viernes, 29 de julio de 2016

BARCELONA JOYCE de Prudencio Salces Jiménez



OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


  En ocasiones, un humilde reseñista de provincias tiene la suerte de poder acceder a libros que, como sucede con "Barcelona Joyce", resultan una auténtico placer de leer. Y lo es por diversas razones: porque se nota que es una texto muy trabajado y en el que su autor, Prudencio Salces Jiménez, ha puesto toda la carne en el asador, se ha dejado la piel, ofreciendo  un sugerente juego metaliterario con el que resulta fácil sentirse cómplice y participar;  por su elegancia y su gusto por el sustantivo más adecuado, el calificativo más preciso, lo que se traduce en una narración densa pero también muy ágil; porque la novela respira autenticidad y verdad por los cuatro costados, sobre todo en la caracterización de los múltiples y singulares personajes, tanto estelares como secundarios, que aparecen a lo largo de la novela; porque si te dedicas (o te has dedicado) a la creación literaria es sencillo sentirse identificado por el doctor Joao Silvestre -personaje sobre el cual vertebra toda la acción del texto-, tanto por sus dificultades para continuar con su novela como por los cuentos que escribe, inspirados en las historias que le cuentan los parroquianos de una taberna a la que acude con frecuencia o en sus propios recuerdos y obsesiones.




  Así en "Barcelona Joyce" se nos plantea una primera parte (o Libro Primero), "Amores Bolívar", desde una doble perspectiva: la de la cotidiana vida de Joao y la de los cuentos que escribe - y que se van alternando con los capítulos más biográficos -, para superar su bloqueo creativo.  El doctor Silvestre se nos presenta como un sujeto torturado por los recuerdos del pasado, sentimental y voluptuoso, que alimenta su creatividad con sus propias experiencias (los sueños, por ejemplo) o con las de las personas con las que convive o intercambia impresiones día a día.  

 Viudo, con solo treinta y ocho años, amo profundamente a su esposa María Regina, pero la historia de amor de su vida la experimentó/experimenta con Blanca Remedios, su propia hermana. Sentimientos contradictorios de culpabilidad y aspiraciones suicidas, algo frívolas, conforman la turbulenta personalidad de Joao Silvestre, un personaje complejo y que no deja indiferente al lector.

  El segundo libro ("El Reino de las sombras") y epílogo ("El mundo de las sombras") surgen como consecuencia del primero. "El Reino de las sombras" se centra en la turbulenta peripecia de una joven llamada Barcelona Joyce; el libro que por fin consigue escribir Joao Silvestre. Sin desvelar demasiado del argumento, se plantea una historia dramática  en la que la madre de la chica le oculta que su padre vive. Básicamente gira en torno a la peculiar relación que se desarrolla entre ambas, así como en la turbulenta vida del padre de Barcelona. En "El Mundo de las sombras" (o Epílogo) por fin la joven se encuentra con su padre, con el que mantiene una relación, parecida a la que experimenta Joao con su hermana Blanca Remedios. Este epílogo sirve para conectar definitivamente las dos historias: la de Joao y la de Barcelona Joyce: ¿Cuánto hay de verdad y cuánto de ficción en la novela de "Barcelona Joyce", firmada por el doctor Joao? Con una estructura en la que una historia incluye a la siguiente y que evoca a las muñecas rusas, resulta quizá el aspecto más interesante a priori del libro.

  Sin embargo, desde mi punto de vista, aunque la narración destaca, sin duda, por su juguetona y alambicada estructura - a modo de katiuskas rusas (tres novelas por el precio de una) - , lo que más me interesa es el tratamiento de los secundarios o de aquellos personajes que sirven de apoyo al estelar; es por ello, una novela de seres humanos reconocibles y de verdad; extranjeros en tierra extraña. Así, prima lo costumbrista, la anécdota curiosa o desvirtuada por el paso del tiempo. Qué Prudencio Salces Jiménez es un hombre culto y ávido lector se evidencia en múltiples pasajes de la novela, ya sea por referencias a los libros que leen los personajes o a través de los diálogos que mantienen (por ejemplo, el que mantiene Joao con sus dos hermanas sobre si es mejor una novela cuanto más descriptiva es). 

JOSEPH B MACGREGOR

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Un placer para mí leer tu novela y escribir esta reseña. Un abrazo.

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