lunes, 13 de junio de 2016

Noticias Biográficas Acerca Del Excmo. Sr. Marqués Del Mantillo de Silverio Lanza.







A lo largo de la historia de la Literatura Española – y también de la Literatura Universal – ha surgido una troupe de escritores marginales, cuya obra literaria no tuvo ningún éxito en su época. Olvidados en la actualidad; autores malditos por derecho propio - de un malditismo no impostado (como sucede en la actualidad) sino ganado a pulso y sin pretenderlo siquiera -; en muchas ocasiones, su fracaso como literatos caminaba parejo a su fracaso vital; la pobreza, la miseria y la bohemia solían ser su modus vivendi.  Y sin embargo, convertidos en autores de culto entre escritores de peso, muchos de ellos serán citados como influencia esencial de  estos. Nombres como Alejandro Sawa (1862-1909), Eduardo López Bago (1855-1931) o Silverio Lanza (1856-1912), escritores finiseculares, que podrían pertenecer a la Generación del 98 y sin embargo, nunca jamás han  sido asociados a dicho grupo literario, aunque ambos inspiraron a Valle Inclán los esperpénticos personajes de “Luces de Bohemia”, influyeron además en Baroja o Azorín y más adelante en el personalísimo estilo de Ramón Gómez de la Serna o en el vanguardismo humorístico de Max Aub.

Silverio Lanza hacía las veces de editor y escritor; era el editor Juan Bautista Amorós, por un lado, y el escritor homónimo, por otro; seudónimos de Juan Amorós y Vázquez Figueroa, nombre real de tan excéntrico y peculiar personaje. Reivindicado por algunos de sus contemporáneos y por autores posteriores, sin embargo en su momento no gozó del favor del gran público, - de sus “Cuentos sin importancia” llegó a vender sólo ocho ejemplares- hasta el punto de ser considerado como un <<escritor para escritores>>. 

Noticias biográficas acerca del Excmo. Sr. Marqués del Mantillo” fue publicada en 1899 y los críticos de la época la calificaron como “una obra que no se puede examinar a la ligera” firmada por un “escritor original y extraño”. Se trata de una sátira política que desorientó a los críticos debido a su apariencia de falso documental biográfico – lo que ahora se conoce en cine como <<documental de ficción>> - , algo nada común por aquellos años, absoluta novedad que convertía a su novela en inclasificable. El estilo irónico e hiperrealista de Lanza, el cual se evidencia en una narración en la que se alternan y entremezclan varias voces narrativas, rompe con los convencionalismos de la novela tradicional e incluso contemporánea, obligando al lector a mantener en todo momento una actitud activa, en la que éste debe ser quien construya su propia novela y saque sus propias conclusiones sobre el personaje en cuestión o sobre lo que acaba leer; es decir, una anti-novela que el lector va construyendo conforme la va leyendo. Su peculiar sentido del humor se inspira en las primeras historietas de crítica política de finales del XIX, precedentes del tebeo español, las viñetas satíricas de la prensa e incluso en los pliegos de la literatura de cordel de antaño (Lo que en Cádiz llamamos <<Romanceros de Carnaval>>). De hecho, algunos diálogos breves y aforismos poseen la estructura de pequeños chistes de crítica política del momento.

Esto no entra en contradicción, sino que más complementa la clara intención caricaturesca o paródica, en forma de crítica política, presente en Nicasio Álvarez, marqués del Mantillo, el político biografiado, que parece un trasunto de políticos de la época – el largo periodo que comprende de la Revolución de 1868 hasta la Restauración Borbónica - como Sagasta y Cánovas del Castillo, aunque su crítica es mucho más amplia. No se trata de hacer una caricatura de un político concreto, sino de la penosa situación de decadencia político-social y ética de la Restauración.

En todo momento, la semblanza del político desprende ironía por los cuatros costados; hábil en el manejo del discurso y de la oratoria no le importa caer en contradicciones, ni cambiar de chaqueta o a una postura radicalmente opuesta a la que defendía unos años antes, con tal de prosperar y continuar ejerciendo la política y el poder. En ese sentido, Lanza, narrador en off de la novela, al quién Silverio Álvarez le encarga su biografía cuando éste muera, es el encargado de reproducir discursos del político socialista; polémicas y sesiones de Las Cortes en las que éste lleva la voz cantante; sus turbios manejos para hacerse con el poder y conseguir ser nombrado Mariscal, etc. En definitiva: la evolución de este político que consiguió ser socialista, demócrata, monárquico, reaccionario, revolucionario y católico-apostólico-romano (Impagable su carta final al Papa) según soplasen los vientos. Podría muy bien ser un precedente (salvando las distancias) del protagonista de aquella novela de Vizcaíno-CasasDe Camisa Vieja a Chaqueta Nueva”, aunque la trayectoria política del Marqués del Mantillo fuese justo la contraria a la del arribista político del libro del autor de “Al tercer año…resucitó” o “Las Autonosuyas”. También por su estructura e inicial planteamiento, evoca de inmediato el "Ciudadano Kane" de Orson Welles.

Leer hoy en día a Silverio Lanza es disfrutar de un autor cuya demoledora mala uva no ha perdido vigencia, sino todo lo contrario. Efectivamente, “Noticias biográficas…” no es sólo el retrato de un político español que todavía existe y abunda más de lo que parece, sino también de un país corrupto, en el que se practica una política que beneficia al poderoso y se olvida del necesitado; donde la extrema derecha y la extrema izquierda parecen la dos caras de un misma moneda; en el que las políticas sociales tan sólo son un slogan de campaña publicitaria; y en el que la Iglesia tiene todavía mucho peso social y político.

  Joseph B Macgregor


No hay comentarios:

Publicar un comentario