lunes, 28 de enero de 2013

LA HIJA DE RA


ARGUMENTO DE CONTRAPORTADA 


 En el año 1500 a.C. el faraón Tutmosis I decide dar un vuelco al rígido sistema de gobierno egipcio y prepara a su hija, Hatshepsut, para que gobierne el país tras su muerte, creando un conflicto civil y religioso. 

La princesa se convertirá así en una pionera, la primera mujer en ocupar el trono de Egipto. Pero para lograrlo tendrá que luchar contra la oposición del clero y la nobleza, que ven cómo su poder empieza a decrecer. 

Hatshepsut verá envuelta entonces en un juego por el poder plagado de asesinatos e intrigas políticas a las que hará frente con su carácter rebelde y la ayuda de Sen-en Mut, su servidor más fiel, quien se propone convertirla en diosa inmortal. 

Una vida llena de odios y turbulencias, pero sobre todo llena de amor. Un amor tan intenso que trasciende lo humano. 

Santiago Morata recrea, con la frescura y viveza de su narrativa, una época fascinante de la historia de Egipto de la mano de uno de los personajes más sorprendentes de la Historia Antigua. 

 OPINIÓN DE JOSEPH B MACGREGOR


La Hija de Ra es la tercera novela que Santiago Morata dedica al Egipto Antiguo y, de momento, con ésta cierra el ciclo egipcio. Al parecer, el autor aborda ahora otros proyectos, también de carácter histórico pero ambientados en otras épocas. 

Desde mi punto de vista, comparada con las otras dos novelas anteriores (La Sombra del Faraón El Constructor de Pirámides), La Hija de Ra me parece una novela menos interesante, aunque no exenta de calidad y del buen hacer narrativo de Morata; nunca defrauda. Al menos ofrece una historia bien contada, con elementos lo suficientemente motivadores como para recomendar su lectura no sólo a los aficionados a la novela histórica sino también a los lectores de narrativa romántica.



Y es que nos enfrentamos con una narración cuya su principal fuerza y motor es la crónica de un amor que sobrevivirá mas allá de la muerte y que se convierte en la razón esencial alrededor de la cuál gira toda la trama. En ese sentido, aparecen situaciones propias de una novela romántica por lo que los encuentros sentimentales y sexuales entre los dos amantes (Hatshepsut y Sen-en Mut) son una constante a lo largo de la narración. De igual modo, se nos describe a Hatshepsut como una mujer de gran belleza que despierta pasiones en diversos personajes de la historia, justo los más intrigantes, y algunos conflictos se resuelven mediante el chantaje sexual. Sin embargo, no es una novela sexualmente explícita aunque el erotismo sí que está presente en la mayor parte de estos momentos, tanto los más amorosos o sentimentales como los más violentos o humillantes. Este aspecto no me parece ni positivo ni negativo; se trata de una cuestión de gusto personal. Me convencieron más las otras dos novelas porque estaba más presente la aventura, lo épico y lo melodramático. La Hija de Ra posee algunos elementos melodramáticos, centrados en las diversas intrigas palaciegas o los problemas de sucesión, no exentos de interés sin embargo.

Al contrario de lo que sucedía en las anteriores novelas de Santiago Morata, no nos encontramos con una historia coral en la que todos los personajes son igual de importantes, poseen una voz propia y entendemos sus  motivos; sino que los protagonistas principales y únicos de la novela son Hatshepsut y Sen-en Mut y todo lo que sucede los percibo siempre desde una única perspectiva. En ese sentido, se me antoja como una novela de héroes y villanos, de buenos y malos. Aunque al final Morata muestre a una Hatshepsut que cometió errores de bulto, durante toda la novela la pareja de amantes adquieren el protagonismo total, de tal modo que cuando alguien les perjudica me lo creo o lo acepto porque ellos así lo dicen, pero lo cierto es que ninguno de los intrigantes me parece que poseen un peso específico importante a lo largo de la trama; nos falta conocer su punto vista. Todos los que intentan boicotearles o perjudicarles no adquieren para mí una presencia física potente que me permita percibirlos como amenazadores o peligrosos porque se me antojaron siempre como al margen de la trama central, algo invisibles.

Mucho más interesantes en cambio resultan los momentos en los cuáles se describen los intentos por parte de Hatshepsut y Sen-en Mut por que la primera consiga ser faraón y mantenerse en el poder, sorteando conspiraciones y traiciones. Esta trama me parece mucho más potente, aunque es interrumpida con frecuencia por los momentos amorosos a los que antes hacía referencia y que no me motivaron con igual intensidad.

Otro aspecto destacable, y que está siempre muy presente en el resto del ciclo egipcio de Santiago Morata, es todo aquello que hace referencia a usos y costumbres del Egipto Antiguo, es decir: rituales religiosos o de coronación, simbología de las construcciones y templos egipcios, creencias en el más allá o leyendas míticas. El autor se recrea especialmente en estos elementos que describe con minuciosidad y gran detalle, demostrando así un profundo conocimiento de la época histórica en cuestión. En ese sentido, los aficionados a la novela histórica encontrarán grandes alicientes y motivos de interés ya que estos momentos están especialmente cuidados y se muestran con enorme capacidad de verosimilitud.

JOSEPH B MACGREGOR


4 comentarios:

  1. Hola Joseph
    gracias por la reseña. Me alegro que te haya gustado, aunque menos que mis otras novelas. Te comento: la historia es la que determina las armas que tengo como novelista para contar cada novela. En este caso, tanto por su veracidad, como por lo extenso de la documentación y la fascinación que despiertan los dos protagonistas, es cierto que el tratamiento que reciben los hace el eje de la novela, pero con honestidad, y avalado por la historia, tengo que decirte que es así, y que si me hubiera recreado en personajes secundarios, hubiera sido en menoscabo de la rapidez de la novela.
    de cualquier modo, te agradezco mucho el comentario y tomo nota.
    Un fuerta abrazo
    Santiago Morata
    www.santiagomorata.com

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  2. Gracias Santiago!

    Te agradezco tu comentario. La novela me pareció de gran calidad. Es un tema de gusto personal. Por eso, estoy seguro que habrá muchos lectores / as a quienes precisamente esto que me dices les motive a leer la novela. Ya te digo, que es un tema de gusto personal, no tiene nada que ver con la calidad de la novela que, como siempre, me parece un buen trabajo que no decepcionará a los fans del género, entre los que no me encuentro. Las anteriores me gustaron más por eso, porque no me parecieron novelas históricas al uso.

    Un abrazo y gracias.

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  3. Tengo ganas de ponerme con este autor, del que he leído reseñas muy positivas de sus novelas, aunque empezaré por las primeras.

    Me ha gustado mucho lo que comentas, en particular el que la calidad del autor es patente.

    Un beso.

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  4. Sí, me parece muy idea... es más te aconsejo que leas antes las dos primeras :)

    Te agradezco mucho que me hayas leído y que te haya gustado mi reseña.

    Un beso

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