lunes, 19 de enero de 2015

NO QUIERO IR A LA ESCUELA de Manel Moles



Opinión de Joseph B Macgregor




Manel Moles

No sé qué pasa con el sistema educativo español, que se promulgue la Ley de Educación que sea (De la LGE hasta la LOMCE ), siempre nos encontramos con alumnado, familias, profesorado, equipo directivo, orientadores de centro, personal, etc que muestran su descontento ante la situación de la enseñanza en nuestro país. Como profesional de la educación durante más de quince años me siento bastante identificado con muchas de las cosas que se plantean en este libro, "No quiero ir a la escuela", firmado por Manel Moles, en el que se nos intenta exponer las razones por las cuáles algunos padres en Cataluña (ignoro sí en el resto de España también es así) han decidido educar a sus hijos en el hogar familiar, a través de lo que se ha dado en llamar homeschooling, practica que es considerada ilegal por la actual Ley de Educación ya que los niños están obligados a estar escolarizados en una escuela. 



En caso de que un niño/a deje de asistir a clase durante un tiempo excesivo, será declarado asentista y entonces el tema se pone en mano de Asuntos Sociales que debe obligar a que el crío se escolarice. Sí la familia continúa en sus trece, el caso puede llegar a los tribunales y sería un juez el que dictaría sentencia en la que quedaría patente la obligatoriedad de dicha escolarización, con penas de cárcel en caso de que dicha sentencia no se cumpla. Sin embargo, con el tema del homeschooling al parecer existe un vacío legal y en muchas ocasiones los casos terminan siendo archivados y no prospera la moción; y en caso de que sí lo haga, el alumno sería lo suficientemente mayor como para que ya pueda escolarizarse con mayor libertad en un instituto, no tendría que cursar primaria en una escuela.



En el libro se nos expone todo esto, así como el modo y funcionamiento de las familias que han optado por educar a sus hijos en su casa, su modus operandi y se hace a través de la peripecia de Frank, un joven padre cuyo hijo Álex no desea ir al colegio nunca más. Frank no parece muy convencido de qué el homeschooling sea la mejor solución, pero poco a poco a través de una serie de personas que van apareciendo en su vida y que practican esta modalidad de enseñanza se va convenciendo que quizá esto sea lo mejor para su hijo. 



La novela funciona por tanto en una doble perspectiva: por un lado, como una historia tragicómica, cuyo argumento se centra en narrarnos las peripecias sentimentales y paterno-filiales de Frank con sus dos matrimonio (en el primero su mujer falleció en un accidente de circulación), sus dos hijos (una hija, Lilian de su primer matrimonio y Alex del segundo). Esta trama ocupa toda la mitad del libro, y está estructurada desde el presente del protagonista hasta el pasado; es decir parte de la realidad actual de Frank para ir retrocediendo en el tiempo hasta la muerte de su primera esposa. Después, la novela vuelve a tomar el rumbo presente y se centra más en el tema del homeschooling y la lucha de este padre por conseguir un centro o un sistema de enseñanza, acorde a las expectativas e inquietudes de su hijo, optando finalmente por la solución de la educación en su propia casa. 



La segunda parte de "No quiero ir a la escuela" resulta en ese sentido un poco más densa, ya que se intenta exponer a través de largas conversaciones las razones por las cuáles estos padres y madres han optado por educar a sus hijos fuera del centro escolar. Con algunas de ellas, me siento bastante identificado como maestro y aunque esté tirando piedras contra mi propio tejado, es cierto que con frecuencia los profesionales de la enseñanza nos encontramos prisioneros de una serie de objetivos, contenidos, criterios de evaluación, libros de textos, competencias básicas, etc.; una ratio de alumnado por clase que cada vez es más numerosa y que resulta complicado atender y educar con la eficacia que uno quisiera. Por no hablar del tema de la disciplina del alumnado, o la problemática de los alumnos /as de integración que en muchas ocasiones no pueden ser atendidos los que se quisiera por el profesional de PT y por su propio tutor/a... Y van pasando los cursos, y se siguen dando los mismos contenidos, un poco más ampliados y es cierto que uno tiene la sensación que tiene siempre que partir de cero con los chicos/as.  Y no soy el único, lo pensamos muchos, la gran parte, de los profesionales de la enseñanza. Hay algo que falla. Muchos alumnos /as se sienten que van al colegio para nada, ya que las actividades que realizan o son demasiado sencillas y se aburren o son demasiado elevadas y se aburren de igual manera. Es difícil dar una atención individualizada a cada alumno y este movimiento de homeschooling busca un método de enseñanza más libre, más intuitivo, basado no tanto en hacer tareas o deberes sino en partir de la experiencia - visitas a museos, zoológicos, parques temáticos, pueden ser una opción; otro el uso de las nuevas tecnologías - y del planteamiento de actividades que al crío le resultan placenteras.  




Sin embargo, es cierto que sí todo el mundo decidiera optar por educar a sus hijos en casa, ¿qué haríamos los maestros /as de este país? De igual modo, pienso que hay muchas familias,sobre todo en barrios marginales o de pocos recursos económicos, que preferirían una educación gratuita y que no poseen la cultura suficiente para poder educar a sus hijos (en algunos colegios en lo que he ejercido mi labor docente, existía / existe un alto porcentaje de analfabetismo en las familias); por lo que considero complicado que el sistema se implante como algo a nivel general, al menos a corto plazo. Sobre la legalidad o no del tema, aquí pienso que sí se debía legislar de modo que los padres puedan demostrar que sus hijos están recibiendo esa educación. En el centro en el cuál ejerzo mi profesión actualmente hay un alto grado de absentismo escolar, debido en parte a que las familias trabajan como temporeros, pero también en algunos casos porque los alumnos /as deciden faltar a clase con frecuencia. En esos casos, pienso que el sistema que se propone en el libro podría derivar en picaresca, de tal modo que los críos no estén educados en sus hogares sino a lo mejor trabajando en una tienda o ayudando a cuidar de sus hermanos pequeños o con faenas de la casa. Es decir, un asunto harto complicado ya que no todos los centros poseen la misma problemática, ni las mismas necesidades que cubrir.



Sobre la novela en cuestión, podríamos decir que esta narrada con corrección, agilidad y eficacia, en el sentido de que quiere trasmitir o divulgar un mensaje y eso lo consigue. Sin embargo, como obra literaria en sí no me convenció demasiado ya que en algunos momentos se pierde el rumbo de lo puramente literario, es decir la trama novelesca es sustituida por un tono algo "panfletario" que la perjudica un poco en cuánto a agilidad y ritmo narrativo. En ese sentido, es mucho más entretenida y motivadora en su primera parte que en el segunda; al menos para mí así lo fue, aunque también es cierto que ha conseguido su objetivo y es plantearme una serie de reflexiones sobre el oficio de educador, tal y como he expuesto en mi reseña, y esto siempre es positivo, que un texto te provoque preguntas o te cuestione como profesional está bastante bien.



Joseph B Macgregor

miércoles, 14 de enero de 2015

PROHIBIDO LEER A LEWIS CARROLL de DIEGO ARBOLEDA


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


Con Prohibido Leer a Lewis Carroll, su autor, Diego Arboleda obtuvo el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil, galardón otorgado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte "para distinguir una obra de autor español, escrita en cualquiera de las lenguas oficiales del Estado y editada en España durante el año anterior, en este caso, el 2013." Sin embargo, no ha sido el único premio que ha conseguido esta novela: White Ravens 2014, Premio Lazarillo 2012, Premio Fundación Cuatrogatos 2014 de Miami (por sus cualidades literarias y plásticas), y la revista Babelia  la consideró como el mejor libro infantil del año 2013. Desde mi punto de vista, se trata efectivamente de una historia pensada para el lector infantil y juvenil, entretenida, divertida, ágil, fresca, imaginativa, que deja también espacio para el surrealismo y el absurdo; es decir, que me parece lógico que haya conseguido tantos premios, porque se trata de una obra realmente conseguida, redonda, repleta de personajes entrañables y encantadores.

Diego Arboleda

Narrada con una prosa sencilla y clara toma como punto de referencia al célebre personaje creado por Lewis Carroll (Alicia en el pais de las Maravillas / A través del espejo), ya que aparece una niña que se llama igual que ella y que es una auténtica fan de las novelas de Alicia y del mundo de Lewis Carroll; espectacular y maravillosa la habitación en la que la niña representa escenarios y objetos de las novelas de Alicia.



Sin embargo, la protagonista de la historia, es Eugéne una joven institutriz francesa, cuya característica principal es la torpeza y que es contratada por los padres de Alicia, bajo la condición de no mencionarle a su hija absolutamente nada que tenga que ver con Lewis Carroll. De ahí, el título de la novela "Prohibido leer a Lewis Carroll", prohibición que la institutriz intentará cumplir a duras penas, luchando además por que su torpeza habitual no le impida cumplir con su trabajo y conseguir así no ser despedida. 



Arboleda nos presenta a unos personajes caricaturescos y esperpénticos que protagonizan situaciones disparatas, surrealistas y divertidas, aportando al texto humor y entretenimiento; el autor no deje resquicio alguno para el aburrimiento. En ese sentido, las ilustraciones de Raúl Sagospe resultan espléndidas, muy acordes con el humor y el tono del texto y los personajes de Arboleda; son también divertidas, frescas y muy alegres, con un cuidado sentido del esperpento y la caricatura.




También escenarios y paisajes son espléndidamente retratados por Sagospe, como por ejemplo la mencionada habitación LewisCarrolliana o la mansión británica de la familia Welrush.



En definitiva, una libro que merece mucho la pena y que disfrutarán mucho no sólo los lectores más pequeños o adolescentes sino también cualquier lector al que le guste la buena literatura, bien cuidada y escrita con imaginación y sentido del humor.

JOSEPH B MACGREGOR

Nota: Todas las ilustraciones de Raúl Sagospe.

sábado, 10 de enero de 2015

MUDERABILIA de Álvaro Ortiz


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Muderabilia ha sido un inesperado regalo de Reyes, inesperado porque ni siquiera tenía conocimiento alguno de esta excelente novela gráfica, firmada por Álvaro Órtiz y para mí ha sido todo un hallazgo, una gozada absoluta; de las mejores obras de cómic nacionales que he tenido oportunidad de leer en mi vida. Es decir, que la persona que me hizo este regalo acertó de pleno. 



Álvaro Órtiz

La historia está protagonizada por Malmö Rodríguez, un joven desocupado, que quiere ser escritor pero que no escribe, tampoco busca trabajo y se pasa el día sin hacer nada, viviendo todavía en casa de su madre. La muerte de un paro de cardíaco de su tío, le permite vivir una aventura increíble en la que se mezcla humor, suspense, terror y hasta unas gotas del mejor gore hispano. El fallecido tenía dos gatos que prácticamente devoraron su cadáver, por lo que indagando en Internet, Melmö consigue contactar con un extraño coleccionista de objetos pertenecientes a famosos asesinos en serie a los que consigue vender los mininos. Para ello, tendrá que viajar hasta el pueblo en el cuál vive este sujeto y abandonar por unos días su casa; una vez allí se entrevistará con el extravagante sujeto, cuya casa y colección esconde muchas sorpresas. El joven decide quedarse en el pueblo, para así encontrar la tranquilidad suficiente para escribir su novela y se aloja en un motel. La dueña del establecimiento es una muchacha extraña que esconde también algún que otro misterio y con la mantiene una relación sentimental.





Órtiz alterna páginas repletas de pequeñas viñetas con otras de cuadros más amplios y destaca por la agilidad y ritmo con los que hace avanzar una historia, cuyo suspense se va acrecentando gradualmente hacia un desenlace tremendo y alucinante. El trazo del ilustrador es sencillo y tanto el protagonista como el resto de personajes (especialmente el coleccionista de objetos de asesinos en serie) acaparan nuestra atención y complicidad enseguida. La mezcla de humor, suspense y terror está muy bien equilibrada sin que ninguno de estos de aspectos llegue a estropear al resto o la historia chirríe en exceso o no podamos tomarla en serio.






Los aficionados al cine de terror y al gore, como es mi caso, disfrutarán muchísimo con esta novela gráfica, de la que no conviene desvelar más detalles porque prefiero que vayan descubriendo todas las sorpresas que este viaje nos tiene reservadas. Sólo diré que merece la pena y que una vez que empieces a leer no podrás dejarlo; yo mismo me lo leí en un par de horas, por la noche (momento que se disfruta mucho más).

JOSEPH B MACGREGOR

EL DESAFÍO DA VINCI de Agustín Fonseca



OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

En El Desafío Da Vinci, el escritor Agustín Fonseca, considerado como un auténtico especialista en juegos para entrenar la mente, nos ofrece en este libro 200 complicados retos en los que el lector debe utilizar la lógica y el razonamiento para poder resolverlos. ¿Y quién nos plantea cada juego? Pues nada más y nada menos que el gran Leonardo Da Vinci, protagonista de una serie de historias que adoptan el formato de reto mental, que cada lector debe desvelar utilizando su ingenio e imaginación. Así Da Vinci plantea una serie de cuestiones a sus discípulos (Salaí) o amigos (Luca Paccioli) para ver sí pueden superarle en ingenio y razonamiento mental. Todos ellos están centrados en anécdotas protagonizadas por Leonardo o tienen que ver con las distintas disciplinas practicadas por el genio del Renacimiento. Aquí va un ejemplo:

"Estando un día Leonardo comiendo en un mesón cercano a su taller, vio que entraba su amigo Giacomo acompañado de unos familiares y decidió llamarlos.
—Querido amigo. Me sentiría muy honrado si te sentases a mi mesa con tus acompañantes. Tu conversación siempre es enriquecedora.
—Me abrumas Leonardo, pero estaremos encantados de sentarnos contigo si pagamos entre todos la comida. Somos muchos más que tú, que estás solo, y no sería educado que abusáramos de esa forma.
—Sea pues. Pongamos 20 monedas cada uno y veremos después lo que sobra o lo que falta.
Comieron y pagaron con el dinero que habían puesto. El total fue de 75 monedas por lo que les devolvieron cinco que dejaron de propina al mesonero.
Ya de vuelta a casa, Leonardo habló con su amigo Luca de su sorpresa.
—        ¿No te resulta raro la manera de hacer las cuentas que han tenido en el mesón?
—No sé a qué te refieres —dijo Luca.
—Pues sencillamente, que pusimos 20 monedas cada uno y aún nos sobraron cinco, cuando estábamos en la mesa Giacomo, su mujer, Pietro con su hija, y yo mismo. Y esa es la cuestión.
¿CÓMO ES POSIBLE?"

¿Ya sabes la solución a esta pregunta? No es fácil de responder ¿verdad? Los textos incluidos en el libro siguen prácticamente éste esquema y estos aparecen agrupados además en varios bloques según la temática. Primero se nos ofrece diez retos a modo de aperitivo, que el propio autor dirige al mismísimo Leonardo y que éste deberá resolver utilizando su gran inteligencia y sagacidad. Seguidamente, será Da Vinci quién nos planteará sus retos agrupados en 10 desafíos. Como ya señalé al principio de la reseña, todos ellos estarán relacionados con las disciplinas practicadas por el gran genio del Renacimiento: Arquitectura, Pintura, Escultura, Máquinas, Geografía, Cuerpo Humano, Historia, Naturaleza, Biografía y Criptografía. Por supuesto, al final de libro se nos ofrece un solucionario por si eres demasiado impaciente y no consigues descifrar el enigma planteado o para comprobar si has acertado en tu deducción. El libro añade al final además una breve biografía de Leonardo así como una descripción de la época en la que éste vivió. La edición está muy cuidada y resulta muy agradable y amena, repleta de ilustraciones en color; algunas de ellos reproducen documentos o imágenes originales del gran Leonardo, extraídas de sus cuadernos de anotaciones.


Agustín Fonseca lleva 30 años dedicado a estos menesteres. Se hizo célebre como principal responsable de las cuatro ediciones de “El Juego Más Difícil del Verano”, editado con gran éxito por El País Semanal. En el primero de estos retos concursaron más de 300.000 jugadores, para conseguir un suculento premio de 60.000 euros. De este temática ha conseguido publicar más de 50 textos en diversos formatos: libro, cuaderno y coleccionable.



Agustín Fonseca

La estructura y planteamiento del libro – de hecho los desafíos no están ordenados por dificultad progresiva - permite que el lector no se vea obligado a hacer una lectura lineal del texto, sino que puede abrirlo por la página que desee, leer el reto propuesto y comenzar a hacer funcionar sus neuronas. Incluso, podrá a través de la interpretación de un código QR, continuar poniendo a prueba su mente con nuevos enigmas planteados en Internet, que incluso puede servir como entrenamiento previo antes de adentrarse en el libro en cuestión.



Agustín Fonseca durante la presentación del libro en FNAC Castellana (Madrid)

JOSEPH B MACGREGOR


martes, 6 de enero de 2015

LOS BOXTROLLS de Elizabeth Cody Kimmel



OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Es cosa bien sabida por todos que un tanto por ciento bastante importante de las películas que se producen en el mundo están inspiradas o basadas en novelas o en textos literarios. En muchas ocasiones, he reseñado libros que han sido llevados al cine, pero en esta ocasión es justo al revés: nos ocupamos de un texto inspirado en una película de reciente estreno: Los Boxtrolls, film estadounidense del 2014, dirigido por Graham Annable y Anthony Stacchi y que curiosamente adapta un libro infantil, Here Be The Monsters, firmado por Alan Snow. 



Se trata de un film de animación que no ha sido auspiciado por las megaproductoras más poderosas o conocidas a nivel mundial como Disney & Pixar, Dreamworks o 20th Century Fox & Blue Sky Studios & Fox Animation Studios, sino por una más pequeña LAIKA & Focus Features, responsable sin embargo de grandes éxitos como Coraline (Coraline, Henry Selick, 2009)  o El alucinante mundo de Norman (Chris Butler & Sam Fell , 2012), y que con Los Boxtrolls han obtenido al menos una enorme cantidad de nominaciones en los premios cinematográficos más importantes: 

  • Globos de Oro: Nominada a Mejor filme de animación.
  • Premios Annie: 13 nominaciones, incluyendo Mejor película.
  • Satellite Awards: Nominada a Mejor largometraje animación.
  • Critics Choice Awards: Nominada a Mejor largometraje de animación.
  • Críticos de Chicago: Nominada a Mejor film de animación.




Personalmente, me parece una película muy ágil, muy bien contada, con mucho ritmo, en la que suceden muchas cosas y con una trama muy original que no pierde interés. El nivel de animación (stop-motion + 3D) es excelente, así como el diseño de personajes y no aburre en ningún momento. De hecho, pienso que es una de las mejores películas que he visto este año, junto a Interstellar y Guardianes de la Galaxia,  en lo que se refiere a cine palomitero o de entretenimiento. 



La novela, inspirada en el film, resulta bastante eficaz, tanto en cuanto resume lo esencial de la película en cuestión. Además, posee un interés suplementario: sí no has visto la película, la autora consigue darle a la trama un misterio y suspense que en el film resulta más evidente y mucho menos inesperada, debido sobre todo a que estamos viendo a los personajes, no leyendo sobre ellos. En general, se emplea un texto ágil y claro, nada enrevesado ni difícil de leer y al final de cada capítulo aparece retratado uno de los personajes de la novela.



En definitiva, un producto bien acabado, muy cuidado y que resulta tan entretenido, divertido y emocionante como el film original (y en algunos momentos hasta un poco más).

JOSEPH B MACGREGOR

domingo, 4 de enero de 2015

EL SÍNDROME DE MAMÁ OSA por Luz Bartivas


El síndrome de Mamá Osa
Por Joseph B Macgregor

En El síndrome de Mamá Osa, la autora, Luz Bartivas, realiza un amplio recorrido por la aventura de ser de madre: desde el embarazo hasta que los hijos comienzan el instituto y se alejan, en parte, de la protección de su Mamá Osa, o en cualquier caso, buscan más su independencia. 

La periodista Luz Bartivas 

Luz Bartivas, licenciada en Periodismo por la Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense, ha publicado, entre su amplio currículo como periodista, durante diez años, variados y curradísimos artículos sobre el embarazo, parto, salud del bebé y psicología infantil en la revista Ser Padres. Además colabora y participa activamente en asociaciones de padres y madres y conoce muy bien el funcionamiento de los órganos de participación de las familias en la comunidad educativa. Así que El Síndrome de Mamá Osa vendría a ser como una especie de compendio de todos estos aspectos, ya  tratados en sus múltiples artículos, incluso en su blog personal, pero en los que Luz aporta su propia experiencia personal. Semejante perspectiva aporta un contenido autobiográfico y una personalidad al texto muy peculiar, lejos del denso manual de psicología infantil o de la aburrida erudición que a veces puede trasmitir un profesional en la materia.


Luz Bartivas con Elena Cortés, una de las prologuistas junto a Pepé Colubí del libro.

De este modo, Luz parte de su propia experiencia pero además de las personas que le rodean para describir a esta Mamá Osa cuyo principal instinto desde el embarazo es proteger a su bebé. A lo largo de los diferentes capítulos la periodista madrileña describe situaciones que se producen durante el embarazo, parto, nacimiento, primeros cuidados del bebé, llegada a la guardería, ingreso en un colegio de primaria para finalizar con el comienzo de la secundaria en un instituto. Muchos padres y madres se sentirán reconocidos /as en la mayoría de las anécdotas que Luz describe en su libro, y además aporta agudos consejos para madres primerizas (e incluso para las que ya lo son) en torno a temas del bebé y su posterior crecimiento y educación.


Lo que queda claro a lo largo del ensayo – que puede leerse también como una novela – es que sufrir el síndrome de mamá osa es prácticamente irremediable y no es malo proteger a tu hijo si se hace de manera adecuada. Por eso, Luz distingue entre las mamás osas normales (que educan a sus hijos, protegiéndolos pero sin que esto signifique que mi niño es el más bueno, el más guapo, el más listo… y nunca hace nada malo) y El Clan de Osas Cavernarias, cuyo radio de acción suele ubicarse alrededor de las vallas de los colegios, a la hora de entrada y salida de los críos (algunas incluso a la hora del recreo), o se agazapan en las asociaciones de Padres para manejarlas a su antojo y para su propio beneficio o ejecutan sus absurdas sugerencias a la hora de reunirse en grupo con el tutor/a de la clase en cuestión. En ese sentido, aunque no soy padre, sí que me he sentido bastante identificado como profesional de la enseñanza con esa descripción tan certera y afinada de estas Osas Cavernarias, de su modo de proceder y actuar, no sólo entre ellas o entre las que no consideran parte de su clan, sino con los maestros o miembros de la comunidad educativa. Lidiar con según que madres o padres resulta para el tutor/a en cuestión causa de nervios, angustias y hasta depresiones; labor muy difícil que no ésta del todo reconocida y nunca demasiado bien pagada. De hecho, en algunos colegios en lo que he ejercido mi labor como maestro, todos estábamos de acuerdo en que en muchos casos eran mucho peores las madres y padres que los propios alumnos /as.


En el libro Luz huye en todo momento de la  generalización; es decir ella aconseja que dar el pecho al bebé debe ser conveniente y apunta una serie de razones pero tampoco censura a la que opte por otro tipo de alimentación De igual modo, tampoco es un canto a la maternidad; la que deseé no tener un hijo por la razón que sea cuenta con todo el respeto y apoyo por parte de la autora. Otro ejemplo muy significativo lo encontramos cuando habla del funcionamiento del AMPA, describe a la perfección cuando un órgano como éste resulta eficaz y cuando no, pero no generaliza, no dice que todos funcionan mal. Otro aspecto muy positivo dentro del desarrollo del libro, que no dogmatiza en ningún momento.


Lo más característico de este libro de todos modos es el sentido del humor con el cuál la periodista expone las diversas anécdotas que jalonan el texto, siendo un libro de divulgación muy divertido, agradable de leer y en algunos momentos hasta emocionante, sobre todo en los últimos capítulos en los que el vástago comienza a abandonar la manada, situación en la que la propia autora no puede evitar trasmitir, desde mi punto de vista, una cierta tristeza.




JOSEPH B MACGREGOR

Nota: Todas las ilustraciones que aparecen en este artículo pertenecen al libro “El síndrome de mamá Osa”, y fueron realizadas por Marco Antonio Paraja.




viernes, 26 de diciembre de 2014

VERTEDERO de Manuel Barea


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Vertedero (I Premio Valencia de Novela Negra) es la primera novela de Manuel Barea y en ella une con suma habilidad la trama policíaca con el retrato social, asociado a la marginalidad y la delincuencia juvenil. La trama la protagonizan tres quinquis (El narrador, DDC  y el Lolo), de barrio pobre y marginal, acostumbrados a buscarse la vida rebuscando en contenedores o vertederos de basura, cuyo destino parece estar ligado para siempre a operar fuera de la ley, subsistiendo a base de dar el "palo" o siguiendo las ordenes de dos grandes traficantes del barrio, El Flaco y el Choco, que son los que manejan y dominan el contrabando de droga de la zona, enmarcada en la costa gaditana, cercana a Chipiona.




Vertedero es de la historia de una venganza, la del joven narrador de la historia, contra sus dos compañeros de faena (el DDC y el Lolo) y contra los narcotraficantes (El Flaco y El Choco), principales responsable de su estancia durante seis años en la cárcel, por culpa de un robo en un chalet mal planteado y resuelto, y en el que terminó siendo abandonado a su suerte por sus colegas; una venganza perfectamente orquestada y planeada ya desde la cárcel y que ejecutará a la perfección, sin ningún escrúpulo por su parte. 



Un tanto por ciento de la historia está narrada en primera persona por uno de ellos, mientras que otros capítulos se nos cuentan en tercera, y estos se nos ofrecen como piezas desordenadas de un puzzle, cuya trama el lector debe ir reconstruyendo, poco a poco, conforme avanza en la lectura de la novela. Así, Barea nos ofrece una historia narrada con constantes saltos en el tiempo, tanto hacia delante como hacia atrás. La trama se centra principalmente en tres sucesos esenciales: la preparación del golpe a un chalet y una sucursal de Bankia y la posterior salida de la cárcel del narrador y de El DDC, a la que se añade la  cruel venganza de un niño contra su "padre" (El Hombre Alto), el cuál maltrata a su madre y a él mismo. la  Estructurada en tres partes, la segunda de ella se ocupa de narrar además una peripecia en la que un sujeto al que denominan El Contacto frustra una operación orquestada por El Flaco, eliminando a todos los implicados en ella y apoderándose de una maleta con una importante suma de dinero. Esta historia, que parece en principio que no posee conexión alguna con el resto de los sucesos narrados, encontrará en el desenlace de la historia un sentido y un por qué. 



El protagonista es un sujeto que desea cambiar su suerte pero considera que está ligado a un barrio y a unas gentes y le resulta casi imposible dejar de ser quién es. La ejecución de su venganza no sólo es una cuestión personal, sino que va enfocada además como una forma de cambiar un poco las cosas no sólo para él sino para todo el barrio, que vive dominado por la omnipresencia de los dos narcotraficantes. Barea utiliza largos párrafos, al estilo Vargas Llosa, que avanzan por acumulación de oraciones subordinadas o separadas por comas, que intentan reflejar el pensamiento del narrador, y en los que evidencia una hermosa poética de lo sucio y marginal. Esto se traduce en una cuidada descripción de los distintos escenarios en los que se desarrolla la acción, trasmitiendo de manera excelente toda la podredumbre y miseria - que podemos respirar y sentir a lo largo de la lectura - en la que se mueven o sobreviven todos y cada uno de los personajes de la historia, desde los principales a los más secundarios.




JOSEPH B MACGREGOR