sábado, 28 de febrero de 2015

EL ESCRITOR QUE MATÓ A HITLER de Javier Ruiz Portella



OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


Novela que me produce una sensación ambigua, "El escritor que mató a Hitler" de Javier Ruiz Portella presenta, no obstante, un doble interés: uno que tiene que ver con su estructura narrativa y otro en el curioso planteamiento argumental que se nos ofrece en el que combina una suerte de ucronía a la española, - una especie de parodia de "Un mundo feliz" de Aldous Huxley - , con una novela de género, concretamente, la de espías, ambientada en los albores de un conflicto bélico, la Segunda Guerra Mundial. 



Narrativamente, la historia se ambienta en dos épocas diferentes: la Alemania de los años 30, en los albores del Nazismo, y la España Futura del 2048. La trama de ambas épocas se ofrece en forma de capítulos alternos, narrados en estilo de prosa diferentes e incluso utilizando un tipo de letra distinto. 



El planteamiento inicial parte del año 2048, en el cuál Ilona, la nieta de Alexander Von Hunterbrand recupera el diario de éste en el cuál narra sus esfuerzos por derrocar a Hitler del poder. Ambientar la trama en un España futura, le sirve a Ruiz Portella para describirnos una sociedad en la que todos los problemas políticos y sociales de hoy en día han conseguido ser solucionados. Aunque los ciudadanos viven en un sistema presuntamente justo e igualitario, son vigilados permanentemente por el Ojo Igualitario (una especie de Gran Hermano). En ese afán por conseguir la igualdad social y de sexos, el lenguaje ha experimentado una gran transformación. De igual modo, la división territorial de España ha cambiado y los hogares están diseñados de tal manera que no existe televisión, sino unas pantallas que se conectan automáticamente y que incitan a los ciudadanos a consumir, mediante mensajes publicitarios que se repiten durante todo el día. 




A través de Ilona y su pareja Julio Alberto vamos conociendo en que consiste la sociedad en la que les ha tocado vivir (de la que sólo he señalado algunos aspectos) y en la que no se sienten demasiado felices. Los capítulos ambientados en este periodo futuro están narrados en un estilo simple y sencillo, casi naif, fácil y accesible, mezclando con habilidad la ironía con lo satírico o caricaturesco; combinación que, en líneas generales, resulta bastante eficaz.



Los capítulos ambientados en la Alemania de los años 30 (y en otros países europeos), reproducen las páginas del diario de Alexander Von Hunterbrand, material que servirá,  una vez que sea traducido al español, como base para un libro que piensa publicar Ilona, y en el que éste narra sus intentos por conseguir las cartas de un sobrino de Hitler, que servirían para demostrar el origen judío del dictador. En su empresa, le ayuda su amante la pintora Tamara Kolakovna, que no dudará en seducir al sobrino de Hitler (al que llaman "Hitlerito") para sacarle información sobre la ubicación de tan transcendentales documentos. Como señalé al principio, Ruiz Portella nos ofrece una novela de espías, cuyo macguffin serían estas cartas y que es narrada con agilidad y buen sentido del ritmo. Lo único que me chirrían son los diálogos de los personajes que en ocasiones utilizan expresiones más propias de nuestra época que de los años 30. Esta peripecia está narrada además con un estilo también sencillo y poco descriptivo, aunque con cierta vocación poética en algunos pasajes. 



Lo mejor de la odisea de Alexander lo encontramos en los capítulos finales de su diario, en el que descubre por qué los americanos, que son los que finalmente han conseguido las cartas, deciden no hacerlas públicas y permitir que el nazismo se imponga en Alemania y se inicie, como consecuencia, la Segunda Guerra Mundial.  El autor expone aquí una curiosa e inquietante teoría en la que los sucesos mundiales están en manos de un Círculo secreto (El Círculo de Reflexión), cuyos miembros son los que deciden que la información que derrocaría el régimen de Hitler no se haga pública, para que de este modo se fortalezca el sistema democrático. Para ellos, las trágicas consecuencias que traerán el nazismo y la Segunda Guerra Mundial a la población mundial, servirá para que las políticas radicales sean consideradas por el ciudadano como un peligro para la libertad y la democracia y por lo tanto el Sistema se haga más fuerte y más sólido. 



La conexión que se produce entre las dos épocas demuestra que la democracia tampoco es el sistema perfecto que creían los miembros del Círculo, ya que la sociedad futura que se nos presenta nos muestra a ciudadanos alienados, controlados por el Estado, es decir un régimen de raíces claramente totalitarias, en la que lo políticamente correcto se ha convertido en una obligación, no en un opción. En ese sentido, la novela desprende un evidente pesimismo en la que los sistemas políticos parecen haber entrado en crisis y no hay solución para el ciudadano de a píe que seguirá a expensas de lo que decidan los cuatro o cinco personajes que dominan el Mundo y mueven sus hilos.



La novela alterna, desde mi punto de vista, momentos de interés desigual sobre todo en los capítulos ambientados en la España Futura, que me resultaron por lo general reiterativos y redundantes, rompiendo además la tensión creada por la trama situada en los años 30. Por ese motivo, la lectura del libro me trasmitió una sensación de cierta ambigüedad, ya que aunque reconozco sus méritos, lo cierto que no todo me pareció motivador, emocionante o interesante, alternando momentos buenos con otros que no me lo resultaron tanto, aunque las reflexiones que me provocó sobre la sociedad actual salda con creces esos momentos no tan afortunados.

JOSEPH B MACGREGOR

jueves, 19 de febrero de 2015

LA CUESTIÓN DANTE de Lorenzo Luengo


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


Al igual que me sucedió con Amerika (XIV Premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla), la anterior novela de Lorenzo Luengo que tuve oportunidad de leer hace cinco años, La cuestión Dante (XLV Premio de Novela Ateneo de Sevilla), su último libro, ha resultado una experiencia  tan motivadora como agotadora, tan interesante como desconcertante; es también una novela ambiciosa, rebosante de imaginación, "más grande que la vida", diferente, original, en apariencia caótica - debido a su curiosa (caprichosa) estructura narrativa: una suerte de novela-puzzle en la que el lector debe participar activamente para encajar todas las piezas, en principio desordenadas, para formar el puzzle completo.




El esquema narrativo se asemeja al de La Divina Comedia de Dante: la trama se divide en nueve partes, como El Infierno de Dante, que engloban en total treinta y cuatro capítulos. Se nos ofrecen  además dos novelas por el precio de una; dos tramas, que en un principio, cuesta relacionar pero que finalmente aparecen perfectamente ensambladas, de tal modo que la novela admite una segunda revisión para que el lector pueda encajar mucho mejor las piezas del puzzle:

 "Vivimos en un mundo engañoso y tienes la sensación de vivir en el infierno, y de ahí los nombres que tienen los personajes y además la estructura de la novela está formada por nueve partes que reflejan los capítulos del Infierno y de 34 capítulos, como la 'Divina Comedia" Lorenzo Luengo. El Confidencial.





La primera historia se desarrolla entre los finales de los setenta hasta el año 96 y está protagonizada por Dante Veryl, un sujeto que se aficiona a la investigación de conspiraciones políticas, algo que le traerá graves consecuencias no sólo para él sino también para su esposa e hija. La segunda se sitúa en el año 96 y la protagoniza Virgil Clyde, un individuo, que ha sufrido un infarto, y despierta en un hospital; sus recuerdos tienen que ver con una extraña organización en la que participó activamente, liderada por el profesor Braunschweige, y que se dedica, desde tiempos inmemoriales a realizar extravagantes experimentos con seres humanos - que se remontan a la 2º Guerra Mundial (ordenados por un célebre dictador nazi alemán) y que llegan hasta nuestros días con el auge del fundamentalismo islámico -; estos tienen que ver con la manipulación cerebral y de los sueños.


"Un libro que leí cuando preparaba mi novela, El palacio de la consciencia, de Rudolph Franz, contempla la posibilidad de que los sueños tengan por función la asimilación de la experiencia cotidiana como un paso imprescindible para la forja de la personalidad, lo que me llevó a plantearme algo que el libro no decía: ¿sin sueños careceríamos de personalidad? Y más importante aún: si pudiéramos modificar nuestros sueños… si nuestros sueños pudieran ser modificados, incluso sin nuestro conocimiento, ¿seríamos las personas que somos?" Lorenzo Luengo, entrevista transcrita en Hispalis. Las Noticias de Sevilla.


Sin embargo, ¿Son suyos esos recuerdos? ¿Es realmente Virgil Clyde quién despierta en el hospital, o se trata de Dante Veryl, cuyo cerebro ha sido manipulado para convertirse en depositario de los recuerdos biográficos de otra persona? 






Al igual que Amerika, Luengo esgrime una mezcolanza de géneros y estilos que van desde la novela de Ciencia-Ficción, de espionaje o el thriller puro y duro, combinando además el ensayo divulgativo de carácter científico, filosófico e incluso teológico; son muchos (¿demasiados?) los ámbitos que abarca esta novela ambiciosa y agotadora que con frecuencia se torna en exceso discursiva o se desvía del conflicto central para divagar sobre cuestiones de honda raigambre filosófica, científica, teológica... vital. De igual modo, el autor hace referencia a sucesos reales - los atentado fallido de Reagan o del Papá Juan Pablo II, la guerra de Afganistán o el asesinato de Anwar el Sadat o de John Lennon - que mezcla con otros producto de su imaginación o inventados, aunque precisamente el que hace referencia a los extraños experimentos nazis - según Luengo -  resulta ser bastante real:

"La parte referida a los experimentos reales que comenzaron en la Alemania nazi y continuaron en Estados Unidos, cuando los norteamericanos se llevaron a los científicos alemanes, parecería la más fantasiosa y, sin embargo, es la más real y está totalmente documentada por las actas por la comisión de investigación del Senado norteamericano."




No es una novela fácil, sino que exige un esfuerzo por parte del lector que desde el principio debe aceptar las reglas del juego sí quiere disfrutarla y gozarla al máximo. De igual modo, algunas reflexiones resultan tan interesantes y están tan bien contadas o descritas que invitan no sólo a una segunda lectura, sino a volver al libro en más de una ocasión para repetir la experiencia. 



Además, La Cuestión Dante es una novela que admite diversas lecturas, de tal manera que cada lector /a podrá construir una trama diferente. La mía sería la siguiente: Dante Viryl se adentra tanto en su investigación sobre las guerras secretas del siglo XX, que sus pasos le llevan hasta la organización del doctor Braunschweige. Éste aprovecha su estancia en la ciudad-estado Ábaddon, en la que se sitúa el centro experimental,  para convertir a Dante en una especie de vampiro emocional que se alimenta de toda la información que le suministra Virgil Clyde. Dicha información se transformará en recuerdos propios en un cerebro vacío y necesitado de ellos que un amnesico Dante tomará como suyos cuando despierta en el hospital, adoptando la personalidad de Clyde (está convencido de que es Clyde). Sin embargo, la novela aporta suficiente ambigüedad a la trama de tal modo que este argumento pueda ser perfectamente transformado por otro lector/a que aportará una interpretación por completo opuesto o diferente a la que he descrito.




Joseph B Macgregor

martes, 10 de febrero de 2015

LA SOMBRA DEL INQUISIDOR de Roberto Ciai y Marco Lazzeri



OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


La sombra del inquisidor adopta el formato de novela de investigación de ambientación histórica, que parte de un planteamiento a priori bastante interesante y motivador, mezclando además personajes reales (Tomas de Torquemada, El papa Alejandro VI) con otros de ficción. La historia está ambientada en 1949, en Lucca, una ciudad-estado italiana de la Toscana, en la que se produce el misterioso asesinato de Giacomo Scolario, uno de los anziani, miembro del Consejo de Ancianos, responsable de la jurisdicción del gobierno de La República de la ciudad. Ermete Dei Mazzei, funcionario de la Hacienda Pública será el encargado de investigar el caso que se complica más de lo que un principio parecía ya que la esposa e hijos pequeños de Scolario son asesinados salvajemente por unos misteriosos sicarios. En su investigador, Ermette contará con el apoyo y la colaboración de Ortensio, fraile dominico, por lo que éste último se verá obligado a viajar a Roma para tratar de resolver el maldito embrollo ya que al parecer la clave del enigma tiene que ver con un objeto que Scolario legó a una hija secreta que reside en la Ciudad Santa. Pero al parecer, el Inquisidor General de España, Tomas de Torquemada, también está muy interesado en conseguir dicho objeto, y no cejará hasta conseguir su propósito aunque para ello tenga que emplear métodos nada ortodoxos.




 Roberto Ciai y Marco Lazzeri nos ofrecen un texto minucioso y descriptivo, en el que adquieren gran importancia los diversos escenarios en los que se van desarrollando la acción: desde la casa más humilde o miserable hasta las estancias del Vaticano, tanto o más que los personajes. En ese sentido, emplean mucho texto para describir al milímetro dichos entornos, utilizando además muchas comparaciones con cierto sentido poético. Por eso, la acción de la trama se desarrolla quizá con menos agilidad que la que se desearía, ya que se los narradores se detienen excesivamente en los detalles. Desde mi punto de vista, a esa afición de los autores por la descripción, para mí gusto algo indigesta, hay que añadir la cantidad de diálogos que mantienen los personajes en las que, con frecuencia, se dedican a intercambiar impresiones sobre un tema (casi siempre de carácter religioso o de fe), que aunque resultan interesantes y muy clarificadoras, a veces da la impresión de estar de más, o lo que es lo mismo, estoy seguro que si no se produjeran no influiría demasiado en el desarrollo de la trama principal.




 No obstante, el misterio que sustenta la historia, así como los personajes estelares, resultan lo suficiente motivadores o atractivos como para que merezca la pena leer la novela hasta el final. De igual modo, las conclusiones que podemos sacar de los últimos capítulos resultan como poco bastante interesantes y muy valiosas. Éstas tienen que ver con la posibilidad de una unión absoluta entre las distintas religiones: el judaísmo, el cristianismo y la religión musulmana. Es cierto, que los autores combinan sucesos reales con otros de ficción o inventados, y que dichas conclusiones se infieren de un documento que no existe más que la imaginación de Roberto Ciai y Marco Lazzeri, pero la propuesta de tolerancia y unidad no deja de ser razonable y, tal y como está el mundo más que deseable.



 JOSEPH B MACGREGOR

martes, 3 de febrero de 2015

HISTORIA Y ANTOLOGÍA DE LA CIENCIA FICCIÓN ESPAÑOLA



OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


Historia y antología de la CIENCIA FICCIÓN ESPAÑOLA, publicada por Cátedra en su colección Letras populares, evidencia un doble interés. Por un lado, la interesantísima y profusamente documentada introducción que nos ofrecen los responsables de la edición de la antología, Julián Díez y Fernando Ángel Moreno, fantástico ensayo sobre la historia de la ciencia ficción en general y sobre la ciencia ficción española en concreto; y por otro, la selección de relatos incluidos en la recopilación, por su carácter insólito y heterodoxo con respecto al género que no ocupa:

"Cuatros siglos de de buen gobierno", de Nilo María Fabra.
"El fin de un mundo", de Azorín.
"Polizón a bordo", de Tomás Salvador.
"Gira, gira", de Domingo Santos.
"La última lección sobre Cisneros" de Gabriel Bermúdez Castillo.
"La ciudad cuyo nombre era Lluevemuertos", de Enrique Lázaro.
"La pared de hielo" de César Mallorquí.
"El bosque de hielo", de Juan Miguel Aguilera.
"Mil euros por tu vida", de Elia Barceló.
"Ese Efe Can", de José María Merino.
"London Gardens", de Jacinto Muñoz Rengel.

En el prólogo de la antología, Díez y Moreno, se afanan en la tarea de tratar de definir con exactitud en que consiste el género de la Ciencia- Ficción y cuando se puede considerar que un autor, una novela o un relato se ajustan con propiedad a dicha definición. Seguidamente, realizan un repaso cronológico e histórico  por las diversas temáticas abordadas por el género en cuestión (autores y obras más destacas). Como señalé al principio, primero abordan la Ciencia-Ficción en general y después se centran en hacer un recorrido por la Ciencia-Ficción de nuestro país, deteniéndose no sólo en aquellos autores que la abordaron de manera más literaria o profesional, sino también en aquellos otros que pertenecen a la serie B o Z del género, novelas de "a duro", surgidas entre los años 50 hasta los 80. Tampoco obvian la valiosa labor de fanzines, revistas especializadas en el género, ensayos o prólogos de antologías. Resulta por tanto un ensayo bastante completo en el que se combinan a partes iguales erudición con opinión y un interés por subrayar el carácter altamente literario de un género, considerado todavía como menor por parte de muchos especialistas.






La nómina de autores incluidos en la antología resulta tan variada como variopinta, mezclando a aquellos que abordaron el género con frecuencia o asiduidad (Tomas Salvador, Domingo Santos, César Mallorquí, Elia Barceló) con otros que sólo lo trataron en contadas ocasiones, de ahí su carácter insólito o inédito, como es el caso del relato El fin del mundo firmado por Azorín. La selección aparece ordenada cronológicamente: se inicia con Cuatros siglos de de buen gobierno de Nilo María Fabra. escritor finisecular, gran seguidor de Julio Verne y H. G. Wells, y termina con London Gardens de Juan Jacinto Rengel, un autor cuya obra se publica a mediados del año 2000. Debido, por tanto, a su heterogeneidad, la antología resulta, no sólo para el lector aficionado a la ciencia-ficción sino para el que no suele leer este tipo de novelas, bastante interesante y entretenida.





En líneas generales, ningún relato me ha parecido que estaba de más o se me antojado aburrido o poco sorprendente; muy al contrario esta antología demuestra que sí existe un género en cuál el autor puede dejar volar su imaginación hasta extremos surrealistas, logrando en ocasiones abstracciones maravillosas, ese es el de la ciencia- ficción cuya variedad de temáticas permite además ir más allá de la realidad, imaginando mundos paralelos, civilizaciones insólitas y fantásticas. o tramas y argumentos que sobrepasan el mundo real tal y como lo percibimos y conocemos.

JOSEPH B MACGREGOR