domingo, 31 de marzo de 2013

ALMAS BRUJAS de Helena Cosano








En los próximos meses, aparecerá ALMAS BRUJAS el nuevo libro de relatos de la joven autora Helena Cosano, que tan buen sabor de boca nos dejó con CÁNDIDA DIPLOMÁTICA (con mayúsculas) , su novela anterior.
Estos cuentos pueden leerse como hermosos y sensitivos poemas en los que se reflexiona sobre el amor obsesivo, nuestras contradicciones y actitudes; situaciones profundamente reconocibles en las que muchos nos podemos sentir reflejados.





Opinión de Joseph B Macgregor


En Almas Brujas (Pigmalión, Colección Narrativas), Helena Cosano nos ofrece una colección de cuentos cortos, narrados con sencillez y agilidad,  en los que refleja todo su mundo interior, sus inquietudes, sentimientos y reflexiones sobre el mundo o sobre la vida; temas que tienen que ver con la espiritualidad, el amor por la naturaleza, la comunión de las personas con su mundo interior y exterior, el equilibrio cósmico o el amor como obsesión o como una suerte de locura.


Helena Cosano nació en Nueva Delhi (India) y pasó allí sus primeros años. Vivió en varios países, en la antigua Unión Soviética, en Corea del Sur, y sobre todo en Francia. Fue laureada por el gobierno francés con el primer premio de literatura española en el “Concours Général des Lycées” en 1994. Cursó estudios universitarios de Filosofía, Psicología, Derecho y Filología rusa en París, Viena, Madrid y Moscú. Entre su labor como traductora literaria, cabe destacar la traducción de "Fama" de Daniel Kehlmann del alemán al español (editorial Anagrama). En diciembre de 2004 publicó su primera novela, “Tres reencuentros y nueve días de amor teórico”, en la Editorial Dossoles, seguido por un libro de cuentos, "Mariposas". En el 2011 ha publicado "Cándida DIPLOMÁTICA", con la editorial Algaida (Grupo Anaya). Helena Cosano es diplomática.







Muchos de los relatos incluidos en Almas Brujas pueden leerse como hermosos y  sensitivos poemas en los que se reflexiona las cuestiones antes citadas y que tienen que ver con nuestras contradicciones y actitudes; situaciones asombrosas, siempre de un carácter marcadamente simbólico, profundamente reconocibles en las que muchos lectores podemos sentirnos muy identificados, en perfecta comunión con la autora.


Reunidos en tres partes (Obsesiones, Alas Rotas, Sueños), son cuentos sencillos y bellos de profundo contenido que invitan a la reflexión, narrados con sumo gusto y tacto, sin caer en ningún momento en la ñoñería o la cursilería. Helena Cosano sabe mantener de manera excelente y en todo momento el equilibrio adecuado entre lo poético y lo reflexivo. En la mayoría de las ocasiones, funcionan a modo de fábula en las que Helena Cosano hace gala no sólo de una especial y conmovedora sensibilidad, sino también de una arrebatadora personalidad como narradora; cuentos que no se parecen a nada que uno haya podido leer antes en cuanto a argumento o planteamiento narrativo; nos ofrece, por tanto, una colección de textos de gran belleza pero sobre todo en los que la autora se nos antoja original, intuitiva e inteligente tanto argumentalmente como en cuanto a estilo o en las estrategias narrativas empleadas.

En ese sentido, la autora nos describe su universo personal y propio con todo lujo de detalles y nos invita a pasar, a conocerlo, a viajar a través de él de su mano, por lo que se nos muestra sincera y honesta en todo momento. De ese modo, aquellos lectores que consigan conectar con lo que Helena Cosano nos cuenta lo disfrutaran mucho. Para ello, aconsejo emprender la lectura de Almas Brujas con la mente abierta y dispuestos a dejarnos querer, a conquistarnos.

martes, 26 de marzo de 2013

Novedades de Thule Ediciones: Marzo del 2013

Pablo Pájaro

Alé Mercado
21 x 21 cm / 24 pp
Encuadernación: cartoné
ISBN 978-84-15357-24-7
 
Pablo se despierta en un nido, y se despierta con alas en lugar de brazos. Pablo no habla, dice "pío". Cuando regresa a casa, el gato se cree que es un delicioso pajarito y trata de cazarlo, pero Pablo, por suerte, vuela. Hasta que el gato lo atrapa. Entonces llega mamá y lo libera y regaña al gato.
Pablo está contento, ya no tiene alas. Pero esa cola que le sale por detrás, ¡es de gato!
El primer cómic para los más pequeños, con ¡sus primeras exclamaciones!
 
 

Los besos de Hércules

Clara Piñero / Rocío Martínez
20 x 25 cm / 24 pp
Encuadernacion: cartoné
ISBN 978-84-15357-25-4
 
A la manera de las fábulas mitológicas, la Luna y el Mar se enamoraron apasionadamente, un amor imposible, un amor de lejos. Hércules, que había discutido con su esposa, lanzó su red tan fuerte que por accidente pescó a la Luna y la acercó al Mar. Por fin pudieron darse tiernos besos, los opérculos, que luego Hércules regaló a su esposa para conseguir su perdón.
Cuando al amanecer Hércules tuvo que soltar la red, la Luna se alejó, y lloró caracolas, con las que el Mar llama a la Luna cada vez que la añora.
La colección Acervo inaugura una serie de álbumes ilustrados que divulgan para el público infantil el patrimonio estético europeo. La mejor forma de que los niños conozcan el acervo gráfico de la cultura occidental. Así que la colección empieza por la recreación del fascinante estilo de las figuras negras sobre fondo naranja de la cerámica griega del siglo VII a.C.
 
Opinión de Joseph B MACGREGOR
 
 Como viene siendo habitual, Thule Ediciones nos ofrece en el mes de Marzo dos álbumes ilustrados realmente espléndidos, editados con el mimo y el cuidado a que nos tiene acostumbrado esta editorial, que se ocupa de publicar libros especialmente pensados por los más pequeños de la casa como para adultos.
 
El primero de ellos, Pablo Pájaro, adopta el formato de tebeo o de comic para contar una divertida y entrañable historia, la aventura de un niño llamado Pablo que despierta en un nido y descubre asombrado que sus brazos han sido sustituidos por alas. A partir de este planteamiento, asistimos a las diversas peripecias que va pasando este Pablo Pájaro, contadas con muy buen ritmo, muy emocionantes y divertidas a la vez. La narración es puramente visual y las viñetas no vienen acompañadas de texto alguno. Por otro lado, las imágenes poseen gran colorido, en tonos muy vivos y el diseño de los personajes resulta muy motivador y agradable. Muy recomendable para pequeños lectores que todavía no saben leer, pero puede ser disfrutado de igual manera por lectores adultos o de más edad; un trabajo excelente por parte de Ale Mercado, la creadora de este entrañable álbum.
 
El segundo de ellos, Los besos de Hércules de Clara Piñero (Texto) y  Rocío Martínez (Ilustraciones) resulta una experiencia visual espléndida, un trabajo realmente bonito y muy conseguido, diferente y original. Narra a modo de leyenda, una aventura apócrifa de Hércules y que tiene que ver con la complementariedad que existe entre el sol y la luna; una historia bonita de verdad. La originalidad reside básicamente en el modo en que han sido diseñadas y encajadas las ilustraciones que acompañan al texto: las páginas adoptan el formato de cerámica, mosaicos, dibujos en la pared o de elementos artísticos griegos, ilustrados por escenas de color negro sobre fondo anaranjado, acompañados de grecas y que imitan a las que aparecen en los objetos originales. El resultado es espectacular, de gran belleza e impactante. Resulta quizá un poco extraño para niños muy pequeños pero lectores adolescentes y adultos lo pueden disfrutar mucho.
 
JOSEPH B MACGREGOR

domingo, 17 de marzo de 2013

EL MONO ESTRESADO de José Enrique Campillo Álvarez





Enseñarnos qué es el estrés, los mecanismos de respuesta que genera en el cuerpo y cómo éstos se transmiten, constituye uno de los objetivos de El mono estresado.


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

En EL MONO ESTRESADO, el doctor José Enrique Campillo Álvarez nos ofrece un interesante y ameno manual divulgativo en torno al stress, uno de los problemas más acuciantes y cada vez más frecuentes de la llamada sociedad del bienestar. El texto está orientado básicamente en la clarificación del concepto stress, que no siempre es bien conocido por la mayoría de las personas, aportando además útiles y sencillas estrategias para su prevención. Para la exposición y fundamentación de sus ideas, Campillo Álvarez se basa en las últimas investigaciones en torno a la medicina evolucionista, es decir aquella que trata de explicar las causas de las enfermedades que padecemos a través de las teorías darwinianas. En ese sentido, resulta curioso como nuestra biología y las respuestas y reacciones que defienden nuestro organismo de "amenazas" (el exceso de sal en las comidas, por ejemplo) se ha construido y evolucionado desde el Paleolítico hasta nuestros días.

De igual modo, el stress no en sí malo o perjudicial ya que es el modo como nuestro organismo reacciona ante las adversidades cotidianas y que, efectivamente, existe a partir del momento en que el hombre primitivo tenia que escapar de las garras de un animal carnívoro que lo perseguía para comérselo. El stress sería entonces la señal de alarma ante el peligro y las reacciones posteriores (sudoración excesiva, palpitaciones, ansiedad, etc.) resultan las lógicas y necesarias para poder superarlas.  El stress resulta pernicioso para las personas cuando se convierte en algo crónico o que perjudica su salud, provocando enfermedades graves.
 
 

Como consecuencia de todo lo anterior, el doctor Campillo distingue tres tipos de stress: el homeostático, el alostático y el pantostático.

El stress homeostático tiene que ver con todas las reacciones estresantes que se producen en nuestro organismo debido básicamente a la mala alimentación y a la vida sedentaria. Así, el exceso de sal, grasas, hidratos de carbono, azúcar o ácido úrico provoca en nuestro mecanismo interno una serie de respuestas estresantes para poder controlar dicho exceso y así nuestro organismo recupere su equilibrio interno. Pero este proceso defensivo, a la vez que no protege y ayuda, puede provocarnos también graves problemas de salud como la hipertensión, la diabetes, la aterosclerosis, la hiperuricemia, la gota o cáncer.

El stress alostático tiene que ver con aquellos mecanismos que se ponen en funcionamiento siempre que los seres humanos debemos someternos a cambios en nuestra vida o a situaciones adversas; es decir, tiene que ver con nuestra capacidad de adaptación ante aquellas experiencias nuevas que ponen en peligro nuestra supervivencia o la reproducción de la nuestra especie (el ayuno o el hambre, el mal de altura, el frío excesivo, etc.).  Estas respuestas, que se producen también en el ámbito biológico, resultaban beneficiosas para la supervivencia y la reproducción del hombre del Paleolítico, pero en las sociedades opulentas en cambio pueden resultar perjudiciales y provocar graves enfermedades como la anorexia nerviosa, la bulimia, el sobrepeso, la obesidad o incluso el sedentarismo (o la falta de ejercicio físico) y que pueden traducirse con el tiempo en graves problemas cardiovasculares.

El stress pantostático es lo que vulgarmente conocemos como stress, es decir el que sufrimos ante aquellas situaciones de la vida cotidiana que inconscientemente percibimos como una "amenaza global". Éstas pueden tener carácter ambiental, familiar, social o laboral; la experimentamos por ejemplo cuando sufrimos la muerte de un ser querido, nos enfrentamos a un divorcio o a un ruptura sentimental (pero también ante un boda inminente),  padecemos una enfermedad grave o incurable, estamos en paro o nos obligan a un jubilación forzosa. De igual modo, podemos sufrir este tipo de stress cuando debemos desempeñar trabajos de gran responsabilidad (político, operario de una empresa, etc.) o en el que diariamente te juegas la vida (taxista, piloto  de coches, especialista, bombero, militar, etc.) o cuando nos hacemos una herida o nos lesionamos, o en el caso de las mujeres al quedarse embarazadas.

Las causas desencadenantes del stress pantostático tienen más que ver con nuestra forma de ser (preocupación constante por todo, actitud pesimista, perfeccionismo, baja autoestima, autocrítica exagerada, expectativas vitales o laborales poco realistas, ira excesiva no expresada o la falta de confianza en uno mismo),  pero además puede estar motivada por el sedentarismo y la alimentación inadecuada.También puede producirse sin que el suceso en cuestión haya sucedido todavía sino por anticipación; es decir simplemente al imaginarnos lo que puede suceder ya puede ser motivo suficiente para dicha respuesta estresante se produzca en nosotros (por ejemplo, cuando tenemos una cita y comenzamos a elucubrar sobre lo que la otra persona nos dirá).  En ese sentido, existen cuatro modalidades de respuestas ante este tipo de stress, según la personalidad de cada cuál: la lucha, la huida, el desmayo o la parálisis. Cuando el stress pantostático se convierte en crónico puede derivar en graves enfermedades de tipo cardiovascular (hipertensión, diabetes, aterosclerosis o cáncer), provocar una bajada en nuestras defensas inmunológicas, alteraciones metabólicas, nerviosas o cerebrales o incluso infecciones o inflaciones musculares.

En la prevención y superación de los tres tipos de stress, Campillo Álvarez sugiere las mismas recomendaciones: ejercicio diario, no excesivo y acorde con nuestras capacidades físicas y alimentación rica en fibra y vitaminas. También son aconsejables aprender y practicar técnicas de autocontrol mental o de relajación muscular, de respiración o cognitivas (de conducta), la meditación o la bioinformación. En ocasiones, simplemente evitando o huyendo de la situación que nos provoca el stress puede ser suficiente. De igual modo, en caso de que el stress se convierta en crónico o se manifieste perjudicial para nuestra salud, aconseja que nos pongamos en manos de un especialista.

El mono estresado alcanza mayores cotas de interés cuando el autor nos demuestra como todas estas respuestas ante los diversos conflictos que se nos van presentando, tanto las que se originan en el ámbito interno como las que proceden del exterior, se remontan hasta el Paleolítico y están impresas en nuestra biología desde entonces, como modo de supervivencia y de garantizar la reproducción y perpetuación de la especie. Lo curioso del caso es que los mismos mecanismos que permitían al hombre prehistórico sobrevivir y reproducirse, hoy, en las sociedades opulentas, pueden manifestarse de manera negativa o perjudicial para nuestra salud.

En cuanto al texto en cuestión, lo cierto es que Campillo Álvarez consigue exponer sus ideas con claridad y dirigido a lectores no expertos en la materia, por lo que intenta no usar un lenguaje demasiado técnico o elevado; aunque a veces resulta inevitable utilizar términos médicos o especializados.  En ese sentido, en líneas general el libro se lee bien, resulta claro, ameno y útil e incluso invita a la reflexión.

JOSEPH B MACGREGOR
 

martes, 5 de marzo de 2013

EL CINE ESPAÑOL una historia cultural




EL CINE ESPAÑOL una historia cultural de Vicente J. Benet es un interesante manual divulgativo en el que se realiza un recorrido por la historia del cine español desde la primera proyección realizada en Madrid por los agentes de los hermanos Lumière hasta el presente.


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

EL CINE ESPAÑOL, una historia cultural  adopta el formato de manual divulgativo, realizando un recorrido que, en líneas generales, me ha parecido muy completo ya que abarca casi todos los géneros cinematográficos (exceptuando el cine de animación) y sin desdeñar el cine comercial, la serie-B o la comedia sexy o casposa. 
 
Vicente J. Benet realiza por tanto un exhaustivo recorrido cronológico por la historia del cine español, (desde las primeras películas mudas hasta Torrente 3: El protector)  pero, a diferencia de otros manuales al uso, su labor no se limita a la mera reseña de títulos más o menos representativos de cada época, género o estilo, sino que va más allá: el autor entiende que la evolución del cine de un país está estrechamente ligada con su historia social, política y económica, y más en el caso de España cuya cinematografía es fiel reflejo de la sociedad en la que cada film fue realizado. En ese sentido, el texto de Benet expone con bastante claridad y de manera amena la historia de nuestro cine, dividida en periodos históricos y que tienen que ver con las distintas situaciones político-sociales, que influyeron en mayor o menor medida en los argumentos o en la realización de las películas.

 
 
El ensayo se acompaña de un abundante material gráfico que sirve de apoyo perfecto a muchas de las cuestiones expuestas, reproduciendo escenas de las películas comentadas. En ese sentido, se echa a faltar un mayor cuidado en la publicación de las imágenes ya que, en algunas ocasiones, el pequeño tamaño de las mismas así como algunos problemas de luminosidad y contraste impiden al lector apreciarlas con detalle. Unica objeción al manual que, por otro lado, se lee muy bien ya que el autor no cae en el exceso de erudición, la prosa elitista o la crítica irónica, defectos de algunos analistas cinematográficos. Por el contrario, Benet expone sus argumentos, mezclando lo subjetivo con lo objetivo equilibradamente; es decir la opinión personal no ensombrece el afán divulgativo, evitando los juicios de valor y adoptando la distancia adecuada con lo expuesto. Muy entretenido y muy clarito todo.


 
 
EL CINE ESPAÑOL, una historia cultural  resulta, desde mi punto de vista, un manual muy aconsejable (se puede leer de un tirón pero también como libro de consulta gracias a unos apéndices muy útiles y de fácil uso)  para todo aquel cinéfilo que quiera conocer un poco más sobre la historia de nuestro cine: descubrir joyas clásicas que en muchos casos son menos conocidas que las americanas o que algunas europeas, pero que no están exentas de calidad o interés, o familiarizarse un poco más con algunos de nuestros realizadores más competentes, en muchas ocasiones asociados con el Franquismo o con la Ley Miró, pero que hicieron películas que conviene revisar y rescatar del olvido.
 
JOSEPH B MACGREGOR
 

Seis Peces Azules de David Tejera



El XLIV Premio de  Novela Ateneo de Sevilla fue otorgado a la obra Seis Peces Azules, firmada por David Tejera, más conocido por su labor como presentador y editor de informativos en Antena 3, CNN+, Telecinco y Cuatro.


OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Seis Peces Azules en vez de una novela hubiera sido una película posiblemente se podría definir como un film lento, minucioso, con vocación por el detalle y por explicar cada cosa de tal modo que no quede ningún cabo suelto ni ninguna duda por resolver. Sería de esas películas - como las que dirigió David Lean o Visconti, por ejemplo - en la que el realizador pone especial cuidado en la fotografía, en que todos los elementos de la escena queden encuadrados en equilibrio adecuado, de tal modo que no sólo las personas o actores atrapen nuestra atención sino también los escenarios o los objetos que aparecen al fondo o segundo término; es decir, se evidencia un escrupuloso cuidado por resultar verosímil por lo que cada detalle, por pequeño que sea, se corresponda perfectamente con su modelo real. Un caso claro y muy exagerado: cuando Visconti rueda EL GATOPARDO, exige que en los cajones de las cómodas se guarden sábanas de la época, aunque estas jamás se vean en la película o no veamos nunca a nadie sacarlas de allí.
 
Hay por parte de David Tejera, autor de la obra, un deseo de resultar verosímil, creíble, convincente; que aunque su novela fue concebida como una ficción en ningún momento tengamos la sensación que nos está contando algo demasiado fantasioso o irreal. En ese sentido, el objetivo de Tejera se cumple con creces y además con nota alta, demostrando un profundo conocimiento de los temas abordados o, en cualquier caso, que trabajó mucho y muy intensamente en ese sentido para que lo que nos cuenta nos parezca como mínimo interesante. Se trata, por tanto, de una obra muy currada, excelentemente estructurada, muy bien contada y que presenta unos personajes muy interesantes y a los que se les toma mucho cariño.
 
Su gusto por el detalle y por resultar verosímil no está reñido en absoluto con unos personajes que aparecen muy bien construidos, que poseen no sólo personalidad sino también un pasado, una biografía que vamos descubriendo poco a poco y que resulta fundamental para llegar a entenderlos y para percibirlos como seres humanos.





 
El problema reside quizá en lo que cuenta.
 
En principio, la propuesta me pareció bastante estimulante. Se planteaban tres historias que se desarrollaban de manera paralela; dos de ellas - la que tenía que ver con Andreas y su labor como cazador de piedras por un lado, y la de su novia Elka en la tetería Samoa en Ámsterdam por otro - aparecían desde el principio bastante conectadas, aunque cada cuál debía resolver una peripecia diferente que no conviene desvelar; la otra trama es la que tenía lugar en el buque panameño Volcán Chiriquí y estaba protagonizada por el griego Stéphanos, que se convertía, por una serie de acontecimientos, en el único tripulante del barco, con destino desconocido. Advertí con agrado que las tres líneas narrativas convivían en perfecta armonía, sin pisarse la una a la otra, y cada una de ellas me provocó idéntico interés o entusiasmo, sobre todo a la hora de intentar descubrir cuál era la conexión, el nexo común que les servía de enlace. Sin embargo, no tardé demasiado en intuir es que las sucesivas "sorpresas" finales con las que se pretendían asombrar al lector resultaban, desde mi punto de vista, demasiado evidentes o imaginables; y en efecto, finalmente las aprecié más previsibles que sorpresivas.
 
En ese sentido,  Tejera demuestra una gran pulso narrativo a la hora de interconectar con solidez las tres historias de manera equilibrada y de ofrecer los distintos desenlaces que resultan coherentes (otra cosa es que además resulten satisfactorios); tampoco chirrían ni aparecen forzados, sino que se me antojaron perfectamente integrados en cada uno de los conflictos planteados. Pero lo cierto es que - excepto el misterio del Hombre Azul que sí me pareció un poco más sorprendente -  conforme fui avanzando en la lectura de la novela mi interés o mi motivación se fue haciendo menor hasta desaparecer por completo en los capítulos finales, que los percibí como un tanto decepcionantes, sobre todo el desenlace de la aventura de Andreas que, desde mi punto de vista, me pareció demasiado brusco y poco digno para un personaje al que pienso que se lo toma bastante cariño a lo largo de la novela.

 

 
JOSEPH B MACGREGOR

Ficha Técnica del Libro

Primeros capítulos y Extras