía cierta curiosidad por saber como se manejaba esta autora en el formato largo. Abordé por tanto la lectura de La asesina de Los Ojos Bondadosos con bastante entusiasmo y grandes expectativas, las cuáles no se han visto para nada defraudas ya que se nos ofrece una obra sólida y muy conseguida, de emoción latente y palpable.

Partiendo de un planteamiento enigmático que en un principio podía hacernos pensar que nos encontramos con una novela de misterio o policíaca, lo cierto es que la trama deriva más bien hacía terrenos esencialmente dramáticos en la que las pequeñas tragedias personales de los diversos personajes que intervienen en la historia tienen un peso específico importante. Por eso, aunque existe un protagonista - Raquel, una aspirante a periodista en crisis sentimental - que sirve de motor a la acción, nos encontramos con una novela coral en la que conseguimos entenderlos a todos y empatizar en mayor o menor medida con cada uno de ellos. En ese sentido, Felisa Moreno acierta básicamente en el dibujo de sus criaturas que eluden lo plano ya que se advierten muy de verdad, de carne y hueso, profundamente humanos.

Esto no quiere decir que la investigación sobre Severina "la asesina de ojos bondadosos" que emprende Raquel sea tan sólo una excusa alrededor de la cuál giran todos los personajes, ya que esta peripecia posee un importancia trascendental a lo largo de la narración; así, la autora sabe dar a cada trama paralela su justo lugar en la narración, de manera equilibrada de tal modo que ninguna signifique el menor menoscabo a las indagaciones de la periodista, núcleo central de la historia.

Felisa Moreno acierta también la autora en la descripción del entorno o escenario en el cuál se desarrolla la acción, un pequeño pueblo de Jaén, sobre todo en lo que se refiere a los usos y costumbres propias del entorno rural andaluz, sin caer en lo pintoresco o en el tópico.

Consigue una novela compacta, muy bien construida y pensada, en la están muy presentes los recuerdos de los personajes en forma de flashback, sentimientos de todo tipo (el amor, los celos, la tristeza o el de pérdida)  y, como ya señalé antes, las pequeños dramas personales de cada uno de ellos.

lunes, 11 de febrero de 2013

DONDE LA MUERTE TE ENCUENTRE de FERNANDO OTERO




DONDE LA MUERTE TE ENCUENTRE
FERNANDO OTERO
XVII PREMIO DE NOVELA ATENEO JOVEN DE SEVILLA

por Joseph B Macgregor


Donde la muerte te encuentre es una estupenda novela que me ha parecido más interesante que entretenida, más apreciable por el buen hacer de Fernando Otero que por que me haya llegado o trasmitido emociones; es decir, me ha parecido una novela más que correcta pero, en líneas general, algo fría.

Parte de un planteamiento bastante motivador: el protagonista, Ginés Maldonado, viaja a Cuba para investigar sobre la oscura muerte de Ernesto Che Guevara  en Bolivia, acaecida cuarenta años antes, con objeto de hacer una tesis sobre las causas que pudieran explicarla e intentar descubrir que grado de implicación tuvo Fidel Castro en el asunto. Además,  éste antepone su historia de amor con Raquel Osorio - una joven que conoció en Silebar - a su  deseo de encontrar la verdad, algo que le atormentará en parte a lo largo de su odisea cubana. 

En su estructura e intenciones, Donde la muerte te encuentre me recordó en parte a la novela de Javier Cercas, Soldados de Salamina; ambas se centran en la investigación del  protagonista sobre un suceso histórico no suficientemente aclarado en el que interviene un personaje real que, de alguna forma, necesita ser mostrado en toda su humanidad; resulta prioritario en ambos casos que los acontecimientos sean expuestos tal y como sucedieron y no tal y como los cuenta la historia oficial. En el caso de la novela de Fernando Otero, contamos con el inconveniente de que Maldonado debe realizar su investigación en un país en el que cualquier intento por implicar al gobierno cubano en la muerte del Che resulta peligrosísimo, por lo que debe hacerlo con la mayor discreción y con cuidado a no ser descubierto, sorteando además las dificultades que se le presentan por ser una persona vigilada.

De igual modo, Otero mezcla - como sucedía en la obra de Cercas - las peripecias protagonizadas por Ginés con la narración alternativa de la odisea vivida por el Che y sus hombres en la selva boliviana; también algunos capítulos se centran en las entrevistas que éste mantiene con personas que pueden ayudarle a encontrar la verdad sobre los acontecimientos. 

Otro acierto, a nivel narrativo, lo encontramos en la alternancia de narradores que, capítulo a capítulo, van haciendo avanzar la historia; dotando de gran riqueza la trama y mayor entidad a los personajes que nos aportan información tanto de ellos mismos como de Ginés Maldonado.  En ese sentido, Otero demuestra ser un narrador honesto con sus lectores y muy inteligente.

Pese a todo estos aciertos en el ámbito estructural o narrativo, la novela no consigue trasmitirme demasiado emocionalmente hablando aunque sí que me interese por la peripecia de Maldonado y que empaticé con sus intentos por descubrir la verdad. Considero, en ese sentido, que Otero juega todas sus bazas en los últimos capítulos de la historia, en las que sí logra altas dosis de suspense y convicción, consiguiendo así que uno cierre el libro con buen sabor de boca y con la bonita de sensación de no haber perdido el tiempo.

JOSEPH B MACGREGOR




MIS LIBROS PENDIENTES Nº 2: SIN NOTICIAS DE GURB de EDUARDO MENDOZA



Edición conmemorativa del veinte aniversario del clásico de Eduardo Mendoza, que recupera las ilustraciones originales de Perico Pastor.


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


Aunque he leído bastantes libros de Eduardo Mendoza, autor al que considero uno de los mejores del panorama literario español, lo cierto es que tenía pendiente todavía Sin Noticias de Gurb, considerada por muchos lectores como una de sus mejores y más divertidas novelas. La experiencia no ha sido para nada decepcionante.

Mendoza consigue una historia en la que se muestra absolutamente libre y espontaneo en una trama algo simple pero que sirve como excusa para dar rienda suelta al surrealismo más salvaje, siempre presente en sus obras de humor. Sin embargo, en esta ocasión lo advierto menos pendiente de respetar un argumento, como si Mendoza jugara todo el tiempo a la improvisación en un ejercicio casi de escritura automática. De ese modo, la novela funciona más por acumulación de anécdotas que por seguir una trama lineal al uso en el que el protagonista ha de conseguir un objetivo. En este caso, el extraterrestre que protagoniza la historia nos cuenta sus peripecias cotidianas y no hace absolutamente ningún esfuerzo por encontrar a su compañero desaparecido. Y son estas aventuras o experiencias, a cuál más absurda y esperpéntica, ambientadas en la Barcelona de los años 90, en donde encontramos una continua invitación al regocijo; situaciones además que se producen de manera continuada, sin dejar respiro al lector.

Otro gran acierto de Mendoza lo encontramos en el diseño del protagonista, un extraterrestre sin nombre que posee la capacidad de adoptar la personalidad que le apetece en cada momento y que, por ese motivo, se antoja en todo momento como un ente abstracto que necesita continuamente reinventarse para sobrevivir en la jungla urbana. Como una suerte de Mortadelo Galáctico, resultan hilarantes las distintas personalidades que el extraterrestre va adoptando a lo largo de la historia, que van desde Paquirrín a Ortega y Gasset, cada una de ellas a cuál más increíble y disparatada. A destacar también, su adicción a ingerir kilos y kilos de churros a cualquier hora del día o a gastar grandes cantidades de dinero en las cosas más absurdas. A pesar de todo, al personaje se le coge bastante cariño y posee algunos puntos en común con el detective-loco de sus novelas de misterio y humor ya que, de alguna forma, ambos son unos parias que nos muestran un punto de vista muy peculiar sobre una realidad que siempre aparece ante sus ojos como difícil de asimilar o comprender; también ambos poseen una tendencia a dejarse llevar por los acontecimientos y a resolver los conflictos que se les van presentando de la manera más demencial o sorprendente.

En líneas generales, Mendoza consigue una novela entretenida y divertida que funciona  bastante bien y en la que alterna un humor algo naif  y esperpéntico con otro más cercano al costumbrismo o a la crítica social del momento; éste último quizá se entendiera un poco mejor en los años en el que la novela fue publicada; sin embargo, desgraciadamente muchas de las cosas sobre las que habla no sólo no han cambiado demasiado en el año 2013 sino que se han multiplicado por cien, por lo que en realidad la novela no pierde vigencia ni acidez y resulta curiosamente de gran actualidad.


JOSEPH B MACGREGOR


lunes, 4 de febrero de 2013

LA VIDA IMAGINARIA de MARA TORRES



FICHA TÉCNICA DE PLANETA DE LIBROS

Finalista Premio Planeta 2012

OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


La Vida Imaginaria me ha gustado porque es una historia sencilla aunque poco original (es cierto), narrada con agilidad, y que presenta a un personaje, en torno al cuál gira toda la trama, y con quien inevitablemente me he sentido identificado desde prácticamente las primeras páginas. 

Nata y yo somos del mismo planeta; personas con imaginación que encuentran en la ensoñación o en la fantasía un modo de evasión, un refugio para poder sobrevivir a una realidad fea, cutre o dolorosa; viviendo como flotando en una enorme burbuja que, con frecuencia, se traduce en una boba felicidad de la que resulta complicado desprenderse. En el caso de Nata, sus fantasías son una forma de expresión de sus sentimientos más profundos pero también sus miedos, dudas o inquietudes. De igual modo, las conversaciones imaginarias que mantiene con su ex hacen patente la lucha interior que mantiene consigo misma: por un lado, desea olvidarse de Berto para siempre, pero por otro, se resiste a perder la esperanza de que todo vuelva a ser como antes de la ruptura. Uno de los puntos fuertes y más divertidos de la novela son precisamente estos, cuando la autora opta por describir la fantasías que conforman esa vida imaginaria. Quizá lectores más prácticos y realistas no lleguen a empatizar con ella como lo he hecho yo, pero estoy seguro de que sí consiguen conectar no podrán parar de leer.

Otro aspecto con el que me he sentido bastante reflejado es cuando Nata expresa sus sentimientos hacia Mauro, el nuevo hombre que entra en su vida y por el comienza a sentir algo: la inquietud que puede provocar un WhatsApp o un sms no respondido al instante, las diversas interpretaciones que se puede dar a un mensaje o un e-mail en el que cada palabra parece que tiene un significado o un porqué, las dudas o vacilaciones sobre sí se está actuando correctamente o no, la tentación de echarse atrás conviviendo con el deseo de seguir adelante. Mara Torres consigue un grado de autenticidad importante, mostrando a su personaje al desnudo, con todas sus contradicciones, cobardías y dudas sin un atisbo de cursilería o ñoñez. La autora acierta plenamente en el dibujo de una mujer romántica y sentimental que nos divierte pero de la que también nos compadecemos porque en realidad muchos hemos sido  y hemos actuado como ella (o incluso mucho peor).

Decía al comienzo de la reseña que no se trata de una historia demasiado original: la historia de una mujer que ha roto con su pareja y que intenta rehacer su vida no resulta nueva y está demasiado manida. Sin embargo, el tratamiento que Mara Torres hace del tema si me parece  eficaz ya que acierta de pleno con el personaje principal que considero el principal aliciente de la novela por las razones antes apuntadas.

En líneas generales, Mara Torres me parece una narradora correcta que emplea un estilo simple, nada descriptivo, con un uso eficaz del diálogo en el que prima la naturalidad y lo cotidiano. Por otro lado, creo que las intenciones de la autora no eran otras que escribir una novela agradable, fácil de leer, entretenida y de evasión; una historia para pasar un buen rato, objetivo cumplido que encuentra su punto fuerte en las reflexiones y ensoñaciones sentimentales de la protagonista mientras que otros aspectos más sociológicos o coyunturales resultan, desde mi punto de vista, más accesorios o prescindibles. 

JOSEPH  B MACGREGOR