martes, 23 de julio de 2013

ALBATROS de José Luis Torres Vitolas





NOVELA GANADORA DEL PREMIO ALFONS EL MAGNÀNIM DE NARRATIVA 2012 

Ginebra, 2010. El excapitán Sergio Castillo y el Cucaracha, antiguos integrantes de un comando de ejecución del Ejército durante el Gobierno de Alberto Fujimori, se encuentran. Han pasado muchos años sin verse. Ríen, beben, recuerdan y, cada uno a su modo, tratan de sobrevivir a la inmigración y a la violencia de su exilio. ¿Puede una dictadura empezar antes de realizarse el golpe de Estado? Distintos géneros, voces, estilos, técnicas y estrategias literarias confluyen en una obra donde sus personajes y las historias que cuentan describen el envilecimiento colectivo que padeció un país bajo un régimen de terror y miedo. Corrupción, narcotráfico, terrorismo, violación de los derechos humanos… Albatros es una radiografía absoluta del poder, donde la violencia estructural es la política de un Gobierno que se abre camino entre cadáveres y tumbas.


JOSÉ LUIS TORRES VITOLAS, Lima, 1971. Escritor y editor, vive en Madrid. Estudió Ingeniería Industrial en la Pontificia Universidad Católica del Perú y, después de ejercer su carrera algunos años, la abandonó para dedicarse a la literatura. Tiempo más tarde, estudió un Magister en Literatura Hispanoamericana en la misma universidad. Ha colaborado con diversas revistas literarias con cuentos y cómics. En Perú, ha obtenido más de diez premios y reconocimientos en relatos, ensayos y cómics. Entre los libros que ha publicado, se encuentran: L (Ginebra, 2010), El sapito (Lima, 2009), 5:37 (Sevilla, 2008), finalista del V Premio Iberoamericano Cortes de Cádiz, y las quince novelas breves que componen la Colección Héroes y Personajes (Lima, 2003). Por su novela Albatros ha recibido el Premio Alfons el Magnànim de Narrativa en castellano 2012. 

Opinión de Joseph B Macgregor

Albatros es una novela que presenta, desde mi punto de vista, un doble interés: por un lado, por su temática, interesante y bien tratada, y por otro en lo que se refiere a su estructura narrativa, al modo en el que la historia está contada. Personalmente, me gusta más el cómo lo cuenta, pero no cabe duda de que Torres Vitolas aborda un asunto que podíamos calificar como delicado en toda su crudeza, y lo hace con verosimilitud y gran poder de convicción.

La historia está ambientada durante el mandato del presidente Fujimori en Perú y se centra principalmente en denunciar la guerra sucia perpetrada bajo el auspicio del alto mando militar  peruano, con la aprobación del gobierno, contra los terroristas de "Sendero Luminoso"; algo parecido a lo que sucedió en España, durante el mandato de Felipe González, con el GAL. Bajo esta premisa argumental, se mueven una serie de personajes, relacionados de alguna manera con una serie de muertes crueles y sangrientas, que tienen lugar en un barrio de Lima,  ejecutadas todas ellas por uno de estos comandos anti-terroristas. Estos personajes además mantienen entre ellos lazos comunes; es decir, están conectados unos con otros por alguna razón que, a veces, permanece oculta hasta el final de la novela y en otras ocasiones resulta más evidente desde el principio. El tema, por lo tanto, resulta interesante y suficientemente motivador y además, como ya comenté anteriormente, está tratado sin escatimar detalles, en toda su crudeza, presentando a los ejecutores como seres sin escrúpulos capaces de matar a niños sin que se les mueva una ceja.

En lo que se refiere a la estructura narrativa nos enfrentamos a una novela-puzzle; es decir aquella que no presenta una trama lineal sino una serie de capítulos que no guardan un orden cronológico, narrados por diferentes puntos de vista, alternando las voces narrativas, escenarios y sucesos, llegando a mezclar en un mismo diálogo dos conversaciones diferentes (una del presente y otra del pasado). En ese sentido, Albatros me ha recordado a La traición de Rita Hayworth, novela de culto de Manuel Puig, ya que ambas novelas comparten estilos parecidos.

Esta opción narrativa obliga al lector a construir la novela, es decir exige una actitud activa ya que éste debe hacer un esfuerzo para poder unir todas los hilos de la historia; quizá  incluso al concluir la novela tenga que releer algunos capítulos para poder encajar bien todas las piezas. Lo que permite este aparente caos, que no tiene nada de caprichoso ni de gratuito, es dar voz a todos los personajes, sin que ninguno adquiera un mayor protagonismo o sobresalga por encima de los demás. Permite además narrar tal y como suceden las cosas en nuestro pensamiento o en la vida real. También, es una forma de crear un cierto suspense en la historia, algo que no habría podido ser posible sí la historia se hubiera contando de manera lineal.

Sin embargo la conjunción de una temática de interés y una acertada estructura narrativa podría traducirse en un experimento fútil, inútil y vacuo. Sin embargo, Albatros adquiere todo su valor tanto en cuanto es una novela que consigue emocionarnos, conmovernos y llegarnos a lo más hondo; nos impresiona, nos repugna, nos indigna, nos hace llorar y nos interroga; no nos deja indiferentes.

JOSEPH B MACGREGOR

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