domingo, 30 de diciembre de 2012

LA CASA EN RUINAS de Manuel García Rubio




ARGUMENTO DE EDICIONES DEL VIENTO



La casa en ruinas 
Manuel García Rubio  
Ediciones del viento, A Coruña, 2012. 

    XVI PREMIO DE NOVELA CIUDAD DE SALAMANCA.

Ricardo Tremp, directivo de un importante grupo inversor que acaba de adquirir la clínica Stella Maris, recibe la llamada de un antiguo compañero de instituto, que le da una noticia preocupante: un mendigo que dormía a la puerta de su casa familiar de Saucedal, abandonada desde que él se instalara en Madrid muchos años antes, se encontraba entre la vida y la muerte tras caerle encima parte de un balcón del inmueble. El accidente le obliga a regresar a su pueblo, muy a su pesar, y a reencontrarse con un pasado del que solo salvaba el amor puro que siempre había sentido hacia Mela, una adolescente deliciosa, más bien una niña. El choque con sus recuerdos, y especialmente con el de ese amor que de manera íntima había rechazado por anómalo, le hará vivir una experiencia terrible, real y misteriosa al mismo tiempo.


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR 

  En algunas ocasiones, uno se enfrenta a novelas que consiguen atraparte del tal modo que leer se convierte en una intensa experiencia que te toca en lo más hondo; al finalizarla sentimos además una inquietante desazón de la que cuesta desprenderse en mucho tiempo, tal y como  ha pasado con LA CASA EN RUINAS, último libro de Manuel García Rubio, novela breve (no llega a las doscientas páginas) en la que se abordan temas de gran profundidad a través de una trama de suspense excelentemente dosificado; sin aburridos sermones, García Rubio, plantea asuntos que todos podemos entender y sentirnos muy identificados, planteado una historia de aparente sencillez, ágil y amena, muy original e impactante hasta el escalofrío.

Planteada como una suerte de versión moderna del mito de Orfeo (Ricardo Tremp) que bajó a los Infiernos (que García Rubio hace corresponder con El Pasado) para rescatar a Eurídice (Melita), se trata de una historia sorprendente de la que cuesta desengancharse una vez que entramos en el meollo de la cuestión. Tengo que confesar que empecé a leerla a las nueve de la noche y no pude cerrar el libro hasta las tres de la madrugada; me tenía tan atrapado la historia que no me apetecía dejarla para el día siguiente, algo que últimamente me sucede con pocos libros.

En LA CASA EN RUINAS, García Rubio aborda algunos temas que son ya una constante en sus libros - por ejemplo en SAL, otra muestra excelente de la maestría narrativa del autor - y que tienen que ver con la construcción de nuestra memoria, presentando personajes en los que el pasado adquiere un valor específico importante; la imposibilidad de segunda oportunidades es otro aspecto interesante que suele reflejar en sus novelas y en esta nueva historia incide de nuevos en ambas cuestiones. Y es que es cierto que nuestra vida se construye a través de lo que podríamos denominar como "puntos de inflexión"; es decir aquellos momentos en los que se nos plantean varias opciones y debemos elegir una de ellas para así continuar construyendo nuestra experiencia vital. Sea cual sea, la opción elegida, esta decisión nos afectará de manera positiva o negativa, pero no sólo a nosotros sino que es muy posible que también influya en aquellas personas que conforman nuestro entorno. Quizá para poder seguir avanzando, hayamos dejado en el camino a algunas y otras nuevas entren en nuestra vida; sea como sea, nuestras decisiones afectarán en el posterior destino de otros, dependiendo de la opción elegida. Esta sería la tesis que se plantea a lo largo de la novela y conforma el conflicto central al cuál Ricardo Tremp, protagonista de la historia, se debe enfrentar - ¿Qué habría sido de su vida si no hubiera abandonado el pueblo en el que vivió durante su infancia y adolescencia?- ; sin embargo, esta inquietud se hace mucho más intensa y angustiosa cuando intuye que el incierto destino de Melita, - la pequeña hija de una amiga con la que experimentó una bonita historia de amor nunca confesada - , también habría sido diferente de haberse despedido de ella cuando decidió abandonar el pueblo... y hasta aquí puedo leer. Pienso que dar más detalles o desvelar más sorpresas sería estropear la lectura de la novela.

La principal habilidad de García Rubio consiste en esa especial maestría que poseen sólo los buenos narradores para llevarnos por donde quieren; así, el autor consigue descolocarnos en  momentos puntuales; en muchas ocasiones, no sabemos si nos enfrentamos a una novela psicológica, de género fantástico, romántico o incluso de terror. sin embargo, esta mezcolanza de géneros - y que es otra de la señas de identidad de García Rubio-  no se produce de manera abrupta o como un espeso gazpacho de pesada digestión sino que consigue ir variando el tono de la historia con suavidad, sin que apenas nos demos cuenta, consiguiendo que realidad y ficción convivan en perfecto equilibrio; así, los momentos mágicos o sobrenaturales no sólo no chirrían si no que  provocan extrañeza en la medida justa en el lector. 

Pero Manuel García Rubio guarda además un as en la manga cuando nos ofrece un desenlace espeluznante, que aporta además un inesperado giro a la historia, (y del que tampoco conviene dar demasiados detalles); entonces, todas las piezas encajan, todo adquiere verdadero sentido; y lo consigue simplemente con una frase final que el lector recibe como un mazazo emocional que trasmite un inevitable escalofrío, que te recorre todo el cuerpo y te deja "hecho polvo"; la amarga sensación (a la que hacía referencia al comienzo de la reseña) que te invade al terminar las buenas novelas y de la que cuesta desprenderte en días.

JOSEPH B MACGREGOR

jueves, 27 de diciembre de 2012

MIS LIBROS PENDIENTES Nº 1: FIN de DAVID MONTEAGUDO


FICHA TÉCNICA DEL ACANTILADO

OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR CON ALGUNOS SPOILERS



A raíz del buen sabor de boca que me dejó la reciente adaptación cinematográfica de FIN,  decidí por fin abordar la lectura de esta novela que despertó un enorme interés por parte de crítica y público, convirtiéndose pronto en uno de los libros más vendidos de este país; un auténtico descubrimiento que provocó no obstante opiniones encontradas tanto a favor como en contra. En todo caso, se trataba al parecer de un libro con un interés previo y que no dejaba indiferente (para bien o para mal) al lector.

Aunque en algunos medios de comunicación se ha llegado a afirmar que las diferencias entre película y libro son escasas pienso que, aunque se trata efectivamente de una excelente adaptación, el guión cinematográfico parte de un planteamiento idéntico pero el desarrollo me pareció bastante diferente.

En primer lugar, la película opta más por la acumulación de conflictos y situaciones de peligro que los protagonistas deben salvar - muchas de ellas muy distintas a las que aparecen en la novela - y sin embargo, en la obra de Monteaguado se pone especial énfasis en las discusiones entre los personajes; es decir, en el choque de personalidades y el cruce de reproches. También la edad de estos es diferente en film y novela: en el libro, fueron adolescentes en los 80, algo que tiene cierta importancia en algunos aspectos de la trama, mientras que en la película son treintañeros y de una generación más actual, algo que no tiene mayor trascendencia en los acontecimientos o conflictos posteriores.
En definitiva, el film es más épico y aventurero mientras que la novela da también importancia a los caracteres de los personajes. En ese sentido, la narración se presenta, desde mi punto de vista, algo desequilibrada ya que algunos de ellos aparecen peor trazados que otros, sobre todo los femeninos que, excepto en el caso de Eva/María, no se diferencian demasiado o sí lo hacen es de manera bastante más superficial que los hombres, a quienes los entendemos mejor y cuyos conflictos personales me parecieron mejor explicados.
En la película, los protagonistas de la historia aparecen como meros arquetipos pero opino que funcionan mucho mejor y sus personalidades están algo más marcadas; interesan mucho más, en parte por la excelente interpretación de elenco de actores y actrices que saben dotar de gran humanidad a los personajes.

Como señalé anteriormente, las situaciones de peligro o los conflictos que deben sortear suceden -excepto en alguna ocasión - de diferente modo o son radicalmente distintos en la película y en el libro. A pesar de ello, creo que en ambos casos los sucesos resultan eficaces y están muy bien desarrollados provocando la angustia tanto en el lector como en el espectador. David Monteagudo demuestra bastante habilidad a la hora de desarrollar dichas situaciones, uno de los puntos fuertes de la novela y que me provocaron un mayor interés. Lastima que el exceso de discusiones entre los personajes terminen lastrando en parte el ritmo de la narración que parece detenida en un punto muerto en algunas ocasiones. En ese sentido, el film me convenció mucho más porque iba más al grano y, salvo en algunos momentos, se me antojó algo más ágil y entretenido.

Otro aspecto interesante en el que difieren novela y película es en el desenlace; en el film deja abierta una puerta a la esperanza y una cierta redención para los supervivientes; sin embargo, la novela es mucho más radical y pesimista. Desde mi punto de vista, aquí el autor demuestra una mayor capacidad de riesgo ofreciendo un final mas acorde con el tono general de la novela, buscando, por tanto,  más la coherencia que un complaciente final feliz que satisfaga a todos. Así, es en el bloque final en donde FIN consigue un mayor impacto en el lector, de tal modo que uno cierra el libro con una bonita sensación de desasosiego. 

Una de las principales objeciones que algunos lectores pusieron a la novela tenía que ver con la falta de una explicación clara a los extraños sucesos que plantean a lo largo de la narración; en eso tanto libro como film sí que parecen coincidir, en aportar algunas pistas para que sea el lector o el espectador el que construya su propia teoría: ¿Se trata del fin del mundo o de una venganza de El Profeta contra sus antiguos amigos? Cada uno tendrá una respuesta diferente a dicha cuestión.

JOSEPH B MACGREGOR


UN MARIDO ADOPTADO de FUTABATEI SHIMEI

UN MARIDO ADOPTADO 
FUTABATEI SHIMEI
Editorial: ERASMUS EDICIONES 
Traductor: Cirilo Iriarte 
Colección: CLÁSICOS EN EL PRESENTE 
ISBN: 978-84-92806-96-6 
EAN: 9788492806966

Sinopsis y autor (Erasmus Ediciones )

En neto contraste con la literatura épica, truculenta y legendaria que había predominado en la era Shogun, Futabatei Shimei analizó los seres corrientes y la utilización del lenguaje habitual entre la gente. El argumento es bien sencillo: narra el conflicto existencial de un profesor dividido entre su mujer legítima y su amante. Pero el autor, mediante su vívida meticulosidad y su magistral uso del diálogo, logra hacérnoslo apasionante y absorbente. Pese al hándicap de pertenecer a una época y costumbres periclitadas, el realismo implacable con que, en la novela, es narrado el conflicto del personaje, atrapado entre sus sentimientos personales y la presión de la estructura social, hace que la obra posea un alcance universal, válido para cualquier tiempo.

 Futabatei Shimei (1864-1909) pasa por ser, dentro de la historia de la literatura japonesa, el autor de la primera novela moderna (Nubes flotantes, 1887) tras la apertura de Japón al mundo como consecuencia del concordato con el comodoro americano Perry, que favoreció la caída del régimen del shogunato, que había mantenido durante siglos al país en un riguroso régimen feudal, aristocrático. Especializado en lengua y literatura rusas en la Universidad de Tokio, Futabatei Shimei salió de ésta en protesta contra su estructura caduca, dedicándose a la crítica, la traducción y la creación literarias. Su principal aportación como traductor fue el dar a conocer en Japón la obra de Iván Turgueniev y, en general, la literatura realista que en ese momento imperaba en Occidente.

OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Un marido adoptado resulta ser la crónica de la autodestrucción de Tetsuya un hombre sencillo que ejerce de maestro y que experimenta un terrible y trágico proceso de degradación por una pasión frustrada; la que siente por su hermana-cuñada y que no puede vivir en su plenitud, más por ella que por él. En todo momento, a través de esta sencilla anécdota sentimental, el autor busca ofrecer el retrato de una sociedad que aunque empezaba a modernizarse continuaba siendo todavía tremendamente tradicional; un país casi medieval de matrimonios concertados por  intereses económicos, en los que los cónyuges "hipotecaban" su existencia  - pese a existir el divorcio - hasta extremos angustiosos. Por ejemplo, en el caso de Tetsuya y Sayoko,  los dos amantes protagonistas de la historia, aunque el divorcio del primero podía ser la solución perfecta para que ambos pudieran por fin vivir juntos y ser felices, lo cierto es que el joven profesor no termina de decidirse por dicha opción ya que eso significaría dejar a su mujer y a su madre-suegra en la indigencia.

Además de ofrecernos una suerte de fresco social, Futabatei Shimei  nos plantea además como una novela en la que los conflictos éticos de los personajes son los que impulsan, de manera eficaz, el gradual dramatismo de la trama que, paulatinamente, va tornándose cada vez más intensa y trágica, alcanzando altas cotas de patetismo y angustia en los capítulos finales. En ese sentido, una constante en los protagonistas de la historia es la irresoluble contingencia que se produce entre lo que sienten o desean hacer y entre las dudas que finalmente le producen sus decisiones o compromisos.

El retrato de Shimei hace de las mujeres no resulta demasiado positivo para ninguna de ellas. Por un lado, tenemos a la madre-suegra que actúa de mediadora interesada en el conflicto entre su yerno y su hija, pero por puro interés personal; se nos presenta como una mujer autoritaria y controladora. En segundo lugar, Tokiko, la esposa de Tetsuya manipuladora y chantajista emocional, cuyos enfermizos celos hacia su propia hermana la consumen y le hacen mucho daño. Al igual que a su madre, le mueve un interés económico y el miedo a perder su status social pero da la impresión de que todavía quiere a su esposo, pero resulta una esposa posesiva y en la que Tetsuya no encuentra la paz o el relajo que necesita.
Es posible que algunas de estas actitudes puedan responder a una realidad social en la cuál las mujeres japonesas tenían poca posibilidad de trabajar o de llevar una vida independiente de sus maridos. Sin embargo, tanto la suegra como la esposa de Tetsuya se nos dibujan como mujeres caprichosas que quieren vivir siempre por encima de sus posibilidades y que le exigen a éste que gane cada vez más dinero para seguir manteniendo su elevado status social; personajes que parecen extraídos de una novela de Balzac.
Por último,  Sayoko, la cuñada-hermana cuyos escrúpulos morales y un excesivo sentimiento de culpabilidad impiden que su relación sentimental con Tetsuya llegue a buen puerto. Es una chica generosa y buena pero insegura y demasiado sensible, lo que la impide comprometerse e implicarse del todo con la historia sentimental que está viviendo con Tetsuya. Así, las indecisiones de Sayoko, sus idas y venidas así como su definitiva huida motivarán una gradual inquietud que se tornará en él en desesperación y amargura; inconvenientes cada vez más insalvables que irán forjando, poco a poco, el proceso de autodestrucción de Tetsuya, que finalmente  se nos antoja  como la víctima propiciatoria de los intereses de unas y otras y que no llegará nunca a encontrar la felicidad ni en su casa ni con su amante. 

Con respecto a los personajes masculinos el dibujo no es menos halagüeño. Hamura y Tetsuya, ambos funcionan por contraste; es decir Hamura, amigo de Tetsuya, se nos presenta como un tipo pragmático y realista, que vive el presente y que ha aprendido a sobrevivir con una mezcla de picaresca e inteligencia; mientras que el protagonista de la novela se nos muestra como un sujeto idealista y blando que lucha en todo momento por poder hacer realidad su sueño; al principio, es un hombre bueno y amable pero que la experiencia sentimental que vive con Sayoko y el eterno enfrentamiento con su esposa, lo van transformando en un sujeto obsesionado y encerrado en una idea, absolutamente dominado por sus sentimientos. De alguna forma, el amor que siente por su hermana-cuñada se convierte al principio en una especie de válvula de escape de su  penosa situación personal pero, poco a poco, esta pasión reconfortante se va tornado en cada vez más angustiosa y desesperada, llegando a perder su personalidad y todo aquello que anteriormente conformaba su mundo o daba sentido de su existencia; tal como le sucedía al profesor del film de Fritz Lang EL ÁNGEL AZUL o a los personajes interpretados por Edward G. Robinson en LA MUJER DEL CUADROPERVERSIDAD, también de Lang, aunque en estos films se tratan de hombres dominados por mujeres manipuladoras e interesadas; características que no definen en absoluto a Sayoko, sino todo lo contrario; sin embargo, el proceso de degradación personal que viven estos pobres hombres sí  me parece muy similar al que experimenta Tetsuya.

Nos encontramos por tanto con una novela que deja un poso amargo en el lector, bien narrada, ágil y agradable de leer que nos presenta además unos personajes bien trazados que comprendemos en sus dudas, vacilaciones y contradicciones, y que se nos antojan tan humanos como cualquiera de nosotros.

JOSEPH B MACGREGOR

sábado, 1 de diciembre de 2012

DEL ENEBRO


Título: Del enebro 
Autor: Los hermanos Grimm 
Editorial: Jekyll & Jill 
Género: relatos Ilustraciones: Alejandra Acosta
 ISBN: 978-84-938950-4-4 
Páginas: 77

"Del Enebro”, extraído del libro “Kinder und Hausmärchen” (Cuentos para la infancia y el hogar) , escrito por Jacob y Wilhelm Grimm. 


 OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR 

 En la introducción de esta magnífica edición de este cuento de los Hermanos Grimm se realiza una curiosa afirmación: al parecer, cuando Jacob y Wilhelm emprendieron la tarea de realizar la recopilación más completa sobre cuentos o historias, trasmitidos hasta entonces de forma oral, y que reunieron en “Kinder und Hausmärchen” (Cuentos para la infancia y el hogar), su objetivo fue intentar que estos relatos no se perdieran y de este modo preservar una parte importante y esencial de legado literario o cultural de su país. Lo que de ningún modo podían imaginar es que estos cuentos - algunos especialmente dedicados a la infancia y otros pensados más para la familia - fueran a provocar la indignación y la protesta de los sectores burgueses de la sociedad alemana, debido a la presunta crueldad de dichos relatos, por lo que los veían poco adecuados para los niños - algo parecido sucedió muchos años después con las adaptaciones cinematográficas producidas por Disney - por lo que posteriormente serían "censurados" o dulcificados para transformarlos así en aptos para todos los públicos. 

"Del Enebro", publicado por Jekyll & Jill Ediciones, respeta el texto original publicado por los Hermanos Grimm en Cuentos para la infancia y el hogar, sin los retoques o las presuntas "mejoras" a los que después fue expuesto. El fascímil en alemán del cuento original aparece como anexo al final del libro. "Del enebro" adopta el formato (al menos en su primera parte) de un cuento de terror siniestro que mezcla de manera magistral el terror con la ternura, lo truculento con lo conmovedor; en esta historia asistimos a un espeluznante infanticidio absolutamente "gore" y se nos regalan imágenes impresionantes y bizarras como la anécdota de la cabeza o una "suculenta" cena en la que esta presente, aunque de manera inconsciente, el canibalismo; en definitiva, un relato de carne y sangre que, sin embargo, en su segunda parte parece cambiar de tono, adoptando una atmósfera mágica, tierna y poética que culmina con una moraleja final en la que los "buenos" reciben su recompensa y la "mala" un cruel y "merecido" castigo. 

 Además del interés que tiene el texto y las sensaciones tan encontradas que pueden provocarnos su lectura, es obligado decir que la edición del cuento es absolutamente magnífica; una obra de pura artesanía que queda reforzada todavía más por la excelente labor de la ilustradora chilena Alejandra Acosta cuyas siniestras ilustraciones apoyan de manera magistral la narración a la que acompaña; imágenes que adoptan un tono surrealista pero que potencian aún más los aspectos más dolorosos y sangrientos del cuento. Por eso, el rojo está muy presente en la mayor parte de ellas - en forma de hilo rojo de verdad cosido a los dibujos que brotan de heridas - así como la tortura de la carne (ganchos que clavan en labios dalinianos, por ejemplo) que harían las delicias del David Cronenberg de Inseparables; la mayor parte de ellas destilan además un inquietante tono añejo como de fotografía antigua, realzando tanto los aspectos más angustiosos o terroríficos del cuento como los más poéticos o líricos. Esta bonita edición de este cuento de los Hermanos Grimm debe conservarse como un valioso tesoro que conviene preservar y al que retornar con frecuencia. 

 JOSEPH B MACGREGOR