sábado, 12 de abril de 2014

Última temporada. Nuevos narradores españoles 1980-1989 (Selección y prólogo de ULTIMA TEMPORADA Edición: Alberto Olmos)



OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR

1. Una breve introducción

Última temporada reúne veinte relatos firmados por veinte autores nacidos en la década de los 80.  El encargado de realizar la selección ha sido Alberto Olmos, el cuál se ocupa además del prólogo del libro. 


Alberto Olmos

En este texto introductorio Olmos destaca sobre todo como actualmente los escritores más importantes nacidos durante la década de los 50 son los que dictan, de manera importante, las directrices que conforman el canón literario en nuestro país. Nombres como Antonio Muñoz Molina, Juan José Millás, Javier Marías o Enrique Vila-Matas "ocupan las altas instancias del juicio moral e intelectual de nuestra sociedad" (pag.13). En comparación, la generación posterior  - es decir, autores nacidos en la década de los 70 - es descrita por Olmos como "generación átona o neutra, sin carisma propio, todo ello debido - dicen -  a sus particularidades estéticas y su desarrollo en los años 90 es, de forma dramática, víctima de ese inmovilismo de la generación anterior en puestos sociales de relevancia"(Pág. 13).

Fundación Antonio Gala
Con semejante herencia, los escritores de la década de los 80 poseen, en cambio características muy diferentes y peculiares que poco o nada tienen que ver con las dos generaciones anteriores. 

En primer lugar, muchos de ellos acceden a la creación literaria a través de becas o doctorados en universidades extranjeras, son subvencionados tanto por instituciones públicas como privadas o por "padrinos literarios". Por ejemplo: "No puede extrañar, por tanto, que seis de los veinte autores seleccionados en esta antología de escritores nacidos en los años 80 hayan pasado por la Fundación Antonio Gala, ni que varios más hayan solicitado en algún momento su ingreso en la casa social del que fuera el autor más ridiculizado y denostado de finales de los 90, y en tantas otras fundaciones, residencias o academias" (Pág. 15). Como consecuencia de lo anterior, para estos autores "los años previos a su estreno como escritores han constituido una suerte de amaestramiento, de doma, de aclimatación a la normativa literaria dominante. Por ello, nunca irrumpirán, sino que, muy exactamente serán <<presentados en sociedad>>" (Pág. 15).

 Novena Promoción de Jóvenes Creadores

Por último señalar, que todos estos escritores son hijos de su tiempo, es decir, usan el ordenador personal, se conectan a Internet, utilizan las redes sociales, publican on-line, poseen blogs personales, y les apasiona tanto el cine como la televisión, en especial las series extranjeras, de ahí el título de la antología, "Última temporada" que juega con el doble significado del concepto: por un lado la temporada final de una serie pero por otro como sinónimo de última hornada", por ejemplo.

Para realizar su selección, Olmos ha tenido en cuenta que existan un equilibrio entre autores masculinos y femeninos. Además: "se ha tenido en cuenta la obra publicada, pero también la intención que se deduce de esa obra y las pistas que el autor da- por su trabajo, por sus textos on line y por sus colaboraciones en prensa - acerca de su mayor compromiso con el oficio de escribir" (pág. 17).

Los textos aparecen reunidos en tres secciones: Relatos de asuntos marginales, relaciones de pareja o conflictos familiares, relatos largos de corte político y/o de exploración de universos pop.

Los veinte autores incluidos son: Guillermo Aguirre, Víctor Balcells Matas, Matías Candeira, Paula Cifuentes, Aixa de la Cruz, Jenn Díaz, Laura Fernández, Pablo Fidalgo Lareo, María Folguera, Salvador Galán Moreu, Daniel Gascón, Juan Gómez Bárcena, Rebeca Le Rumeur, Cristina Morales, Miqui Otero, Roberto de Paz, Aloma Rodríguez, Jimina Sabadú, Juan Soto Ivars, María Zaragoza.

2. Opinión

Leer un antología de cuentos con frecuencia lleva aparejada una cierta irregularidad cualitativa, es decir, que no todos los relatos convencen de igual manera al lector. Rara vez, me he enfrentado a una recopilación que me haya satisfecho plenamente, prefiriendo unos textos, presumiblemente más conseguidos o más redondos, por encima de otros menos convincentes. Sin embargo, con "Última temporada" me ocurrido algo muy curioso que nunca antes me había pasado: los veinte relatos incluidos, aunque temáticamente muy diferentes y con enfoques muy dispares todos ellos, me han parecido narrados en un tono monocorde, como si todos hubieran sido escritos por un mismo autor trasmutado en veinte.

 Antonio J. Rodríguez, Jenn Díaz, María Zaragoza, Pablo Muñoz, Luna Miguel, Matías Candeira, Juan Soto Ivars, Alejandro García Ingrisano, Elena Médel y Juan Gómez Bárcenas, algunos de ellos incluidos en esta antología.

Incluso autores que me resultan más familiares como Matías Candeira o María Zaragoza me parecen que no han aportado, en comparación con otros libros que he leído anteriormente de ellos, relatos demasiado destacables tampoco. María Zaragoza me convence bastante más como novelista (aunque su cuento me parece de los mejores) y de Candeira he leído cuentos que me han convencido mucho más que Zoopatías, que me parece correcto sin más.

Como consecuencia de todo lo anterior, opino que los veinte autores se me antojan como muy buenos en su oficio, es decir conocen las técnicas narrativas, como contar o estructurar una historia, pero el resultado final es tan frío como la formulación de una teoría matemática o una tesis sobre física cuántica.

Quizá sería acertado hablar en esta ocasión de una narrativa "matemática", desarrollada a partir de teorías aprendidas en talleres de escritura pero a la que le falta emoción o humanidad necesaria para conmover al lector, pese a que en muchas ocasiones aborden temáticas humanas (·Zoopatías" de Matias Candeira), conflictos sociales de última hora ("Fatoumata Tourai y veinticinco hijos de puta" de Cristina Morales) y relaciones sentimentales ("Griselle" de Juan Gómez Bárcena) o familiares ("Los gusanos de seda" de Paula Cifuentes; "Agosto, Teruel" de Aloma Rodríguez).

 Paula Cifuentes

Se evidencia además en la mayoría de ellos un profundo catastrofismo, como sí estos autores se sintieran los últimos supervivientes de una civilización decadente que presienten (que presentimos) a punto de desaparecer: por ejemplo, en "Las obras" y "Bellas Ruinas", Guillermo Aguirre y María Zaragoza respectivamente, realizan su peculiar versión del "Soy leyenda" de Richard Matheson, de manera original pero algo falta de poesía.

María Zaragoza


Destaca además la ausencia, más que en dos o tres casos, de sentido de humor. Así, el único relato que opta a cuerpo abierto por la comedia o el esperpento es "Cafetera de Otro Mundo Vanderbilt" de Laura Fernández en el que mezcla humor con ciencia ficción, en un cuento insólito, narrado con ritmo y originalidad, que parece inspirado en el universo de Eduardo Mendoza ("Sin noticias de Gurb", "El último trayecto de Horacio Dos"). En un tono menos excéntrico y más controlado podríamos destacar la broma pesada que sufre la protagonista del cuento firmado por Aixa de la Cruz, "Abu Ghraib", que parece inspirado en un episodio de "Alfred Hitchcock presenta..." ; y "¡Olé los tanques!" de Juan Soto Ivars, ambientado durante el golpe de estado del 23 F. 


"La chica zombie" la más reciente publicación de Laura Fernández.

Pese a algunos aciertos parciales, lo cierto es que ninguna historia ha conseguido destacar ni calar profundamente en mí por encima de otras; así, la lectura de este libro me ha trasmitido una molesta ambigüedad; ninguna me ha parecido mediocre, mal contada, estructurada o enfocada, ni siquiera poco interesante, pero tampoco ninguno de los cuentos ha dejado un poso en mí, sino que más bien los he olvidado muy pronto.

JOSEPH B MACGREGOR

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