miércoles, 19 de agosto de 2015

MR. HOLMES de Mitch Cullin



OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

  Uno de los riesgos que tiene la desmitificación, sobre todo en lo que se refiere a personajes clásicos de la literatura o el cine, reside en que a fuerza de querer ofrecer una imagen más real, humana, irónica o crítica del personaje en cuestión, el autor termine por eliminar por completo la esencia que lo convertía en único, original o irrepetible. Algo de esto sucede, desde mi punto de vista, con Mr. Holmes, la última novela del británico Mitch Cullin (Tideland) , de plena actualidad ya que ha sido adaptada al cine por Bill Condon (Dioses y Monstruos) recientemente (este fin de semana se estrena en nuestras carteleras), ya que la operación de "humanización" del célebre detective, creado por Sir Arthur Conan Doyle, se salda en mi opinión con resultados bastante decepcionantes.




  Narrada, no obstante, con un maña y destreza, la acción se centra en los últimos días de Holmes, transformado en 1947 en un anciano de noventa y tres años, que ha sobrevivido a dos guerras mundiales, y que reside en una pequeña residencia rural en Sussex, dedicando su tiempo al cuidado de sus abejas. Se nos muestra a un hombre solitario, que intenta ordenar sus recuerdos o rellenar los huecos que su gastada memoria va dejando vacíos y cuyo único amigo es el pequeño hijo de la señora Munro , la joven ama de llaves, el cuál le ayuda en el cuidado de la colmena.

  La acción se mueve en tres niveles narrativos: el presente en Sussex, un reciente viaje de Holmes a Japón y el manuscrito de un caso inédito del detective, que no fue narrado por Watson. Estas tres tramas se van alternando a lo largo de la narración, sin más conexión entre ellas que el personaje de Holmes. Finalmente las tres conseguirán conectar en un ¿inesperado? desenlace, que dará sentido a todo y explicará muchos de los usos y costumbres - los motivos, al fin y al cabo -  del anciano detective en su granja de Sussex, en una autoconfesión, que se pretende emocionante y desgarradora. 




  El problema es que nada de esto me pareció interesante o motivador, sino más bien aburrido y cansino en un narración en la que da la impresión de que apenas pasa nada, se acumulan acontecimientos o diálogos que se me antojaron reiterativos o que no hacen más que girar o incidir sobre un mismo punto. Por otro lado, el objetivo de Cullin de mostrarnos a un Holmes débil, cobarde, vulnerable,  capaz de guardar en su memoria el recuerdo de un pasión secreta, se me antojó no sólo pueril sino además contradictoria con el personaje creado por Conan Doyle. Sinceramente, no me identifico con la visión que el autor da del célebre investigador, ya que me parece de una moralina estomagante, no exenta de crueldad hacia Sherlock, visión tramposa que termina finalmente corrompiendo y distorsionando la esencia personaje en cuestión, mostrando una versión interesada y falsa (diría que hasta un poco patética), que pienso no convencerá a los fans irredentos de Holmes. 




  Es posible que a lectores/as que conozcan al personaje de pasada o que no hayan profundizado demasiado en las aventuras de Sherlock y Watson, la novela pueda llegar a convencerlas o emocionarlas, ya que Cullin demuestra una gran pericia como narrador. Aborda además cuestiones que nos preocupan a todos como son el paso del tiempo, la memoria y los recuerdos. Nos ofrece también una novela profundamente romántica (sobre todo, en su desenlace), no exenta de amargura y melancolía por "lo que pudo haber sido y no fue". Contemplada desde ese punto de vista, Mr Holmes puede llegar a convencer a lectores que no posean una imagen previa del personaje en cuestión; creo que los fans, sin embargo, se sentirán, como un servidor, bastante decepcionados.



JOSEPH B MACGREGOR 

domingo, 26 de julio de 2015

SIEBENKÄS de Jean Paul Richter



OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

  Según explica Herman Hesse en el magnífico y clarificador prólogo que introduce la novela, Jean Paul Richter fue un autor alemán, contemporáneo a otros escritores germanos de la talla de Goethe, Hölderlin, Kleist, Novalis, Tieck, Schiller, Wieland y Helder. Los libros de Jean Paul tuvieron un enorme éxito entre los lectores alemanes - las lectoras, más bien - de la época, pero posteriormente cayó en el olvido más absoluto. La generación de autores germanos a la que pertenecía Hesse intentaron una operación rescate de Richter, revalorizando su obra, esfuerzo que resultó baldío finalmente ya que para los nuevos lectores resultaba un autor demasiado denso y difícil. 

   Acusado de exceso de sentimentalismo y de imaginación desbordante y descontrolada por estos jóvenes lectores, Hesse opina, sin embargo, que la razón por la que Jean Paul no consiguió conectar con las nuevas generaciones fue por que su narrativa exige una lectura reposada y lenta, sin prisas; algo a lo que no estaban acostumbrados los lectores modernos para los que primaban precisamente todo lo contrario, la rapidez y la lectura fácil y sin complicaciones.

  Siebenkäs, publicada acompañada de un largo subtitulo "Bodegón de frutas, flores y espinas o Vida conyugal, muerte y nuevas nupcias del abogado de pobres F. T. Siebenkäs", es una de sus obras más ambiciosas y representativas. Considerado básicamente un humorista, este calificativo se nos antoja como en exceso limitado, a juzgar por la enorme cantidad de estilos y géneros que entremezcla en esta novela grandiosa y transgresora. 

  Esgrimiendo un estilo cuidado, Richter combina la novela de estilo clásico con diversas digresiones en forma de ensayo filosófico - "El Discurso de Cristo muerto" - , político, social o científico. Pero además evidencia un inteligente sentido del humor, en el que cabe la ironía, el esperpento, la caricatura, el absurdo e incluso el surrealismo. De igual modo, denota un profundo psicologismo a la hora de describir a sus personajes que se nos antojan siempre de carne y hueso, muy verdaderos, expuestos con gran poder de convicción y capacidad de empatía con el lector. 
   
   La trama resulta demasiado compleja y enredosa, repleta de desvíos y meandros que en apariencia ralentizan la acción o simplemente la paralizan. Sin embargo, esta apreciación sería correcta si nos enfrentáramos a una novela decimonónica pero no es así; Siebenkäs pertenece a ese tipo de textos "más grandes que la vida", como "Vida y opiniones del caballero Tristram Shandy" de Laurence Sterne o "Rayuela" de Julio Cortázar, que exigen, en efecto, una actitud activa y diferente por parte del lector; novelas-puzzle en las que éste debe encajar todas las piezas a su capricho. 

JOSEPH B MACGREGOR

sábado, 25 de julio de 2015

UN HOMBRE DETRÁS DE LA LLUVIA de Luis Quiñones





OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

     Varias son las obsesiones o los aspectos recurrentes que conforman el estilo narrativo de Luis Quiñones.  Sucede así también  con su última novela publicada hasta la fecha, Un hombre detrás de la lluvia (2015), en la que aparecen también una serie de constantes y elementos comunes con sus dos libros anteriores - El Retrato de Sophie Hoffman (2008), Los Papeles de Madrid (2013)  -, y que parecen dar forma, solidez y consistencia al mundo propio del escritor madrileño. Estos son: la memoria, la obsesión por una mujer tan misteriosa o bella y la ambientación en torno a los años 50 a 60, en el que se mezclan personajes reales con ficticios. Suelen ser historias además centradas en un triángulo amoroso, desarrollado en un escenario en el que bullen conflictos políticos. También existe una cierta influencia del cine o la novela noir norteamericana.

    Con respecto al tema de la memoria, en Un hombre detrás de la lluvia es un aspecto fundamental, alrededor del que gira todo el argumento y la trama de la novela. El propio Quiñones adopta el rol de co-protagonista de la historia, como entrevistador y recopilador de los recuerdos de un anciano chileno, Oswaldo Mitto Zuloaga, quién lo elige como depositario y heredero de una histórica trágica que vivió en el pasado; peripecia que le atormenta profundamente y de la que parece querer liberarse con esta confesión improvisada frente al escritor. Se trata, por tanto, de un estimulante ejercicio meta-literario, en el cuál Quiñones-personaje cuestiona a veces la propia congruencia o verosimilitud de lo que se está contando en la novela, debido a que la trama se basa en la narración de un anciano, que bien pudiera estar mintiendo, tergiversando a su antojo la historia o bien rellenando los huecos vacíos, que el paso del tiempo ha abierto en su memoria, con invenciones o anécdotas imprecisas. Tampoco Quiñones-personaje consigue diferenciar a veces entre lo que realmente pasó y lo que a Oswaldo le gustaría que hubiera sucedido, con lo cuál se produce con frecuencia un conflicto entre narrador (Oswaldo) y su interlocutor (Quiñones). De igual modo, como los recuerdos son siempre caprichosos, la trama insiste y redunda en las mismas situaciones o conflictos, a veces de manera excesiva, pero también lógica sí tenemos en cuenta la personalidad y la edad de Oswaldo.

    Enlazando con todo lo anterior, de nuevo será la figura de una mujer muy hermosa, la que centre las obsesiones del anciano chileno. Se trata de Juliette, la amante francesa de Ricardo Reyes, el hombre al que debe matar y cuya historia de amor, observa siempre desde la distancia. La trama está ambientada en París, durante los años previos a la Segunda Guerra Mundial. Quiñones, como de costumbre, describe con mano maestra el escenario de un París lluvioso y convulso, en el cuál se mueven los tres integrantes de este tormentoso y trágico triángulo amoroso, dos presuntamente ficticios (Oswaldo y Juliette) y otro real (Ricardo Reyes, seudónimo bajo el que se esconde un célebre escritor del que no conviene desvelar su verdadera identidad). De igual modo, maneja con especial habilidad los resortes necesarios para que, en ningún momento, se pierda la intriga y suspense, imprescindibles en un novela que, una vez más, bebe directamente del género noir de manera eficaz y, por qué no, entrañable.

    Y por último, Quiñones nos ofrece una narración intensamente romántica; la crónica de una pasión más grande que la vida: la que siente Juliette por Ricardo Reyes, pero también la que Oswaldo experimenta por Juliette, un amor vivido de manera silenciosa, secreta y desesperanzada, que lo marcará para siempre. 

JOSEPH B MACGREGOR

sábado, 18 de julio de 2015

RETALES DEL PASADO. Antología de relatos históricos.


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


  "Retales del Pasado" reúne a algunos de los mejores autores de novela histórica de nuestro país en un antología de relatos breves, cuyos derechos de autor irán a parar a la Biblioteca Viva de al-Ándalus, entidad dedicada al cuidado y proyección del patrimonio andalusí. Esta proyecto ha surgido gracias al apoyo de Sebastián Roa y Teo Palacios. Diecinueve textos firmados por autores con un amplio y prolífico currículum dentro del género:
  • Javier Negrete (Plasencia). Licenciado en Filología Clásica y profesor. Autor de «Alejandro Magno y las águilas de Roma», «Salamina» y «La hija del Nilo». Es un escritor que cuenta con una enorme aceptación entre los lectores de novela histórica y de uno de los nombres punteros dentro del género. 
  • Teo Palacios (Sevilla). Escritor, corrector y asesor editorial. Ha publicado hasta el momento dos novelas: «Hijos de Heracles» y «La predicción del astrólogo». 
  • Carlos Auresanz (Tudela). Licenciado en Veterinaria por la Universidad de Zaragoza. Creador  de la serie de novelas sobre los Banu Qasi («Banu Qasi», «La guerra de Al Ándalus» y «La hora del Califa»). «La Puerta Pintada» es su último libro publicado hasta la fecha con gran éxito de ventas y muy seguido por los que gustan el género histórico.
  • Miguel Aceytuno Comas (Barcelona). Informático apasionado del mar y la historia, traductor de novela histórica, ha firmado tres libros de temática marítima: «Submarino B-7» y «Babor y Estribor»y «Mi única patria la mar», éste último pendiente de publicar.
  • Nerea Riesco (Sevilla). Licenciada en periodismo. Artífice de un amplia y prolífica carrera literaria con títulos como «El país de las mariposas» (Premio Ateneo Joven de Sevilla), «Ars mágica», «El Elefante de Marfil» y «Tempus» o «Las Puertas del Paraíso». Escritora que a lo largo de los años se ha labrado un gran reputación como autora no sólo de género histórico sino en otros campos de la literatura o en otros géneros diferentes.
  • Carolina Molina (Madrid). Escritora especializada en la huella árabe en nuestro páis con «La Luna sobre La Sabika», «Sueños del Albayzín», «Guardianes de la Alhambra» y «Noches en Bib-Rambla». 
  • Ricard Ibáñez Ortí (Barcelona). Periodista y autora de  «La monja alférez», «Mesnada» y «La última galera del rey», por citar tres de sus títulos más celebrados, dentro de una amplia carrera dentro del género.
  • María Pilar Queralt del Hierro (Barcelona). Licenciada en Filosofía y Letras, especializada en Historia Moderna y Contemporánea, «Inés de Castro» es su novela más conocida y apreciada, aunque es muy bien considerada entre los lectores de novela histórica.
  • Javier Pellicer (Benigánim, Valencia). Su primera novela «El espíritu del lince. Iberia contra Cartago» fue finalista en los IV Premio de Literatura Histórica <<Hislibris>>. Otra novela importante, en la que mezcla historia y fantasía,  es «Legados». Como narrador destaca por su barroquismo y por su estilo clásico.
  • Manuel Sánchez-Sevilla (Córdoba). Su nombre real es José Manuel Sánchez Rodríguez y ha firmado «Gaia Augusta» y «El Enigma de las Seis Copas». 
  • Mado Martínez (Alicante). Escritora, traductora e investigadora, es autora, entre otras, de «La Santa» (XIX Premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla), «Neurociencia de la Felicidad», «La Cocina de la Biblia» y «Ciencia y más allá: Espiritismo y su repercusión en el mundo científico».
  • Carla Montero (Madrid). Licenciada en Dirección de empresas. Ganó el II Premio Círculo de Lectores con «Una dama en juego». Publicó posteriormente «La Tabla Esmeralda» y «La Piel Dorada», con éxito de ventas y gran aceptación popular.
  • Olalla García (Madrid). Historiadora especializada en la Historia Antigua de Persia. Sus novelas «Ardashir, Rey de Persia», «Las Puertas de Seda», «El Jardín de Hipatia» y «Rito de paso», se encuentran entre lo mejor del género histórico.
  • Ramón Muñoz (Madrid). Ingeniero Técnico de Obras Públicas, publicó con gran éxito «La Tierra Dividida» y «El Brillo de las Lanzas». 
  • Concepción Perea (Sevilla). Licenciada en Humanidades y máster en Creación Literaria y autora de «La Corte de los Espejos» .
  • Sebastián Roa (Teruel). Sus novelas más celebradas son «Casus belli», «El caballero del alba», «Venganza de sangre», «La loba de al-Ándalus» y «El ejército de Dios». 
  • Magdalena Lasala (Zaragoza).  «Moras y Cristianas» y  «La Casa de los Dioses de Alabastro», encuadran una larga carrera como autora del género histórico.
  • José de Cora Paradela (Lugo). Escritor y periodista, ha publicado «La Navaja Inglesa» o «La verdadera historia del último inquisidor».
  • Francisco Narla (Lugo). Escritor y comandante de línea aérea. Ha publicado con gran aceptación popular «Los lobos del centeno», «Assur» «Ronin» y «Caja negra». Es uno de los autores preferidos por los aficionados al género histórico.
  Siendo un antología de género histórico es lógico y normal que los textos se ambienten en los diferentes periodos históricos conocidos: La Edad Antigua, La Edad Media, La Edad Moderna y La Edad Contemporánea. En el caso de la Antigüedad, al ser una época que abarca muchas civilizaciones diferentes es lógico que gran parte de los autores/as hayan optado por este periodo histórico: César y la nereida” (Roma) de Javier NegreteEl camino del sol” (Egipto) de Carolina Molina, Régulo” (Iberia Romana) de Javier PellicerPartida de caza” (Persia) de Olalla García o “El acantilado de la luz” (Grecia) de Magdalena Lasala. El resto de periodos son retratados en los relatos siguientes:
  • La Edad MediaEl hachib (La Córdoba Andalusí) de Carlos Aurensanz. y El sótano del avaro judío”  (La convivencia entre judíos y cristianos) de Manuel Sánchez-Sevilla.
  • La Edad Moderna: "María de Estrada, la Conquistadora de México" (La exploración del Nuevo Mundo) de Ricard IbáñezLa sombra de nadie” (Hernán Cortés y Malinche) de Mado Martínez , "La Tempestad” (Giorgione) de Carla Montero , "Los muros de la reforma" (La Inquisición Española) de Concepción Perea, “La hermosa hembra” (La Sevilla del Barroco) de Teo Palacios, El legajo" (Miguel de Cervantes y El Quijote) de Francisco Narla y "Los húmedos infiernos de Bicètre” (La Francia de la Asamblea Nacional) de José de Cora.
  • La Edad Contemporánea “De ser capitán” (Relato de temática marítima o naval) de Miguel Aceytuno Comas , "Tardes de café vienés” de Nerea Riesgo (La España Contemporánea, los primeros movimientos sufragistas de Clara Campoamor, que consiguieron el voto para la mujer), “El retrato del general”  (una evocación de la historia de España Contemporánea desde las guerras carlistas pasando por la Guerra Civil, La Dictadura del General Franco, etc.), de María Pilar Queralt del Hierro “El hombre más fuerte del mundo” (La colonización inglesa en la India) de Ramón Múñoz  y “Dos nombres de mujer” (El Japón de la II Guerra Mundial) de Sebastian Roa .
  Sin duda, lo más destacable de "Retales del Pasado" reside en que en ningún momento los autores seleccionados han bajado su habitual buen/excelente nivel, sino que, por el contrario evidencian el mismo oficio y el saber narrar con la eficacia acostumbrada. Así, escritores/as como Nerea Riesgo, María Pilar Queralt Del Hierro, Carlos Aurensanz, José de Cora, Ramón Muñoz, Olalla García, Javier Negrete o Carla Montero - por citar algunos de los autores/as cuyos textos más me han gustado - nos ofrecen unas historias brillantes y muy conseguidas, que nada tienen que envidiar a sus novelas más extensas, situadas a un mismo nivel de calidad narrativa, ambientación histórica o documentación. 

JOSEPH B MACGREGOR

viernes, 17 de julio de 2015

MARERO de José Luis Muñoz

 
 
 
OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR
 
 
 
Con Marero, el prolífico autor José Luis Muñoz, consiguió un importante galardón literario en el "Concurso de Cuentos Ignacio Aldecoa", organizado por la Diputación de Álava. Así, el escritor salmantino recoge en este libro todos aquellos cuentos que, junto con el que da título a la antología, recibieron algún tipo de premio literario, quedaron finalistas o simplemente participaron en algún evento de semejante naturaleza. De este modo, Muñoz nos ofrece un amplio abanico de relatos breves, de diferente género, temática o tono, pero sin olvidar las señas de identidad o el estilo propios del escritor y que son su marca de fábrica.
 
Así, diversos géneros como el noir, el humor, la ciencia-ficción, la aventura, el erótico... están teñidos de violencia explícita, agresividad y brutalidad, desenlaces bizarros o situaciones cercanas al surrealismo. Muñoz aborda los diferentes cuentos con soltura y oficio, buscando no tanto sorprender con finales inesperados sino primando la coherencia y el impacto súbito. Pese a que algún que otro texto pueda tener un final más o menos predecible, lo cierto es que siempre consigue, de alguna manera, que parezca original, eficaz o impactante; las marcas de fábrica de las que hablamos al principio.
 
 
 
 
Aunque en su narrativa novelística prima sobre todo el texto realista, de raigambre casi documental, muy preocupado por el costumbrismo o los rasgos peculiares del escenario en el cual se desarrolla la acción, lo cierto es que en su narrativa breve combina el relato realista (Marero, Cristal en la Mandíbula, Sed Negra) que se ajusta a estas características, con otros cercanos al surrealismo, la fantasía o el absurdo (Calle Cortada, Fumandores Clandestinos, Revoloteos) o directamente a la exageración el humor (El caso del violador Recalcitrante). En estos últimos, parte de una realidad para ofrecernos o bien un juego metaliterario o bien una crítica sobre problemáticas o asuntos de la sociedad actual, mezclando fabulación,  humor e ironía, y lo hace sin perder además los rasgos antes apuntados que forman parte de su estilo.
 
En definitiva, una miscelánea bastante completa e ilustrativa sobre los "Mundos" de José Luis Muñoz, mucho más ricos y variopintos de lo que pudiera parecer a primera vista.
 
JOSEPH B MACGREGOR

MENORES EN LA RED de Juan A. Romero del Castillo

OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Menores en la Red de Juan A. Romero del Castillo adopta el formato de sencillo y accesible manual de seguridad para padres y educadores con el objetivo de sugerir algunas pautas o consejos para conseguir que el acceso de los niños y adolescentes a la sociedad de la información les resulte beneficiosa y no dañina o perjudicial. A través de los capítulos del libro, Romero del Castillo realiza un completo recorrido no sólo por el entorno más peligroso de las redes sociales o el correo email, ya que es más fácil que la información de nuestra vida personal quede al descubierto, sino también se ocupa de las nuevas aplicaciones más propias de smartphones o tablets, y dedica un apartado importantísimo a los videojuegos.
 
Quede claro que en ningún momento la intención del autor es la de demonizar Internet, sino muy por el contrario asegura que haciendo un uso responsable e inteligente de las diversas aplicaciones o programas, tanto en lo que se refiere a redes sociales, navegación por Internet, juegos, chats, etc. , puede resultar una experiencia enriquecedora y educativa para nuestros hijos. Sin embargo, sí es cierto que en Internet a través de nuestro correo e-mail o nuestra presencia en Facebook, Twitter o Instagram, así como el uso cada vez más frecuente y obsesivo de Whatsapp y otras aplicaciones parecidas, dejan en la red un rastro de nuestra personalidad (aficiones, modos de vida, gustos, opiniones políticas, familiares, hijos, viajes, etc.) ya sea con nuestros comentarios o con las fotos de nuestra familia o hijos que exponemos con total impunidad en las redes. De este modo, sin darnos cuenta, estamos mostrando al mundo información que es utilizada por las empresas para bombardearnos de publicidad o peor aún esas fotos de críos pueden ser robadas por pederastas o gente peligrosa.  La mayoría de nosotros no somos conscientes de la cantidad de información sobre nosotros mismos estamos facilitando a extraños día a día cada vez que nos conectamos a una red social, enviamos un email o un Whatshap. Mientras que estos recursos, en opinión del autor, sean utilizados como fuente de información, es decir como se utiliza la página web de un periódico o un libro educativo o de consulta, las redes sociales pueden resultar muy enriquecedoras tanto para críos como para adultos.
 
En ese sentido, Romero del Castillo esgrime el concepto Seguridad Digital Activa, que consistiría no tanto en estar bloqueando o filtrando contenidos a los críos, sino en educar a los hijos para que ellos mismos se hagan responsables de su propia seguridad y sepan que cosas son convenientes hacer y de cuáles hay que huir como de la peste. Este concepto no está reñido con la vigilancia paterna acerca de con quién se comunica nuestro hijo, sí lo hace con amigos conocidos o con desconocidos por ejemplo o si entra en páginas de apuestas tipo Casino o similar, trampas para sacarnos el dinero.
 
De igual modo, es importante percatarse de cuánto tiempo emplea el crío en jugar con videojuegos y vigilar hasta que punto está enganchando en los juegos ya que sí emplea demasiado tiempo es posible que haya caído en una adicción, por lo que sería aconsejable acudir a un psicólogo infantil. Como prevención, el autor nos sugiere unos cuadros en los cuáles los padres pueden programar por horarios las actividades - por ejemplo, en época veraniega - que nuestros hijos puedes realizar. De esta manera, se conseguiría una racionalización más adecuada y responsable del tiempo estival. Pero no serían los padres quienes estarían al tanto de si su hijo cumple con los horarios o no, sino que sería el propio niño quién se haría responsable de repartir su tiempo de ocio de manera eficaz y reflexiva.
 
Por último, el autor también nos ilustra sobre las grandes lacras que se derivan del mal uso de las redes sociales o de las aplicaciones de chats o intercambio de fotos. Hablamos de fenómenos tan peligrosos y perniciosos como los screamers (imágenes o videos terroríficos con caras monstruosas y sonido atronador que se envían para dar un buen susto a quién los recibe, principalmente críos muy pequeños e impresionables), el grooming (seguimiento, acoso y abuso de menores por parte de pederastas), la pornovenganza (tras una ruptura amorosa, uno de los conyugues difunde fotos íntimas de la pareja como venganza), el sexting (algo similar a lo anterior, pero no por venganza sino para alardear o como diversión), ciberdelitos (expresar insultos o calumnias sobre una persona a través de las redes sociales hasta la humillación o la vejación verbal; puede provocar el suicidio de la víctima), ciberbulling (acoso entre iguales por ejemplo entre alumnos de una mismo colegio, a través de redes sociales, correos o mensajes a móviles, sobre todo a menores de edad). Aunque pueda parecer que Internet es una Ciudad sin Ley, por la que estos delincuentes campan a sus anchas y con total impunidad, lo cierto es que todos estos delitos están penados por la ley y pueden ser denunciados a través de portales como la web del Cuerpo Nacional de Policía, la Brigada de Investigación Tecnológica (http://www.policia.es) o la web de la Guardia Civil, el Grupo de Delitos Telemáticos (http://www.gdt.guardiacivil.es).
 
En definitiva, a través de una serie de capítulos cortos pero muy amenos. eficaces y claros, Romero del Castillo nos ofrece consejos bastante prácticos que no sólo sirven para que los empleemos en mejorar la seguridad de nuestros hijos en su acceso a las nuevas tecnologías, sino también para que los adultos hagamos un uso más responsable, cuidadoso y responsable cada vez que nos exponemos públicamente en Internet.
 
JOSEPH B MACGREGOR