lunes, 4 de marzo de 2019

EL ÚLTIMO SEÑORITO de Francisco Robles



OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


En "El último señorito" (50º Premio de Novela <<Ateneo de Sevilla>>), Francisco Robles nos ofrece una narración articulada en varios centros de interés. A partir de un planteamiento, en principio bastante atractivo - la reivindicación de paternidad, en un pequeño pueblo sevillano, por parte de Isabel, una mujer humilde y trabajadora cuya hija fue fruto de una presunta violación, cuando era tan sólo una adolescente, con Santiago Murube, señorito andaluz de alta alcurnia, fallecido en la actualidad pero que no reconoció dicha paternidad en su momento -  se bifurcan varias sub-tramas en las que Robles intenta describir algunos aspectos de la sociedad española actual, tanto en el ámbito político como social. 

En el aspecto político en la novela se abordan temas de candente actualidad como la corrupción, el cohecho, la memoria histórica o las Dos Españas; en ese sentido, la radiografía de la España actual, de 2019, me parece bastante atinada y certera.

En lo que se refiere a la sociedad española, la narración - a través del personaje de Lola, periodista en horas bajas, que debe cubrir la noticia para un programa de televisión de gran audiencia - nos habla sobre la manipulación informativa asociada al morbo o la politización del suceso. En ese sentido, el objetivo de Lola, siguiendo órdenes de Toni, su jefe, no se centra en informar con objetividad sobre lo sucedido si no en dar carnaza a los colaboradores del programa; es decir su labor consistirá en provocar absurdas e injustas polémicas, aunque para ello tenga que falsear la verdad, y así mantener o  aumentar el índice de audiencia, lo único que en realidad interesa. Aunque pueda caer un poco en el tópico y el lugar común, pienso que lo que cuenta Robles se ajusta bastante a la realidad informativa de nuestro país, y en líneas generales me parece que aborda el asunto de manera bastante acertada.

Todo este conglomerado de asuntos o temas aparecen apoyados por una serie de turbulentas historias sentimentales, secretos y mentiras no confesados o misterios sin resolver que intentan aportar intriga a la investigación periodística de Lola en eterno conflicto personal entre lo que se le exige - morbo y manipulación -. y  sus dudas por sacar la verdad de los hechos a la luz. En sus indagaciones le acompaña y asesora, Belmonte, funcionario y archivero local, quien al parecer tiene todas las claves de la historia, pero que no está dispuesto a que la periodista perjudique el proceso de Isabel, manipulando o utilizando la verdad a su antojo. Esto le permite al autor regalarnos una serie de estampas erótico-sentimentales, ambientadas en entornos rurales andaluces, en donde esgrime un estilo recargado, poético y barroco que no conecta demasiado conmigo.

Como consecuencia, "El último señorito" se me antoja una novela con enjundia, tanto por la cantidad de temas que intenta abordar como por el estilo narrativo de Robles, barroco y poético, denso y descriptivo. En ese sentido, la intriga de la trama me parece bien dosificada, aunque, algunas veces, como señalé antes,  la narración me parece demasiado ampulosa y recargada de un sentido de la poética - son constantes las citas literales a poetas andaluces (Lorca, Machado, Cernuda, Garcilaso), introducidas en la narración, con un exceso de subrayado para mi gusto - que no conecta demasiado con mi sensibilidad poética, No obstante, sí es cierto que Robles consigue dibujar y crear personajes interesantes, nada planos; nos permite conocerlos bien, entender sus razones; seres humanos que no ocultan sus defectos: cobardes, contradictorios, egoístas, mentirosos, envidiosos o pusilánimes, en eterno conflicto entre lo que desean hacer y lo que realmente hacen.

JOSEPH B MACGREGOR





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