sábado, 24 de abril de 2021

LA TRANSPARENCIA DE UN INSTANTE de ALICIA RICO FORTE

   



 

Definiría a "La Transparencia de un instante" de Alicia Rico Forte como un libro original y valiente, pero también sincero y sencillo, en el buen sentido de la palabra: sencillo de humildad, no como sinónimo de simple o ñoño. Me gustan todos los textos y todas las ilustraciones porque cada una de ellas expresan algo profundo o que te remueve por dentro, transmiten sensaciones y emociones diversas, ya sea en forma de autorreflexión, semblanza, opinión, protesta o autosuperación. Alicia trata cada uno de los temas o asuntos con una sensibilidad maravillosa. Las ilustraciones me parecen bellísimas y están realizadas por la propia autora. Los textos surgen como derivación de estas pinturas. Me parece en ese sentido un libro muy original ya que Alicia toma como punto de partida creaciones pictóricas propias, y que son vehículo de expresión de las emociones que intenta expresar y transmitir. Pero no se queda ahí, si no que ambas disciplinas - la pictórica y la literaria - se complementan y vertebran de manera perfecta, empastando estupendamente y con coherencia, una con la otra, lo cual me parece brillante y convierte a "La transparencia de un instante" en un libro súper especial, en toda una experiencia emocional y sensorial.

    También se me antoja un libro muy valiente porque la autora habla de si misma, sus reflexiones están ahí, también sus sentimientos, sus experiencias, las personas que significan mucho para ella, etc. Comparte con los lectores la autobiografía de un proceso de autosuperación y de aprendizaje, pero también de un saber disfrutar de la vida, tanto de los pequeños detalles como de las personas que nos ofrecen cariño, amistad, lealtad y apoyo. En ese sentido, Alicia se nos muestra totalmente al desnudo, sin miedo al que dirán o lo que puedan pensar: auténtica y vital.





    Cada uno de los textos están narrados con sencillez y con mucha cercanía; conversando de tú a tú con el lector. Las pinturas no pueden ser más hermosas; cada color y cada imagen tienen un porqué y un sentido. El conjunto transmite energía, emoción y muchas ganas de vivir y de sentirnos humanos, de carne y hueso.

Sinceramente, he leído pocos libros tan emocionante y tan de verdad como éste.
Lo guardaré como un tesoro, que es lo que es.

(C) Joseph B Macgregor

sábado, 5 de diciembre de 2020

ESTE MAR AL FINAL DE LOS ESPEJOS de MARINA CASADO


 

1.       Curriculum Breve


Marina Casado Hernández es una joven escritora madrileña (30 años) que en la vida real ejerce como profesora de lengua y literatura española en un instituto de la localidad, siendo además licenciada en periodismo y Doctora Cum Laude en Literatura Española por la Universidad Complutense de Madrid con la tesis «La nostalgia inseparable de Rafael Alberti», publicada por «Ediciones La Torre» en mayo del 2017. Otro ensayo, que me parece profundamente interesante y muy recomendable es «El barco de Cristal: referencias literarias en el pop-rock.», único en este país y creo que en el mundo, uno de los mejores análisis sobre las influencias literarias en los grupos o cantantes pop-rock de finales del siglo XX, tanto en Estados Unidos y Europa, como en España. Uno de los mejores ensayos que he leído en mi vida.

Muchos de sus poemas han sido galardonados además con una larga lista de premios poéticos – ha sido varias veces finalista del premio “Adonáis” de poesía, por ejemplo - y ha publicado múltiples artículos en diversas revistas o periódicos culturales y literarios. Actualmente, colabora además en el periódico «el País», con artículos sobre el Madrid literario e histórico, centrados algunos de ellos en el Madrid de Galdós.

«Este mar al final de los espejos» (premio Carmen Conde de Poesía, 2020) es su último poemario, publicado la editorial «Torremozas» en septiembre del 2020.

 

2.       Unos breves apuntes sobre su poética y trayectoria literaria hasta la fecha

 

Marina Casado autodefine su estilo como “marinístico”. El “marinismo” empezó en 1998 a raíz de una anécdota personal con su primer gato, y este neologismo sirve para englobar algunos rasgos propios de su estilo literario, una serie de obsesiones, temáticas o símbolos a los que siempre acude en todos sus creaciones como son el mar, los espejos, la infancia, la nostalgia, la perdida de la inocencia, la muerte, la redención del amor, etc. Todos ellos confluyen en un eje vertebrador, en un común punto de encuentro: el deseo de Marina de no perder nunca a esa niña/niño que todos tenemos dentro. Para ella resulta esencial saber conservar siempre intacto aquel pequeño rincón, nuestro particular País de las Maravillas, en el cual poder evadirse o escapar de una realidad con frecuencia gris, oscura, triste o desoladora.



3. Marina y Los Bardos

Marina pertenece al grupo «Los Bardos», un grupo de poetas y amigos, surgido hace cinco años, que se reúnen en Madrid, concretamente en la cafetería «Gadir», lugar emblemático de la cultura madrileña, en torno al cual organizan sus tertulias literarias, leen o comparten sus poemas, hacen recitales, y todo tipo de eventos relacionados con sus inquietudes culturales o literarias.

Fue el editor Jose María de la Torre de «Ediciones La Torre», quien le pide a Marina que reúna a un grupo de poetas jóvenes para hacer una lectura-homenaje a una colección de poesía «El Bardo”, donde publicaron muchos poetas de los 50 por primera vez, con motivo del cincuenta cumpleaños de dicha colección. En una terraza del bar estos nuevos poetas, escogidos por Marina, leen por primera vez sus poemas y les gusta tanto la experiencia que deciden volver a reunirse en el «Gadir» para seguir enriqueciéndose mutuamente. Posteriormente, se publica la antología «A viva voz”: Antología poética del Grupo Poético Los Bardos» («Ediciones la Torre», marzo de 2018) que incluye una selección de poemas de los doce «bardos» primigenios (actualmente, sólo quedan en activo seis) y que fue coordinada y prologada por la propia Marina.


4. Poemarios esenciales

Marina ha publicado cuatro poemarios, pero de entre ellos destaco el primero y el tercero:





·       Los despertares («Ediciones La Torre» 2014). Los poemas fueron escritos desde los 17 años, pero el poemario fue publicado a los veinticuatro: dividido en dos partes - «Soledades de la Bella Durmiente», centrado en el célebre personaje del cuento de los Hermanos Grimm, y «Retornos del Espejo», dedicado a Alicia. Ambas aparecen “marinizadas”: en el caso de la Bella Durmiente no hay príncipe azul ni beso, y la princesa Aurora despierta a la realidad y debe enfrentarse a un mundo nuevo y diferente, que se le antoja desconocido y hostil. Con respecto al personaje de Carroll, María se pregunta qué pasa cuando Alicia ya no es una niña y debe enfrentarse a la realidad, al mundo adulto, y sin embargo renuncia a salir del mundo de las maravillas. Así se veía la propia Marina, una suerte de Peter Pan femenina con dificultades para adaptarse al mundo adulto, a crecer, etc.



·               De las horas sin sol, («Huerga&Fierro editores», 2019). La trágica muerte de su padre con sesenta años y las tristes circunstancias que provocaron su fallecimiento obliga a la autora a madurar y a cambiar su mirada poética. Ella lo define como un eclipse, un intento por salir a la luz porque ha caído a lo más profundo. “La muerte existe, pero las personas no mueren hasta que dejamos de recordarlas”. Su padre fue también su profesor y gracias a él supo a apreciar la poesía. El poemario se estructura en dos partes, muy bien delimitadas: una primera parte en la que la muerte es el eje central, un poemario de luto; y un segunda en la que aparece en su vida su actual pareja, el poeta Andrés París, y gracias al amor puede encontrar por fin una luz al final del túnel.



5.       Apuntes sobre “Este mar al final de los espejos” premio Carmen Conde de Poesía 2020

Este poemario nace como una evolución y en parte como una ruptura con sus anteriores libros. Su estilo y su voz poética se torna mucho más clara, menos clásica, eludiendo lo barroco y consiguiendo unos poemas mucho más cercanos. Se trata por tanto de un poemario temáticamente más variado - cada poema es diferente uno del otro – pero sin perder el carácter conceptual de sus anteriores obras. «Este mar al final de los espejos”» gira en torno a una idea que va desarrollando en cuatro bloques: la vida se muestra conformada por tres espejos que forjan nuestra existencia y que confluyen en la muerte. Sin embargo, viejas obsesiones vuelven aparecen en sus versos ya que los espejos y el mar, símbolos recurrentes en su poética, conforman el núcleo central del libro.

 El poemario se abre con una cita atribuida a Alejandra Pizarnik, una influencia y descubrimiento fundamental para Marina y razón fundamental de su cambio de rumbo o de viraje poético.

Es un cerrar los ojos y jurar no abrirlos. En tanto afuera se alimenten de relojes y de flores nacidas de la astucia. Pero con los ojos cerrados y un sufrimiento en verdad demasiado grande pulsamos los espejos hasta que las palabras olvidadas suenan mágicamente.

Dividido en tres bloques, cada uno de los espejos antes citados (el hueco, la herida, la poesía) y rematado con una suerte de epilogo (este mar al final de los espejos) a modo de desenlace esperanzado y luminoso.

El poema que sirve de introducción es sumamente esclarecedor:


Tres espejos sonámbulos

Habrá un murmullo en medio de la noche,

un canto subterráneo que nos llame

y nos empuje al precipicio

de las preguntas sin respuesta,

de la búsqueda frágil de nuestro yo remoto

hundido en el reflejo.

 

Los espejos caminan con los párpados vueltos,

esconden sus sombrías intenciones

-tocas mi palma con tu palma fría,

me miras con mis ojos.

 

Habrá un hueco erigido de nostalgias,

una herida sin tiempo

y la poesía

la poesía que vino a salvarme de la vida.

Mi vida: tres espejos

y al final este mar que a todos nos aguarda.


Conviene detenerse, sobre todo, en la última estrofa:

1º Espejo: “Habrá un hueco erigido de nostalgias”: es decir, el vacío que nos deja las cosas que ya no están, los momentos que hemos vivido y ya no viviremos. En el caso de Marina Casado es una nostalgia de la infancia - y de todo lo relacionado con ella, por ejemplo: la casa en la que vivía, sus primeras lecturas, la bicicleta, las películas, las canciones, aquella niña que leía a Cernuda, por ejemplo, y que se refugiaba en la literatura por su introversión y timidez - y la adolescencia no del todo perdida. Aparecen algunos símbolos marinísticos: Alicia, Peter Pan o La Bella Durmiente a los que les da, sin embargo, una vuelta de tuerca.

2º Espejo: “una herida sin tiempo”: todos tenemos heridas que nos marcan en la vida, a veces ni siquiera recordamos cuando surgieron, en qué momento de nuestras existencias experimentamos esa sensación de dolor, en otros casos, sí. Aparece de nuevo la muerte del padre y la redención por el amor, presentes en «De los días sin sol».

3º Espejo: y la poesía, / la poesía que vino a salvarme la vida”. El tercer espejo es la creatividad, la capacidad de poder expresar lo que uno siente, de reflexionar sobre el dolor, pero también sobre la alegría, las derrotas y las batallas, la melancolía y la alegría de vivir: “somos todos los muertos/ que nos amaron” («Legado»). La poesía se identifica también con el amor: el amor es la poesía, citando a Cernuda.

Y al final de la vida nos sumergimos en este mar en el que confluyen los tres espejos: “el mar, que es el morir” que escribiría Jorge Manrique en Coplas a la muerte de su padre; un símbolo también muy machadiano, que Marina retoma a modo de desenlace, pero esperanzador, luminoso. La muerte es descrita como una suerte de eterno retorno.

Sin embargo, «Este mar al final de los espejos» se me antoja como un poemario más apegado a la realidad, a lo físico, a lo tangible: a ciudades como Roma («No hay gatos en Roma»), a Granada («Paseo de los Tristes»), a Madrid y a la Guerra Civil («Madrid»), combinado con otros poemas en los que aborda sus obsesiones más características antes enunciadas, pero la poeta está más abierta al mundo, menos encerrada en sí misma y en sus obsesiones.

© Joseph B Macgregor

jueves, 20 de agosto de 2020

AUTOPSIA de Sonia A. Martínez Medina




Siempre he pensando que lo más importante a la hora de realizar un poemario - o cualquier creación literaria - es que el autor evidencie una forma personal y única de traducir sentimientos, experiencias, inquietudes y zozobras, intentando además no copiar ni parecerse a nadie; en definitiva: utilizando su propia voz. Es el caso del poemario que ocupa esta reseña: Autopsia, publicado por Ediciones Papel y Boli , y firmado por  la poeta canaria Sonia A.Martínez Medina, quien nos ofrece un trabajo de potente personalidad, íntimo y sensible. 

 

Esta Autopsia poética se divide en tres partes, en las que Sonia nos muestra facetas diferentes, pero complementarias, de su poética: la primera, y más extensa, en la que aparecen sus poemas; una segunda, en la que nos ofrece una colección de haikus y una tercera y última, centrada en el microrelato. En cuanto a los haikus y los microrelatos se evidencian como un complemento perfecto o como una ampliación de los temas tratados en los poemas.  En ambos casos, expresan tanto sentimientos o estados de ánimos como reflexiones.


Con respecto al primer bloque - y que es el que centra la mayor parte del poemario - Sonia nos regala una colección de poemas de corte minimalista, nada barrocos, en los cuales refleja una amplia gama de sentimientos que van de la sombra a la luz, del pesimismo a la esperanza, de la derrota a la batallas ganadas. En ese sentido, las temáticas que se abordan son diversas, antitéticas y complementarias: aborda el desamor la depresión, la tristeza, pero también la aceptación, la ilusión recuperada el amor y la autosuperación; conceptos con los que muchos nos podemos sentir identificados o con los que conseguimos empatizar sin dificultad.

  Y lo expresa a través del uso de diferentes estructuras líricas: aparecen poemas en los que la autora se interpela a sí misma, a modo de autoreflexión; en otros, se dirige o habla con otras personas de su entorno cercano: con aquellas que le provocaron dolor, angustia, desilusión o desamor pero también con las que la han apoyado, estimulado o ayudado en su proceso de autosuperación personal. La mayoría de estos poemas evidencian cierta influencia de la poética urbana, aunque se alternan poemas de verso libre, sencillos y minimalistas - en cuanto a expresión pero profundos en cuanto a contenido - con algunas incursiones en la poesía clásica – en concreto, en el soneto -. 

Son poemas claros, que se entienden bien, que llegan bastante al corazón. En ese sentido, Sonia elude la densidad y el barroquismo, optando por el verso limpio, despojado de adjetivación y de cualquier tipo de ornamento excesivo, que nos distraiga o nos distancie del sentimiento que nos quiere transmitir . En ese sentido, no resultan complicados sino que se leen y asimilan bastante bien; se empatiza con ellos con mucha facilidad. Esto no significa se nos antojen surgidos de la improvisación, o que aparezcan planos, sin profundidad. Muy al contrario: tanto por  los temas que trata (muy humanos) por como los expresa (con emocionante honestidad), sus poemas - pequeñas piezas de artesanía lírica - se adivinan surgidos de un laborioso e intenso proceso creativo en el que Sonia ha puesto mucho de sí misma. El poemario completo lo que evidencia, sobre todo, es un profunda sensibilidad poética. Pero además, exhibe una habilidad especial para expresar mucho en poco espacio, con palabras sencillas, en versos sincréticos, directos y potentes. No es fácil conseguir esto sin caer en la tentación del engolamiento, el ombligismo o la densidad de un léxico recargado, presuntamente artesanal.  Sin embargo, Sonia consigue eludir todos estos errores de principiante para ir directa al grano y tocarte el corazón con maestría admirable.

 


(C) Joseph B. Macgregor


Podéis adquirí el libro en:


https://www.lulu.com/shop/sonia-mart%C3%ADnez-and-sonia-mart%C3%ADnez/autopsia/paperback/product-24258519.html

 

 

sábado, 11 de julio de 2020

ACTRICES SECUNDARIAS de Purificación García Díaz




Actrices Secundarias de Purificación García

 

Hace unos días, una compañera del Taller de Verso Libre, que imparte Paco Ramos, y en el que estoy inscrito, expresó la siguiente reflexión: “En una exposición pictórica, el autor no suele exponer todo los cuadros que ha pintado”. Amplio su reflexión con lo que sucede cuando un autor/a primerizo pretende publicar su obra de debut. Con frecuencia, intenta contarlo todo, sin emprender ninguna labor de selección previa. Y es que, con frecuencia, a éste le suele faltar la objetividad suficiente para emprender tan complicada tarea; o no es capaz de tomar la distancia adecuada para saber que debe conservar o eliminar, sin ningún tipo de remordimiento o sentimiento de culpa. En ese sentido, Actrices Secundarias, demuestra la inteligencia y buen criterio de Purificación García Díaz que ha escogido, desde mi punto de vista, una selección de historias muy acertada. Ignoro si son los mejores que ha escrito pero supongo, a raíz de la calidad de lo leído, que este libro puede considerarse lo que los cantantes o grupos musicales definen como un disco de grandes éxitos. Se alternan cuentos muy breves con otros más extensos; unos más líricos o simbólicos con otros más cotidianos, pero no exentos ninguno de profundidad y calado. 

 La recopilación, además, no surge tan solo tras una excelente labor de poda y preselección por parte de Purificación García Díaz (Málaga, 1961) sino que ha intentado además introducir un elemento unificador que los vincule, evidenciando así que Actrices Secundarias no es producto de una elección caprichosa o arbitraria por su parte. 

 Para conseguir que la antología conforme un todo homogéneo, la autora ha utilizado un recurso muy eficaz introduciendo, dentro de la trama de algunos de ellos, standards o covers de la música (Blue MonGirl Putin your record onTears in Heaven; The change is gonna come) , así como otros referentes musicales (ChopinFranco Battiato) que adquieren una importancia fundamental dentro del argumento: en ocasiones, como banda sonora del conflicto, potenciando la atmósfera que desea transmitir (Mi amiga Mildred, Blue Moon); en otras, como evocación sobre la que gira la trama (Un día para recordar). También la letra de la canción puede explicar o hacer más comprensibles las reacciones o decisiones de los personajes, potenciando la empatía con ellos (Al borde del abismo). 

Sin embargo, aunque este recurso no aparece en alguno de ellos, el elemento unificador persiste ya que todos están vinculados por una música común. No me refiero sólo al hecho de que cada uno de los cuentos esté protagonizado por mujeres, que también. Tampoco a la evidencia de que estas Actrices Secundarias se mueven en una suerte de planeta imaginario común en el que intentan resolver sus conflictos cotidianos. Este aspecto queda potenciado además por tres relatos protagonizados por dos mujeres (Mi amiga Mildred, Compás de Espera y Domingo 25, Diciembre). La voz narradora pertenece a una señora anónima que tiene una amiga llamada Mildred a la que convierte en protagonista de las historias y con la que comparte anécdotas o experiencias comunes. Estos tres cuentos se me antojan capítulos de una novela inconclusa o boceto de una narración proyectada. Me gustaría destacar, por último, la habilidad de la autora para la sugerencia, presente también en la mayoría de los cuentos (Lo que nunca me contarás, por ejemplo, una de los mejores, desde mi punto de vista) a la hora de abordar temas duros y difíciles eludiendo lo explícito o el morbo. 

Todo estos aspectos refuerzan la unidad de estos relatos, sin duda alguna. Pero, como señalé anteriormente, creo que lo más importante es que todos ellos conforman las páginas de una partitura común, interpretada siempre en tono suave, sin estridencias; una composición musical ejecutada con tacto y sensibilidad, elegancia y emoción, por la autora. Esto se traduce en una voz común que vincula a estas Actrices Secundarias con solidez y de manera personal e intransferible. 

 

(C) Joseph B Macgregor

 


 

LAS AVENTURAS DE ZOLFA De Almudena Fuentes y Vanessa Belizón




Para explicar en qué consiste un proyecto tan original, bonito y bien pensado como Las Aventuras De Zolfa, pienso que es mejor dar la voz a las creadoras del libro, Almudena Fuentes (profesora de música) y Vanessa Belizón (escritora):

Este libro es el primero de una colección que forma parte de un proyecto educativo musical en el que participarán varios colaboradores y su finalidad es aprender a tocar el piano de forma paulatina por edades y niveles. A la par contiene una serie de cuentos que contemplan la educación emocional y que se pueden leer de forma independiente para aquellos que no tienen la intención de interpretar las partículas de partituras para piano.

En mi labor como docente he observado que la motivación es un pilar fundamental para el aprendizaje y a los niños les encantan las historias que invento cuando van a tocar una partitura, los dibujos y los colores. El aprendizaje del piano se hace divertido y los cuentos nos ayudan a expresar nuestras emociones y a desarrollar la creatividad e imaginación. Una nueva manera de aprender de la mano de Zolfa y sus amigos. (Prólogo de Las Aventuras De Zolfa. Kaizen Editores.2020.)

Zolfa es un pequeño elefante, protagonista de todas las historias, con quien los pequeños lector@s empatizarán enseguida, no sólo por su simpática y cercana apariencia sino porque debe solventar o enfrentarse as los mismos problemas, zozobras e inquietudes cotidianas que los crí@s a los cuáles van dirigidas estas lecturas. Por lo tanto, capta enseguida el interés de est@s, al sentirse muy identificados con los conflictos que debe resolver o con los nuevos aprendizajes que va experimentando a lo largo de sus aventuras. 

Los cuentos incluidos en Las Aventuras De Zolfa son: Zolfa Y La Linterna MágicaSobre Ruedas y Zolfa Se Relaja. Estas tres historias se completan con una biografía muy interesante y original de Beethoven: parte de la infancia del compositor (como era de niño) hasta llegar a convertirse en un gran genio musical. 

Las ilustraciones están a cargo de Mónica Gallart y apoyan estupendamente los tres cuentos, la biografía y las propuestas lúdico-musicales, consiguiendo una correspondencia muy adecuada entre el tono de los textos y las imágenes. Por lo tanto, conviene subrayar que Las Aventuras De Zolfa es resultado de un trabajo en equipo tanto de las dos autoras del libro como de la ilustradora.

Uno de los aspectos que me parecen más sobresalientes del proyecto es que los textos están muy bien ideados, estructurados y narrados. Hablan a los crí@s en el tono justo: nos resultan condescendientes ni dogmáticos, ni les tratan como si fueran idiotas. Existe, por tanto, un equilibrio adecuado entre lo que se quiere transmitir y la ficción narrativa de manera que los cuentos nos resultan doctrinarios, más bien entretenidos y entrañables. Como señalé antes, abordan temas con los cuales los pequeños lector@s pueden sentirse muy identificados: como son los miedos infantiles en el primer cuento, o la inclusión en la escuela, en el caso del segundo. También se les enseña como a través de la relajación o el yoga pueden llegar a a estar mejor cuando se sientan agobiados o tristes, como le sucede a Zolfa y a su amiga Remy en la última de las tres historias. 

 Por otro lado, los juegos musicales que se plantean o sugieren, aparecen en medio de las narraciones a modo de descanso o de paréntesis, no forman parte del argumento (salvo en alguna excepción); y lo hacen siempre a modo de invitación en forma de melodías cortas, sencillas o breves que los lectores pueden solfear o tocar con algún instrumento musical. Estos pequeños pentagramas aparecen siempre apoyados con una ilustración muy motivadora de alguno de los personajes del mundo de Zolfa que les anima a jugar, por ejemplo la elefanta Remy, su mejor amiga.

Como colofón, se añade además una lista con temas de la música clásica que les/nos puede ayudar a relajarse: El Movimiento (largo) de La Sinfonía Del Nuevo Mundo de DvorakLas Cuatro Estaciones de Vivaldi, o Clave Bien Temperado de Juan Sebastián Bach, etc.

Por último, en la contraportada aparece también un juego de tablero en el cual los niñ@s pueden ir aprendiendo la diferencia entre las figuras musicales y los silencios, así como los nombres de cada una de ellas. Cada jugador/a tiene una ficha de un color que avanza por el recorrido (como el Juego de La Oca) según va tirando al lado. Para seguir jugando, los jugador@s deben decir si la ilustración que aparece en la casilla en la que se ha detenido la ficha es una figura o silencio y como se llama.           

Pero lo más importante es que Las Aventuras De Zolfa saben como tocarte el corazón y no solo al de los crí@s; las pueden leer cualquier persona tenga la edad que tenga, siempre que sigan teniendo vivo su niño interior. En ese sentido, aunque el libro va dirigido a niños de Educación infantil cualquiera puede sentirse identificado, evocarles recuerdos infantiles o percibir la emoción que cada texto intenta transmitir. 

Considero imprescindible además que las escuelas tengan en sus bibliotecas escolares ejemplares de este libro, ya que pienso que es una propuesta fantástica y muy eficaz que puede  servir no sólo para fomentar el placer de la lectura en los pequeños lector@s sino también el gusto por la música, así como educarl@s en valores o desarrollar la emocionalidad de manera lúdica, original y motivadora.

 

 (C) Joseph B Macgregor

 

viernes, 7 de febrero de 2020

TODAS LAS PALABRAS QUE NUNCA APRENDÍ de M. Carmen Orcero







Todas Las Palabras Que Nunca Aprendí” (Colección “El Refugio”, Ediciones La Huida, 2019) última novela de la escritora M. Carmen Orcero (San Fernando, 1965), provoca un efecto en mí que sólo lo consiguen las buenas historias: sentir cariño por cada uno de los personajes que se pasean por las páginas; y eso sucede por la sensación de cercanía, de autenticidad que destilan cada uno de ellos; perfectamente reconocibles, personas, como tú y yo, de carne y hueso que se equivocan, cometen errores, sufren y padecen, lloran y ríen. La profunda empatía que me provocan llega hasta el punto de querer ralentizar la lectura intencionadamente, para así abandonarlos lo más tarde posible; como si una vez que han entrado en tu vida no quisieras que se fueran jamás. Esto sucede, no sólo porque están extraídos de una experiencia real - la inmigración de españoles en los años 70 a países europeos; en este caso, a Holanda - , si no también porque la autora se ha ocupado de dotarlos de entidad, sin juzgarlos nunca, consiguiendo además que podamos entenderlos. Al fin y al cabo, ante cualquier conflicto cada persona reacciona o actúa de manera distinta, cada cual tiene sus razones y el lector sabe en todo momento cuáles son. La autora nos expone siempre los cómo, cuándo y por qué de cada personaje, para así entender y empatizar mejor con sus dudas, miedos y contradicciones. 
Y esto se consigue, cimentando la trama en  una sólida estructura narrativa y manejando con inteligente habilidad la alternancia de diversos puntos de vista. Ambas opciones enriquecen cada uno de los sucesos narrados, dotándolos de una mayor objetividad, pero fortaleciendo también a cada uno de los personajes implicados en ellos. Adquiere así la narración una densidad innegable, un peso específico, una hondura que emociona y no deja indiferente al lector, en la que no sobra ni falta nada y en la que cada detalle tiene una razón de estar y de ser.
Como consecuencia de lo anterior, el lector no pierde jamás el interés por lo narrado, pero no sólo por esas inteligentes opciones narrativas, si no también porque la autora maneja un cierto suspense - la sensación de que no todo es tan simple o tópico como parece - que nos motiva a continuar leyendo. Por ejemplo, al principio da la impresión de que se nos ofrece la típica crónica de aspiraciones costumbristas sobre la emigración a países europeos de españoles en los años 70, ya tratada en la literatura (“Diario de un emigrante” de Miguel Delibes, aunque el protagonista emigra a América), en el cine con desigual fortuna (“Un franco, catorce pesetas”; “Vente a Alemania, Pepe”, “Españolas en París”) o en series de televisión (“Las invasoras”; Capítulo 4 de la temporada uno de “Cuéntame”). Sin embargo, conforme avanzamos en la lectura nos percatamos que es la excusa para hablarnos de temas más profundos como la necesidad de encontrar nuestras raíces, la reconciliación (con uno mismo, con la familia, con el pasado) o como la muerte de un ser querido puede alterar por completo la existencia de los más cercanos. También es una historia que habla de las oportunidades perdidas, de lo difícil que resulta tomar la decisión adecuada. Muchos temas pero perfectamente situados a lo largo de la narración, que avanza con agilidad gracias a una prosa nítida y muy cuidada que te lleva de la mano por donde quiere.

(C) Joseph B Macgregor



martes, 9 de julio de 2019

EXTREMADURA SECRETA: BRUJAS, SABIAS Y HECHICERAS de Israel J. Espino




Opinión de Joseph B Macgregor


<<Extremadura Secreta>> es el nombre de una empresa de comunicación centrada en la recuperación y difusión del patrimonio mágico de Extremadura. La investigadora Israel J. Espino es la impulsora y directora de dicha asociación. Esta labor divulgativa la realiza colaborando en periódicos digitales como hoy.es, a través de la columna o sección Extremadura Secreta. También podemos escucharla en los podcast que publica en <<Podium Podcast>>, concretamente en la sección La Escóbula de la Brújula. Además ha intervenido en programas de televisión de <<Canal Extremadura>>,  relacionados con temas mágicos como Tras el mito. Por último, ha publicado numerosos libros en torno al asunto, siendo éste que dedica a "Brujas, Sabias y Hechiceras" el último hasta la fecha.

En primer lugar, la autora argumenta que son muchas las culturas antiguas que han dejado su sello en las tradiciones de Extremadura, siendo la brujería uno de ellos. De hecho, uno de los testimonios más evidentes de que los primeros chamanes extremeños fueron mujeres se encuentra en las pinturas rupestres de manos amputadas, impresa en las paredes del santuario de Maltravieso en Cáceres, que fue realizada, según la última datación, hace aproximadamente 66.700 años.




De igual modo, desde la antigüedad clásica (Babilonia, Egipto, Grecia, Roma) pasando por la Edad Media, hasta la Edad Moderna en la que se producen las primeras ejecuciones por brujería de la Inquisición, existen pruebas de la existencia de hechiceras o magas o de cultos orgiásticos femeninos dedicados  al diablo.

En <<EXTREMADURA SECRETA: BRUJAS, SABIAS Y HECHICERAS>> Israel J. Espino nos ofrece además una clasificación, bastante profusa y completa, de las diferentes tipos o clases de curanderas, hechiceras y  brujas extremeñas, quienes aún hoy en día continúan desarrollando su labor en algunas localidades, gracias a una tradición inmemorial que pasa de madres a hijas o en algunos casos, de abuelas a nietas. Esta clarificación parece bastante compleja, ya que para ello no sólo hay que tener en cuenta el modo o manera en que desarrollan su tarea estas mujeres mágicas, sino que también dependiendo de la localidad o zona de la que estemos hablando cada variante pueden presentar características o rituales propios del territorio en cuestión. Así una curandera, hechicera o bruja de las Hurdes sería diferente a la de cualquier otra región o zona extremeña. De igual modo, por ejemplo el rito realizado por una entendía para alejar el mal de ojo es diferente dependiendo de la localidad en la que nos encontremos.

Por lo general, una curandera o sabia es lo más parecido a una homeópata, aunque en realidad muchas de ellas empleen la magia para realizar sus curaciones, que incluyen remediar el mal de ojo (entendías, desaojadoras), las fatales consecuencias del influjo de la luna o la rabia transmitida por un perro (saludadoras);  incluso algunas de ellas son capaces de ver lo que permanece oculto para el resto de mortales (veoras). 

Sin embargo, las diferencias entre hechiceras y brujas son mucho más estrechas: "Autores como Caro Baroja relacionan la hechicería con la práctica solitaria y urbana, y la brujería con la práctica comuni­taria y rural, aunque en la mayoría de las ocasiones la distinción se ha efectuado en función de la magia blanca y la magia negra. Las hechiceras pueden practicar tanto la magia blanca como la magia negra y las brujas solo la magia negra." En realidad, las dos pueden invocar al diablo en sus conjuros, pero: "podemos dar por comúnmente aceptado que la diferencia entre ambas es el pacto con el diablo." Es frecuente además que en los conjuros y ensalmos utilizados por las hechiceras se mezclen lo pagano con lo religioso. Así en estos podían invocar a una Santa Marta La Diabólica o recitar ensalmos en los que se hace referencia a Dios, Cristo o la Vírgen y a la vez a entidades diabólicas como Caifás o Barrabás.

Mientras que las magas o curanderas suelen utilizar sus remedios para curar y sanar, las hechiceras se ocupan de asuntos menos filantrópicos. En el caso de las sortílegas, son capaces de encontrar objetos perdidos utilizando curiosos métodos como la coscinomancia o lectura a través de cedazos o areneros, la cleromancia o lectura de habas o la suerte del rosario.

La mayoría de ellas pueden conseguir que una persona se enamore de otra, utilizando para ello diversos métodos, a cada cual más curioso e increíble: la invocación a Santa Marta Diabólica, a San Erasmo Mártir o al Ánima Sola;  o conjurando el sortilegio de la toca. Pero lo más habitual es el uso de los quereles o polvos mágicos del querer,  elaborados con ingredientes tan  insólitos como  gotas de sangre de la menstruación, tierra del cementerio, uñas de pies,  o huesos o tuétanos de un muerto. De igual modo, con  polvos del aborrecimiento  logran justo lo contrario: que una persona te aborrezca por completo.

 Pero algunas además, "encantan y hechizan siempre para el mal".  Por ejemplo, las maléficas  mediante conjuros, hacen que los pechos de una madre dejen de dar leche para dar de mamar a su bebé, o las ligonas, que provocan, mediante diversos métodos o conjuros, la impotencia de un hombre. De igual modo, en algunos casos, fabrican muñecos vudú para transmitir dolores a sus víctimas, pinchando en zonas concretas del cuerpo del muñeco. En casos muy extremos, pueden llegar a realizar hechizos letales, es decir pueden matar a personas.

Dentro estas hechiceras malignas encontramos a aquellas que parecen estar emparentadas más directamente con las brujas: las nigrománticas que invocan a las fuerzas del mal en sus conjuros, las encomendadoras que se encomiendan al diablolas necrománticas en cuyos ensalmos se dirigen a los espíritus de los muertos, las invocadoras de estrellas y por último, las encantadoras del cerco quienes:" tienen tratos y conciertos con los demonios, y así, obran cosas que en la apariencia son muy maravillosas, porque entrando en cercos los hacen parecer y hablar, y consultan a los mismos demonios, aprovechándose de su favor y ayuda y todas sus obras, y los mismos demonios las hacen por ellos."

El bloque más interesante, pero también el más divertido, es sin duda el que Israel J. Espino dedica a las brujas. A diferencia de las curanderas y hechiceras, las brujas presentan alguna marca diabólica en su cuerpo que pueden adoptar diversas características y formas: un dedo torcido de la mano, el dibujo de un sapo en la pupila ocular o no tener ningún lunar en el cuerpo.A diferencia de las hechiceras, adquirían sus poderes gracias a un pacto diabólico, aunque la mayoría los conseguían por herencia: por ejemplo, cuando la mano de la aspirante era tocada por  una bruja agonizante. También solían aprender el oficio de alguna bruja de la localidad. 

 Las brujas poseen una serie de habilidades de carácter sobrenatural a cual más insólita o increíble: dominar las tormentas y el viento - incluso cabalgar sobre ambas- ; volar para dirigirse a los aquelarres; hacerse invisibles o transformarse en pequeñas luces esféricas; todo para torturar o asustar a sus víctimas. La mayoría actuaban de este modo por envidia, venganza o sólo para divertirse. Lo más común es que para cumplir sus malévolas ideas se transformaran también en algún animal: burro, oveja negra, cerdo, lobo, perro negro, gato negro, ratas, gallo, liebre, bastardas (culebra o bicha), escuerzo (sapo gigante) o coruja (lechuza). A veces, estas metamorfosis facilitaban que muchas de ellas pudieran alimentarse de leche - materna o de ubres del ganado -, y, en el caso de las brujas vampiras, beber la sangre de sus víctimas. 

La autora desarrolla su labor divulgativa a través de una serie de interesantes capítulos, repletos de anécdotas y casos reales, empleando para ello una prosa clara y amena. En el texto se incluyen también las fórmulas, ensalmos y oraciones mágicas utilizados por estas mujeres mágicas en sus curaciones, sortilegios y conjuros. Se describe además, con todo lujo de detalles, en qué consistían o cómo se desarrollaban los rituales sanatorios, mágicos o satánicos iniciados por cada una de ellas. Esta ingente información aparece siempre apoyada con una importante labor de documentación previa y con impagables testimonios orales de testigos presenciales y de "embrujados" extremeños, complementada además con una adecuada selección de imágenes o fotos bastante esclarecedoras.

JOSEPH B MACGREGOR