lunes, 24 de febrero de 2014

LOS VIAJES DE GULLIBLE de RING LARDNER



Opinión de Joseph B Macgregor


Los viajes de Gullible (1917) reúne cinco cuentos humorísticos protagonizados por un matrimonio de clase media que reside en Indiana (Chicago). De los cinco, Los viajes de Gullible es el más largo en extensión.
Su autor es el norteamericano Ring Lardner, seudónimo de Ringgold Wilmer Lardner (Niles, Michigan 1885 - 1933), uno de los escritores satíricos más importantes de su país, que trabajó además como periodista deportivo.  De hecho, sus cuentos satíricos fueron apreciados por autores tan importantes como Virginia Woolf, J. D. Salinger o Ernest Hemingway, que incluso llegó a firmar sus artículos para el periódico del instituto como Ring Ladner Jr. 

Lardner nunca escribió una novela ni siquiera se consideraba a sí mismo como un escritor "serio" sino como un columnista deportivo. Sus libros son siempre recopilaciones de relatos publicados en periódicos tales como el Saturday Evening Post. No obstante para estos cuentos creó una serie de personajes protagonistas que se hicieron muy famosos en su país como por ejemplo el jugador amateur de beisbol, testarudo pero crédulo, Jack Keefe o el matrimonio que interviene en los relatos que componen este libro. En el caso del jugador de Beisbol al llegar la Primera Guerra Mundial, se convirtió en el "recluta" Keefe. El formato narrativo que solía utilizar era el epistolar, es decir cartas que el jugador le envía a un amigo.

En Los Viajes de Gullible, Lardner opta por una serie de anécdotas costumbristas en las que la pareja protagonista asiste a diversos eventos (una opereta, un crucero de placer y unas vacaciones a Palm Beach, una partida de bridge). De alguna forma, estos cuentos podrían ser un precedente de la actual "sitcom" o comedia de situación televisiva ya que se basan en unos diálogos rápidos y divertidos, rematados siempre con una frase o comentario irónico o ácido siempre expresado por el marido. 


No es extraño que Lardner terminará colaborando con el guionista George S. Kaufman  ya que muchas de las respuestas o salidas de éste recuerdan mucho a las de Groucho Marx. Kaufman escribió varios espectaculos musicales para los Marx que después serían llevados a cine como Los Cuatro Cocos (The Cocoanuts,1929), El conflicto de los Marx (Animal Crackers. 1930) o el guión original de Una noche en la Opera (A Night at the Opera, 1935), pero además escribía especialmente para Groucho sus diálogos o sus monólogos tanto en radio, como en cine o en teatro. Este tipo de humor ácido, mordaz y gamberro está muy presente en el personaje del marido creado por Lardner, quién recuerda mucho también al Groucho de libros como "Groucho y yo", "Camas" o "Memorias de un amante sarnoso", sobre todo cuando éste describía sus problemas con su esposa o su hija o los pequeños problemas en el hogar. Siempre he tenido la teoría que estos libros los escribió en realidad Kaufman o algún "negro", aunque todos se los atribuyamos a Groucho que es quien los firma. Además, los cuentos incluidos en este libro están contados en primera persona por el marido del mismo modo en que Groucho describía sus conflictos cotidianos, con esa carga de ironía y surrealismo, absurdo y doble sentido tan característicos. Es posible que Kaufman encontrase en Lardner una fuente de inspiración o una gran influencia porque el sentido del humor y de la sátira de ambos es muy similar.



Las situaciones que viven el matrimonio protagonista recuerdan también a películas de alta comedia protagonizadas por William Powell como Al servicio de las damas (My Man Godfrey 1936) - la única película dirigida por Kaufman "El senador fue indiscreto" (The senator was indiscret ,1947) la protagonizó Powell - o la serie del Hombre Delgado junto a Mirna Loy; también evocan aquellas comedias elegantes y satíricas de Cukor tan geniales como Cena a las ocho (Dinner at Eight ,1933) - basada en una obra teatral de Kaufman, precisamente - o Mujeres (The women, 1939). Todos las historias contenidas en este libro hablan de la necesidad de aparentar lo que no se es.




Por ejemplo, en el primer cuento, "Carmen", el matrimonio acude a una espectáculo de ópera junto a una pareja amiga. Ninguno tiene la cultura suficiente para entenderla y precisamente el humor surge cuando el marido nos describe su versión de lo que está viendo en escena. La narración de cada uno de los cuadros de la ópera se nos aparece como absurda y surrealista a la par que divertidísima. A la salida del espectáculo ninguno ha entendido absolutamente nada de lo que han visto, sin embargo nadie lo confiesa sino que expresan opiniones favorables, excepto el marido cuya capacidad de burla es inagotable. Esta situación se repite también en "Tres reyes y una pareja", primero de los relatos en los que aparece Bessie, la cuñada solterona.




Hilarante también es la descripción que éste hace de las vacaciones junto a su esposa en la elegante Palm Beach en el relato que da título al libro, viaje realizado a petición de la mujer que, como de costumbre, quiere tener algo interesante y espectacular que contar a sus amistades cuando vuelva de vacaciones. Asistimos a una cantidad innumerable de situaciones a cuál más grotesca pero que además les cuesta un ojo de la cara. En otros dos relatos, "Tres reyes y una pareja" y "La cura del agua" , aparece el personaje Bessie, la cuñada soltera, hermana de su mujer, que desea comprometerse con un sujeto presuntamente con posibles pero que en realidad es un embaucador. Genial el modo y manera en que el marido consigue que su cuñada no se empareje con el caradura.

Por último, en Tres sin, doblado, asistir a una invitación a una partida de brigde permitirá al matrimonio acceder a un grupo de élite del vecindario. Lo que sucede es que ninguno de los dos tiene ni idea de como se juega, por lo que recibirán un curso intensivo de brigde de parte de un pareja amiga. Durante la velada a la que asisten como invitados, el marido tendrá que aparentar que es un experto jugador por lo que las situaciones y diálogos hilarantes se sucederán casi sin descanso. Sus respuestas a la anfitriona tienen mucho que ver con los diálogos que mantenían Groucho y la gran Margaret Dumont.




En definitiva, una buena manera de familiarizarse con un escritor divertido y genial como Ring Lardner, muy poco conocido en nuestro país, pero que sin duda influyó de manera decisiva en el humor y en la comedia norteamericana clásica con la que muchos nos hemos educado y que actualmente sólo percibimos en alguna que otra comedia de situación televisiva.

JOSEPH B MACGREGOR

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