sábado, 25 de enero de 2014

LA BODA DE DON QUIJOTE de Paul-Jean Toulet



OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

En "La Boda de Don Quijote", el escritor Paul-Jean Toulet nos propone una interesante planteamiento sobre la célebre obra cervantina: Alonso Quijano, tras un largo periplo de aventuras, recupera milagrosamente la cordura, desecha sus antiguas lecturas de caballería y decide comenzar a leer libros de filosofía o de ciencia. Se convierte así en un hombre racional que desprecia todo lo que suene a fantasía o que no se pueda probar con la razón. Sin embargo, decide emprender una nueva tarea: salir al mundo, en compañía de su inseparable Sancho, para intentar eliminar todo vestigio de magia, falsa creencia o superstición. Toulet plantea entonces un nuevo giro de tuerca: todas las aventuras que vive la pareja están teñidas de elementos fantásticos, sorprendentes o asombrosos que esta vez no son producto de la mente perturbada del hidalgo o de una broma pesada de unos nobles aburridos y frívolos sino que suceden "realmente".

Paul- Jean Toulet (Pau 1876-Guéthary 1920) fue básicamente un poeta, uno de los más afamados y valorados de Francia, cuya recopilación de poemas "Contrerimes" (publicada póstumamente en 1921) llegó a ser elogiada por Borges.  Toulet es considerado un innovador ya que componía un tipo de poesía absolutamente propia y original, inventada por él, caracterizada además por acusado cuidado formal. Esta gusto por el preciosismo estético está muy presente también en "La Boda de Don Quijote", novela en la que se combina de manera magistral una hermosa prosa poética con la descripción de lugares mágicos o fantásticos. Esta combinación entre lírica y fantasía se traduce además en la acumulación de una serie de situaciones o peripecias de naturaleza casi onírica o lo que es lo mismo: una reivindicación de la imaginación y la fantasía frente al racionalismo y el cientificismo. 

En definitiva: una obra profundamente emocionante y romántica, que destila una subyugante y sobrecogedora belleza.

JOSEPH B MACGREGOR


jueves, 16 de enero de 2014

COLIN ARTHUR: Criaturas, maquillajes y efectos especiales. VICTOR MATELLANO.


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR




Verdaderamente es un placer y una suerte como lector y cinéfilo, poder tener la oportunidad de disfrutar un libro tan cuidado y tan interesante como "COLIN ARTHUR: Criaturas, maquillajes y efectos especiales" firmado por el realizador VICTOR MATELLANO, no sólo por la ingente cantidad de material gráfico incluido sino también por lo bien que está explicado y contado todo. Ha sido editado por <<Pigmalión>> en su colección <<Lumière>>, es decir libros de cine pero dedicados a todos aquellos profesionales del cine que están detrás de las cámaras; románticos artesanos (como Colin Arthur) que están más por hacer las cosas manualmente, construirlas, esculpirlas o modelarlas, crear mecanismos que las hagan moverse o desplazarse, utilizar trucos de cámaras, jugar con los decorados, diseñar y fabricar convincentes maquillajes que por resolverlo todo con técnicas digitales o la  moderna tecnología CGI, con la que todo parece ser posible o hacerse "realidad".





El británico Colin Arthur es conocido entre los cinéfilos por ser el creador de las criaturas que aparecían en el film alemán "La historia interminable" (adaptación del célebre libro de Michael Ende) y su secuela ("La historia interminable 2. El siguiente capítulo"). 


Sin embargo muy pocos saben que llegó a colaborar con Kubrick en la creación y fabricación de las máscaras de los simios de "2001: Una odisea del espacio".



Tampoco se suele saber que fue responsable del maquillaje de John Mills para la caracterización del retrasado en "La Hija de Ryan" y de los apliques utilizados para deformar el rostro de Eduardo Noriega en el film de Amenábar "Abre los ojos".



Además fue el principal responsable del modelado y el mecanismo de animatronics aparecidos en films tan celebrados por los cinéfilos como "Furia de Titanes", Conan, el bárbaroRed Sonja /El guerrero rojo o La Grieta. Incluso tuvo mucho que ver con el diseño final del maestro Yoda en "El imperio contraataca". De igual modo, diseñó eficaces e inolvidables maquillajes para films de culto como "El abominable doctor Phibes" o "El hombre de la máscara de oro"



De su amplia carrera como creador de criaturas fantásticas, efectos especiales artesanales o eficaces maquillajes da buena cuenta este el libro, repasando de manera exhaustiva y excelentemente documentada, cada uno de sus trabajos, muchos de ellos sin acreditar, tanto los oficiales como la más mínima colaboración: desde sus inicios como escultor de figuras de cera en el museo de Madame Tussauds, hasta sus trabajos como ayudante del célebre Ray Harryhausen en films de Simbad, pasando por sus trabajos en España, concretamente en Colmenar Viejo. El texto aporta cantidad de detalles y anécdotas muy curiosas que no conviene desvelar... pero a ver sí adivinan quién se esconde bajo la "piel" de este disfraz de minotauro aparecido en "Simbad y el ojo del tigre". Sí leen este libro lo sabrán.




JOSEPH B MACGREGOR

lunes, 13 de enero de 2014

EL GÓLEM de GUSTAV MEYNIK


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


"El Gólem" de Gustav Meyrink es una novela extraña, situada en territorio onírico, a veces esperpéntico, otras surreal. Los que se acerquen al texto intentando encontrar la clásica leyenda judía sobre "El Gólem" , que inspirará dos adaptaciones cinematográficas del cine mudo alemán realizadas por Paul Wegener y que se han convertido en grandes clásicos (e incluso un episodio de "Los Simpsons"), se sentirán decepcionados o sorprendidos ya que las conexiones argumentales entre esta novela y las películas son nulas. Y es que el autor no intentaba realizar una novelización de un mito sino que sus intenciones eran otras muy diferentes. 






El austriaco Gustav Meyrink (19 de enero de 1868 - 4 de diciembre de 1932) comenzó su carrera literaria como autor de cuentos satíricos. Sin embargo, un curioso suceso experimentado en su vida, le provocó un inusitado interés por los temas parasicológicos: justo el día que decide suicidarse, alguien le echa por debajo de la puerta un folleto de temática parasicológica, y este texto le parece tan interesante que desiste de sus deseos de acabar por su vida. A partir de este momento, su obra literaria da un giro de ciento ochenta grados y escribe una serie de cinco novelas que nada tienen que ver con su obra literaria anterior; libros de género fantástico centrados cada uno de ellos en una disciplina esotérica concreta. En el caso de "El Gólem" (1915), por ejemplo, Meyrink aborda una antigua leyenda judía directamente relacionada con La Cábala, tema central de la novela. 



El planteamiento inicial no puede ser más sorprendente: un narrador anónimo describe una extraña experiencia extrasensorial, mezcla de sueño y viaje astral. Éste realiza un viaje mental y espiritual hasta el gueto de Praga, una Praga onírica y fantasmagórica. Una vez allí su espíritu se introduce en el cuerpo de Athanasius Pernath, tallador de piedras preciosas, adoptando su personalidad; sujeto de compleja psicología, tenido por loco por sus convecinos y que sufre un inesperado ataque de amnesia que le impide recordar su vida anterior. El protagonista vive situaciones presuntamente esotéricas que pueden ser definidas como esperpénticas, claustrofóbicas y que evocan a otros célebres autores como  Herman Hesse ("El lobo estepario"), Kafka ("El Proceso"), o incluso algunos diálogos parecen inspirados en los de "Luces de Bohemia" de Valle Inclán



 Meyrink nos ofrece una narración fluctuante, que no parece querer llegar un punto concreto, sin un conflicto central claro. La historia avanza a través de las extrañas o insólitas experiencias que experimenta Pernath de matiz aparentemente sobrenatural pero no exentas de cierta ambigüedad: ¿Las vive realmente o son producto de una mente enferma? Incluso la figura del monstruo mágico (Gólem) no aparece a lo largo de la narración como tal, sino como símbolo en el cuál se refleja, como en un espejo deformado, la maldad del atormentado protagonista de la historia. Aunque ésta puede asociarse al género fantástico, lo cierto es que supera cualquier tipo de clasificación y todavía hoy aparece como un texto vanguardista de gran vigencia. 

 JOSEPH B MACGREGOR