lunes, 24 de junio de 2013

LA FELICIDAD ES UN TÉ CONTIGO de MAMEN SÁNCHEZ



Opinión de Joseph B Macgregor


En la contraportada de La Felicidad es un té contigo aparece el siguiente mensaje de advertencia:




La verdad es que no puedo estar más de acuerdo; se trata de una novela fresca, ágil, muy divertida, en la que suceden muchas cosas y que no deja respiro al lector; un canto al optimismo y que contagia las ganas de vivir, de aprovechar la vida al máximo, mejor y más eficaz que cualquier manual de autoyuda.


Aunque en principio se nos plantea una historia coral, protagonizada por varios personajes, cada uno con su pequeño gran drama personal, lo cierto es que son Atticus y Soleá quienes adquieren una mayor importancia y protagonismo, convirtiéndose gradualmente en las estrellas de la trama. Su peculiar relación me recuerda a la que se planteaba en el clásico del cine español, Morena Clara (Florián Rey, 1936 y Luis Lucia, 1954); es decir: un hombre severo, serio y muy formal se transforma por completo gracias a las artes de una gitana tan salerosa como noble. Lo mismo le sucede a Atticus Craftsman, ingles de muy buena familia que se deja conquistar por la magia de Soleá, joven y hermosa gitana granadina; experiencia sentimental que significará un antes y después en su vida, no sólo por la influencia de la chica sino también por acceder a un tipo de vida totalmente opuesta a la suya, la que vive con Soleá y su familia en el Sacramonte Granadino; como en aquella peli de Manolo Escobar, Todo es posible en Granada (Rafael Moreno Marchent, 1982).


El especial peso específico que adquieren estos dos personajes no significa un detrimento con respecto al resto de participantes de la trama. En ese sentido, Mamen Sánchez sabe dotar de una entrañable humanidad a cada uno de ellos, otorgándoles además una biografía personal, que los convierte en cercanos y reconocibles, así como una serie de conflictos personales ( y que están al orden del día), que provocan la inmediata simpatía e identificación con el lector. Nos interesan sus problemas, sus pequeños conflictos particulares. Se nota además que la autora los cuida y los quiere, porque ninguno aparece desdibujado o plano, sino muy de carne y hueso: torpes, indecisos y dotados de una conmovedora ternura. Me gustaría destacar además que aunque se trata de una novela protagonizada mayoritariamente por mujeres, los pocos personajes masculinos están muy bien tratados; están ridiculizados lo justo y en el caso, por ejemplo, del inspector Manchego, nos enfrentamos con un personaje sólido, muy cuidado, al que entendemos en todo momento y que provoca una profunda simpatía en el lector.


La Felicidad es un té contigo es básicamente una comedia de enredo, con múltiples tramas que finalmente confluyen en una sola, y cuyos personajes se mueven en un complejo entramado de secretos y mentiras, repleta de situaciones hilarantes pero que también sabe ser romántica o sentimental cuando la ocasión lo requiere e incluso adoptar algunos tópicos de la novela policíaca, pero siempre al servicio del humor. Conviene advertir, en este caso humor no es sinónimo de superficial o frívolo; muy al contrario, la prosa de Mamen Sánchez está muy cuidada y la historia está contada de manera excelente, evidencia además una gran cultura, sobre todo literaria. Aunque no se plantean grandes reflexiones sobre la existencia humana sí que se trasmite una filosofía de vida positiva muy necesaria en los tiempos que corren, muy de agradecer. 



Y digo esto porque se tiende a pensar que aquellos autores que se dedican a alegrar la existencia de sus lectores, son de segunda división o de una categoría inferior a aquellos que supuestamente tratan en sus libros temas más trascendentales o prefieren un tipo de narración en teoría "más literaria" o más seria. Nada más lejos de la realidad; y desde luego quien piense de este modo tiene un problema. La literatura de humor es una disciplina difícil que requiere de una inteligencia y de un sentido de la ironía y de la caricatura que no está al alcance de cualquiera. Afortunadamente, Mamen Sánchez posee ese don especial, reservado para privilegiados.

JOSEPH B MACGREGOR

2 comentarios:

  1. Hola Josephb! Estoy totalmente de acuerdo con tu reflexión final.
    Por favor, que circulen más libros con dosis de humor, tan necesario...
    Un abrazo,
    Patricia

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  2. Así sea, Patricia. :)
    Me encantan tus visitas.

    Un abrazo
    Josephb

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