lunes, 4 de marzo de 2019

EL ÚLTIMO SEÑORITO de Francisco Robles



OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


En "El último señorito" (50º Premio de Novela <<Ateneo de Sevilla>>), Francisco Robles nos ofrece una narración articulada en varios centros de interés. A partir de un planteamiento, en principio bastante atractivo - la reivindicación de paternidad, en un pequeño pueblo sevillano, por parte de Isabel, una mujer humilde y trabajadora cuya hija fue fruto de una presunta violación, cuando era tan sólo una adolescente, con Santiago Murube, señorito andaluz de alta alcurnia, fallecido en la actualidad pero que no reconoció dicha paternidad en su momento -  se bifurcan varias sub-tramas en las que Robles intenta describir algunos aspectos de la sociedad española actual, tanto en el ámbito político como social. 

En el aspecto político en la novela se abordan temas de candente actualidad como la corrupción, el cohecho, la memoria histórica o las Dos Españas; en ese sentido, la radiografía de la España actual, de 2019, me parece bastante atinada y certera.

En lo que se refiere a la sociedad española, la narración - a través del personaje de Lola, periodista en horas bajas, que debe cubrir la noticia para un programa de televisión de gran audiencia - nos habla sobre la manipulación informativa asociada al morbo o la politización del suceso. En ese sentido, el objetivo de Lola, siguiendo órdenes de Toni, su jefe, no se centra en informar con objetividad sobre lo sucedido si no en dar carnaza a los colaboradores del programa; es decir su labor consistirá en provocar absurdas e injustas polémicas, aunque para ello tenga que falsear la verdad, y así mantener o  aumentar el índice de audiencia, lo único que en realidad interesa. Aunque pueda caer un poco en el tópico y el lugar común, pienso que lo que cuenta Robles se ajusta bastante a la realidad informativa de nuestro país, y en líneas generales me parece que aborda el asunto de manera bastante acertada.

Todo este conglomerado de asuntos o temas aparecen apoyados por una serie de turbulentas historias sentimentales, secretos y mentiras no confesados o misterios sin resolver que intentan aportar intriga a la investigación periodística de Lola en eterno conflicto personal entre lo que se le exige - morbo y manipulación -. y  sus dudas por sacar la verdad de los hechos a la luz. En sus indagaciones le acompaña y asesora, Belmonte, funcionario y archivero local, quien al parecer tiene todas las claves de la historia, pero que no está dispuesto a que la periodista perjudique el proceso de Isabel, manipulando o utilizando la verdad a su antojo. Esto le permite al autor regalarnos una serie de estampas erótico-sentimentales, ambientadas en entornos rurales andaluces, en donde esgrime un estilo recargado, poético y barroco que no conecta demasiado conmigo.

Como consecuencia, "El último señorito" se me antoja una novela con enjundia, tanto por la cantidad de temas que intenta abordar como por el estilo narrativo de Robles, barroco y poético, denso y descriptivo. En ese sentido, la intriga de la trama me parece bien dosificada, aunque, algunas veces, como señalé antes,  la narración me parece demasiado ampulosa y recargada de un sentido de la poética - son constantes las citas literales a poetas andaluces (Lorca, Machado, Cernuda, Garcilaso), introducidas en la narración, con un exceso de subrayado para mi gusto - que no conecta demasiado con mi sensibilidad poética, No obstante, sí es cierto que Robles consigue dibujar y crear personajes interesantes, nada planos; nos permite conocerlos bien, entender sus razones; seres humanos que no ocultan sus defectos: cobardes, contradictorios, egoístas, mentirosos, envidiosos o pusilánimes, en eterno conflicto entre lo que desean hacer y lo que realmente hacen.

JOSEPH B MACGREGOR





martes, 12 de febrero de 2019

DISTINTA CLARA de Alba Ballesta





OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


En “Distinta Clara”, novela galardonada con el <<XXIII Premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla>>, y publicada por Algaida Editores, Alba Ballesta (Orihuela, 1991) nos narra las peripecias de Laia, una joven universitaria, que tras descubrir un pequeño poemario “Obras Completas de Clara Dubasenca, (Tomo III)”,  firmado por una desconocida autora marginal de los 80, de la que lo ignora todo, emprende una obsesiva investigación sobre ésta, entrevistándose con los que la conocieron o convivieron con ella. Conforme avanza en sus indagaciones, Laia va confeccionando un puzzle cada vez más complejo e irresoluble sobre Clara Dubasenca, mujer enigmática e introvertida, difícil de conocer, de creatividad inagotable y turbulenta peripecia vital, actualmente en paradero desconocido.

Alba Ballesta alterna capítulos en los que se nos describe la odisea personal de Laia – la mala relación con sus padres, su desencanto con sus estudios y la vida universitaria, la turbulenta amistad con Diego, un compañero de facultad, enamorado de ella…- con otros que adopta el formato de monólogo sin interrupciones, protagonizados por aquellos que conocieron, convivieron y coincidieron con Clara durante su época bohemia y artística en Barcelona, o en su localidad de origen antes de marcharse a la capital. Estos monólogos aparecen señalados, a veces, con notas de pie de página, introducidas por Laia, en las o bien opina, subraya o comenta sobre lo que los personajes afirman y cuentan, o bien las utiliza para describir sus actitudes o estados de ánimo cuando lo considera necesario. Desde mi punto de vista, la autora nos ofrece una estructura narrativa bastante reiterativa y redundante, ofreciendo un exceso de testimonios, que en algunos casos sí que sirven para intensificar la intriga o suspense de la trama, pero que en otros no hacen más que subrayar o repetir hechos o aspectos de la personalidad de Clara que ya han sido suficientemente comentados o descritos. Pero, por el contrario, aquellos capítulos en los que se aportan detalles sobre la vida artística e intelectual marginal de Barcelona o en los que nos describen detalles que sirven para enriquecer a Clara me parecieron muy interesantes. Ésta, es sin duda, el eje y motor de la historia; personaje profundamente sensible, complejo y caótico, sumamente atractivo e interesante.

En contraste, la figura de Laia no me parece sin embargo demasiado interesante, sobre todo en aquellos capítulos dedicados a narrar sus cuitas vitales, sentimentales o estudiantiles. Sin embargo, sí es verdad que aquellos que se ocupan de describir el modo como su investigación sobre Clara le sirve para conocerse a sí misma y a tomar decisiones sobre su propia vida sí me parecieron mucho más motivadores o estimulantes. En ese sentido, creo que la novela gana muchos enteros conforme nos vamos acercando al desenlace que sí me parece profundamente emocionante y sobrecogedor.

Que una canción de Joan Baptista Humet tenga una importancia esencial para conocer y entender las motivaciones del personaje de Clara, terminó de conquistarme del todo.

Joseph B Macgregor
          


domingo, 22 de julio de 2018

EL CIEGO DE DELOS de Jorge Fernández Bustos



En el siglo VI antes de nuestra era, Pisístrato, tirano de Atenas, declaró que nadie podía nacer ni morir en la isla de Delos y, a la larga, tampoco habitar por considerarla sagrada, al haber visto en ella la primera luz Apolo y Artemisa. El ciego de Delos cuenta los avatares de los supuestos últimos pobladores de ese pequeño punto de tierra en el Egeo. En un mundo mítico, donde los dioses todavía ostentan el poder supremo, un artesano de la piedra, con ceguera adquirida, desde que partió su hijo a la guerra, espera con ansia su regreso antes de tener que abandonar definitivamente el lugar donde habita. (Argumento de contraportada: Uno Editorial).


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


"El ciego de Delos" se enfoca, en primer lugar, como una suerte de homenaje a la literatura de la Grecia Clásica, tanto en el ámbito de la épica homérica, como a la lírica griega arcaica; los dramas teatrales de Esquilo, Sofocles y Eurípides; las comedias de Aristófanes; los himnos homéricos; los tratados científicos o zoológicos de Aristóteles; las crónicas históricas de Heródoto, Jenofonte o Tucídides; y en fin, a las leyendas más célebres de la antigüedad clásica en las que mortales y dioses entraban en conflicto o protagonizaban apasionantes peripecias como la aventura de Jason y los Argonautas, Teseo y el Minotauro o el frustrado vuelo de Ícaro.

Para conseguir que este ejercicio de homenaje a la Grecia Clásica se presente ante el lector de manera convincente, sin pedantería,  el autor Jorge Fernández Bustos ha optado por narrar la historia utilizando el estilo, lenguaje, vocabulario, usos y maneras de estos autores clásicos, aspecto éste quizá más sorprendente de todos, ya que exige un esfuerzo por su parte tanto en el ámbito de la redacción del texto, como en el narrativo y, sobre todo, en el de documentación pero también para aquellos lectores acostumbrados a textos más ligeros o fáciles de asimilar.

 Aunque todo gira en torno al deseo del Ciego de Delos por que Eliacim, su hijo adoptivo, regrese a la isla, el argumento aparece salpicado de pequeñas historias que funcionan casi como cuentos breves, como es el caso, por ejemplo, de los capítulos dedicados a "El Gordo Baquílides" o "Glicera de Corinto". La mayoría de estos capítulos son contados por un único narrador, Escamandrónimo, el pescador, habitante fortuito de la isla, superviviente tras un naufragio junto a Teodotos, el apicultor , quien se expresa como Homero en "La Odisea" o como cualquier autor de la Grecia Clásica. Sin embargo, la narración es muy variada y aparecen otras alternativas: por ejemplo, inesperadamente se decide cambiar de género y la narración adopta la estructura de una obra teatral - en la que los Dioses discuten sobre la suerte de los mortales que protagonizan la historia - o ésta se interrumpe por curiosas e insólitas definiciones de animales que parecen extraídas de la "Historia de los animales" de Arístóteles. También resulta bastante chocante que se cite o se haga alusión a personajes literarios,escritores o sucesos históricos posteriores a los hechos narrados como Los Hermanos Kamarazov, Camilo José Cela, Nietzsche o la pasión y crucifixión de Cristo por citar tan solo algunos ejemplos de los muchos que aparecen citados a lo largo de la historia; referencias a personajes o hechos que los personajes o narradores afirman sucederán en el futuro y sin embargo conocen misteriosamente. La historia está repleta de curiosos e intencionados anacronismos.

 Fernández Bustos nos ofrece, gracias a esta ingente labor de elaboración e investigación previa, y a una estructura narrativa repleta de cambios y sorpresas, un trama, variada, sólida y veraz, tanto en lo que se refiere a escenarios o paisajes en donde se desarrollan la acción, como en la manera de expresarse y de pensar de los personajes, o en aquellos aspectos que tienen que ver con la vida cotidiana (ritos, oficios, costumbres) de estos. Este conjunto se traduce en una obra convincente, en la que enseguida conoces y te encariñas con los personajes, te interesas por  su suerte y peripecias, y que avanza de manera lenta y precisa pero segura.


JOSEPH B MACGREGOR

Reseña de "Septimiode Iliberís" para "Mundo Macgregoriano"

sábado, 21 de julio de 2018

EL RASTRO DEL LOBO de JOSÉ LUIS MUÑOZ






OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

José Luis Muñoz vuelve de nuevo a tocar en "El rastro del lobo", el tema del genocidio nazi, tal y como ya hizo en el año 2008 con la publicación de "El mal absoluto"  , novela con la que posee algunos puntos de contacto ya que ambas giran en torno a dos criminales de guerra nazi; en la historia que nos ocupa se trata de un personaje real: 

<<Aribert Ferdinand Heim, conocido como el Carnicero de Mauthausen o el Doctor Muerte, fue uno de los mayores criminales de guerra nazis. Al igual que su colega el doctor Mengele, escapó de la justicia al finalizar la Segunda Guerra Mundial y durante las décadas siguientes protagonizó una interminable lucha para escapar de la acción de la justicia. Joachim Schoöck, un solitario policía de Stuttgart cuyo misterioso pasado se hunde en la tragedia alemana de la guerra, dedicará su vida a seguir el rastro de ese lobo solitario. Heim, destacado como oficial médico en los campos de exterminio, fue un hombre de una crueldad extrema, obsesionado por establecer los límites del dolor físico; un criminal que dejó falsas pistas por medio mundo, murió varias veces, y tuvo una infinidad de identidades ayudado por los miembros de Odessa. Algunas de sus víctimas continuarán presentes en su vida y la recordarán continuamente los años en que reinaba con total impunidad sobre la vida de las decenas de miles de personas encerradas en los campos de concentración>> (ARGUMENTO CONTRAPORTADA: EDICIONES TRASPIÉS )


De nuevo, tal y como sucedía en "El mal absoluto", Muñoz nos ofrece una trama en la que mezcla el thriller con elementos históricos o reales, apoyado con una sólida labor de investigación previa. Se alternan así capítulos en los que se nos narran las peripecias del policía Joachim Schoöck por atrapar al escurridizo criminal nazi con otros en los que se aportan datos y anécdotas en un tono divulgativo, semejante al de un documental biográfico del personaje en cuestión. Ambos puntos de vista no chirrían en ningún momento, sino que se complementan y enriquecen, aportando suspense e intriga a la acción. De igual modo, en otros capítulos se describen con todo lujo de detalles los crueles, terribles y desagradables "experimentos" - torturas más bien - realizados por Heim en Mauthausen con algunos prisioneros del campo de concentración, así como la extraña relación amorosa que mantiene con una de las prisioneras, con ecos de "El Portero de Noche" film del año 1974 de Liliana Caviani, que narraba la relación sadomasoquista que se establece entre un torturador nazi (Dick Bogarde) y su torturada (Charlotte Rampling). 

Lo más interesante, sin duda, es la figura de Heim, un sujeto que parece haber fallecido en varias ocasiones, en años diferentes y lugares muy dispares, y que el policía alemán se empeña en encontrar sin saber realmente si, en realidad, está persiguiendo a un fantasma. Con ayuda de la organización Odessa - que sirvió como eje central de la célebre novela del mismo título de Frederick Forsyth en 1972 y adaptada al cine en 1974 por Ronald Neame - Heim irá adoptando distintas personalidades y lugares de residencia por lo que  nunca quedará del todo demostrado en cuál de estas falsas identidades se esconde realmente el verdadero Doctor Muerte. Se trata, en ese sentido, de una novela apasionante, que se sigue con sumo interés y perfectamente dosificada y equilibrada en ritmo, suspense, intriga y divulgación.

Joseph B Macgregor





domingo, 3 de junio de 2018

EL MISTERIO DE LA VACA de Francisco Roldán Santías


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

BookTrailer del libro


    <<El Misterio de la Vaca>> (Círculo Rojo, 2017) es la nueva novela de Francisco Roldán Santías, abogado de profesión y escritor por afición, de quien reseñé hace ya algún tiempo <<Despertar Natural>> (Círculo Rojo, 2013), novela negra en la que mezclaba, tal y como sucede en ésta última, humor bizarro y enredosa intriga. Comparten además algunos personajes (el "picapleitos" Tirso del Castillo, su amante la Chata, etc.), aunque nos enfrentamos a una trama mucho más coral y enrevesada, estructurada en tres arcos temporales, separados los dos primeros por tres años de diferencia. 

    El asunto gira en esta ocasión en torno a un "chanchullo" judicial en el que participará el abogado protagonista, en connivencia con una serie de profesionales del Derecho y agentes del orden, que se dejarán "untar" sin problema. Sin embargo, éste será utilizado como "tonto útil" por el demandante, el oncólogo Cobián, en un peculiar proceso que tendrá más de farsa que de otra cosa, pero que se resolverá de manera favorable para todos los implicados, tanto para demandante y demandado como para cómplices y/o corrompidos. Tres años después, aparecen misteriosamente asesinadas la juez Raquel Garrido y la procuradora Maruja, dos de las implicadas en aquella trama de corrupción judicial, por lo que Tirso se ve de nuevo enredado en un maldito embrollo, del que intentará escapar una vez más indemne.

    Así, el carácter coral de la historia se evidencia en una serie de subtramas, que se van alternando capítulo a capítulo, protagonizadas por varios personajes de similar importancia al personaje presuntamente estelar (Tirso): los impresentables, torpes y cazurros agentes Padilla, Varona y Navarrete;  Chema, un tipo desastroso, capaz de cualquier cosa por un poco de pasta; Chata y Nadia, prostitutas y amantes de Tirso y del agente Navarrete, respectivamente; Ramiro, hermano de Tirso; Coque, amigo de éste, implicado en un surrealista conflicto relacionado con su "particular" forma de ganarse la vida, caracterizado por su especial habilidad para meterse en extrañas movidas, relacionadas con el sexo o la escatología; Ginés Ríos, prestigioso abogado de alto standing y, por último, Heriberto el Zeta, cruel matón mexicano al servicio de éste. Todos ellos le restan parte de protagonismo a Tirso, que se convierte en uno más en una historia, repleta de peripecias brutalmente humorísticas, protagonizadas por perdedores, mediocres, corruptos, torpes, desgraciados y/o inútiles, en las que no se salva nadie; representantes, cada uno de ellos, y en distintos escalafones sociales (policía, abogados y jueces, prostitutas y chulos, investigadores y empresas médicas), de nuestra entrañable chapuza nacional.

  En ese sentido, Roldán evidencia un buen manejo del ritmo narrativo. La historia se desarrolla con agilidad y de manera amena, conectando todas las tramas coherentemente,  sin dejar cabos sueltos y encajando sin fisuras cada una de las piezas del puzzle.Tan enrevesada trama se resuelve, como es lógico, con una serie de "vueltas de tuerca" que parecen encaminadas, más que para provocar el asombro o la sorpresa en el lector, a potenciar gradualmente el absurdo, la sátira social y el humor bestia de la historia, marcas de estilo del autor.

JOSEPH B MACGREGOR






miércoles, 23 de mayo de 2018

EL GATO DE LA BRUJA de HELENA COSANO



EL GATO DE LA BRUJA de HELENA COSANO

Una buena amiga me pide que lea y reseñe su nuevo libro y rompo mi silencio de dos años, salgo por unos minutos de mi retiro como reseñista, para expresar mi opinión en esta reseña sobre su recién estrenada obra; una mágica historia, en principio, con vocación de cuento infantil pero que, como los buenos libros, puede ser disfrutado por igual por adultos que conserven todavía, al pasar de los años, esa mirada de curiosidad, siempre abierta al asombro que poseen los niños.

El libro se llama "El gato de la bruja" (Edebé Ediciones, abril 2018), y ha sido escrito, ideado, planeado, imaginado por Helena Cosano, mujer inquieta, dueña y señora de un universo propio, producto de una intensa experiencia vital, cultural, emocional y espiritual, que aparece siempre reflejado en sus escritos a través de lo que piensan, reflexionan o dicen sus personajes o a través de las peripecias, conflictos y odiseas personales que estos deben sortear. En ese sentido, ha abordado el cuento breve de raíz simbólica en "Mariposas" y "Almas brujas"; la novela satírica o de humor combinada con la novela de aprendizaje en "Cándida diplomática" y "El viento de Viena"; o la biografía novelada a modo de autoconfesión o testamento final de una mística en "Teresa, la mujer"; novelas o trabajos muy diferentes unos de otros pero cuyo nexo común es la enorme riqueza tanto cultural como filosófica y un sentido religioso o espiritual de la existencia vital que evidencia Helena, reflejo de su profunda y exquisita sensibilidad. 

Esta forma especial de sentir las cosas se ve reflejada también en "El gato de la bruja" en donde aparecen todas las constantes de su mundo interior, personal y vital: aparecen el concepto de <<Alma-Bruja>>; el simbolismo de las mariposas; su visión de la relación entre las personas y los animales (ellos son los que nos eligen a nosotros); la comunión / comunicación con la naturaleza como respuesta al ruido exterior e interior; la búsqueda del equilibrio espiritual y emocional para sobrevivir  en un mundo agitado o siempre con prisas; la imposibilidad de una vida en pareja plena, de percibir a la persona amada tal y como es y no tal como nos imaginamos que es; lo que se traduce en hombres primarios, incapaces de entender un <<alma-bruja>>, en oposición a la amistad de las amigas cuyas almas parecen estar más en sintonía.

 Semejante cúmulo de ideas, pensamientos y emociones personales se conjugan en un cuento muy original y sorprendente. A partir del título "El gato de la Bruja", uno espera algo diferente a lo que finalmente nos ofrece Helena, lo que me provoca más sorpresa que decepción, ya que ésta aborda un cuento de brujas y gatos desde un punto de vista nuevo y diferente. 

Cassandra, la brujita co- protagonista y dueña de Trasto, el gato, verdadero protagonista del cuento, no es fea y ni malvada, no monta en escoba, ni tiene una enorme nariz llena de verrugas, sino que es muy hermosa, sabia, filosofa, vegana, sensible, amante de los animales y de la naturaleza. Tampoco vive en una cabaña de chocolate en el bosque ni se come a los niños, sino que reside en el último piso de un alto edificio con vistas al campo. Además, estudia en la Universidad "una carrera aburrida", aunque mantenga en incógnito su naturaleza mágica. 

Cassandra no usa la magia para realizar embrujos sino de manera más práctica y poética.  En ese sentido, a lo largo de la trama la magia no se produce en acontecimientos fantásticos o asombrosos sino en pequeños sucesos de la vida cotidiana o más concretamente cuando las brujas se comunican con la naturaleza: un árbol, los gatos, una tortuga, etc... Y es Trasto, el gato de la bruja, quien recibe un curso intensivo de esta magia, sin ocultar su estupor y en muchos casos sin entender demasiado bien las experiencias, situaciones o conflictos por las que va pasando. Que su nombre sea Trasto no es casual, caprichoso o gratuito, ya que tiene especial capacidad para meterse en líos, debido a su enorme curiosidad, sus ganas siempre de explorar o investigar. La relación que ambos mantienen en muy especial, de auténtica comunión entre dos.

En "El gato de la bruja", para Cassandra la magia tiene más que ver con un modo espiritual y emocional de enfocar la existencia humana y su propia experiencia vital. Así, magia es sinónimo de alta sensibilidad, de profundo amor a la vida y a las cosas humanas. 

JOSEPH B MACGREGOR

jueves, 20 de octubre de 2016

LA GUERRA CIVIL Y LA TERCERA ESPAÑA de JOAQUÍN RIERA.


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

   Con el surgimiento de nuevos partidos políticos de gran aceptación popular en la vida política de nuestro país, parece que se empiezan a escuchar voces que ponen en cuestión la pervivencia del bi-partidismo, opción tradicional de acceso al poder en nuestro país y que pocos habían puesto en solfa hasta este momento. Semejante inercia, que ya aburre un poco, basada en la alternancia política como única opción para conseguir la estabilidad del país, se sustenta en la presunta coexistencia de Dos Españas irreconciliables; trasnochada (y falsa) contingencia descrita por primera vez , de manera indirecta, por el escritor Benito Pérez Galdós en su novela "Doña Perfecta", y posteriormente con mayor detalle en uno de sus <<Episodios Nacionales>>, más concretamente en aquel que se centraba en la figura de "Cánovas". Este concepto dual de España sería defendido a ultranza posteriormente por entusiastas acérrimos de la pervivencia de Dos Españas opuestas y enfrentadas, siempre en eterna rivalidad, como Francisco Moreno Gómez (1946) y Francisco Espinosa Maestre (2014). 




  Por eso, cuando parecía imposible plantear otra alternativa diferente, aparece, como rescatada del silencio y del olvido  por parte de algunos especialistas y estudiosos del tema, y a raíz de la nueva realidad política española, el concepto de Tercera España, término acuñado por primera vez por el ex-presidente de la II República Niceto Alcalá-Zamora en 1937 y desarrollado posteriormente por otros autores o periodistas como Chaves NogalesPedro Corral o Andrés Trapiello. Estos consideraban a la Tercera España como la auténtica derrotada en la contienda, la que más sufrió la represión y el castigo debido a su actitud inconformista y rebelde con lo que estaba pasando. Por el contrario, Francisco Moreno considera la Tercera España como un "invento novedoso y ridículo" promovido por la Segunda España a principios del siglo XXI, llegando a calificar a esta España de "timorata, tibia, en realidad egoísta, un tanto traidora..."




   Sin embargo, para Joaquín Riera (autor de "La Guerra Civil y La Tercera España")  y otros defensores de esta novedosa visión de España, ésta englobaría a aquellos españoles y españolas que, durante el conflicto bélico, no se identificaron ni se sentían representados con ninguno de los bandos en contingencia; una amplia población neutral y apolítica, con frecuencia víctima por partida doble de los desmanes, injusticias y abusos tanto del lado Nacional como del Republicano; nada que ver con la cobardía, la apatía ni con la ambigüedad. Como bien afirmaba Chaves Nogales, esta actitud contraría a la guerra de la Tercera España, de la cual se sentía que formaba parte, fue más bien una actitud valiente ya que esta España objetora y desertora "quiso permitirse el gusto de de no tener ninguna solidaridad con los asesinos" de uno y otro bando.




   Protagonista esencial de la intrahistoria, la Tercera España encuentra su mejor representación en el gran número de españoles que se negaron a alistarse en ninguno de los dos ejércitos en contienda durante la Guerra Civil; una amplia mayoría  -muchos de ellos grandes pensadores o intelectuales que huyeron al exilio por no sentirse cómodos en ninguna de las Dos Españas - que no estaban dispuestos a dar su vida por ninguna de las dos ideologías en liza: 2,5 millones de opositores que desertaron, se exiliaron o ni siquiera se alistaron en ninguno de los dos bandos enfrentados y que contrastan con los 1,3 millones de españoles que lucharon en el lado republicano y los 1,2 que se unieron al franquista. 



   Así, Riera considera las dos tendencias enfrentadas  como "minorías radicales", que fueron las responsables de una Guerra Civil genocida, - y campo experimental de las potencias europeas para ensayar la Segunda Guerra Mundial -, sin tener en cuenta la opinión de esta <<Tercera España>>, mucho más mayoritaria de lo que sospechaban los instigadores del conflicto bélico. Guerra presuntamente Civil al que esta España silenciada, ignorada y obviada por los poderosos, se oponía por completo por no sentirse representada por ninguna de las dos Españas Oficiales, cuyos líderes se consideraban erróneamente (todavía hoy se consideran) los únicos representantes validos para regir los destinos del país.



José Perelló Torrens

  Para reforzar sus tesis, y como complemento a lo anteriormente expuesto, Riera dedica la segunda parte del ensayo a José Perelló Torrens (1885-1955) alcalde de la población de Tormos (Alicante), personalidad ejemplar, perfecto representante de la Tercera España, a pesar de que ejerció como alcalde republicano durante la Guerra Civil Española "no delató a aquellos mozos tormenses en edad militar que se habían escondido para no ir al frente (emboscados)" y protegió a sacerdotes, frailes y religiosas para evitar que fueran capturados y ajusticiados cruelmente por los cenetistas y faístas. La sorprendente peripecia de Perelló, así como su talante liberal, democrático y neutral, que le llevó a ser encarcelado y procesado tras la contienda (por algunos de los fascistas o falangistas que había salvado y protegido durante la Guerra), le sirve al autor para "constatar que en la Guerra Civil Española el esquema <<rojos>> contra <<azules>>  aplicado al grueso de la población es una grandísima falacia."

JOSEPH B MACGREGOR