sábado, 24 de mayo de 2014

PAPA FRANCISCO UNA IGLESIA PARA TODOS.



OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

Se cumple un año del pontificado del Papa Francisco y la Editorial Espasa reúne en PAPA FRANCISCO: UNA IGLESIA PARA TODOS las homilías y discursos más importantes o interesantes pronunciadas por éste en este año de papado. Así, el libro se estructura en dos partes: HOMILÍAS y DISCURSOS. En la primera parte, se reproducen los textos sagrados correspondientes a la celebración concreta y la posterior homilía del papa, pronunciada al respecto de dichos textos;  en la segunda, la mayor parte de los discursos pronunciados en sus visitas o encuentros papales.



Antes de expresar mi opinión sobre el libro en cuestión, sí me gustaría hacer una reflexión: pienso que mucha gente decide leer sólo aquellos libros o textos que están acordes con su pensamiento político, espiritual o religioso; es decir, la mayoría de las personas sí tienen un pensamiento de izquierdas leerán autores de izquierdas y nunca de derechas (y viceversa), y sí no se tienen creencias religiosas es muy posible que se obvien textos de temática espiritual o se dejen de leer a autores católicos o que evidencian algún tipo de opción religiosa (y al revés también). En mi caso, la curiosidad suele ser más poderosa que mis creencias y me suelo acercar a textos que no tienen que ver con mi forma de ver la vida para enriquecerme así un poco más culturalmente. Así, a pesar de mi más que patente agnostiscismo y anti-clericalismo, mi acercamiento a textos firmados por Papas no es nuevo, lo cuál me permite también comprobar las diferencias entre los escritos por Ratzinger o por Bergoglio, que son, en ese sentido, como la noche y el día; el pensamiento del argentino se acercaría más quizá al de Juan Pablo I; lástima de que su Papado fuera tan breve.



El Papa Francisco, al igual que Juan Pablo I, expone sus ideas con sencillez meridiana, con humildad y cercanía de tal modo que todo el mundo entienda su mensaje mientras que Ratzinger en sus libros sobre Jesús de Nazaret, por ejemplo, esgrime las aristocráticas maneras de un teólogo de altura, críptico y lejano, apto sólo para lectores con un alto y profundo conocimiento teológico. 




Por otro lado, el mensaje de Francisco en el que aparece siempre presente el Jesús de los pobres, de los marginados y de los desfavorecidos, resulta profundamente coherente en un religioso que pronuncia sus homilías ante auditorios poco habituales, como por ejemplo la que tuvo lugar durante la Santa Misa celebrada en el centro penitenciario para menores  Casal del Marmo (Roma) el Jueves Santo, 28 de marzo de 2013 o algunos discursos pronunciados en diversas visitas a casas de acogida o hospitales italianos o de Río de Janeiro, por ejemplo, o durante sus encuentros con niños discapacitados, enfermos graves ingresados en hospitales de caridad o pobres asistidos por Cáritas. De igual modo, el Papa Francisco parece muy preocupado por trasmitir su mensaje a la juventud, y por ese motivo muchas de sus disertaciones van dirigidas a ellos; también a aquellos que han optado por la vida religiosa (seminaristas, novicias, etc). 



Francisco tampoco se nos muestra como un Papa que quiera vivir alejado del mundo o de lo terrenal, así resultan muy interesantes aquellos mensajes especialmente pensando para los periodistas, jefes de estado o representantes de las diferentes opciones religiosas.

El libro resulta en ese sentido muy completo y nos sirve para trazar un perfil bastante claro, completo y fidedigno del Papa Francisco. Como señalé anteriormente, el mensaje que trasmite resulta de una enorme coherencia; Bergoglio sabe extraer del Evangelio todas aquellas facetas de Cristo más cercanas a la gente y que tienen que ver con la ayuda desinteresada a los más pobres, el amor a los semejantes, la tolerancia, el diálogo y la paz como armas efectivas para conseguir una sociedad mejor. En el mundo convulso y decadente, al borde del caos, en el cuál vivimos, semejante opción no resulta para nada desdeñable.

JOSEPH B MACGREGOR


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