lunes, 25 de mayo de 2015

A CIEGAS de JOSH MALERMAN





OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR





El temor a lo desconocido, a algo que no podemos mirar porque sí lo hacemos podemos enloquecer hasta convertirnos en seres sin control, agresivos, dispuestos a matar por que sí; una mujer, llamada Malorie, que en compañía de dos niños (una niña y un niño) abandona su refugio y se adentra en un río en busca de la Tierra Prometida que los salve del Horror, pero deben vadear el curso fluvial con los ojos vendados; un mundo que ha perecido, víctima del casi inevitable poder de esas "criaturas" - que en realidad son unas entidades abstractas, "lovecraftianas", que no sabemos nunca ni qué son ni como son, ni porque actúan así - a las que no se debe mirar, ni dejar que penetren a través de los cristales de las ventanas o por el más pequeño resquicio de la casa; la historia de varios supervivientes de la hecatombe que intentan sobrevivir a duras penas (grupo del que formaba parte también Malorie) siempre con el miedo en el cuerpo, tomando toda clase de precauciones... todo eso es "A ciegas", la nueva novela de Josh Malerman, publicada con gran acierto por Minotauro; mezcla de terror y ciencia-ficción, con ecos evidentes del universo de Stephen King (La danza de la muerte/Apocalipsis), pero también de las obsesiones del cineasta George A. Romero, no sólo por el recuerdo inmediato de aquellos seres humanos encerrados en aquella casa, intentando sobrevivir de la amenaza Zombie en "La noche de los muertos vivientes", sino también de una de sus obras más desconocidas o malditas, "The Crazies".






Así que, en un principio, Malerman parte de un planteamiento bastante prometedor, que capta nuestro interés de inmediato, combinando sabiamente intriga, misterio y suspense con el equilibro más adecuado y eficaz. Nuestras expectativas no quedan defraudadas en absoluto ya que la historia se va haciendo gradualmente más interesante, angustiosa, claustrofóbica, inquietante... y nos regala momentos y situaciones impactantes, sobrecogedoras, emocionantes, apasionantes... 

A todo estos aciertos hay que añadir además el hábil manejo que hace el autor de un par de tramas, ubicadas en tiempos distintos y que son consecuencia una de la otra. El recurso del flashback lo utiliza con eficacia y acierto, sin que en ningún momento se preste a confusión y sepamos perfectamente dónde y cuándo sucede la acción del capítulo. No sólo es un recurso narrativo sin más sino también potencia intensamente el suspense y la angustia que padece Malorie y los críos en su peregrinar a lo largo del río, quienes a ciegas deben enfrentarse a enemigos invisibles, ruidos o sonidos que no saben reconocer y sobre todo los dolorosos recuerdos de su trágica estancia en la casa de los supervivientes. En esas evocaciones del pasado en aquel lugar, aparecen toda clase de sentimientos humanos entre los residentes: miedo, dudas, divisiones, desconfianza... pero también solidaridad, compañerismo y ganas de vivir, resultando, en ese sentido, una novela sólida, creíble y muy verosímil, que no cae en exageraciones ni efectismos gratuitos de cara a la galería.

JOSEPH B MACGREGOR

martes, 5 de mayo de 2015

EGO Y YO de Yolanda Regidor



OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR



La joven escritora Yolanda Regidor nos propone en "Ego y yo" (XXX Premio Jaén de Novela) una historia inquietante, cuyo interés se acrecienta gradualmente, conforme nos vamos adentrando en el laberinto de espejos que se nos ofrece. Así, en un principio parece que se nos plantea la clásica historia de chico acomplejado que encuentra su opuesto en un amigo inseparable, cayendo en una suerte de dependencia emocional pues descubre en éste su complementario, todo aquello de lo que cree carecer. Sin embargo, conforme el texto va ganando en densidad y complejidad psicológica se torna cada vez más ambiguo , trágico y sombrío.




El argumento nos evoca inevitablemente algunas obras literarias clásicas como "El Doble" de  Fiódor Dostoyevski , "William Wilson" de Edgar Allan Poe o "El extraño caso del dr .Jekyll y Mister Hyde" de Robert Louis Stevenson, e incluso más contemporáneas como "Antichrista" de  Amélie Nothomb. De igual modo, en cine también podemos citar algunos títulos memorables que pueden recordar en parte la trama principal de la novela como "A través del espejo" (The Dark Mirror, Robert Siodmak, USA, 1946), "Persona" (Persona, Ingmar Bergman, Suecia, 1966) y sobre todo "Malas Influencias" (Bad Influence, Curtis Hanson, USA, 1990), cuya pareja protagonista (James Spader y Rob Lowe) resulta un trasunto claro de la que aparece en "Ego y yo": una suerte de diablo tentador que ejerce una influencia negativa en un sujeto en apariencia débil y vulnerable y que queda absolutamente subyugado por un sujeto que posee todas las "cualidades" que a éste le faltan para progresar o lograr sus ambiciosas aspiraciones. 



Sin embargo, estas evocaciones personales no menguan ni un ápice la originalidad de la novela, cuyo corpus dramático termina derivando finalmente en una suerte de historia de terror psicológico, sorprendente e impactante. Así, Yolanda Regidor aporta algunas novedades al viejo tema del  Doppelgänger y que tienen que ver con el extraño desenlace de la novela en el que (intentando no desvelar demasiado) la autora nos ofrece una magistral vuelta de tuerca a la trama, que nos obliga a cuestionarnos todo lo sucedido hasta ese momento.





JOSEPH B MACGREGOR