lunes, 27 de octubre de 2014

Mis libros favoritos de Literatura Infantil y Juvenil (1ª Parte): La profunda simplicidad de “El Principito”


Mis libros favoritos de Literatura Infantil y Juvenil (1ª Parte)

La profunda simplicidad de “El Principito”
Por Joseph B Macgregor.

Sí tuviera que hacer un top sobre los libros infantiles y juveniles que más me han llegado en mi largo periplo con lector ( no sólo en mis primeros años sino de siempre), sin duda tres títulos ocuparían los primeros puestos indiscutiblemente : El Principito de  Antoine de Saint-Exupéry (1900–1944), La Isla del Tesoro de Robert Louis Stevenson (Edimburgo, Escocia, 13 de noviembre de 1850-Vailima, cerca de Apia, Samoa, 3 de diciembre de 1894) y Las aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain (Florida, Misuri, 30 de noviembre de 1835 – Redding, Connecticut, 21 de abril de 1910). 




            A partir de un prosa aparentemente simple y una poética naif (en el buen sentido de la palabra), en El Principito se plantean la mayor parte de los aspectos esenciales que preocupan a todos los seres humanos. En primer lugar, “¿Para qué y por qué estamos en el mundo?” o “¿Cuál es el planeta en el cuál estamos destinados a vivir?”; y una vez allí “¿Cuál es nuestra misión?” La vida como un viaje interplanetario en el que el pequeño protagonista intenta encontrar un lugar en el que quedarse, en el cuál acomodarse. 



En segundo lugar, se aborda el tema del amor o del sentimiento amoroso; amor como sinónimo de dolor, decepción, de manera pesimista quizá… pero ¿Cuántas veces lo hemos dado todo por la persona amada y al final todo ha quedado en nada como le sucede al Principito con su rosa? 



Un último punto a destacar sería – y para mí gusto el mejor de todos – es el asunto de la amistad. Creo que no hay mejor definición de lo que es la amistad, como debe evolucionar, desarrollarse y por fin asentarse ese vínculo maravilloso entre las personas que la que hace la zorra cuando habla de “crear lazos”.


Pero aparte de estos aspectos, el viaje a través de diferentes planetas habitados por curiosos personajes nos ofrece una visión del funcionamiento de la sociedad, sus contradicciones y absurdos (un farolero cuya única misión es encender y apagar un farol toda la vida) que una persona con el alma del pequeño príncipe no entiende ni comprende…como nos sucede a muchos.




JOSEPH B MACGREGOR

domingo, 26 de octubre de 2014

1936: La Batalla de Madrid. (Novela Gráfica) de Rafael Jiménez & José Antonio Sollero,


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


1936: La Batalla de Madrid es una novela gráfica, firmada por Rafael Jiménez & José Antonio Sollero, que ofrece a priori un planteamiento bastante original, insólito hasta este momento dentro del cómic español. Se trata de adaptar el modelo de cómic de superhéroes creado por Marvel a unos personajes y unos hechos históricos que tienen que ver con la Guerra Civil Española; concretamente con la defensa que el pueblo de Madrid hizo para evitar la toma de la ciudad por parte del ejército fascista en noviembre del 36. De igual modo que un grupo de superhéroes marvelianos como Los Vengadores, Capitán América o Nick Furia en sus inicios luchaban contra los nazis o en su defecto con villanos al servicio del nazismo como Craneo Rojo, Jiménez y Sollero crean a una serie de metahumanos (así son definidos en la novela gráfica) que actúan como apoyo al bando republicano (Saeta, Centella, Dínamo, Fantomex, Súcubo, Golem, Siberia, Gargantua y Molotov) o al faccioso (El Mago, Yugo, Alcázar, Bruma); incluso alguno va por libre como es el caso de El Topo.



De este modo, la historia se estructura en cuatro capítulos – separados por páginas de periódicos / hojas informativas de ideología republicana (Rojo) o fascista (Yugo) - inspirados en acontecimientos reales: el bombardeo de Madrid por parte de la aviación alemana sobre población civil, la misteriosa muerte de Durruti, el momento en el que el gobierno de La República abandona Madrid y se traslada a Valencia, dejando al mando de la defensa de la ciudad al General Miaja, y por último la cruenta batalla que se produjo en La Ciudad Universitaria entre el ejército moro de Franco y los republicanos. En cada uno de ellos intervienen estos metahumanos, aunque los que adquieren mayor protagonismo a lo largo de la historia sean Saeta, por el lado republicano, y El Mago, por parte del faccioso.


Quizá el único pero que podría ponerle a 1936: La Batalla de Madrid  es el excesivo protagonismo que se le da a algunos personajes – especialmente al comisario Saeta – en detrimento de otros de los que apenas sabemos nada, ni siquiera cuáles son sus poderes. Los superhéroes de la casa Marvel poseen todos, una biografía, una historia e incluso problemas de índole moral o psicológico. Sin embargo, de los metahumanos de esta novela gráfica no sabemos absolutamente nada, por qué actúan en un bando o en otro, ni sus cómos ni sus porqués.


Sin embargo, el balance general me parece bastante positivo. Tanto en el diseño de los personajes, disposición de viñetas, agilidad narrativa o entintando sigue el estilo y estetica del cómic marveliano actual – alejándose del modelo clásico creado por Stan Lee o Jack Kirby -  y en ese sentido el resultado es eficaz y muy original.

JOSEPH B MACGREGOR


sábado, 25 de octubre de 2014

EL PRÍNCIPE DE LOS PIRATAS de EDMUNDO DÍAZ CONDE


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


Una de las razones por la cual he disfrutado tanto con la lectura de “El príncipe de los piratas” de Edmundo Díaz Conde es por las conexiones que encuentro entre esta fantástica novela de piratas con dos joyas literarias que me forjaron como lector en mi adolescencia: La Isla Del Tesoro de Robert Louis Stevenson, por un lado, y con El Corsario de Hierro, por otro creado por el guionista Víctor Mora y el dibujante Ambrós; sin duda mi tbo de aventuras preferido de siempre.



Como sucedía en la obra magna de Stevenson, el autor nos ofrece una de piratas en la que el maniqueísmo está ausente por completo: no existen piratas buenos y piratas malos, sino que todos los que participan en la trama tienen sus razones, sus intereses, incluso los que puedan parecernos más viles o traicioneros como El Duque; el modo en que se desenvuelve el pirata Henry Morgan me evocó de inmediato la figura de John Silver, El Largo: es decir, un experimentado capitán pirata, forjado en mil batallas y aventuras, zorro viejo al que es imposible engañar, obsesionado en conseguir su objetivo: encontrar un tesoro, pero a la vez entrañable y profundamente humano.



En relación a “El Corsario de Hierro” encuentro conexiones con el personaje de “Lefthand”, tanto en sus orígenes como pirata / corsario como en algunos rasgos de su personalidad. Ambos sufrieron una experiencia que les marcó cuando eran niños: por un lado, “Lefthand” se siente culpable de la muerte de su padre durante un ataque pirata; por otro, el padre del futuro Corsario de Hierro es ejecutado vilmente por Lord Benburry y el crío es pasado por la tabla y arrojado al mar, consiguiendo sobrevivir. 



De igual modo, uno de los puntos esenciales de la trama de “El príncipe e los piratas” tiene que ver con un tesoro que los piratas implicados deben encontrar en Panamá: el tesoro de la Dama del Mar. La Vieja Dama del Mar es uno de los personajes esenciales de “El Corsario de Hierro”; madre adoptiva de éste, vive oculta en un reino escondido, al que es difícil acceder. Gracias a ella se convierte en pirata, y en venganza ataca la flota de Lord Benburry. Este personaje de la Vieja Dama del Mar no aparece como tal en la novela que nos ocupa, pero me llama la atención la coincidencia de nombres en relación al tesoro.



Díaz Conde ha conseguido una novela de piratas como las de antes, entretenida, ágil, en la que pasan muchas cosas, emocionante, emotiva e incluso con espacio para el romanticismo; de esas historias que te retrotraen a tu infancia o adolescencia desde prácticamente las primeras páginas, gracias a unos personajes entrañables, bien construidos, con alma, de carne y hueso, profundamente humanos con los que empatizamos de inmediato.  



JOSEPH B MACGREGOR

viernes, 19 de septiembre de 2014

AJEDREZ PARA UN DETECTIVE NOVATO de JUAN SOTO IVARS


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

El humor, tanto en cine como en literatura, es siempre un tema peliagudo y con el que resulta complicado ser objetivo o al menos llegar a una opinión absoluta o unánime. Por ejemplo, la escena de un hombre resbalando al pisar una cáscara de plátano puede provocar la carcajada en algunos espectadores, mientras que en otros la situación puede invitar al sobresalto o a lo más sensibles directamente a la conmiseración por aquel pobre sujeto tirado en el suelo; los sentimientos que pueden provocar la clásica batalla de tartas puede variar, según  el tipo de persona, de la hilaridad compulsiva a la repugnancia más desagradable.
Lo mismo sucede con Ajedrez para un detective novato, la nueva novela de Juan Soto Ivars, y que ha sido galardonada con el XVIII Premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla, que o se conecta desde un principio con el tono humorístico de la historia o en caso contrario, la trama se nos antojará como una acumulación de peripecias, presuntamente divertidas a las que resulta imposible encontrarles la menor gracia. En ese sentido, me identifico más con aquellos lectores que no han conseguido conectar en ningún momento con el sentido del humor de la narración, pese a que Soto Ivars nos ofrece una historia muy bien contada, fresca y ágil, que se lee bien y en la que demuestra un buen manejo del tempo narrativo. 



La alocada trama se centra en las surrealistas aventuras de este detective novato, en realidad un “negro” literario que escribe novelas policíacas para “falsos” autores, y que recibe un cursillo express a cargo de un detective ligón, vago y caradura (Marcos Lapiedra) sobre técnicas detectivescas, encargándole resolver además una serie de casos a cuál más absurdo y esperpéntico. 





Ambos personajes – y todos los que les rodean – se nos dibujan en forma de caricatura, sin trasmitirnos nunca la sensación de ser carne y hueso, sino como meras marionetas al servicio del autor, pero cuyas características están acordes y son coherentes con el tono dicharachero y caricaturesco con el que se nos cuenta la novela, más cerca por ejemplo de una aventura de Mortadelo y Filemón o de Anacleto, agente secreto – sin que esto resulte en mi opinión nada censurable ni negativo – que con el ciclo de novelas policíacas y humor, iniciadas con “El misterio de la cripta embrujada” de Eduardo Mendoza.




Las conexiones con esta saga novelística son evidentes (el gusto por el absurdo y el surrealismo de la situaciones, personajes un tanto tocados del ala, por citar dos ejemplos) aunque, en mi opinión, al libro de Soto Ivars le falta mordacidad, más contenido, y un sentido del humor más agresivo y crítico con la sociedad actual; aspectos que sí están presente en la obra humorística de Mendoza en mayor o menor medida. 


En cualquier caso, y como señalé al comienzo de la reseña, como hay gustos para todos quizá - estoy seguro - que habrá muchos otros lectores que conectarán con el humor de la novela y la disfrutarán plenamente ya que el envoltorio en sí me parece sólido, bien construido y la trama está narrada con frescura y con mucha agilidad.






JOSEPH B MACGREGOR

lunes, 15 de septiembre de 2014

CINE-BIS Nº 2



Resulta curioso cómo ha evolucionado el mundo del fanzine desde comienzos de los 80, en que empezó a ponerse de moda, hasta nuestros días. De ser una publicación marginal, con frecuencia especializada en música alternativa o que abordaba el cómic transgresor o radical, realizada entre cuatro amigos con pocos medios y tiradas muy limitadas, en la actualidad ha adquirido la categoría de producto de lujo, casi de élite. Muchas de ellas – y hablo sobre todo de las que especializadas en cine de clase b /z, bizarro y /o fantástic-terror – presentan una calidad tanto de textos como de maquetación superior a muchas revistas cinematográficas que se pueden adquirir en tu kiosko habitual. De igual modo, y como consecuencia lógica de todo lo anterior, algunas de estas publicaciones especializadas y kioskeras – como puede ser el caso de la estupenda Scifiworld – imitan descaradamente el formato de fanzine para hacerla así más atractiva al lector aficionado al género en cuestión.

Hace unas semanas conseguí el segundo número de un fanzine de gran calidad y que cumple al cien por cien todas las premisas apuntadas al comienzo de esta reseña: se trata del 2º número de Cine-Bis, publicación dirigida y coordinada por Javier G. Romero, y que se puede adquirir a través de este email quatermass@hotmail.com al precio de 8,70 euros más gastos de envío. Se trata de una revista de una calidad en cuanto a edición y contenido, excepcional e indiscutible, abundantemente ilustrada con más de trescientas fotografías y carteles originales, reproducidas a todos color. 


En esta ocasión, aunque en la portada se subraya especialmente que el número va dedicado al Western Crepuscular – apoyada por una atractiva ilustración de uno de los pocos western firmados por Blake Edwards, Dos hombres contra el Oeste – lo cierto es que la oferta de artículos no puede ser más variada, suculenta y variopinta.



Al Western Crepuscular le dedican un documentado e interesante artículo, firmado por Javier G. Romero, y que funciona a modo de introducción ya que Romero realiza un extenso recorrido por lo que ha sido la historia del western cinematográfico desde finales de los 60 hasta nuestros días, explicando cómo ha evolucionado éste en cuanto a tonos, modos y temáticas. Esta primera parte sirve como aperitivo a una segunda, que se anuncia para el nº3, de próxima publicación.


Al final de la revista, G. Romero realiza además una entrevista muy interesante y jugosa a José Antonio Diego Bogajo, máximo responsable de “Exhumed Movies”, uno de los mejores y más reputados fanzines dedicados en exclusiva al fantastic-terror, realizada por una entrañable troupe de especialistas del rescate de joyas de video-club en formato beta/vhs.




La saga de Ilsa aparece profusamente comentada película a película por José Luis Salvador Estébenez, con gran cantidad de fotos de excelente fractura y gran calidad. Se trata de una saga de films de producción canadiense, protagonizados siempre por la misma actriz, Dyanne Thorne, y en la que interpretaba a una mujer rubia, de botas de cuero y látigo en ristre, cruel y sádica, siempre al mando de un grupo de prisioneras o esclavas a las que sometía a las más inyectas vejaciones y humillaciones de todo tipo o naturaleza, a cuál más escabrosa. 



En Ilsa, la loba de las SS (1974) por ejemplo interpretaba a una implacable comandante de un campamento médico nazi que no cejaba en someter a crueles y sádicos castigos y mutilaciones a sus prisioneras; algo parecido sucedía en Ilsa, la hiena del harén (1976), sustituyendo en esta ocasión el campo nazi por el harén de un multimillonario jeque árabe. Salvador Estébenez nos va describiendo como la serie fue decayendo en interés y como el grado de salvajismo y crueldad se fue apaciguando hasta la práctica desaparición del personaje, que aparece en tan sólo dos films más: Ilsa, la tigresa de Siberia (1977) e Ilsa,(1977) éste última dirigida por el inefable Jess Franco, un catálogo más de sus peculiaridades y obsesiones; una producción germana-suiza que éste realizó por mero oportunismo, por lo que se considera más bien un film apócrifo, que no pertenece en sí a la trilogía.



Fernando Rodríguez Tapia continúa con el especial dedicado al Blaxploitation (2ª y última parte), iniciado en el primer número de Cine-Bis, abordando en esta ocasión todos aquellos films de terror o bizarros protagonizados y dirigidos por afroamericanos en los años 70 y 80, que sirvieron como inspiración en directores como Tarantino (Jackie Brown, Django desencadenado). Me ha parecido el artículo más divertido e hilarante de todos por la cantidad de films “raros” y extravagantes que se llegaron a hacer en ese sentido, sobre todo en el apartado fantástic-terror.


El resto de estudios y artículos no pueden ser más interesantes: desde un análisis bastante acertado, a cargo de Pablo Fernández, de uno de los films de culto de terror más impactantes que he tenido oportunidad de visionar Viy (1967), una de las pocas muestras que conocemos del terror soviético; pasando por un extenso y profuso estudio, firmado por el siempre excelente Carlos Aguilar, sobre uno de los directores de cine de suspense y terror que merecería ser más conocido y visionado por los aficionados al género como fue el gran Curtis Harrington, responsable de obras tan inquietantes y extrañas como Marea Nocturna, el imprescindible Planeta Sangriento, y esas dos joyas del suspense dramático como son ¿Qué le pasa a Helen? O ¿Quién mató a Tía Roo? 
Aguilar no sólo disecciona cada film de manera objetiva y maestra sino que además nos acerca a un personaje como Harrington tan controvertido como peculiar y extravagante; nos ofrece además dos suculentas entrevistas a dos clásicos del cine de barrio: el actor Giuliano Gemma (no hace falta presentación) y el director Antonio Margheriti, realizador de films inolvidables para el aficionado aplicado como Danza Macabra, Sangre para Drácula o Carne para Frankenstein (aunque apareciera acreditado "falsamente" Paul Morrisey como realizador de ambas); abordó también otros géneros como el western o el peplum.





Las versiones de “Imitación a la vida” a cargo de Juan Carlos Vizcaíno Martínez y El cine de educación sexual de Javier G. Romero resultan quizá los artículos más sorprendentes de manera indiscutible: el primero, porque realiza una comparación bastante eficaz e interesante entre las tres versiones (dos americanas y una mexicana) del film “Imitación a la vida” ; y el segundo porque nos ofrece un artículo apasionante y muy suculento sobre una serie de películas que se hicieron principalmente en Europa para aleccionar a las parejas sobre cómo llevar una vida sexual plena y sana, pero que en realidad no eran más que films porno enmascarados de falso didactismo y que servían básicamente para estimular el “morbo” del espectador.




Concluir esta reseña simplemente subrayando el aspecto que considero más destacable de este fanzine y es el siguiente: aunque está realizado por apasionados del género sobre el cuál escriben, son capaces de analizar obras y realizadores con objetividad, separando acertadamente el grano de la paja, sin fanatismos excesivos sino intentando explicar las cosas tal y como son o como las ven los diferentes articulistas.
JOSEPH B MACGREGOR

miércoles, 27 de agosto de 2014

SILENCE de Alba Sabina Pérez


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Silence es la primera novela de la joven autora canaria Alba Sabina Pérez, una interesante propuesta en la que se nos plantea la peripecia personal de Claudia, una joven que va a pasar unos días a la urbanización Costa del Silencio, al sur de Tenerife. Su estancia en ese lugar, al que no había vuelto desde su infancia, significará para ella una forma de librarse del férreo control de su madre e intentar superar sus problemas mentales, emocionales y psicológicos. "Todos piensan que estoy loca", llegará a afirmar en más de una ocasión. La presencia en su vida de un extraño y misterioso muchacho le hará cuestionarse sobre sí los acontecimientos vividos junto a él son reales o producto de su imaginación, su inestabilidad mental y necesidad de afecto.



En primer lugar, en cuanto a forma nada que objetar: me parece que la autora utiliza una prosa cuidada pero sencilla, sin noñeria ni pendantería, y narrativamente también pienso que está muy conseguida; el equilibrio entre la primera persona y la tercera es perfecto. Desde mi punto de vista, se trata de una historia muy bien contada, desarrollada con la intriga y el suspense adecuados y en la que se nota que Sabina ha puesto mucho de sí misma, de sus propias experiencias personales.



En lo que respecta al contenido, se nos ofrece una trama bastante interesante y motivadora en cuanto la protagonista se cuestiona la realidad de los sucesos que está protagonizando; dejando así la puerta abierta, al principio, incluso a lo paranormal o sobrenatural; de igual modo, la inclusión de los sueños, muy oportuna y aumenta la intriga del misterio en cuestión. Gracias a todo esto la novela consigue alcanzar cotas de gran interés y me parece bastante bien planteada y desarrollada, bien conducida y con un personaje que provoca fácilmente la empatía con el lector.



Quizá el desenlace me decepciona un poco/bastante ya que finalmente todo tiene una explicación racional o lógica, aunque entiendo que lo que le interesa a la autora más que nada es que la protagonista supere sus dependencias, problemas emocionales y psicológicos, consiga así su independencia personal y aprenda de este modo a manejar su vida y a caminar por sí misma. 



JOSEPH B MACGREGOR

lunes, 11 de agosto de 2014

TIERRAS ROJAS de Joe Abercrombie


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Leer TIERRAS ROJAS de Joe Abercrombie me ha resultado una experiencia extraña que se traduce en un sentimiento contradictorio: por un lado, me ha gustado bastante pero por otro, no tanto. 




TIERRAS ROJAS se plantea como una historia de género épico, ubicada en una región imaginaria en la que se desarrolla una suerte de "Juego de Tronos"; sin embargo, la mayor parte de las situaciones y conflictos, así como personajes y escenarios aparecen como un continuo homenaje a las novelas o películas ambientadas en el Oeste Americano.  Así, Joe Abercrombie intenta reunir en una sola novela a Frodo con Clint Eastwood.



La caravana de Oregón

Todos los tópicos que hemos visto o leído en miles de historias del "Far-West" aparecen a lo largo de la trama: la fiebre del oro, las  peleas en las cantinas, la caravana de Oregón, el duelo, el pueblo enfangando en barro en continua construcción, los forajidos - que en la novela actúan como mercenarios de clara inspiración "shakesperiana,- y por supuesto las tribus de indios salvajes, que en esta ocasión reciben el nombre de "Fantasmas". Incluso hay una suerte de "Hombre Tranquilo" - el homenaje a John Ford está servido - escondido en el personaje de Lamb. Así, tanto los personajes principales como los secundarios adoptan usos y maneras de héroes épicos pero también del Oeste americano: Calamity Jane, Annie Oakley, Buffalo Bill, Wild Bill Hickock. Estos aparecen de manera más o menos velada a lo largo de la novela, incluso de manera satírica.

Annie Oakley


Con respecto, al estilo narrativo de Joe Abercrombie, éste sabe combinar con bastante pericia situaciones humorísticas e incluso un poco naif con otras mucho más bizarras y gorés, sobre todo en los momentos épicos (batallas, combates, duelos, etc.) en los que el autor no escatima detalles y se nos muestra excesivo pero eficaz. 

 Joe Abercrombie

Creo que el homenaje al "Far-West" resulta tan potente que termina apagando un poco lo épico, y lo es de un modo tan intenso que nunca tuve la sensación de estar leyendo una novela de fantasía épica sino una historia del Oeste. En ese sentido, el libro me gustó pero por otro no terminó de convencerme que la historia se desarrolle en un escenario imaginario en el que a veces se sustituye el Colt-45 por la espada o la daga. La experiencia me resultó estimulante en un tanto por ciento elevado (hasta que abandonan el pueblo) y un poco menos conforme la trama se acercaba al desenlace que, desde mi punto de vista, se dilata demasiado y no me pareció tan motivador.


JOSEPH B MACGREGOR