domingo, 30 de diciembre de 2012

LA CASA EN RUINAS de Manuel García Rubio




ARGUMENTO DE EDICIONES DEL VIENTO



La casa en ruinas 
Manuel García Rubio  
Ediciones del viento, A Coruña, 2012. 

    XVI PREMIO DE NOVELA CIUDAD DE SALAMANCA.

Ricardo Tremp, directivo de un importante grupo inversor que acaba de adquirir la clínica Stella Maris, recibe la llamada de un antiguo compañero de instituto, que le da una noticia preocupante: un mendigo que dormía a la puerta de su casa familiar de Saucedal, abandonada desde que él se instalara en Madrid muchos años antes, se encontraba entre la vida y la muerte tras caerle encima parte de un balcón del inmueble. El accidente le obliga a regresar a su pueblo, muy a su pesar, y a reencontrarse con un pasado del que solo salvaba el amor puro que siempre había sentido hacia Mela, una adolescente deliciosa, más bien una niña. El choque con sus recuerdos, y especialmente con el de ese amor que de manera íntima había rechazado por anómalo, le hará vivir una experiencia terrible, real y misteriosa al mismo tiempo.


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR 

  En algunas ocasiones, uno se enfrenta a novelas que consiguen atraparte del tal modo que leer se convierte en una intensa experiencia que te toca en lo más hondo; al finalizarla sentimos además una inquietante desazón de la que cuesta desprenderse en mucho tiempo, tal y como  ha pasado con LA CASA EN RUINAS, último libro de Manuel García Rubio, novela breve (no llega a las doscientas páginas) en la que se abordan temas de gran profundidad a través de una trama de suspense excelentemente dosificado; sin aburridos sermones, García Rubio, plantea asuntos que todos podemos entender y sentirnos muy identificados, planteado una historia de aparente sencillez, ágil y amena, muy original e impactante hasta el escalofrío.

Planteada como una suerte de versión moderna del mito de Orfeo (Ricardo Tremp) que bajó a los Infiernos (que García Rubio hace corresponder con El Pasado) para rescatar a Eurídice (Melita), se trata de una historia sorprendente de la que cuesta desengancharse una vez que entramos en el meollo de la cuestión. Tengo que confesar que empecé a leerla a las nueve de la noche y no pude cerrar el libro hasta las tres de la madrugada; me tenía tan atrapado la historia que no me apetecía dejarla para el día siguiente, algo que últimamente me sucede con pocos libros.

En LA CASA EN RUINAS, García Rubio aborda algunos temas que son ya una constante en sus libros - por ejemplo en SAL, otra muestra excelente de la maestría narrativa del autor - y que tienen que ver con la construcción de nuestra memoria, presentando personajes en los que el pasado adquiere un valor específico importante; la imposibilidad de segunda oportunidades es otro aspecto interesante que suele reflejar en sus novelas y en esta nueva historia incide de nuevos en ambas cuestiones. Y es que es cierto que nuestra vida se construye a través de lo que podríamos denominar como "puntos de inflexión"; es decir aquellos momentos en los que se nos plantean varias opciones y debemos elegir una de ellas para así continuar construyendo nuestra experiencia vital. Sea cual sea, la opción elegida, esta decisión nos afectará de manera positiva o negativa, pero no sólo a nosotros sino que es muy posible que también influya en aquellas personas que conforman nuestro entorno. Quizá para poder seguir avanzando, hayamos dejado en el camino a algunas y otras nuevas entren en nuestra vida; sea como sea, nuestras decisiones afectarán en el posterior destino de otros, dependiendo de la opción elegida. Esta sería la tesis que se plantea a lo largo de la novela y conforma el conflicto central al cuál Ricardo Tremp, protagonista de la historia, se debe enfrentar - ¿Qué habría sido de su vida si no hubiera abandonado el pueblo en el que vivió durante su infancia y adolescencia?- ; sin embargo, esta inquietud se hace mucho más intensa y angustiosa cuando intuye que el incierto destino de Melita, - la pequeña hija de una amiga con la que experimentó una bonita historia de amor nunca confesada - , también habría sido diferente de haberse despedido de ella cuando decidió abandonar el pueblo... y hasta aquí puedo leer. Pienso que dar más detalles o desvelar más sorpresas sería estropear la lectura de la novela.

La principal habilidad de García Rubio consiste en esa especial maestría que poseen sólo los buenos narradores para llevarnos por donde quieren; así, el autor consigue descolocarnos en  momentos puntuales; en muchas ocasiones, no sabemos si nos enfrentamos a una novela psicológica, de género fantástico, romántico o incluso de terror. sin embargo, esta mezcolanza de géneros - y que es otra de la señas de identidad de García Rubio-  no se produce de manera abrupta o como un espeso gazpacho de pesada digestión sino que consigue ir variando el tono de la historia con suavidad, sin que apenas nos demos cuenta, consiguiendo que realidad y ficción convivan en perfecto equilibrio; así, los momentos mágicos o sobrenaturales no sólo no chirrían si no que  provocan extrañeza en la medida justa en el lector. 

Pero Manuel García Rubio guarda además un as en la manga cuando nos ofrece un desenlace espeluznante, que aporta además un inesperado giro a la historia, (y del que tampoco conviene dar demasiados detalles); entonces, todas las piezas encajan, todo adquiere verdadero sentido; y lo consigue simplemente con una frase final que el lector recibe como un mazazo emocional que trasmite un inevitable escalofrío, que te recorre todo el cuerpo y te deja "hecho polvo"; la amarga sensación (a la que hacía referencia al comienzo de la reseña) que te invade al terminar las buenas novelas y de la que cuesta desprenderte en días.

JOSEPH B MACGREGOR

jueves, 27 de diciembre de 2012

MIS LIBROS PENDIENTES Nº 1: FIN de DAVID MONTEAGUDO


FICHA TÉCNICA DEL ACANTILADO

OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR CON ALGUNOS SPOILERS



A raíz del buen sabor de boca que me dejó la reciente adaptación cinematográfica de FIN,  decidí por fin abordar la lectura de esta novela que despertó un enorme interés por parte de crítica y público, convirtiéndose pronto en uno de los libros más vendidos de este país; un auténtico descubrimiento que provocó no obstante opiniones encontradas tanto a favor como en contra. En todo caso, se trataba al parecer de un libro con un interés previo y que no dejaba indiferente (para bien o para mal) al lector.

Aunque en algunos medios de comunicación se ha llegado a afirmar que las diferencias entre película y libro son escasas pienso que, aunque se trata efectivamente de una excelente adaptación, el guión cinematográfico parte de un planteamiento idéntico pero el desarrollo me pareció bastante diferente.

En primer lugar, la película opta más por la acumulación de conflictos y situaciones de peligro que los protagonistas deben salvar - muchas de ellas muy distintas a las que aparecen en la novela - y sin embargo, en la obra de Monteaguado se pone especial énfasis en las discusiones entre los personajes; es decir, en el choque de personalidades y el cruce de reproches. También la edad de estos es diferente en film y novela: en el libro, fueron adolescentes en los 80, algo que tiene cierta importancia en algunos aspectos de la trama, mientras que en la película son treintañeros y de una generación más actual, algo que no tiene mayor trascendencia en los acontecimientos o conflictos posteriores.
En definitiva, el film es más épico y aventurero mientras que la novela da también importancia a los caracteres de los personajes. En ese sentido, la narración se presenta, desde mi punto de vista, algo desequilibrada ya que algunos de ellos aparecen peor trazados que otros, sobre todo los femeninos que, excepto en el caso de Eva/María, no se diferencian demasiado o sí lo hacen es de manera bastante más superficial que los hombres, a quienes los entendemos mejor y cuyos conflictos personales me parecieron mejor explicados.
En la película, los protagonistas de la historia aparecen como meros arquetipos pero opino que funcionan mucho mejor y sus personalidades están algo más marcadas; interesan mucho más, en parte por la excelente interpretación de elenco de actores y actrices que saben dotar de gran humanidad a los personajes.

Como señalé anteriormente, las situaciones de peligro o los conflictos que deben sortear suceden -excepto en alguna ocasión - de diferente modo o son radicalmente distintos en la película y en el libro. A pesar de ello, creo que en ambos casos los sucesos resultan eficaces y están muy bien desarrollados provocando la angustia tanto en el lector como en el espectador. David Monteagudo demuestra bastante habilidad a la hora de desarrollar dichas situaciones, uno de los puntos fuertes de la novela y que me provocaron un mayor interés. Lastima que el exceso de discusiones entre los personajes terminen lastrando en parte el ritmo de la narración que parece detenida en un punto muerto en algunas ocasiones. En ese sentido, el film me convenció mucho más porque iba más al grano y, salvo en algunos momentos, se me antojó algo más ágil y entretenido.

Otro aspecto interesante en el que difieren novela y película es en el desenlace; en el film deja abierta una puerta a la esperanza y una cierta redención para los supervivientes; sin embargo, la novela es mucho más radical y pesimista. Desde mi punto de vista, aquí el autor demuestra una mayor capacidad de riesgo ofreciendo un final mas acorde con el tono general de la novela, buscando, por tanto,  más la coherencia que un complaciente final feliz que satisfaga a todos. Así, es en el bloque final en donde FIN consigue un mayor impacto en el lector, de tal modo que uno cierra el libro con una bonita sensación de desasosiego. 

Una de las principales objeciones que algunos lectores pusieron a la novela tenía que ver con la falta de una explicación clara a los extraños sucesos que plantean a lo largo de la narración; en eso tanto libro como film sí que parecen coincidir, en aportar algunas pistas para que sea el lector o el espectador el que construya su propia teoría: ¿Se trata del fin del mundo o de una venganza de El Profeta contra sus antiguos amigos? Cada uno tendrá una respuesta diferente a dicha cuestión.

JOSEPH B MACGREGOR


UN MARIDO ADOPTADO de FUTABATEI SHIMEI

UN MARIDO ADOPTADO 
FUTABATEI SHIMEI
Editorial: ERASMUS EDICIONES 
Traductor: Cirilo Iriarte 
Colección: CLÁSICOS EN EL PRESENTE 
ISBN: 978-84-92806-96-6 
EAN: 9788492806966

Sinopsis y autor (Erasmus Ediciones )

En neto contraste con la literatura épica, truculenta y legendaria que había predominado en la era Shogun, Futabatei Shimei analizó los seres corrientes y la utilización del lenguaje habitual entre la gente. El argumento es bien sencillo: narra el conflicto existencial de un profesor dividido entre su mujer legítima y su amante. Pero el autor, mediante su vívida meticulosidad y su magistral uso del diálogo, logra hacérnoslo apasionante y absorbente. Pese al hándicap de pertenecer a una época y costumbres periclitadas, el realismo implacable con que, en la novela, es narrado el conflicto del personaje, atrapado entre sus sentimientos personales y la presión de la estructura social, hace que la obra posea un alcance universal, válido para cualquier tiempo.

 Futabatei Shimei (1864-1909) pasa por ser, dentro de la historia de la literatura japonesa, el autor de la primera novela moderna (Nubes flotantes, 1887) tras la apertura de Japón al mundo como consecuencia del concordato con el comodoro americano Perry, que favoreció la caída del régimen del shogunato, que había mantenido durante siglos al país en un riguroso régimen feudal, aristocrático. Especializado en lengua y literatura rusas en la Universidad de Tokio, Futabatei Shimei salió de ésta en protesta contra su estructura caduca, dedicándose a la crítica, la traducción y la creación literarias. Su principal aportación como traductor fue el dar a conocer en Japón la obra de Iván Turgueniev y, en general, la literatura realista que en ese momento imperaba en Occidente.

OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Un marido adoptado resulta ser la crónica de la autodestrucción de Tetsuya un hombre sencillo que ejerce de maestro y que experimenta un terrible y trágico proceso de degradación por una pasión frustrada; la que siente por su hermana-cuñada y que no puede vivir en su plenitud, más por ella que por él. En todo momento, a través de esta sencilla anécdota sentimental, el autor busca ofrecer el retrato de una sociedad que aunque empezaba a modernizarse continuaba siendo todavía tremendamente tradicional; un país casi medieval de matrimonios concertados por  intereses económicos, en los que los cónyuges "hipotecaban" su existencia  - pese a existir el divorcio - hasta extremos angustiosos. Por ejemplo, en el caso de Tetsuya y Sayoko,  los dos amantes protagonistas de la historia, aunque el divorcio del primero podía ser la solución perfecta para que ambos pudieran por fin vivir juntos y ser felices, lo cierto es que el joven profesor no termina de decidirse por dicha opción ya que eso significaría dejar a su mujer y a su madre-suegra en la indigencia.

Además de ofrecernos una suerte de fresco social, Futabatei Shimei  nos plantea además como una novela en la que los conflictos éticos de los personajes son los que impulsan, de manera eficaz, el gradual dramatismo de la trama que, paulatinamente, va tornándose cada vez más intensa y trágica, alcanzando altas cotas de patetismo y angustia en los capítulos finales. En ese sentido, una constante en los protagonistas de la historia es la irresoluble contingencia que se produce entre lo que sienten o desean hacer y entre las dudas que finalmente le producen sus decisiones o compromisos.

El retrato de Shimei hace de las mujeres no resulta demasiado positivo para ninguna de ellas. Por un lado, tenemos a la madre-suegra que actúa de mediadora interesada en el conflicto entre su yerno y su hija, pero por puro interés personal; se nos presenta como una mujer autoritaria y controladora. En segundo lugar, Tokiko, la esposa de Tetsuya manipuladora y chantajista emocional, cuyos enfermizos celos hacia su propia hermana la consumen y le hacen mucho daño. Al igual que a su madre, le mueve un interés económico y el miedo a perder su status social pero da la impresión de que todavía quiere a su esposo, pero resulta una esposa posesiva y en la que Tetsuya no encuentra la paz o el relajo que necesita.
Es posible que algunas de estas actitudes puedan responder a una realidad social en la cuál las mujeres japonesas tenían poca posibilidad de trabajar o de llevar una vida independiente de sus maridos. Sin embargo, tanto la suegra como la esposa de Tetsuya se nos dibujan como mujeres caprichosas que quieren vivir siempre por encima de sus posibilidades y que le exigen a éste que gane cada vez más dinero para seguir manteniendo su elevado status social; personajes que parecen extraídos de una novela de Balzac.
Por último,  Sayoko, la cuñada-hermana cuyos escrúpulos morales y un excesivo sentimiento de culpabilidad impiden que su relación sentimental con Tetsuya llegue a buen puerto. Es una chica generosa y buena pero insegura y demasiado sensible, lo que la impide comprometerse e implicarse del todo con la historia sentimental que está viviendo con Tetsuya. Así, las indecisiones de Sayoko, sus idas y venidas así como su definitiva huida motivarán una gradual inquietud que se tornará en él en desesperación y amargura; inconvenientes cada vez más insalvables que irán forjando, poco a poco, el proceso de autodestrucción de Tetsuya, que finalmente  se nos antoja  como la víctima propiciatoria de los intereses de unas y otras y que no llegará nunca a encontrar la felicidad ni en su casa ni con su amante. 

Con respecto a los personajes masculinos el dibujo no es menos halagüeño. Hamura y Tetsuya, ambos funcionan por contraste; es decir Hamura, amigo de Tetsuya, se nos presenta como un tipo pragmático y realista, que vive el presente y que ha aprendido a sobrevivir con una mezcla de picaresca e inteligencia; mientras que el protagonista de la novela se nos muestra como un sujeto idealista y blando que lucha en todo momento por poder hacer realidad su sueño; al principio, es un hombre bueno y amable pero que la experiencia sentimental que vive con Sayoko y el eterno enfrentamiento con su esposa, lo van transformando en un sujeto obsesionado y encerrado en una idea, absolutamente dominado por sus sentimientos. De alguna forma, el amor que siente por su hermana-cuñada se convierte al principio en una especie de válvula de escape de su  penosa situación personal pero, poco a poco, esta pasión reconfortante se va tornado en cada vez más angustiosa y desesperada, llegando a perder su personalidad y todo aquello que anteriormente conformaba su mundo o daba sentido de su existencia; tal como le sucedía al profesor del film de Fritz Lang EL ÁNGEL AZUL o a los personajes interpretados por Edward G. Robinson en LA MUJER DEL CUADROPERVERSIDAD, también de Lang, aunque en estos films se tratan de hombres dominados por mujeres manipuladoras e interesadas; características que no definen en absoluto a Sayoko, sino todo lo contrario; sin embargo, el proceso de degradación personal que viven estos pobres hombres sí  me parece muy similar al que experimenta Tetsuya.

Nos encontramos por tanto con una novela que deja un poso amargo en el lector, bien narrada, ágil y agradable de leer que nos presenta además unos personajes bien trazados que comprendemos en sus dudas, vacilaciones y contradicciones, y que se nos antojan tan humanos como cualquiera de nosotros.

JOSEPH B MACGREGOR

sábado, 1 de diciembre de 2012

DEL ENEBRO


Título: Del enebro 
Autor: Los hermanos Grimm 
Editorial: Jekyll & Jill 
Género: relatos Ilustraciones: Alejandra Acosta
 ISBN: 978-84-938950-4-4 
Páginas: 77

"Del Enebro”, extraído del libro “Kinder und Hausmärchen” (Cuentos para la infancia y el hogar) , escrito por Jacob y Wilhelm Grimm. 


 OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR 

 En la introducción de esta magnífica edición de este cuento de los Hermanos Grimm se realiza una curiosa afirmación: al parecer, cuando Jacob y Wilhelm emprendieron la tarea de realizar la recopilación más completa sobre cuentos o historias, trasmitidos hasta entonces de forma oral, y que reunieron en “Kinder und Hausmärchen” (Cuentos para la infancia y el hogar), su objetivo fue intentar que estos relatos no se perdieran y de este modo preservar una parte importante y esencial de legado literario o cultural de su país. Lo que de ningún modo podían imaginar es que estos cuentos - algunos especialmente dedicados a la infancia y otros pensados más para la familia - fueran a provocar la indignación y la protesta de los sectores burgueses de la sociedad alemana, debido a la presunta crueldad de dichos relatos, por lo que los veían poco adecuados para los niños - algo parecido sucedió muchos años después con las adaptaciones cinematográficas producidas por Disney - por lo que posteriormente serían "censurados" o dulcificados para transformarlos así en aptos para todos los públicos. 

"Del Enebro", publicado por Jekyll & Jill Ediciones, respeta el texto original publicado por los Hermanos Grimm en Cuentos para la infancia y el hogar, sin los retoques o las presuntas "mejoras" a los que después fue expuesto. El fascímil en alemán del cuento original aparece como anexo al final del libro. "Del enebro" adopta el formato (al menos en su primera parte) de un cuento de terror siniestro que mezcla de manera magistral el terror con la ternura, lo truculento con lo conmovedor; en esta historia asistimos a un espeluznante infanticidio absolutamente "gore" y se nos regalan imágenes impresionantes y bizarras como la anécdota de la cabeza o una "suculenta" cena en la que esta presente, aunque de manera inconsciente, el canibalismo; en definitiva, un relato de carne y sangre que, sin embargo, en su segunda parte parece cambiar de tono, adoptando una atmósfera mágica, tierna y poética que culmina con una moraleja final en la que los "buenos" reciben su recompensa y la "mala" un cruel y "merecido" castigo. 

 Además del interés que tiene el texto y las sensaciones tan encontradas que pueden provocarnos su lectura, es obligado decir que la edición del cuento es absolutamente magnífica; una obra de pura artesanía que queda reforzada todavía más por la excelente labor de la ilustradora chilena Alejandra Acosta cuyas siniestras ilustraciones apoyan de manera magistral la narración a la que acompaña; imágenes que adoptan un tono surrealista pero que potencian aún más los aspectos más dolorosos y sangrientos del cuento. Por eso, el rojo está muy presente en la mayor parte de ellas - en forma de hilo rojo de verdad cosido a los dibujos que brotan de heridas - así como la tortura de la carne (ganchos que clavan en labios dalinianos, por ejemplo) que harían las delicias del David Cronenberg de Inseparables; la mayor parte de ellas destilan además un inquietante tono añejo como de fotografía antigua, realzando tanto los aspectos más angustiosos o terroríficos del cuento como los más poéticos o líricos. Esta bonita edición de este cuento de los Hermanos Grimm debe conservarse como un valioso tesoro que conviene preservar y al que retornar con frecuencia. 

 JOSEPH B MACGREGOR

lunes, 26 de noviembre de 2012

MEMORIA DE LA INOCENTE NIÑA HOMICIDA de ISABEL CAMBLOR



ARGUMENTO Y AUTORA en PRE-TEXTOS


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR 


Memoria de la inocente niña homicida adopta el formato de tragicomedia amable en la que se combina ternura y humor negro en dosis adecuadas. Isabel Clambor nos ofrece en esta ocasión una historia en la que partiendo de una anécdota más o menos simpática o entrañable - protagonizada por dos niñas en los años del golpe de estado de Tejero-, ésta se convertirá con el tiempo en un hecho crucial y que marcará la vida de una de ellas. 

En ese sentido, la "inocente niña homicida" que da título a la novela - y que atiende al nombre de Elena - se nos muestra como una chica que se siente distinta y diferente al resto de sus compañeras de residencia o de estudios; este tipo de mujeres suelen ser una constante en la obra de Isabel Clambor, aunque el tratamiento de esta adolescente resulta mucho más profundo e interesante; en mi opinión, Elena es el mejor personaje creado por la autora hasta el momento; el más complejo sin duda alguna.

Cuando alguien se siente diferente, que no conecta con el resto, la imaginación o la fantasía suele ser el refugio más recurrente y por eso muchas de sus "extrañas" reacciones o conclusiones equivocadas vienen motivadas por un trauma infantil que se descubre producto de su fantasía; sustentado en algo que realmente no sucedió como ella pensaba o que quizás pasó de otra manera. 

La existencia de Elena se nos antoja tan comprensible como surrealista, y conforme la narración avanza ésta se torna de manera gradual cada vez más amarga y más triste. Parece que ni siquiera la amistad incondicional e desinteresada de Teresa le sirve a Elena de consuelo; el único resquicio para la esperanza es la evocación continuada de su abuela, la persona con la que ha vivido los momentos más felices de su vida; en mi opinión, son estos recuerdos sobre su abuela en donde Camblor pone toda la carne en el asador (en donde se nota que la autora ha puesto mucho de sí misma) y nos regala los momentos más bonitos, tiernos y entrañables de la novela.

Otro aspecto característico de las novelas de Isabel es el costumbrismo, presente en esta ocasión en las experiencias de Elena durante su infancia en los años 80 y sobre todo, en su peripecia en la residencia de estudiantes y que ocupa casi todo la novela. Aquí se hace un repaso de los usos y costumbres de la comunidad universitaria, novatadas incluidas (expuestas de manera amable, como quitándole hierro al asunto). La autora describe situaciones con gran poder de convicción de manera que parece que estuviéramos leyendo sus propias experiencias  juveniles; hasta ese punto llega el grado de autenticidad de lo que se nos cuenta que resulta veraz y nada exagerado.

Me gustaría recomendar esta novela por varias razones: en primer lugar, porque pienso que está muy bien contada; también porque me parece muy entretenida, diferente y original, repleta de momentos entrañables pero también trágicos y amargos; pero sobre todo, y lo más importante, con un personaje potente y profundamente humano que te conquistará seguro y que te resultará  imposible olvidar.

JOSEPH B MACGREGOR

domingo, 18 de noviembre de 2012

LA TUMBA DEL MONFÍ




ARGUMENTO Y AUTOR en el siguiente ENLACE







OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


Desde mi punto de vista, La Tumba del Monfí es una "extraña" novela que mezcla dos géneros literarios, la novela histórica y la de terror, con resultados tan sorprendentes como irregulares; sin embargo, la extrañeza que me provoca no viene motivada por esta amalgama de géneros sino más bien por la estructura de la narración que paso enseguida a describir.

La historia comienza con la llegada de un grupo de jóvenes, tres parejas concretamente, a un pequeño pueblo de la Alpujarra para hacer turismo rural. Uno de ellos, Luis, adopta las funciones de narrador y será él quién se percate de que existe un "poder maléfico" en la casa en la cuál se alojan y que le (s) influye negativamente. Sin embargo, la trama de características misteriosas o paranormales es interrumpida con demasiada frecuencia por las lecturas históricas de Luis o por las narraciones orales de Concha, la casera; en dichas evocaciones el texto cambia de tono y se centra en de dos tramas ambientadas en épocas distintas: por un lado, durante el levantamiento morisco en la Alpujarra en el reinado de Felipe II. Por otro, en la posguerra española; en concreto, en los años en los que los maquis se refugiaban en la sierra tras el final de la contienda; la primera, me pareció bastante bien narrada pero un tanto excesiva; en cambio, la segunda  se me antojó mucho más equilibrada y medida. En ambos casos, están muy bien conectadas con la trama de terror, pero quizá en el caso de la primera se explican demasiadas cosas que pienso no influyen tanto en el clímax final.

En ese sentido,  opino que la trama de terror es mucho más interesante y sin embargo, se le presta más atención a la histórica, ocupando demasiado espacio dentro de la narración; creo que esta opción perjudica en gran parte la tensión planteada al comienzo, ya que termina cansando un poco y además le roba espacio a la intriga paranormal, que se merecía, en mi humilde opinión,  un mayor desarrollo. Será en los últimos capítulos cuando se retomen los elementos terroríficos, que culminan en unos acontecimientos tremendamente bizarros, uno de los aspectos que mejor sabe manejar Pérez Zúñiga, la descripción de este tipo de situaciones (asesinatos brutales, torturas o castigos ejemplares o escenas eróticas) y que aparecen a lo largo de la novela tanto en la trama histórica como en la de terror.

Por eso, a pesar de cierta irregularidad narrativa, creo que la novela tiene fuerza y se sigue con interés ya que la intriga me pareció bien graduada y nos regala excelentes momentos de puro terror; es en estos en donde reside, desde mi punto de vista, el mayor aliciente de LA TUMBA DEL MONFÍ.

JOSEPH B MACGREGOR


martes, 13 de noviembre de 2012

LA SEDUCCIÓN DE LA MÚSICA



OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

En LA SEDUCCIÓN DE LA MÚSICA, el divulgador científico alemán Christoph Drösser intenta demostrar que no es cierto que "la mayoría de las personas no son musicales". Recientes descubrimientos neurocientíficos "explican que la musicalidad es una facultad que prácticamente poseemos todos y cada uno de nosotros". A partir de esta idea, Drösser  ofrecerá a lo largo del libro argumentos suficientemente convincentes, avalados además por conclusiones de experimentos realizados en el ámbito de la neurociencia o por profundos estudios en ese campo que "demuestran que la musicalidad es una capacidad básica que poseemos todos" y que ésta no es un don que sólo poseen unos privilegiados con talento; esto es así porque "la música se genera en nuestra cabeza. Nuestro cerebro es el auténtico instrumento musical que todos poseemos".

Así, por citar tan sólo un ejemplo representativo de los que Drösser ofrece en el libro, Stefan Koelsch demuestra en su ensayo La relación social con la capacidad ( Der soziale Umgang mit Fähigkeit) como el talento nos es más que una invención social y para ello cita por ejemplo la figura de Mozart, presunto niño prodigio, que en su opinión no lo fue tanto; sus cualidades eran fruto de una férrea disciplina a la que fue sometido por su padre. En realidad, su primera obra obra maestra la compuso a los veintiún años y su obras tempranas no parecen evidenciar su presunto talento ya que apenas se interpretan y no tienen más valor que el puramente testimonial.

En ese sentido, en La Seducción de la Música, Drösser  demuestra que todos podemos ser cantantes si nos ponemos a ellos; una cosa es el triunfo social y otra cosa que no seamos capaces de cantar; como seres pensantes que somos, lo somos también musicales. Históricamente además la música ha formado parte de la existencia humana desde prácticamente la Prehistoria hasta nuestros días.

La música además forma parte de nuestra existencia (desde que nacemos hasta que morimos) y nuestros gustos musicales dependen también de lo que hayamos ido escuchando a lo largo de los años, es decir, que nuestras preferencias musicales son producto del entrenamiento y de la educación. De igual modo, la música puede poseer "poderes curativos" y es utilizada con frecuencia en terapias de tipo emocional con gran eficacia, precisamente por esa conexión que existe entre musicalidad y cerebro.

El ensayo me parece profundo y muy interesante porque trata asuntos de corte científico pero de manera clara y ágil, para que lo podamos entender todos; en ese sentido Drösser sabe conjugar magistralmente densidad con amenidad, resultando un ensayo cuyas conclusiones quizá puedan ser discutibles pero con un enorme poso de convicción y veracidad.

JOSEPH B MACGREGOR


CUENTOS CANÍBALES de Felisa Moreno Ortega

 


  OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Aunque los relatos incluidos en estos CUENTOS CANÍBALES son muy diferentes y variados en cuanto a temática y argumento, lo cierto es que la mayor parte de ellos se podrían definir como cuentos en los que sus protagonistas experimentan una situación anómala, quizá de características sobrenaturales, que para bien o para mal les cambia la vida o les obliga a replantearse todo lo que han hecho hasta ahora. Sin embargo, existe alguna excepción a esta regla por lo que resulta complicado encontrar un nexo común que los una en su totalidad. 

Sólo tres relatos pueden ser considerados como CUENTOS CANÍBALES en el sentido literal del término; en otros, se ofrece una visión de la pasión como una suerte de planta carnívora que lo devora todo: ilusiones, sentimientos, expectativas... y en muchos casos, la experiencia sentimental se salda con la decepción, la venganza o la muerte. Por eso, muchos de estos textos pueden encuadrarse dentro del género fantástico - con alguna influencia en alguno de ellos, de Stephen King - pero también profundamente sentimentales; la mayoría describe los avatares de una relación amorosa, que sólo en un caso (el de la chica deforme) concluye con un final feliz.

Los mejores relatos son aquellos en los que Felisa Moreno Ortega opta por no ofrecer demasiadas explicaciones sobre el extraño suceso vívido por el protagonista de la historia; así el texto gana en ambigüedad y en interés. Sin embargo, en otras ocasiones explica las causas o el por qué de la anómala experiencia por lo que el cuento gana en claridad pero pierde un poco de esa libre interpretación del lector que a veces puede resultar muy estimulante.


De igual modo, los cuentos de toque más sobrenatural o fantástico me parecieron mejores o más interesantes que los que simplemente cuentan una historia carente de estos elementos. Decir que las situaciones fantásticas o de terror son introducidas en entornos cotidianos y protagonizados por personas normales y corrientes. De igual modo, la experiencia paranormal sucede con idéntica naturalidad, sin subrayados, de manera que en algunos casos el protagonista de dicho suceso no sabe sí lo ha vívido de verdad, lo ha soñado o ha sido víctima de un alucinante flash.

Los cuentos están muy bien contados, narrados con buen pulso; la autora sabe dosificar de manera gradual el suspense narrativo de la trama que, es sin duda, el motor fundamental de la mayor parte de los textos incluidos en esta excelente recopilación. Como en toda antología, hay algunos que son más brillantes que otros, pero el balance general resulta bastante positivo; son relatos entretenidos e interesantes con los pasar un buena tarde de otoño.


JOSEPH B MACGREGOR

Para comprar CUENTOS CANÍBALES

sábado, 10 de noviembre de 2012

NOVEDADES THULE EDICIONES (Octubre y Noviembre 2012)



Título: Tú no me asustas 
Farideth Khalatbaree(Texto) & Lisam Jamileh Barjesteh (Ilustraciones) 
 Colección: Trampantojo 
 Páginas: 64
 PVP: 18,95 € 
 ISBN: 978-84-15357-14-8  



Premios: 2009-2010 - Exhibido en la 54th International Picture Book Exhibition, "Children's Worlds" · 2009 - Seleccionado por el IBBY como libro destacado para jóvenes Discapacitados · 2008 - Seleccionado en The Book Art International Exhibition · 2008 - Seleccionado como Mejor Diseño Mundial de Libro · 2007 - Seleccionado para la Bienal de Ilustración de Belgrado a Bratislava · 2007 - Selección bienal de la ilustración Belgrado.

El lado bueno de las cosas malas 

Muchos personajes malvados se han creado para atemorizar a los niños: el brujo, el ladrón, el hombre del saco, el monstruo, el dragón... Pero Tú no me asustas nos recuerda su función: son necesarios para que puedan existir la lámpara mágica, las hadas, los tesoros... Sin embargo, reconozcamos que son necesarios sobre todo para tener alguien a quien echarle la culpa y, lo mas importante, son necesarios para poder dormir con mama. El texto tiene forma de hipnótico poema que utiliza el recurso de la repetición y la cadencia para hablar de lo negativo de una forma positiva, como una parte esencial de nosotros. 

Farideh Khalatbaree (Teherán, 1948) es una prestigiosa autora y editora iraní que ha recibido multitud de reconocimientos internacionales. Además de algunos libros educativos para adultos ha escrito una cincuentena de álbumes infantiles. Sus obras se han publicado en numerosos países.



Titulo: Ese Otro 
Autora e ilustradora: Rosa Osuna 
Colección: Trampantojo 
Paginas: 48 
PVP: 12,95 € 
ISBN: 978-84-15357-13-1 



Otras vidas son posibles Yo es muy ordenada y le encantan los relojes y ser puntual. No le gustan las sorpresas y apenas tiene amigos. Un día llega un pariente con su perro (a Yo no le gustan los perros) y alteran toda su ordenada vida con sus malabares y su música y su afición a jugar, a pasear, a divertirse. Un álbum que invita a compartir con los demás  aunque no gusten de las mismas cosas, a entender otras formas de ser.

(Textos de THULE EDICIONES)

OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Dentro de el amplio abanico de novedades que Thule Ediciones nos oferta durante estos meses, considero conveniente reseñar por su gran calidad y originalidad dos bonitos álbumes ilustrados: Tú no me asustas (Farideth Khalatbaree, texto; Lisam Jamileh Barjesteh, ilustraciones) y Ese Otro (Rosa Osuna).


En Tú no me asustas, la autora iraní Farideth Khalatbaree nos regala un hermoso juego poético que, a modo de reiterativa canción, trata de reflexionar sobre la necesidad de aceptar la dualidad de las cosas humanas o en otras palabras más simples: sin las sombras no existe la luz, ni maldad sin bondad, ni hay blanco sin negro, o en ocasiones  el miedo no es más que la antesala de la paz y el sosiego. 

Pero es en el excepcional trabajo de la ilustradora  Lisam Jamileh Barjesteh en donde reside , desde mi punto de vista, la belleza de este álbum: sobre páginas de fondo negro, un felino con sonrisa de Gato de Cheshire y una brujito bueno, dan un sentido a las poéticas palabras de la autora, creados en trazos rápidos que parecen querer remedar el dibujo de una tiza. Los dos personajes juegan, bailan y crean al ritmo de las frases breves de la canción. En ese sentido, el diseño me parece  de una conmovedora belleza, culminando en un asombroso e inesperado póster desplegable central.

En Ese Otro, Rosa Osuna, autora del texto y de las ilustraciones,  repite el estilo de su anterior álbum ilustrado, Historia de Uno, de grato recuerdo para este reseñista. En ambos libros, Osuna utiliza muñecos de plastilina y atractivos colores para ilustrar el cuento que narra con cierta vocación de fábula. En este caso, el protagonista de la historia es un simpático muñeco/a que vive presuntamente feliz y tranquilo encerrado en casa, dedicado a sus hobbies y sin preocuparse por nada más; pero a partir del momento en que su tranquilidad es invadida por inesperados visitantes, el personaje va descubriendo que aunque uno /a tenga sus aficiones, éstas se pueden compartir y que se han de respetar los gustos ajenos; en definitiva,  un canto a la tolerancia del que todos deberíamos tomar buena nota.

Tanto la comunión tan perfecta y adecuada con el texto como la historia en sí me han resultado una grata experiencia. Un álbum ilustrado muy original y entretenido que divirtiendo nos invita o motiva a reflexionar sobre nosotros mismos y nuestra relación con los demás.

JOSEPH B MACGREGOR


viernes, 9 de noviembre de 2012

RUTINAS de FELIPE SANTA-CRUZ


Sinopsis para la prensa


En estas páginas encontrará el lector sesenta y un relatos cortos donde el humor absurdo se mezcla con fantásticos protagonistas. El autor crea un universo en el que lo irreal toma pie en nuestro mundo para darse un caprichoso paseo por lo cotidiano. 

Biografía de Felipe Santa-Cruz

Nacido en Sevilla el 19 de Octubre de 1984, desde muy pequeño siente gran afición por la lectura, viéndose enormemente influenciado tanto por autores clásicos, como Homero o Virgilio, como por otros más actuales, entre los que destacan Wilde, Cortázar y Sam Savage.Ha colaborado con diferentes publicaciones de temática cultural, aportando tanto artículos de opinión como relatos cortos y poemas. Durante el 2011 dirige y participa en la redacción de un programa sobre cine y literatura para televisión, además de publicar su primer libro, el poemario La daga en la pluma.


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


Después de la agradable experiencia de un poemario de corte íntimo y sentimental como  La Daga en La Pluma, publicado el año pasado, la lectura de RUTINAS, su reciente libro de relatos cortos, me ha resultado inesperada y sorprendente por lo que tiene de opuesto, un giro de 180º en su trayectoria como autor. 

Santa-Cruz nos ofrece una colección de cuentos cortos, que no llegan a adquirir la categoría de micro-relato pero de extensión breve, planteados como un ejercicio mental y humorístico. Básicamente, son textos que mezclan absurdo y surrealismo con un sentido del humor algo naif, en los que abundan los juegos de palabras, el doble sentido y un inofensivo pesimismo. Ignoro cuales pueden ser las influencias de Santa-Cruz a la hora de desarrollar sus historias, sin embargo el humor que esgrime en sus textos me ha recordado al que utilizaba el genial Gila en sus monólogos telefónicos, las novelas de Jardiel o los experimentos meta-lingüísticos de Gómez de la Serna; es decir, se trata de contar algo divertido con la mayor seriedad posible, enmarcado en otra realidad de aires surrealistas y absurdos. 

En ese sentido, Santa-Cruz nos regala un libro simpático y entretenido en el que sabe conjugar la ternura con el humor y con un buen puñado de historias entrañables; un universo especial al que merece la pena acercarse.

JOSEPH B MACGREGOR
Link para comprar el librohttp://www.bubok.es/libros/217296/Rutinas

jueves, 8 de noviembre de 2012

EL CRIADOR DE GORILAS





EL CRIADOR DE GORILAS
Roberto Arlt
Viento Simún 76
ISBN 978-84-15374-27-5
144 págs.   Pvp. 16,50 € 


ALGUNAS OPINIONES

Anteayer terminé la relectura y hoy empiezo estas páginas en caliente, un poco desolado porque Arlt se me fue de las manos con el último cuento de El criador de gorilas para dejarme solo frente a un bloc en blanco y un profundo mar azul que no me sirve de mucho. (Julio Cortázar)

Arlt lisa y llanamente inaugura la novela moderna argentina. Porque tiene una decisión estilística nueva, quiebra con el lenguaje de ese momento. Es el primer novelista argentino, y el mayor, por donde se lo mire.  (Ricardo Piglia)

Lo que en la novela europea se hizo a lo largo de quinientos años y mil escritores, en Argentina lo hizo Arlt solo, en cinco años. (César Aira)

Era, literariamente, un asombroso semianalfabeto. Nunca plagió a nadie; robó sin darse cuenta. Sin embargo, yo persisto, era un genio. (Juan Carlos Onetti)

ROBERTO ARL Y EL CRIADOR DE GORILAS

El 14 de febrero de 1935 el argentino Roberto Arlt se embarca en el buque Cabo Santo Tomé con destino a España, llegando al Puerto de la Luz, nueve días después. Durante más de un año recorrerá la península de sur a norte, pero también las ciudades de Tánger, Tetuán y Ceuta, en el norte de África. Allí descubre un mundo fascinante que –a cuatro horas de España- mantiene costumbres medievales, donde “se mueve una muchedumbre espesa y pintoresca, materialista, poética, cruel y con rasgos de extraña generosidad”. Fruto de aquel viaje es esta colección de cuentos, publicados entonces en la prensa argentina y recogidos después (en 1941) en un volumen. Son historias misteriosas o terribles, pero siempre divertidísimas que beben de la tradición oral y que significan una rareza maravillosa en la obra del escritor porteño. 

 De padre prusiano, Roberto Arlt nació en el barrio de Flores, en Buenos Aires en 1900. Pronto abandona el hogar familiar para ganarse la vida en múltiples oficios: pintor, peón de una fábrica de ladrillos, ayudante de librería, etc. y comienza a colaborar en prensa. En 1926 publica su primera novela, El juguete rabioso, a la que seguirían Los siete locos (1929), Los lanzallamas (1931), El amor brujo (1932) y El jorobadito (1933). Durante un viaje a España en 1935/36 va publicando en El Mundo sus Aguafuertes españolas y los cuentos de lo que iba a ser El criador de gorilas (1941). Escribió también numerosas obras de teatro. Falleció en su ciudad natal en 1942.



www.edicionesdelviento.es / info@edicionesdelviento.es / Tel. 981244468

Distribuidora, UDL Libros info@udllibros.com / Tel 91 882 32 80


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Roberto Arlt es considerado en Argentina como un autor de culto y lo es por derecho propio ya que la mayor parte de sus obras se descubre a un creador con un universo propio de tonos kafkianos, hábil en crear con escasos recursos y una presunta sencillez estilística un tipo de literatura pura, llena de fuerza, original y sorprendente, especialmente indicada a lectores que aún no ha perdido la capacidad de asombro. En su obra más conocida, El Juguete Rabioso, la cuál comparte un cierto malditismo con su autor y su condición de obra de culto, Roberto Arlt nos narra la crónica de un superviviente; una novela excepcional que aunque evidencia (y no disimula) sus influencias barojianas (en especial de La Busca) se nos antoja como una obra de personalidad apabullante  y en apariencia simple pero que deja un profundo poso en el lector.

En comparación, El Criador de Gorilas, da la impresión de ser un libro más convencional, de un evidente clasicismo que, sin embargo, no empaña para nada el resultado final; muy al contrario,  Arlt nos ofrece un conjunto de relatos magistrales, a cual mejor y más sorprendente. La mayoría adopta la forma de cuento oral - al estilo de Las Mil y una Noches o de algunos relatos de Kipling -, acordes con la cultura africana en  la que éstas se desarrollan (en un alto porcentaje, en ambiente musulmán; en menor medida, en el África Negra). 

Una muerte violenta sirve en algunas ocasiones como punto de partida de la narración, y en otras como consecuencia lógica de todo lo sucedido anteriormente; en ambos casos, "el ojo por ojo" suele ser el motivo principal y casi exclusivo de dichos crímenes. De igual modo, el carácter de la mayor parte de dichas agresiones no tienen nada de convencional y en su truculencia y crueldad reside curiosamente su "atractivo"; situaciones bastante desagradables en las que el autor hace gala de su magistral habilidad para ofrecer descripciones llenas de fuerza, que impactan por su escalofriante frialdad o por la ausencia de subrayado; sin recrease sádicamente en las muertes pero mostrándolas con la cruel alevosía en la que acontecen. 

En realidad, el gran tema del libro es el castigo, y éste puede llevarse a cabo a veces en forma un asesinato o en otras ocasiones mediante una cruel y meditada venganza que resulta  ser siempre peor que la muerte, como sucede en el relato de la orquídea, por ejemplo.

De igual modo, con una eficaz claridad expositiva dibuja los escenarios en los cuales transcurre la acción, consiguiendo trasmitir a la perfección ambientes o atmósferas, así como sensaciones de cualquier calibre: calor, claustrofobia, angustia, cansancio, dolor, temor, incertidumbre, etc.; logrando sorprendernos con inesperados desenlaces o con hábiles desvíos argumentales. igualmente insólitos aunque siempre coherentes y lógicos.

En definitiva, un pequeña gran joya de lectura casi obligatoria.

JOSEPH B MACGREGOR


domingo, 4 de noviembre de 2012

PRISIONEROS DE ZENDA






NOVEDADES INFANTIL Y JUVENIL GRUPO-SM


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


Prisioneros de Zenda no oculta en ningún momento su condición de homenaje a la literatura de género, a esas novelas de aventuras firmadas por Salgari o Dumas; historias entretenidas protagonizadas por míticos aventureros, como Dick Turpin, El Conde de Montecristo o Los Tres Mosqueteros (que en realidad siempre fueron cuatro), y que habrían de enfrentarse a variados conflictos o peripecias en las que se mezclaban romanticismo y acción; primeras lecturas juveniles que forman parte, y por derecho propio, de la memoria literaria de lectores de varias generaciones (incluida la mía) y que sabían crear afición. 

Pero la evocación de Fernando Marías (texto) y Javier Olivares (ilustraciones) no se reduce a lo meramente argumental sino que se amplia y se hace patente en el acertado diseño del libro, en el que se intenta homenajear también a Ulises Wensell, célebre ilustrador de muchos de nuestros cuentos de la infancia. En ese sentido, la comunión entre texto e imagen me parece perfecta. Además, el fondo de las páginas de cada una de las cuatro historias contenidas en el libro aparece entintado con diferentes tonos y colores, adquiriendo mayor fuerza e intensidad, potenciando así su originalidad y belleza. 

De las cuatro historias que conforman Prisioneros de Zenda, tres de ellas resultan ser nuevas revisiones de historias publicadas previamente y sólo una es nueva; eso sí, las espléndidas ilustraciones de Olivares fueron realizadas expresamente para esta edición; sólo la primera (una de piratas), la tercera (que opta por la aventura de ambientación histórica) y la cuarta (la cacería en la tundra de un extraño animal) se pueden considerar como evocaciones más claras del universo de novelas juveniles de aventuras que, en principio, se intenta homenajear, mientras que la segunda parece más próxima al género fantástico, más concretamente al de ciencia-ficción o terror, que pudieran cultivar autores como Bradbury o el Richard Matheson de Soy Leyenda, aunque el tratamiento del personaje principal así como la peripecia (sentimental) que protagoniza sí me parecieron novedosos y muy originales. 

Este ejercicio reivindicativo evita el guiño cómplice o la cita facilona para el lector; muy al contrario cada una de las historias se abordan con grandes dosis de singularidad, evidenciando Marías  un pulso narrativo excelente; además demuestra una envidiable pericia al saber mezclar con el equilibrio adecuado en una única trama elementos de acción con otros más sentimentales, sin caer en la sensiblería o en lo cursi; en definitiva: cuatro propuestas a cuál más interesante y motivadora que, en ningún caso, decepcionan.

JOSEPH B MACGREGOR

domingo, 21 de octubre de 2012

El Arte de escribir sin arte



OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR 

 El Arte de escribir sin arte es uno de esos raros casos en los que es más importante el personaje que el texto; la extraordinaria e insólita personalidad de Felipe Alaiz sobresale por encima del presunto interés que puedan tener (y que de hecho tienen) sus reseñas literarias o sus particulares opiniones sobre los autores más celebrados y reputados de la Literatura Española, y sin duda es lo que más destaca en un ensayo demoledor (y hasta un poco cruel) valiente y arriesgado, aunque en el momento de su publicación apenas tuviera la más mínima repercusión. Ácrata radical, personaje insólito de biografía turbulenta, propia de un sujeto inquieto y de gran personalidad, en El Arte de escribir sin arte, Alaiz nos ofrece su particular visión de lo que debe ser considerado literatura o lo que no. Desde su punto de vista, igual que no existen dos personas que se expresan o hablan de igual manera así deberían ser los libros: personales y únicos, narrados sin adornos ni ambages, buscando la pureza literaria en lo simple, en los que se escuche la auténtica voz del autor. En ese sentido, abomina de lo recargado y barroco, lo sentimental y lo cursi, lo descriptivo y decimonónico; vicios de la literatura española de todos los tiempos; autores que parecen que escriben para sí mismos o para ser leídos por sus amigos.

Sin embargo, sus dardos envenenados no van dirigidos tan solo a los géneros clásicos o populares sino sobre todo a aquellos autores considerados como fundamentales (Bécquer, Lorca, Azorín, Valle-Inclán, Benavente, etc.). Pocos se salvan de la quema; tan sólo encuentra verdaderos valores en Baroja, pero porque no escribe como un español sino como un autor europeo. Sus análisis son corrosivos pero también muy atinados y divertidos, llenos de ingenio y lucidez. Pero como afirma el escritor Juan Bonilla en el interesante epílogo del libro, a través de sus reseñas Alaiz no sólo nos ofrece su particular visión de los autores reseñados sino que esto no es más que una excusa, un punto de partida, para arremeter contra la cursilería y el pobre nivel cultural de un país que tiene los autores que se merece; por ejemplo cuando habla de Benavente y analiza una de sus obras de teatro, la crítica burlona que Alaiz realiza de los protagonistas le sirve también para hablarnos del lamentable sentido de la moral burguesa de aquellos días y de paso arremete contra el público que aplaude lo que considera un auténtico despropósito. En sus ensayos siempre está presente en mayor o menor medida su rechazo hacia lo burgués, una clase social que considera retrograda, inmovilista y culpable de muchos de los males de España.

 JOSEPH B MACGREGOR

Cine Chino: Breve mirada histórica


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

 Realmente muy interesante y bastante clarificador este breve manual sobre la historia del cine chino, muy completo, de lectura ágil y amena. Los autores de Cine chino, breve mirada histórica, reconocen su vocación de manual de urgencia y la dificultad de sintetizar en unas pocas páginas la larga evolución de la cinematografía china, repleta de más autores importantes o dignos de reseñar de lo que parece; sin embargo, en este caso sincretismo no es sinónimo de superficialidad sino que el repaso cronológico por las diversas etapas o generaciones cinematográficas resulta bastante completo y eficaz. 

 Tampoco se da prioridad a unos géneros por encima de otros ni tampoco se considera más reseñables aquellas obras de autor que las que surgieron con una vocación más comercial. En ese sentido, se trata de una historia del cinema chino muy honesta y objetiva en la que prima la información sobre la opinión o la crítica cinematográfica; es un texto que nace con vocación de ilustrar pero obvia, por lo general, el análisis crítico de las películas o los directores reseñados. 

 Entre los aspectos más curiosos que se exponen en el libro destacaría la creación de un cine neo-realista chino varios años del italiano o la aportación de personalidades de origen español en los inicios del cine mudo del dicho país. De igual modo, los diferentes cambios políticos que ha sufrido China a lo largo de la historia, en la que ha estado muy presente el comunismo maoista y por lo tanto el cine de propaganda del régimen, una censura feroz de temas, el encarcelamiento de cineastas considerados "peligrosos" o traidores a la patria, y el direccionismo estatal contrario a cualquier atisbo de creatividad (la propia esposa de Mao era la encargada de dar el visto bueno a los guiones que se presentaban); censura que aún ahora, en pleno siglo XXI, siguen sufriendo la mayor parte de los cineastas del país. 

 El texto se completa con una serie de entrevistas a directores chinos actuales muy interesantes tanto en cuanto nos iluminan sobre la difícil y heroica labor de estos cineastas que tienen que hacer frente a la falta de libertad para expresarse tal y como quisieran, al monopolio de la cinematografía estadounidense que copa todas las salas y la falta de apoyo comercial a sus proyectos. Quizá habría sido más interesante que hablaran un poco más de sus películas, de su estilo y de los temas que les preocupan o les gusta tratar; sin embargo, estas entrevistas resultan un buen remate a un meritorio texto que puede servir como inicio a una cinematografía- salvo por dos o tres realizadores más o menos celebrados o por el cine de karatekas o de fantasía épica - bastante desconocida en Occidente. 

 JOSEPH B MACGREGOR