miércoles, 25 de junio de 2014

GRIETAS de Santi Fernández Patón


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


Con GRIETAS (XIX PREMIO LENGUA DE TRAPO DE NOVELA) me ha sucedido algo muy curioso; en un principio, me costó mucho entrar en la historia. Me daba la impresión de que Santi Fernández Patón no permitía a sus personajes respirar, sepultados por un estilo narrativo que se me antojaba algo afectado, repleto de expresiones y comparaciones imposibles o  muy rebuscadas, así como de conversaciones poco naturales y faltas de frescura. Por otro lado, el conflicto que experimenta la pareja protagonista sin dejar de parecerme real o falto de interés sí sí que es cierto que lo aprecié como bastante banal y poco motivador, tal como se nos plantea en un principio. Sin embargo, con frecuencia mi curiosidad suele ser más poderosa que cualquier sensación negativa o prejuicio. Así, conforme avanzaba en mi lectura, la narración fue cobrando paulatinamente mayor fuerza y fluidez, ganando además en hondura e interés. 


Santi Fernández Patón

En primer lugar, "Grietas" se desarrolla en la España actual, la de la crisis, la corrupción, "Marianico" el largo, los escarches y los indignados. Los personajes pertenecen a esa juventud acostumbrada a sobrevivir (más o menos) gracias a eventuales trabajos temporales, sin futuro y sin  expectativas, comprometida con la sociedad y que lucha por cambiar las cosas.Opino que Fernández Patón ha sabido contar todo esto de manera excelente, describiendo a la perfección el estado de la cosas y presentando a unos personajes estelares fácilmente reconocibles, muy bien descritos y que se antojan como muy de verdad. Las descripciones tan realistas que aparecen en algunos momentos de la narración, como cuando se ocupa de la cruel y dura represión policial sobre la juventud indignada durante una manifestación de protesta social, o el modo en como el protagonista se ve obligado a desempeñar su trabajo en una empresa de tele-marketing de telefonía móvil, me pareció excepcional, muy veraz. 





La historia está contada por un narrador anónimo que representa a parte de esta juventud y que ofrece además algunas características propias de muchos de estos jóvenes: escritor en ciernes, alterna el paro con el desempeño de trabajos temporales (por lo tanto, acostumbrado a vivir el presente), padre soltero a la fuerza, comprometido con los movimientos sociales de indignados y de protesta anti-desahucio, intelectualmente preparado y con una irresistible costumbre de analizarlo todo hasta la extenuación, sobre todo las relaciones humanas, familiares y sentimentales. Como fiel reflejo de una realidad social y de una juventud decepcionada y desilusionada pero con ganas también de cambiar las cosas, la novela se merece un diez. Primer punto a su favor.




Otro aspecto interesante y que aumentó en parte mi motivación fue cuando la relación sentimental que mantienen - de manera tortuosa e inconstante - el narrador anónimo y Lucía comenzó a manifestarse como la crónica de una relación tóxica y claramente adictiva. En un principio, me pareció una peripecia bastante pueril y poco interesante; sin embargo, conforme la narración se fue adentrando por vericuetos más hondos o profundos, la novela ganó para mí en intensidad e interés; además, la relación sentimental descrita se me antojó como muy reconocible y bastante bien reflejada; en este tipo de adicciones las cosas suelen suceder así. Aunque se nos describe una tormentosa relación sentimental, Fernández Patón evita caer en lo ñoño y cursi, o en la sensiblería facilona a lo Federico Moccia, tanto en los personajes o las situaciones. También es cierto que los amantes tienden a racionalizar en exceso la experiencia que intentan vivir lo que traduce en una cierta irregularidad, en el sentido que no todo lo que se nos cuenta sobre ambos me resultó igual de interesante o motivador; se alternan, desde mi punto de vista, grandes momentos con otros más tontorrones o reiterativos.



Quizá la sensación de asfixia en la que percibí que vivían los personajes al principio venía motivada por la opción de un único narrador de la historia, que en cierto modo nos ofrecía una versión sesgada y  poco equilibrada de las auténticas razones de los que no participaban en dicha narración. Me faltó escuchar la voz de Lucía, de Sonia, del padre, la hija o la hermana del narrador; incluso de Toni. Los vemos sólo a través de los ojos del protagonista y su visión es absolutamente propia y personal, pero también se me antojó como incompleta y bastante insatisfactoria para mí como lector.

JOSEPH B MACGREGOR




domingo, 8 de junio de 2014

Batman. Serenata nocturna (El origen del caballero oscuro) POR David Hernando

  


Opinión de Joseph B Macgregor

Se cumplen 75 años de la creación de Batman. Por ese motivo, David Hernando, uno de los mayores especialistas en cómic de superhéroes de nuestro país (especialmente de Batman y Superman), nos desvela en “Batman: Serenata nocturna” un importante descubrimiento en torno al verdadero autor y creador del personaje, cuya identidad se ha mantenido oculta durante hasta prácticamente nuestros días.

Así, en este apasionante ensayo novelado – subtitulado “El origen del Caballero Oscuro” -, Hernando nos narra la biografía de Bill Finger, guionista de cómic de superhéroes y series de televisión, quién al parecer inventó todos los detalles personales, estéticos y biográficos de Batman y que forjaron al personaje durante veinticinco años. Sin embargo, Bob Kane nunca reconoció tal cosa y toda su vida se declaró como único creador y dibujante oficial de Batman, negando la auténtica y trascendental participación de Finger tanto en el diseño final del Caballero Oscuro como en los guiones de las historias, inspirados también por ideas originales de éste; Kane aseguraba que Finger los escribía a partir de sugerencias suyas, afirmación que Hernando se encarga de desmentir con eficacia y convicción.


Bill Finger.

El texto se nos muestra como bastante veraz e irrefutable ya que aparece férreamente sustentando con suculentas declaraciones y entrevistas exclusivas realizadas a reputados historiadores del cómic o personalidades relacionadas con el Caballero Oscuro o con sus creadores como Thomas Andrae (autor de la biografía oficial de Bob kane), Travis Langley (director del documental sobre Bill Finger), Michael Uslan (productor de todos los films de Batman), así como con diversos autores y editores de sus aventuras (principalmente Denny O'Neil), y por supuesto con familiares o descendientes del guionista, como Athena Finger, nieta del guionista. Además el autor en colaboración con Marc Tyler Nobleman, autor de "Bill, The Boy Wonder. The secret Co-creator of Batman", ha conseguido acceder a cartas privadas y otros documentos personales de Finger (certificado de nacimiento, de defunción, informes médicos, etc.) para conseguir así documentar eficazmente su biografía.


                           Autobiografía de Bob Kane escrita en colaboración con Tom Andrae



 "Bill, The Boy Wonder. The secret Co-creator of Batman", 
biografía de Bill Finger, escrita por Marc Tyler Nobleman


A lo largo del ensayo, se nos muestra al auténtico creador de Batman como un sujeto que permanece oculto en la sombra, mientras que Kane es quién se lleva todos los aplausos y méritos, así como los pingües beneficios económicos reportados no sólo por los cómics sino también de las diversas adaptaciones cinematográficas, serie de televisión, dibujos animados o merchandising del personaje. Éste nunca permitió que el nombre de Finger apareciera acreditado en ninguna de las apariciones del superhéroe. Lejos de amilanarse o deprimirse por ello, éste se nos muestra como un creador incansable que, junto a otros importantes colaboradores, creó las mejores aventuras de El Caballero Oscuro, compaginando esta labor con la de guionista de seriales de televisión, aunque permaneciera en el anonimato hasta prácticamente los años 80, momento en el que algunos fans incondicionales del Caballero Oscuro empezaron a reivindicarlo y colocarlo en su justo lugar.




             Batman creado por Bill Kane, nada que ver con el pensando por Finger posteriormente.

En contraste, Hernando nos muestra a Kane como un auténtico caradura que encargaba sus historias a otros dibujantes “fantasmas” que, al día siguiente, entregaba en la redacción como suyas y con su única firma. Así, de todas las aventuras publicadas de Batman, éste sólo dibujó un tanto por ciento muy pequeño. De igual modo, siempre se atribuyó la creación de los villanos con los que El Caballero Oscuro tuvo que enfrentarse; el autor demuestra con contundencia que no fue así y que personajes tan entrañables como El Pingüino, Dos Caras o el Joker fueron ideados por Finger y por otros “colaboradores” en la sombra de Kane como por ejemplo Jerry Robinson. Lo mismo sucede, por ejemplo con el diseño de la Bat-Cueva, los diversos gadgets utilizados por el Caballero Oscuro en sus aventuras y por supuesto con todos los secundarios que ayudan al personaje como Robin o el fiel mayordomo Alfred.


              Para crear a Joker, Robinson y Finger se inspiraron en el film mudo "El hombre que ríe".

Aparte del apasionante texto que se nos ofrece, el libro incluye un pliego de ocho páginas con fotos, cedidas por familiares y amigos del guionista, así como una interesante y emotiva introducción firmada por Roy Thomas, editor y guionista de Marvel y DC Comics, historiador de cómic y principal responsable de la revista especializada "Alter Ego". Para el diseño de la portada, se ha contando con la colaboración de Paco Roca, uno de lo más importantes y celebrados ilustradores y autor de novela gráfica de nuestro país.

JOSEPH B MACGREGOR