martes, 9 de julio de 2019

EXTREMADURA SECRETA: BRUJAS, SABIAS Y HECHICERAS de Israel J. Espino




Opinión de Joseph B Macgregor


<<Extremadura Secreta>> es el nombre de una empresa de comunicación centrada en la recuperación y difusión del patrimonio mágico de Extremadura. La investigadora Israel J. Espino es la impulsora y directora de dicha asociación. Esta labor divulgativa la realiza colaborando en periódicos digitales como hoy.es, a través de la columna o sección Extremadura Secreta. También podemos escucharla en los podcast que publica en <<Podium Podcast>>, concretamente en la sección La Escóbula de la Brújula. Además ha intervenido en programas de televisión de <<Canal Extremadura>>,  relacionados con temas mágicos como Tras el mito. Por último, ha publicado numerosos libros en torno al asunto, siendo éste que dedica a "Brujas, Sabias y Hechiceras" el último hasta la fecha.

En primer lugar, la autora argumenta que son muchas las culturas antiguas que han dejado su sello en las tradiciones de Extremadura, siendo la brujería uno de ellos. De hecho, uno de los testimonios más evidentes de que los primeros chamanes extremeños fueron mujeres se encuentra en las pinturas rupestres de manos amputadas, impresa en las paredes del santuario de Maltravieso en Cáceres, que fue realizada, según la última datación, hace aproximadamente 66.700 años.




De igual modo, desde la antigüedad clásica (Babilonia, Egipto, Grecia, Roma) pasando por la Edad Media, hasta la Edad Moderna en la que se producen las primeras ejecuciones por brujería de la Inquisición, existen pruebas de la existencia de hechiceras o magas o de cultos orgiásticos femeninos dedicados  al diablo.

En <<EXTREMADURA SECRETA: BRUJAS, SABIAS Y HECHICERAS>> Israel J. Espino nos ofrece además una clasificación, bastante profusa y completa, de las diferentes tipos o clases de curanderas, hechiceras y  brujas extremeñas, quienes aún hoy en día continúan desarrollando su labor en algunas localidades, gracias a una tradición inmemorial que pasa de madres a hijas o en algunos casos, de abuelas a nietas. Esta clarificación parece bastante compleja, ya que para ello no sólo hay que tener en cuenta el modo o manera en que desarrollan su tarea estas mujeres mágicas, sino que también dependiendo de la localidad o zona de la que estemos hablando cada variante pueden presentar características o rituales propios del territorio en cuestión. Así una curandera, hechicera o bruja de las Hurdes sería diferente a la de cualquier otra región o zona extremeña. De igual modo, por ejemplo el rito realizado por una entendía para alejar el mal de ojo es diferente dependiendo de la localidad en la que nos encontremos.

Por lo general, una curandera o sabia es lo más parecido a una homeópata, aunque en realidad muchas de ellas empleen la magia para realizar sus curaciones, que incluyen remediar el mal de ojo (entendías, desaojadoras), las fatales consecuencias del influjo de la luna o la rabia transmitida por un perro (saludadoras);  incluso algunas de ellas son capaces de ver lo que permanece oculto para el resto de mortales (veoras). 

Sin embargo, las diferencias entre hechiceras y brujas son mucho más estrechas: "Autores como Caro Baroja relacionan la hechicería con la práctica solitaria y urbana, y la brujería con la práctica comuni­taria y rural, aunque en la mayoría de las ocasiones la distinción se ha efectuado en función de la magia blanca y la magia negra. Las hechiceras pueden practicar tanto la magia blanca como la magia negra y las brujas solo la magia negra." En realidad, las dos pueden invocar al diablo en sus conjuros, pero: "podemos dar por comúnmente aceptado que la diferencia entre ambas es el pacto con el diablo." Es frecuente además que en los conjuros y ensalmos utilizados por las hechiceras se mezclen lo pagano con lo religioso. Así en estos podían invocar a una Santa Marta La Diabólica o recitar ensalmos en los que se hace referencia a Dios, Cristo o la Vírgen y a la vez a entidades diabólicas como Caifás o Barrabás.

Mientras que las magas o curanderas suelen utilizar sus remedios para curar y sanar, las hechiceras se ocupan de asuntos menos filantrópicos. En el caso de las sortílegas, son capaces de encontrar objetos perdidos utilizando curiosos métodos como la coscinomancia o lectura a través de cedazos o areneros, la cleromancia o lectura de habas o la suerte del rosario.

La mayoría de ellas pueden conseguir que una persona se enamore de otra, utilizando para ello diversos métodos, a cada cual más curioso e increíble: la invocación a Santa Marta Diabólica, a San Erasmo Mártir o al Ánima Sola;  o conjurando el sortilegio de la toca. Pero lo más habitual es el uso de los quereles o polvos mágicos del querer,  elaborados con ingredientes tan  insólitos como  gotas de sangre de la menstruación, tierra del cementerio, uñas de pies,  o huesos o tuétanos de un muerto. De igual modo, con  polvos del aborrecimiento  logran justo lo contrario: que una persona te aborrezca por completo.

 Pero algunas además, "encantan y hechizan siempre para el mal".  Por ejemplo, las maléficas  mediante conjuros, hacen que los pechos de una madre dejen de dar leche para dar de mamar a su bebé, o las ligonas, que provocan, mediante diversos métodos o conjuros, la impotencia de un hombre. De igual modo, en algunos casos, fabrican muñecos vudú para transmitir dolores a sus víctimas, pinchando en zonas concretas del cuerpo del muñeco. En casos muy extremos, pueden llegar a realizar hechizos letales, es decir pueden matar a personas.

Dentro estas hechiceras malignas encontramos a aquellas que parecen estar emparentadas más directamente con las brujas: las nigrománticas que invocan a las fuerzas del mal en sus conjuros, las encomendadoras que se encomiendan al diablolas necrománticas en cuyos ensalmos se dirigen a los espíritus de los muertos, las invocadoras de estrellas y por último, las encantadoras del cerco quienes:" tienen tratos y conciertos con los demonios, y así, obran cosas que en la apariencia son muy maravillosas, porque entrando en cercos los hacen parecer y hablar, y consultan a los mismos demonios, aprovechándose de su favor y ayuda y todas sus obras, y los mismos demonios las hacen por ellos."

El bloque más interesante, pero también el más divertido, es sin duda el que Israel J. Espino dedica a las brujas. A diferencia de las curanderas y hechiceras, las brujas presentan alguna marca diabólica en su cuerpo que pueden adoptar diversas características y formas: un dedo torcido de la mano, el dibujo de un sapo en la pupila ocular o no tener ningún lunar en el cuerpo.A diferencia de las hechiceras, adquirían sus poderes gracias a un pacto diabólico, aunque la mayoría los conseguían por herencia: por ejemplo, cuando la mano de la aspirante era tocada por  una bruja agonizante. También solían aprender el oficio de alguna bruja de la localidad. 

 Las brujas poseen una serie de habilidades de carácter sobrenatural a cual más insólita o increíble: dominar las tormentas y el viento - incluso cabalgar sobre ambas- ; volar para dirigirse a los aquelarres; hacerse invisibles o transformarse en pequeñas luces esféricas; todo para torturar o asustar a sus víctimas. La mayoría actuaban de este modo por envidia, venganza o sólo para divertirse. Lo más común es que para cumplir sus malévolas ideas se transformaran también en algún animal: burro, oveja negra, cerdo, lobo, perro negro, gato negro, ratas, gallo, liebre, bastardas (culebra o bicha), escuerzo (sapo gigante) o coruja (lechuza). A veces, estas metamorfosis facilitaban que muchas de ellas pudieran alimentarse de leche - materna o de ubres del ganado -, y, en el caso de las brujas vampiras, beber la sangre de sus víctimas. 

La autora desarrolla su labor divulgativa a través de una serie de interesantes capítulos, repletos de anécdotas y casos reales, empleando para ello una prosa clara y amena. En el texto se incluyen también las fórmulas, ensalmos y oraciones mágicas utilizados por estas mujeres mágicas en sus curaciones, sortilegios y conjuros. Se describe además, con todo lujo de detalles, en qué consistían o cómo se desarrollaban los rituales sanatorios, mágicos o satánicos iniciados por cada una de ellas. Esta ingente información aparece siempre apoyada con una importante labor de documentación previa y con impagables testimonios orales de testigos presenciales y de "embrujados" extremeños, complementada además con una adecuada selección de imágenes o fotos bastante esclarecedoras.

JOSEPH B MACGREGOR

miércoles, 5 de junio de 2019

PEPA PLANES de Mercedes Suero Fernández


Pepa Planes de 

Mercedes Suero Fernández


<<Pepa Planes>> es un bonito cuento firmado por Mercedes Suero Fernández e ilustrado por Luz Egea Torres, consiguiendo un tándem tan perfecto como eficaz. Con una prosa clara y un estilo amable la autora, y unas ilustraciones luminosas, que complementan a la perfección al texto de Luz Egea Torres, se nos cuenta las peripecias cotidianas de una niña llamada Pepa. Su apellido Planes evidencia su carácter hiperactivo. Y es Pepa que consigue llenar los días de la semana,  o lo que es lo mismo su vida, con múltiples actividades tanto en casa como en la escuela, siempre apoyada por sus amigos. Es una chica simpática, alegre y generosa muy querida por los que le rodean. Un formidable giro final – que nos puedo ni debo desvelar – nos invita a reflexionar sobre aspectos tan importantes como la empatía, la solidaridad, la colaboración, la igualdad, la inclusión, el respeto o la tolerancia. Pero que nadie se engañe: aunque los protagonistas del cuento son niños, estos temas nos afectan también a los adultos. Y en la sociedad del siglo XXI necesitamos hablar de lo importante, y lo que fundamental, que es educar las emociones de chicos y grandes.
El cuento se lee con placer y emoción por todo lo que intenta trasmitir, pero sobre todo por la belleza de lo sencillo.

Joseph B Macgregor

LA DAGA DEL SOL de Pepe López-Anzurias




La Daga del Sol
De Pepe López-Anzurias

Cinco años han pasado desde que Pepe López-Anzurias (Cádiz, 1965, España) publicara su primer título de la Trilogía “El Hijo del Tiempo” (Círculo Rojo, 2015), una novela vertiginosa y muy entretenida, en la mezclaba la ciencia-ficción con sus amplios conocimientos sobre misterios de civilizaciones arcaicas, esoterismo o parapsicología.
Tras un largo periplo – que bien merecería otra novela – intentando publicar la segunda parte de la Trilogía , López- Anzurias consigue por fin editar en <<Atlantis Ediciones>>, “La Daga del Sol”, esperada continuación de “El Hijo del Tiempo”, una pequeña novela que con el tiempo se ha convertido en  una obra de culto, que ha provocado gran interés y entusiasmo no sólo en España sino en muchos países de America Latina.
 “La Daga del Sol” continúa la acción en el mismo punto en el que terminaba la anterior novela. El protagonista sigue siendo Nicolás, el alquimista que posee el secreto de la vida eterna, pero en esta ocasión existen bastantes novedades y variantes con respecto al título anterior. “El Hijo del Tiempo” centraba su trama en la búsqueda de unos discos de piedra que formaban parte del mecanismo de una arcaica máquina del tiempo; el protagonista participaba en diversos hechos históricos a través de los viajes temporales y gracias al descubrimiento de una fórmula que le otorgaba la inmortalidad. Pero agotada esta peripecia, “La Daga del Sol” opta por un argumento, en el que de nuevo el autor combina el entretenimiento con lo divulgativo. En esta ocasión, la odisea de Nicolás el alquimista inmortal, se enfoca en el mito – fomentado en los años 70 por el alemán Erik Von Däniken en obras de enorme éxito como “El Oro de los Dioses” – de las visitas de extraterrestres, <<< los antiguos astronautas>>>, y su influencia en la evolución de la Humanidad, en concreto en las civilizaciones amerindias y otras culturas de la Antigüedad (Egipto, Mesopotamia). Semejante aspiración – mezclar fantasía y divulgación – conlleva un riesgo: resultar farragoso a la hora de trasmitir la información. López- Anzurias logra sortear con cierta pericia este peligro, utilizando los diálogos de los personajes para permitirles disertar, de manera ágil y amena, sobre diversas cuestiones relacionadas con la influencia de estos “astronautas antiguos” en la evolución de estas culturas indígenas americanas.
De ese modo, el protagonismo de Nicolás ahora es compartido con otros personajes, aunque de menor interés, consiguiendo una obra mucho más coral que la anterior. De igual manera, los momentos de acción trepidante me parece que están bastante conseguidos y bien descritos. Así, López-Anzurias consigue una novela entretenidísima pero también muy  interesante. Se evidencia además que el autor no ha querido auto-imponerse ningún tipo de traba o censura ni en los temas sobre los que quiere hablar, ni tampoco en el modo en el que ha optado por contarlos. En ese sentido, la imaginación vuela libre en esta novela fresca y amena.

Joseph B Macgregor


lunes, 4 de marzo de 2019

EL ÚLTIMO SEÑORITO de Francisco Robles



OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


En "El último señorito" (50º Premio de Novela <<Ateneo de Sevilla>>), Francisco Robles nos ofrece una narración articulada en varios centros de interés. A partir de un planteamiento, en principio bastante atractivo - la reivindicación de paternidad, en un pequeño pueblo sevillano, por parte de Isabel, una mujer humilde y trabajadora cuya hija fue fruto de una presunta violación, cuando era tan sólo una adolescente, con Santiago Murube, señorito andaluz de alta alcurnia, fallecido en la actualidad pero que no reconoció dicha paternidad en su momento -  se bifurcan varias sub-tramas en las que Robles intenta describir algunos aspectos de la sociedad española actual, tanto en el ámbito político como social. 

En el aspecto político en la novela se abordan temas de candente actualidad como la corrupción, el cohecho, la memoria histórica o las Dos Españas; en ese sentido, la radiografía de la España actual, de 2019, me parece bastante atinada y certera.

En lo que se refiere a la sociedad española, la narración - a través del personaje de Lola, periodista en horas bajas, que debe cubrir la noticia para un programa de televisión de gran audiencia - nos habla sobre la manipulación informativa asociada al morbo o la politización del suceso. En ese sentido, el objetivo de Lola, siguiendo órdenes de Toni, su jefe, no se centra en informar con objetividad sobre lo sucedido si no en dar carnaza a los colaboradores del programa; es decir su labor consistirá en provocar absurdas e injustas polémicas, aunque para ello tenga que falsear la verdad, y así mantener o  aumentar el índice de audiencia, lo único que en realidad interesa. Aunque pueda caer un poco en el tópico y el lugar común, pienso que lo que cuenta Robles se ajusta bastante a la realidad informativa de nuestro país, y en líneas generales me parece que aborda el asunto de manera bastante acertada.

Todo este conglomerado de asuntos o temas aparecen apoyados por una serie de turbulentas historias sentimentales, secretos y mentiras no confesados o misterios sin resolver que intentan aportar intriga a la investigación periodística de Lola en eterno conflicto personal entre lo que se le exige - morbo y manipulación -. y  sus dudas por sacar la verdad de los hechos a la luz. En sus indagaciones le acompaña y asesora, Belmonte, funcionario y archivero local, quien al parecer tiene todas las claves de la historia, pero que no está dispuesto a que la periodista perjudique el proceso de Isabel, manipulando o utilizando la verdad a su antojo. Esto le permite al autor regalarnos una serie de estampas erótico-sentimentales, ambientadas en entornos rurales andaluces, en donde esgrime un estilo recargado, poético y barroco que no conecta demasiado conmigo.

Como consecuencia, "El último señorito" se me antoja una novela con enjundia, tanto por la cantidad de temas que intenta abordar como por el estilo narrativo de Robles, barroco y poético, denso y descriptivo. En ese sentido, la intriga de la trama me parece bien dosificada, aunque, algunas veces, como señalé antes,  la narración me parece demasiado ampulosa y recargada de un sentido de la poética - son constantes las citas literales a poetas andaluces (Lorca, Machado, Cernuda, Garcilaso), introducidas en la narración, con un exceso de subrayado para mi gusto - que no conecta demasiado con mi sensibilidad poética, No obstante, sí es cierto que Robles consigue dibujar y crear personajes interesantes, nada planos; nos permite conocerlos bien, entender sus razones; seres humanos que no ocultan sus defectos: cobardes, contradictorios, egoístas, mentirosos, envidiosos o pusilánimes, en eterno conflicto entre lo que desean hacer y lo que realmente hacen.

JOSEPH B MACGREGOR





martes, 12 de febrero de 2019

DISTINTA CLARA de Alba Ballesta





OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


En “Distinta Clara”, novela galardonada con el <<XXIII Premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla>>, y publicada por Algaida Editores, Alba Ballesta (Orihuela, 1991) nos narra las peripecias de Laia, una joven universitaria, que tras descubrir un pequeño poemario “Obras Completas de Clara Dubasenca, (Tomo III)”,  firmado por una desconocida autora marginal de los 80, de la que lo ignora todo, emprende una obsesiva investigación sobre ésta, entrevistándose con los que la conocieron o convivieron con ella. Conforme avanza en sus indagaciones, Laia va confeccionando un puzzle cada vez más complejo e irresoluble sobre Clara Dubasenca, mujer enigmática e introvertida, difícil de conocer, de creatividad inagotable y turbulenta peripecia vital, actualmente en paradero desconocido.

Alba Ballesta alterna capítulos en los que se nos describe la odisea personal de Laia – la mala relación con sus padres, su desencanto con sus estudios y la vida universitaria, la turbulenta amistad con Diego, un compañero de facultad, enamorado de ella…- con otros que adopta el formato de monólogo sin interrupciones, protagonizados por aquellos que conocieron, convivieron y coincidieron con Clara durante su época bohemia y artística en Barcelona, o en su localidad de origen antes de marcharse a la capital. Estos monólogos aparecen señalados, a veces, con notas de pie de página, introducidas por Laia, en las o bien opina, subraya o comenta sobre lo que los personajes afirman y cuentan, o bien las utiliza para describir sus actitudes o estados de ánimo cuando lo considera necesario. Desde mi punto de vista, la autora nos ofrece una estructura narrativa bastante reiterativa y redundante, ofreciendo un exceso de testimonios, que en algunos casos sí que sirven para intensificar la intriga o suspense de la trama, pero que en otros no hacen más que subrayar o repetir hechos o aspectos de la personalidad de Clara que ya han sido suficientemente comentados o descritos. Pero, por el contrario, aquellos capítulos en los que se aportan detalles sobre la vida artística e intelectual marginal de Barcelona o en los que nos describen detalles que sirven para enriquecer a Clara me parecieron muy interesantes. Ésta, es sin duda, el eje y motor de la historia; personaje profundamente sensible, complejo y caótico, sumamente atractivo e interesante.

En contraste, la figura de Laia no me parece sin embargo demasiado interesante, sobre todo en aquellos capítulos dedicados a narrar sus cuitas vitales, sentimentales o estudiantiles. Sin embargo, sí es verdad que aquellos que se ocupan de describir el modo como su investigación sobre Clara le sirve para conocerse a sí misma y a tomar decisiones sobre su propia vida sí me parecieron mucho más motivadores o estimulantes. En ese sentido, creo que la novela gana muchos enteros conforme nos vamos acercando al desenlace que sí me parece profundamente emocionante y sobrecogedor.

Que una canción de Joan Baptista Humet tenga una importancia esencial para conocer y entender las motivaciones del personaje de Clara, terminó de conquistarme del todo.

Joseph B Macgregor
          


domingo, 22 de julio de 2018

EL CIEGO DE DELOS de Jorge Fernández Bustos



En el siglo VI antes de nuestra era, Pisístrato, tirano de Atenas, declaró que nadie podía nacer ni morir en la isla de Delos y, a la larga, tampoco habitar por considerarla sagrada, al haber visto en ella la primera luz Apolo y Artemisa. El ciego de Delos cuenta los avatares de los supuestos últimos pobladores de ese pequeño punto de tierra en el Egeo. En un mundo mítico, donde los dioses todavía ostentan el poder supremo, un artesano de la piedra, con ceguera adquirida, desde que partió su hijo a la guerra, espera con ansia su regreso antes de tener que abandonar definitivamente el lugar donde habita. (Argumento de contraportada: Uno Editorial).


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


"El ciego de Delos" se enfoca, en primer lugar, como una suerte de homenaje a la literatura de la Grecia Clásica, tanto en el ámbito de la épica homérica, como a la lírica griega arcaica; los dramas teatrales de Esquilo, Sofocles y Eurípides; las comedias de Aristófanes; los himnos homéricos; los tratados científicos o zoológicos de Aristóteles; las crónicas históricas de Heródoto, Jenofonte o Tucídides; y en fin, a las leyendas más célebres de la antigüedad clásica en las que mortales y dioses entraban en conflicto o protagonizaban apasionantes peripecias como la aventura de Jason y los Argonautas, Teseo y el Minotauro o el frustrado vuelo de Ícaro.

Para conseguir que este ejercicio de homenaje a la Grecia Clásica se presente ante el lector de manera convincente, sin pedantería,  el autor Jorge Fernández Bustos ha optado por narrar la historia utilizando el estilo, lenguaje, vocabulario, usos y maneras de estos autores clásicos, aspecto éste quizá más sorprendente de todos, ya que exige un esfuerzo por su parte tanto en el ámbito de la redacción del texto, como en el narrativo y, sobre todo, en el de documentación pero también para aquellos lectores acostumbrados a textos más ligeros o fáciles de asimilar.

 Aunque todo gira en torno al deseo del Ciego de Delos por que Eliacim, su hijo adoptivo, regrese a la isla, el argumento aparece salpicado de pequeñas historias que funcionan casi como cuentos breves, como es el caso, por ejemplo, de los capítulos dedicados a "El Gordo Baquílides" o "Glicera de Corinto". La mayoría de estos capítulos son contados por un único narrador, Escamandrónimo, el pescador, habitante fortuito de la isla, superviviente tras un naufragio junto a Teodotos, el apicultor , quien se expresa como Homero en "La Odisea" o como cualquier autor de la Grecia Clásica. Sin embargo, la narración es muy variada y aparecen otras alternativas: por ejemplo, inesperadamente se decide cambiar de género y la narración adopta la estructura de una obra teatral - en la que los Dioses discuten sobre la suerte de los mortales que protagonizan la historia - o ésta se interrumpe por curiosas e insólitas definiciones de animales que parecen extraídas de la "Historia de los animales" de Arístóteles. También resulta bastante chocante que se cite o se haga alusión a personajes literarios,escritores o sucesos históricos posteriores a los hechos narrados como Los Hermanos Kamarazov, Camilo José Cela, Nietzsche o la pasión y crucifixión de Cristo por citar tan solo algunos ejemplos de los muchos que aparecen citados a lo largo de la historia; referencias a personajes o hechos que los personajes o narradores afirman sucederán en el futuro y sin embargo conocen misteriosamente. La historia está repleta de curiosos e intencionados anacronismos.

 Fernández Bustos nos ofrece, gracias a esta ingente labor de elaboración e investigación previa, y a una estructura narrativa repleta de cambios y sorpresas, un trama, variada, sólida y veraz, tanto en lo que se refiere a escenarios o paisajes en donde se desarrollan la acción, como en la manera de expresarse y de pensar de los personajes, o en aquellos aspectos que tienen que ver con la vida cotidiana (ritos, oficios, costumbres) de estos. Este conjunto se traduce en una obra convincente, en la que enseguida conoces y te encariñas con los personajes, te interesas por  su suerte y peripecias, y que avanza de manera lenta y precisa pero segura.


JOSEPH B MACGREGOR

Reseña de "Septimiode Iliberís" para "Mundo Macgregoriano"

sábado, 21 de julio de 2018

EL RASTRO DEL LOBO de JOSÉ LUIS MUÑOZ






OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

José Luis Muñoz vuelve de nuevo a tocar en "El rastro del lobo", el tema del genocidio nazi, tal y como ya hizo en el año 2008 con la publicación de "El mal absoluto"  , novela con la que posee algunos puntos de contacto ya que ambas giran en torno a dos criminales de guerra nazi; en la historia que nos ocupa se trata de un personaje real: 

<<Aribert Ferdinand Heim, conocido como el Carnicero de Mauthausen o el Doctor Muerte, fue uno de los mayores criminales de guerra nazis. Al igual que su colega el doctor Mengele, escapó de la justicia al finalizar la Segunda Guerra Mundial y durante las décadas siguientes protagonizó una interminable lucha para escapar de la acción de la justicia. Joachim Schoöck, un solitario policía de Stuttgart cuyo misterioso pasado se hunde en la tragedia alemana de la guerra, dedicará su vida a seguir el rastro de ese lobo solitario. Heim, destacado como oficial médico en los campos de exterminio, fue un hombre de una crueldad extrema, obsesionado por establecer los límites del dolor físico; un criminal que dejó falsas pistas por medio mundo, murió varias veces, y tuvo una infinidad de identidades ayudado por los miembros de Odessa. Algunas de sus víctimas continuarán presentes en su vida y la recordarán continuamente los años en que reinaba con total impunidad sobre la vida de las decenas de miles de personas encerradas en los campos de concentración>> (ARGUMENTO CONTRAPORTADA: EDICIONES TRASPIÉS )


De nuevo, tal y como sucedía en "El mal absoluto", Muñoz nos ofrece una trama en la que mezcla el thriller con elementos históricos o reales, apoyado con una sólida labor de investigación previa. Se alternan así capítulos en los que se nos narran las peripecias del policía Joachim Schoöck por atrapar al escurridizo criminal nazi con otros en los que se aportan datos y anécdotas en un tono divulgativo, semejante al de un documental biográfico del personaje en cuestión. Ambos puntos de vista no chirrían en ningún momento, sino que se complementan y enriquecen, aportando suspense e intriga a la acción. De igual modo, en otros capítulos se describen con todo lujo de detalles los crueles, terribles y desagradables "experimentos" - torturas más bien - realizados por Heim en Mauthausen con algunos prisioneros del campo de concentración, así como la extraña relación amorosa que mantiene con una de las prisioneras, con ecos de "El Portero de Noche" film del año 1974 de Liliana Caviani, que narraba la relación sadomasoquista que se establece entre un torturador nazi (Dick Bogarde) y su torturada (Charlotte Rampling). 

Lo más interesante, sin duda, es la figura de Heim, un sujeto que parece haber fallecido en varias ocasiones, en años diferentes y lugares muy dispares, y que el policía alemán se empeña en encontrar sin saber realmente si, en realidad, está persiguiendo a un fantasma. Con ayuda de la organización Odessa - que sirvió como eje central de la célebre novela del mismo título de Frederick Forsyth en 1972 y adaptada al cine en 1974 por Ronald Neame - Heim irá adoptando distintas personalidades y lugares de residencia por lo que  nunca quedará del todo demostrado en cuál de estas falsas identidades se esconde realmente el verdadero Doctor Muerte. Se trata, en ese sentido, de una novela apasionante, que se sigue con sumo interés y perfectamente dosificada y equilibrada en ritmo, suspense, intriga y divulgación.

Joseph B Macgregor