miércoles, 17 de junio de 2015

YA NADIE LEE A PENTTI SAARITSA de ALBA SABINA PÉREZ



OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Tres son las cualidades esenciales que destacan en YA NADIE LEE A PENTTI SAARITSA, poemario firmado por la joven poetisa  y novelista canaria Alba Sabina Pérez: fuerza, personalidad y mundo propio. 





Poemas que no dejan indiferente, que te tocan, en los que la autora refleja sus obsesiones, inquietudes, reflexiones, experiencias, gustos personales, filias y fobias: un universo personal e intransferible, rico en matices; inspirados en noches de vigila y duermevela, horas de insomnio insoportables o como resultado de una pura explosión emocional; que parecen escritos con la técnica - usada por los surrealistas - de escritura automática cuyo motor es la profunda sensibilidad de una mujer que percibe lo que le rodea o que asimila sus experiencias de manera diferente: como una suerte de vampiresa sensorial.




Aunque no es enfrentamos con una poesía visceral e impulsiva, esto no implica que Alba Sabina practique una poética descuidada o que denote improvisación o irreflexión. Muy al contrario, se trata de una escritora que trabaja sus poemas, los pule y cuida, muy bien pensados y excelentemente estructurados; no denotan excesos ni barroquismos, sino claridad expositiva y profunda sencillez, fácilmente asimilable pero provocando además la reflexión del lector.

JOSEPH B MACGREGOR

jueves, 11 de junio de 2015

INMERSIÓN de CHRISTOPHE ONO-DIT-BIOT



OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


Inmersión comienza como una novela policíaca al uso: el cadáver desnudo de una mujer llamada Paz, aparece en la orilla de una playa árabe. Sin embargo, César, esposo de la fallecida y narrador de la historia, prefiere realizar - a lo largo de la novela - una completa y larga semblanza de la que sin duda fue la mujer de su vida; figura omnipotente y enorme que lo acapara y ocupa todo en la narración, y de la que se muestra todavía perdidamente enamorado. Y así, la historia de amor entre ambos se la cuenta a Héctor, hijo de ambos, aunque este recurso no sea más que una excusa por su parte para tratar de comprender e indagar acerca de las causas que la motivaron a tomar tan terrible decisión; qué fue lo que la llevó finalmente a optar por tan trágico desenlace.  No es extraño, por tanto, que un alto porcentaje de la narración lo ocupe por un lado la personalidad arrebatadora de Paz, que siempre es descrita bajo la mirada idealizada de su marido; por otro,  los diferentes avatares de una relación sentimental que César creía idílica y eterna, pero que sin embargo un buen día se quebró: ella lo abandonó sin decir adiós, dejándolo solo con un crío recién nacido, suceso sobre el que pivota toda la trama de Inmersión y que impulsa  el suspense de la misma. César no sólo desea saber por qué murió su esposa sino también por qué lo abandonó sin dar más explicaciones cuando todo parecía ir tan bien.

Pese a centrarse en describir la crónica de una pasión, en ningún momento se nos antoja que Christophe Ono-Dit-Biot emplee una prosa edulcorada o cursi, para contar la historia, sino que nos deleita más bien con un texto excelente, que sobresale por un cuidado y exquisito sentido de la poética.  La historia de amor funciona además como eje central sobre el que giran otros temas de vigente actualidad y que, sin duda, completan un puzzle fidedigno y real sobre la sociedad del siglo XXI. Así, debido  a la profesión de Paz - es artista fotográfica - tanto César como ella frecuentan ciudades y ambientes de alto standing cultural, coincidiendo con artistas extravagante y peculiares, mitad genios, mitad impostores. El autor  describe y retrata con enorme verosimilitud estas fiestas <<culturetas>> o exposiciones artísticas de vanguardia  en las que se alterna lo snob con la impostura; lo superficial  con lo presuntamente profundo; lo raro  con lo anómalo. De igual modo, Ono-Dit-Biot , a través de las reflexiones de César, expresa sus propias conclusiones sobre los los problemas de la sociedad europea actual: paro, emigración, xenofobia, racismo, intolerancia, redes sociales, etc,. mostrando en todo momento un tono pesimista (pero también muy realista). Desde su punto de vista, la crisis no se limita al ámbito de lo económico-laboral, sino que se hace especialmente acuciante en las relaciones humanas, en concreto en las sentimentales, cada vez más complicadas, complejas y difíciles de mantener vivas.

JOSEPH B MACGREGOR